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jueves, diciembre 04, 2008

Guadalajara.

Guadalajara
Por: Daniel Neufeld
(Inspirado en el poema Long Beach de Elliot Fried)
Al más puro estilo beat

Guadalajara he vivido treintaicinco años contigo veo tu deterioro irreversible y creo que de esta ya no nos levantamos. He vagado por tus calles y avenidas, desde los 16, caminando, en auto, en camión, conociéndote, desde los suburbios y las colonias hasta el centro, los tugurios de la Calzada, las fábricas abandonadas de R. Michel, en donde nos gustaba meternos a tomar, a rayar en las paredes, a hacer fotografía, también a las casas destruidas del centro, las cuales he visto caerse a pedazos con los años y terminar siendo demolidas para hacer estacionamientos.

He trabajado de repartidor, de cobrador, de mensajero, recorriendo toda la Zona Industrial, de El Salto a Tesistán, de Tlaquepaque a la Base Área, he vivido en tus fábricas desde niño, desde que mi padre me llevaba a su trabajo, conocí la siderúrgica, el corredor industrial de El Salto, recuerdo con precisión el sonido que hacen las torres con cables de alta tensión, los olores de las fábricas, el olor a fierro quemado, mi espacio de juego eran esas partes llenas de tiliches abandonados, pedazos de fierros que yo buscaba darles forma, muebles de oficina destartalados, archiveros llenos de papeles polvorientos… sigo en contacto con todo eso, me sigue o nunca lo he dejado.He buscado diversión en tus zonas comerciales, primero en Plaza del Sol y luego aventurándome en más lejanos recorridos, conociendo rutas de camión, que me llevaran a Plaza México, a Plaza Universidad, a Plaza Patria, lo cual ya era bastante lejos; mi zona de diversión adolescente tenía como eje la López Mateos, desde Las Fuentes hasta la Minerva, ahí fueron mis primeras vueltas en el auto prestado, recuerdo lo mucho que me gustaba esa avenida, era fácil de entender, amplia y arbolada, ahora la evito, hicieron de ella un túnel de cemento sin árboles que sólo sirve para que la gente de Santa Anita llegue a Providencia y viceversa, antes conectaba a las colonias y ahora que es viaducto las aisla.

Te he visto crecer desesperadamente, devorando bosques, campos de cultivo, parques, lotes baldíos… hacia todos lados, hacia la Primavera, mutilando cada vez más Los Colomos, hacia Santa Anita, en donde sólo había sembradíos de maíz, hacia Tesistán, hacia la Base Aérea, detrás del Iteso hacia Santa María Tequepexpan, subirte al Cerro del Cuatro, rodear el Cerro de la Reina en Tonalá, y no se diga hacia el Bosque del Centinela, el Salto, Matatlán, San Isidro, Tlajomulco, etc… Todo con el mismo patrón: cotos, viviendas de interés social, miniciudades amuralladas, en donde lo primero que se hace es meter los bulldozers para arrasar con todo lo que ahí había de natural, tumbar árboles, tapar cauces de ríos y arroyos, dejar todo plano y encementado, como un estacionamiento perfecto, luego hacer estas casitas igualitas y ponerles su cochera y un pastito, anunciarlas y venderlas como “calidad de vida”.

He visto crecer piso a piso tus torres en Puerta de Hierro como un monumento a la insensatez. He visto a tus pobres ricos, que se fueron a vivir a zonas exclusivas, atrapados en sus autos último modelo, pitando desesperados en el tráfico de avenida Patria y en el de López Mateos, del cual no se salvan ni en sus 4x4.He visto a tu industria y a los mega centros comerciales hacer lo mismo: Wal Mart es un estacionamiento, Plaza Galerías es un estacionamiento, La Gran Plaza es un estacionamiento, Flextronics es un estacionamiento, IBM es un estacionamiento, etc… Una ciudad llena de estacionamientos generará muchos empleos.He trabajado en tu industria electrónica, todos con nuestras batitas blancas, haciendo celulares, impresoras, computadoras, autopartes, videoconsolas… He durado en esos empleos hasta que se dan los recortes de personal y nos despiden por cientos, y de ahí a otra industria electrónica, hasta que ya las recorriste todas. También estuve empleado en una universidad, en una tienda de discos, en una pastelería, en un centro de copiado, en una imprenta… y ninguno de mis empleos me ha traído permanencia ni mucho menos fortuna.

