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domingo, diciembre 21, 2008

JORGE GÓMEZ NAREDO La pérdida del asombro: a propósito de Tamez Guajardo y Gutiérrez Carranza

Foto: Cesar Huerta/ Extensión Medios


JORGE GÓMEZ NAREDO

La Jornada Jalisco

Ante declaraciones como las de Alfonso Gutiérrez Carranza o Macedonio Tamez Guajardo, uno no sabe si enojarse o sonreír: la capacidad de asombro, poco a poco, se va quedando chiquita, desaparece. No hace mucho tiempo los funcionarios guardaban la compostura: aunque fueran tipos racistas, que discriminaran y a los cuales simple y llanamente les valiera madre el pueblo, en sus declaraciones trataban de respetar las formas, de ser “políticos”. Desde la mentada de madre de Emilio González Márquez, parece ser que a nuestros “gobernantes” les importa un comino qué dicen, cómo lo dicen y para qué lo dicen.

Las leyes de los de arriba

El sistema económico neoliberal ha traído, nos dicen los de arriba, desarrollo, riqueza, estabilidad y un montón de bondades más. Eso arguyen ellos. Sin embargo, la terca realidad nos muestra otra cosa: millones de mexicanos viven en la pobreza, hay desempleo, las oportunidades no son las mismas para quienes habitan, por ejemplo, en la exclusiva colonia Puerta de Hierro, que para quienes moran en las áreas olvidadas de Guadalajara, en las ciudades fantasma, perdidas. Hay quienes sostienen que este sistema, el neoliberal, es válido y viable porque, a partir de él, se han enriquecido y pueden viajar, comer bien y hacerse de seguridad. Pero también están los invisibles, los nadie, los que sufren todos los días porque no hay monedas que alcancen, porque los billetes compran menos conforme se agravan las recurrentes crisis. Así pues, lo que ha aportado el neoliberalismo es más división, más alejamiento entre los que poseen todo y los que tienen poco o nada.

En este contexto es factible que crezca el narcotráfico (una escapatoria a la pobreza), la delincuencia y la migración hacia Estados Unidos. Hay quienes, sin embargo, no quieren migrar, dedicarse a la delincuencia o enrolarse en las filas del narco. Son ejércitos de personas que deciden sobrevivir de una u otra manera. Dentro de este amplio grupo están los limpiaparabrisas, los que avientan fuego de sus bocas en los cruceros, los que piden monedas en las calles. Para las autoridades, estas personas son agresivas, se “ven mal” y deben ser retiradas, ocultadas y silenciadas.

El miércoles pasado, Macedonio Tamez Guajardo, director de Seguridad Pública del Ayuntamiento de Guadalajara, dijo que la dependencia que él dirige no criminaliza el pedir dinero en las esquinas, o no lo hace en forma de operativos planeados y bien estructurados. Lo repitió una y otra vez. Y también agregó palabras que dibujan claramente su ideario discriminador: “Lo que sí hay es un aumento de las quejas en contra de esa actividad [ser limpiaparabrisas] que muchas veces ofende, afecta y siembra temor en los ciudadanos que pasan por los cruceros en sus vehículos y son abordados de manera, ya te digo, agresiva por estos individuos”. ¿Por qué ofenden?, ¿a quiénes ofenden? ¿No será que lo que quiso decir Tamez fue que la pobreza en la cual está sumida el país ofende? Y continuó el ex alcalde de Zapopan: “el cumplimiento de la ley no está sujeta a la recolección de opiniones. La ley es la ley: es ciega la justicia, se aplica y punto”. ¡Vaya qué sesuda reflexión! Habría que decirle a don Macedonio que la ley no es lo mismo que la justicia, y que si la ley se aplicara en este país, simple y llanamente no habría limpiaparabrisas, pues todos, dice nuestra Carta Magna, tenemos el derecho a una vida digna. Pero, ¿qué se puede esperar de estas autoridades que más que funcionarios públicos del siglo XXI parecen miembros de la aristocracia de la centuria dieciochesca?

El secretario no sindicalizado

Alfonso Gutiérrez Carranza es el secretario de Salud de Jalisco. Nadie se explica por qué está en dicho puesto. Unos dicen que por su fidelidad al gobernador, otros, como el recién galardonado Mauricio Ferrer, aducen que es porque “[Gutiérrez Carranza es] amigo del gobernador con el que ha de festejar la Navidad y hasta le ha de decir ‘¡chúpele pichón!’”. El caso es que está en ese puesto y la mayoría de quienes trabajan en la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) no quiere que esté ahí.

Las protestas en contra de Gutiérrez Carranza (y de Nelda Judith Anzar, directora de Comunicación Social de la SSJ) han sido encabezadas por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSS). No cabe duda que la vida sindical está en crisis: en la mayoría de los casos los sindicatos no defienden a sus agremiados ni tampoco pugnan por un mejoramiento en la calidad de vida de la sociedad. Pero hay momentos de compromiso social y lo que ahora se vive en la SSJ es uno de ellos. Quizá se deberían ampliar las miras: pugnar de una manera más formal por mejorar los servicios de salud en el estado. Quizá se dé después. Quizá no se dé. Pero el caso es que se está luchando y la lucha es justa y válida.

En este escenario, Gutiérrez Carranza hizo una declaración que llama a la risa (hay que tener sentido del humor en estas épocas decembrinas): “Yo nunca he sido sindicalizado, y ni seré en toda mi vida, porque pertenecer o ser borrego de alguien es algo que a mí nunca me ha gustado […] Desafortunadamente no sé por qué [los inconformes] escogieron esta carrera. Debieron haber estudiado alguna otra cosa donde puedan andar peleando allá en la calle, o adherirse a un partido al que le gusta hacer muchos plantones y que ponen hasta campamentos en el centro del país, en el DF”. Estas declaraciones son una agresión, en principio, a todos los sindicatos, como si la unión de los trabajadores fuera un acto de estupidez. Después, increpan a cualquier lucha, plantón, manifestación o a quien se inconforme por algo. La pregunta que nace es: “¿por qué Gutiérrez Carranza continúa al frente de la SSJ?

Ante estas declaraciones (las de Tamez Guajardo y las de Gutiérrez Carranza) uno ríe, y ríe con enojo. El asombro, el pensar: “¿cómo es posible que este individuo esté diciendo estas cosas?”, se hace chiquito, va desapareciendo. Y es que de las actuales administraciones (la estatal y la de Guadalajara), se puede esperar todo…, excepto sensibilidad social.

jorge_naredo@yahoo.com



::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2008::

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