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martes, marzo 13, 2007

Opinión - Marcela Gomez Zalce

El disfraz regional de la Casa Blanca

• Desde Guatemala con amor...
• Cómo descabezar la peligrosa hidra


Hay verdades, mi estimado, que no son para todos los hombres ni para todas las ocasiones. Hoy, curiosamente martes trece (superstitious anyone?), debería iniciarse una original etapa en la relación bilateral con Estados Unidos. Nada más y nada menos.

Felipe Calderón ha demostrado, que ni qué, una férrea voluntad por (convencer) enfrentar al crimen organizado, aunque el mega súper ultra plan maestro desarrollado por el ex titular de los mAFIosos Genaro García Luna y el mini procu Medina Mora esté con severos agujeros negros, incompleto, sea parcial y carezca de la fórmula mágica para comenzar por vulnerar las aristas de este peligroso flagelo: la limpieza de la casa pero, ya sabe my friend, de arriba hacia abajo. O sea, depurar la cúpula para descabezar las simpáticas operaciones.

El inquilino de Los Pinos en estos 100 días ha enviado la señal de que le va a entrar al toro por los cuernos (de chivo), aunque en el camino se tengan que atropellar y darles flit a varios puntos jurídicos y en una de ésas hasta a la misma Carta Magna. Pero que va con todo por los malosos es, hasta hoy, indubitable. ¿El fin justifica los miedos, perdón los medios?

Eso lo han entendido bastante bien nuestros inquietos vecinos quienes están, además, gratamente sorprendidos por las acciones emprendidas en materia de narcotráfico (si bien es un generoso bullshit mediático) y perciben que la coordinación bilateral es más... fluida, espléndida y positiva. Lo interesante es el mensajito que previo a la foto bilateral yucateca envió Calderón. Algo así como que más vale que se pongan las pilas gringas en este peligroso tema porque el problemón de secuelas para ustedes oscilará entre más migración, más delincuencia y altas posibilidades de ingreso de personas non gratas.

Es por demás obvio de toda obviedad que el epicentro del meollo del narco no se encuentra nada más en México. Y Felipe presiona, y presiona bien, para que Washington ponga su granito de arena. Lo más divertido, mi estimadísimo lector, sería que... le tomaran la palabra.

Vamos, tienen toda la oportunidad y la pelota está en la cancha estadunidense. ¿De qué le hablo? Sencillo.

Con las ocurrentes extradiciones de hace algunas semanas, los ríos, no, no, mejor aún, los océanos de información fluyen con inusitada rapidez. Esas delicadas fichas de los personajes mexicanos en el ámbito de la política metidos y comprometidos con los intereses de los barones del narcotráfico están dejando con la boca abierta y con un pésimo sabor de boca en poderosas oficinas del otro lado. Léase como que no estaban tan seguros de que el peligroso monstruo estaba tan infiltrado en el Estado mexicano. Hoy, my friend, lo saben.

Así que para evitar caer en el célebre juego del Tío Lolo, las huestes de George W. Bush, en un gesto de good will, deberían aportar uno que otro simpático nombre. Con datos duros sobre el modus operandi y la ruta del dinero. Y así con esta divertida información, Calderón podría comenzar por descabezar la hidra de múltiples cabezas. Digo, en un gesto recíproco de good will, pues.

El problemita sería que algunos de los traviesos mexicanos balconeados sean... miembros de su súper gabinete de seguridad (porque con gobernadores se generará otro tipo de situaciones domésticas en materia de negociaciones legislativas). ¿Por qué?

En primer lugar porque éste fue, por lo menos, palomeado por Washington. Y van a quedar del nabo. Su millonario aparato de inteligencia (con agentes que harían palidecer a Jack Bauer) tan cacareado que falló en crisis como la de S-11 y con el huracán Katrina, acumularía otro tache. Sobre todo porque algunos altos funcionarios de hoy... fueron altos funcionarios de ayer. Y seis años son más que suficientes para saber cómo está el culebrón, ¿no cree?

Muy pronto veremos qué va a hacer el gobierno del inquilino de la Casa Blanca con la exquisita información proporcionada por los extraditables. Es tan contundente que los coloca en una posición de privilegio. Así es. Bush anunció desde Guatemala la creación de un proyecto regional (disfrazado) integrado por ($$$) Estados Unidos, México y dos países centroamericanos —rutas claves para el ingreso de las travesuras— porque el problema (de Hugo Chávez & partners) del narcotráfico es “algo serio”. Ajá.

Ahí vienen, my friend, ahí vienen...

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