He sido testigo de la emigración de todos mis amigos, quienes cansados de no encontrar oportunidades han tenido que irse a San Francisco, Londres, Barcelona, DF, Tijuana, Los Mochis, e incluso Puerto Vallarta, y no es que no te quieran Guadalajara, de hecho te extrañan, pero contigo no funcionó nada, y yo sigo aquí de necio. Tus calles y avenidas nunca sirven ¿hay alguna que se salve? Además de estar como chicharrón el pavimento, lleno de baches, siempre están haciendo alguna obra que clausura el tráfico, sea de alcantarillado, sea una ampliación, reparación, bacheo, poniendo o quitando topes… hay avenidas que desde que les metieron mano nunca las han dejado en paz, como López Mateos, Periférico, ahora La Calzada, próximamente Patria, uno va de un embotellamiento a otro, hacen túneles que te ahorran tiempo sólo para que llegues más rápido al siguiente embotellamiento, Colón y Periférico es un desastre, López Mateos y Periférico es un desastre, Acueducto y Periférico hasta Patria es un desastre, y nombrando cruceros conflictivos me podría seguir pero lo que está de fondo es que nunca se ha planeado nada ¿Realmente tienes urbanistas?

Guadalajara te he visto sucumbir como a una puta ante los intereses más mezquinos y vulgares, he visto tus fincas históricas demolidas para poner en su lugar edificios con la estética de una caja de cartón, he visto tus casas coloniales convertidas en estacionamientos, en video-bares, en pizzerías, he visto tus mejores árboles talados para poner anuncios espectaculares, tus hectáreas de maizales convertidas en fábricas de computadoras, en cotos residenciales, he visto tu centro caerse entre el olor a orines, las banquetas despedazadas y las alcantarillas y ventanales antiguos retacados de basura, he visto tus parques, que alguna vez fueron inaugurados con árboles y juegos infantiles, borrarse bajo una costra de firmas de aerosol, bolsas de basura, y envases de plástico, he visto tus fuentes secas y abandonadas, tus monumentos mutilados, he visto tu infraestructura despedazada por la falta de mantenimiento, y por culpa de tus miles de ciudadanos que no te cuidan, que te tienen coraje, que te quieren destruir, porque a muchos ojos no vales nada, y eso lo puedo entender, yo mismo te he perdido el respeto, te mueves sólo por los intereses de tus políticos, de tus empresarios, te mueves sólo por dinero, he visto tus calles y avenidas hacerse pedazos a unos meses de haberse inaugurado, porque la ambición de políticos y constructores prefiere el dinero rápido a dejarte obra de calidad, prefieren generar más empleo con reparaciones y nuevas construcciones que darte mantenimiento, tienen el firme objetivo de dejarte sin campo, sin árboles y sin áreas verdes y obligar a la gente a vivir en ciudades amuralladas accesibles sólo para el automóvil, y veo Guadalajara que este es el tiempo en que lo están logrando, que ese secreto deseo que todos tenemos de destruirte por fin lo estamos logrando.

Te he visto sometida por tus políticos ¿algún día te liberarás de ellos? O dejarás que sigan derrochando el dinero público en las cosas más inverosímiles.He visto negocios millonarios ponerse y quitarse de un día para otro, antros, bares, restaurantes, centros comerciales…

He visto tus cruceros llenarse de limpiavidrios, tus calles llenas de botes de los apartalugares o “vienevienes”, tus banquetas con restos de vidrios de los cristalazos, tus banquetas llenas siempre de basura, tu periférico con las manchas de vísceras que dejan los perros atropellados.

He visto a tu gente cada vez más vacía, más alterada, más superficial, más estúpida. He visto a tus masas de gente perdidas en las calles entre el smog y el ruido de los camiones. He visto las cifras de víctimas del transporte público, he visto los accidentes.

Guadalajara me has mostrado hasta dónde puede llegar la incapacidad de los servidores públicos, la indiferencia de los ciudadanos, la hueva y el valemadrismo en todos sus niveles. He visto la prepotencia e impunidad de tus autoridades, que ya sin ningún descaro nos pueden decir que lo que pensamos los ciudadanos les vale madre, que ellos van a seguir disponiendo de ti y tus recursos a su antojo. Guadalajara, en tiempo de lluvias, cuando las corrientes se llevan toda la basura a tapar las alcantarillas, y los automovilistas quedan atrapados en tus inundaciones, y los baldíos comienzan a reverdecer y crece la hierba entre la basura y las llantas tiradas, y las calles se vuelven a llenar de baches (los mismos que tapan con asfalto año con año), puedo sentir por un momento que resurge tu naturaleza, y que te quieres librar de nosotros, cuando huele otra vez a tierra mojada siento una esperanza muy al fondo, y me imagino el día de tu resurrección, cuando tus árboles crezcan libres y rompan banquetas y cables, y el cauce de tus ríos vuelvan e inunden todo, y estallen tus vísceras y nos manifiestes que nunca te supimos cuidar, que te utilizamos sin pensar nunca en tu futuro.

Guadalajara se vienen grandes proyectos para ti, verás en qué poco tiempo acabaremos contigo. Guadalajara he visto tu mancha gris exhausta desde el Cerro del Cuatro y he visto el cauce de tu sangre tóxica corriendo por el Río Santiago dejando a su paso una nata de espuma y bolsas de plástico.

Daniel Neufeld,
Diciembre 2008 .



::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2008::

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