Páginas

::::

lunes, enero 08, 2007

Opinión - Juan Carlos Nuñez

Policía Legal

Publico - 08/01/07

Uno de los primeros anuncios que hizo Alfonso Petersen Farah tras asumir la presidencia municipal de Guadalajara, fue que la policía tapatía dejaría de hacer “revisiones de rutina”, es decir, de detener ilegalmente a los ciudadanos. El anuncio fue reiterado por Macedonio Tamez Guajardo, director de Seguridad Pública del municipio, el martes pasado durante la ceremonia del Día del Policía. Ahí, ambos se comprometieron a trabajar por la seguridad pública con respeto a los derechos humanos.

El anuncio de que una autoridad se comprometa a cumplir la Constitución no debería ser noticia. Sin embargo, la forma sistemática en que los cuerpos policiales de los municipios y del estado han actuado en relación con el tema, hace que este compromiso sea relevante y se convierta en una muy buena noticia que rompe con la tradición de las más recientes autoridades panistas que consideran a los derechos humanos un estorbo.

Con el compromiso del alcalde tapatío, las autoridades panistas se empiezan a acercar a los principios que sus fundadores proclamaron con vehemencia y que la mayor parte de sus militantes que en Jalisco llegaron a cargos públicos vinculados con la seguridad despreciaron.

Al definir la manera en que el ayuntamiento tapatío asumirá el tema de la seguridad pública, Tamez Guajardo definió siete líneas: “1. Respeto absoluto al Estado de derecho. 2. Un respeto absoluto a la dignidad de los policías. 3. Un uso racional de la fuerza pública. 4. Una policía cercana a la sociedad a la que debe proteger. 5. Profesionalización, capacitación y actualización de los elementos. 6. Ciencia y tecnología (aprovechar los avances que se tienen en informática y comunicaciones) y 7. Una estrecha coordinación y colaboración con autoridades federales, estatales y municipales y de los vecinos”.

La tarea no es nada fácil. Los nuevos funcionarios van a contracorriente del resto de las autoridades y de buena parte de la opinión pública. Asumen una policía con vicios muy arraigados, pero en la que también hay policías honestos y profesionales.

Petersen y Tamez tienen el enorme reto de comprobar que la aplicación irrestricta de la ley y el respeto a los derechos humanos no se oponen, que es posible disminuir la inseguridad sin necesidad de cometer abusos, que la inteligencia es mejor que la brutalidad. Ojalá que lo logren.

No hay comentarios.:

radioamloTV