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miércoles, agosto 19, 2009

Mensaje a las Redes: Sin condiciones (Villa Panamericana)

Foto: César Huerta/Extensión Medios


Sin Condiciones


A quien le pueda pesar. En la actual circunstancia en que nos encontramos —producto del imperio sistemático de la despiadada estrategia de la imposición mercantilista de la voluntad por hacer del deporte el triste rey de los payasos— algunos en Guadalajara buscan afanosamente aferrarse a la ilusión de unos juegos cuya urgencia innecesaria no es más que la expresión del alboroto y falta de visión de largo plazo que los atormenta y de paso amedrenta a quienes no compartimos sus mismas expectativas.

El discurso a favor de la realización de los Panamericanos es un hermoso sofisma que ronda el universo de los sueños que hemos sido incapaces de soñar. Se nos quiere hacer creer que su puesta en escena atraerá desbordados beneficios y que por fin alguien en el mundo sabrá de nuestra existencia. ¡Ajá!

El argumento falaz e impertinente es que los juegos son nuestros (si son de la Odepa) y que con ellos se detonarán las inversiones y el turismo, y así la economía —como el minilibramiento— llegará a Jauja…por fin saldremos de pobres y por añadidura devendrá el desarrollo cualitativo de la urbe en todos los órdenes: como por arte de magia y —como dijo el zorro del bajío— en conjunción con los astros, seremos testigos del vertiginoso incremento de la escasa calidad urbanística y espacial del entorno construido mediante la depredación de la naturaleza; tendremos la satisfacción de contar con los más eficientes y avanzados sistemas de inmovilidad a escala mundial; portaremos la insignia del orgullo paradigmático que le dirá a los habitantes del orbe cómo se debe hacer para planear el futuro y retroceder para quedar en el pasado; podremos estar seguros que la ciudad estará a la altura de la vanguardia cultural y deportiva que será ejemplo a no seguir; resolveremos con ineficacia las diferencias, los avatares y todos los bemoles y penurias que enfrentamos como sociedad a la hora de los acuerdos que —como los préstamos— jamás llegarán; nos colocaremos en el podio y nos colgarán la medalla de cobre por nuestra impericia e incapacidad para descifrar los códigos urbanos llenos de jeroglíficos.

Según el leal saber y entender de sus promotores, los juegos serían la solución que Jalisco necesita para comenzar a crecer de verdad, serían el pretexto para que la dinámica social gestione su propia riqueza y la cultura pudiera tener el escenario propicio para proyectar aportaciones valiosas, sobre todo en el ámbito deportivo... Y quizá no será así.

Lo que no queremos ver es que los Panamericanos son muestra fehaciente de la primacía del interés privado sobre la importancia de preservar el interés relativo a lo público; son un disfraz de cordero para la astucia y la sagacidad del mercado inmobiliario y del deporte con aportes del erario, sin riesgos para aquellos y sí con afectaciones a la salud de las finanzas municipales que comprometen los recursos de todos.

Tal parece que se cree que sin Panamericanos Guadalajara no tiene opciones. Más bien, lo que queda por decir, por ahora, es que el futuro de la metrópoli se ubica más allá de ellos y en las actuales circunstancias no existe un ambiente favorable y de ese modo los juegos no se pueden realizar sin condiciones.

Jorge Fernández

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

1 comentario:

Brinklo dijo...

Si bien es cierto que durante años la zona del parque Morelos ha sido un nido de delincuentes y sexo-servidoras, también es cierto que se pudo haber buscado una solución más práctica que la destrucción injustificada de las áreas verdes y el endeudamiento del erario público.
Ya vimos, en las pasadas elecciones del 5 de Julio, como los juegos Panamericanos se han convertido en un pretexto con fines electorales,; igual que el Macrobus, el subsidio al transporte, etc.; así que no es de asombrar los intereses de unos cuantos por que se lleven a cabo los Juegos Panamericanos en Guadalajara.

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