::::

jueves, agosto 30, 2007

Salinistas enquistados.

Salinistas Enquistados Dividen al PRD
Por:
Enrique Cisneros.

Cuando Cuahutémoc Cárdenas renunció al PRI porque el dedazo se lo dieron a Carlos Salinas y no a él, lo que derivó en un frente electoral amplio, en el que cabía todo mundo; cuando ganó y le hicieron fraude y en lugar de llamar a defender el triunfo negoció con el salinismo, sentando las bases para construir el Partido de la Revolución Democrática (PRD), el pueblo con su nobleza de siempre, luchaba en las calles contra el fraude. Desde el principio Cuauhtémoc mostró que le faltaban agallas y que su visión política seguía siendo la de un priísta -fuera del PRI- que sin principios metía a todo mundo en le mismo perol, con tal de demostrar que tenía fuerza política.

Durante años, los “cletos” fuimos criticados por no entender -nos decían- que el Ingeniero era el único personaje de izquierda con capacidad de unir a todas las corrientes. Nosotros sostuvimos que el ingeniero no “juntó a la izquierda”, sino que con sus posiciones pragmáticas no sustentadas en principios, propició un organismo que desde el principio fue infiltrado por el salinismo.

Pasaron muchos años para que varios compañeros entendieran que el Ingeniero no era un “inmaculado” militante de izquierda, sino que reaccionaba políticamente a sus ansias de poder, movido fundamentalmente por querer ser Presidente de México.

¿Alguna duda? ¿Dónde anda ahora el flamante ex-funcionario foxista que encabezaría las celebraciones del bicentenario del inicio de la lucha por la independencia? ¿Alguna duda de las posiciones pro-calderonistas que en Michoacán cotidianamente asume su hijo Lázaro, con la anuencia y consejo del “inge”?

Desde la formación del frente antielectoral, Cuahutémoc permitió que se enquistaran en su equipo prominentes Echeverristas (después salinistas), que tendrían la misión de “sacar las uñas” en el momento en que se necesitara. No hay que olvidar el origen “PSTero” de los hijos de Aguilar Talamantes, como son Jesús Ortega y Graco Ramírez, entre muchos otros. Si, el Partido Socialista de los Trabajadores (después llamado del “ferrocarril”), financiado por el expresidente Luís Echeverría y que tuvo la función de amarar navajas entre la izquierda.

Esos, los salinistas que encabezan la tribu auto denominada “Nueva Izquierda” son los que en el Congreso del PRD, por mandato de Carlos Salinas, dieron el zarpazo aparentando que en aras de la unidad cedían, para finalmente oponerse a la aprobación del resolutivo de rechazo “a debatir con quien usurpa la Presidencia de la República ”, dejando abierta la posibilidad de legitimar al Presidente Espurio. Si bien es cierto que después tuvieron que ceder, dejaron claro por donde va su trabajo destructivo interno.

Fueron estos salinistas incrustados por el expresidente “charly” en el PRD, los que posibilitaron en gran medida la realización del fraude electoral del año pasado, pues en lugar de cuidar las urnas que les correspondía (un 40 % del total), permitieron la alteración de los resultados y hasta los cambios de urnas, todo esto en prejuicio de su partido, el PRD. Fueron estos salinistas los que han trabajado para desprestigiar al partido

promoviendo abiertamente medidas como fue la aprobación de la Ley Indígena de Fox, en contra posición con los acuerdos de San Andrés.

Los hechos están demostrando que nuestras críticas a ese PRD no fueron meros impulsos sectarios sino que estaban basados en fundamentos, ya que como lo hemos sostenido, el PRD no es un partido sino un frente, que ha sido utilizado por mucha gente (no sólo por los salinistas), para obtener canonjías personales o de grupo, a cambio de mediatizar y detener las verdaderas luchas del pueblo.

Ahora que se destapó la cloaca ¿qué va a suceder con la gente honesta que desde dentro del PRD pensó que podía dar la lucha? ¿Qué va a pasar con esa gente de base a quien los dirigentes engañan con afirmaciones hechas al vapor, como esa de que López Obrador perdió por la culpa del “zapatismo”, o que en Oaxaca la abstención permitió que ganara el voto duro del PRI, ocultando que lo que allí sucedió fue que las organizaciones sociales oaxaqueñas, con el abstencionismo organizado, mandaron el mensaje claro a todos los partidos, incluyendo el PRD, de que ya basta de tanto engaño electorero?

Es pertinente recordar que hacemos estas reflexiones desde la trinchera de la organización popular, que si bien no tiene la misma capacidad de movilización “de pantalla” que el PRD (sustentada en todos los millones de pesos de prerrogativas que le da el estado), seguimos organizando, callados, desde la trinchera de la verdadera izquierda: la que acciona en base a principios, desde abajo, la izquierda social, radical, que sigue creyendo en la revolución.

No hay comentarios.:

radioamloTV