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jueves, febrero 28, 2008


El quebranto deliberado de PEMEX, bancarrota del modelo neoliberal.
Por Marivilia Carrasco

Reseña Estratégica, 22 de febrero de 2008 (http://www.msia.org.br/).-
Antes de regresar a México de un reciente viaje al vecino del Norte, Felipe Calderón dijo abiertamente que México debe buscar alianzas con la iniciativa privada para perforar en aguas profundas; de lo contrario, o "nos quedamos como estamos o (hay que) quitar recursos a educación, campo o salud para destinarlos a PEMEX. La buena noticia en este caso es que "tenemos mucho petróleo, un tesoro enterrado en el mar", y sólo falta ir por ese recurso, aseguró en conferencia de prensa al finalizar su gira de cinco días por Estados Unidos.

El argumento de "quitar recursos a educación, el campo o la salud para destinarlos a PEMEX" no sólo es chantajista, sino que refleja una obstinación absurda y prosaica a sostener a toda costa los criterios económicos imperantes. Existe, desde luego, opciones racionales distintas, aún sin grandes modificaciones de la política actual, pero que sí modifican las actuales inercias destructivas.

PEMEX está lejos de encontrarse en bancarrota gracias a los aumentos de los precios del crudo durante los últimos años, pero su situación financiera y presupuestal debe modificarse para convertir al organismo descentralizado en el remolque de una vigorosa y verdadera recuperación de la economía mexicana. Los factores que crearon una situación financiera y tecnológica adversa en PEMEX son diversos, pero todos ellos son resultado de la política neoliberal que privilegia a la economía de la usura, la especulación y el pago de deudas a costa del saqueo de la producción, del mantenimiento y de la inversión de PEMEX y de la economía física real del país en su conjunto. Esa política, que opera para crear condiciones contables deficitarias en PEMEX, es sólo el pretexto idóneo para justificar una nueva desarticulación de la industria petrolera nacional y su ulterior privatización. Se cumpliría así el cometido fundamental de los neoconservadores y de la petrocracia angloamericana, ansiosos de conquistar el control del petróleo mexicano, pero no porque PEMEX sea una empresa ineficiente e inoperante, como pretenden hacer creer los neoconservadores radicales, sino precisamente por el contrario.

La condición impuesta artificiosamente sobre PEMEX, es un estado contable perverso que no refleja la eficiencia técnica real de la paraestatal más relevante de México y la quinta empresa, en su clase, más importante del mundo. Detrás de la supuesta ineficiencia de PEMEX se oculta la bancarrota técnica del propio gobierno mexicano orillado a saquear los recursos de la paraestatal, debido a que las políticas del Consenso de Washington han reducido en forma sistemática la base fiscal como consecuencia de los cierres empresariales, el aumento del desempleo y la caída de poder adquisitivo del salario; todos ellos males económicos y sociales que no pueden resolverse persistiendo en los criterios dominantes.

Bajo dichos criterios económicos, exigidos por los centros financieros de Wall Street y la City de Londres, el gobierno absorbe en impuestos, derechos y aprovechamientos entre el 75 al 82 % de los ingresos corrientes de PEMEX.

Los números que veremos a continuación, demuestran el nivel de saqueo por varios medios a PEMEX -y al país-, que es hoy insostenible y sólo sirve para privilegiar una política, esa sí en bancarrota por su incompetencia y maldad, diseñada para liquidar al Estado Nacional Soberano.

Veamos:

1.- A partir del aumento de precios del barril de petróleo en los últimos cuatro años, el costo de operación de PEMEX se redujo a 9-10 % del valor de sus ventas, muy por debajo de su costo de operación histórico de alrededor del 30 % y por debajo del índice de costo de operación del 45 % de Shell, la empresa que le sigue a PEMEX en costos reducidos. "Desde esta perspectiva, PEMEX es la empresa más rentable del mundo", sostiene el ingeniero, economista de la UNAM y especialista en la industria petrolera, Rafael Decelis. Debido al aumento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, la empresa mexicana, no obstante la reducción de su producción física real, ha tenido ingresos crecientes año con año. En 2004, 25 % por encima de los de 2003; en 2005, 17 % por encima del año anterior 2004; en 2006, 22.5 % por encima de los del 2005, y 2007, 7.25 % por encima de los de 2006. El precio promedio por barril de la mezcla mexicana ha pasado de 31.05 en 2004, a 42.71 en 2005, a 53.04 en 2006, a 61.94 en 2007 y se espera que llegue a 77.50 durante el 2008.

2.- De acuerdo con el informe preparado por El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la H. Cámara de Diputados con base en datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los ingresos petroleros representan entre el 35.5 y 38 % de los Ingresos totales de la Federación. Los impuestos, derechos y aprovechamientos que PEMEX paga al gobierno federal representan más que lo que éste percibe por Impuesto sobe la Renta o por IVA. Los ingresos petroleros totales (Gobierno Federal y PEMEX juntos) más los del la Comisión Federal de Electricidad (los dos grandes componentes de la industria energética nacional) representaron en el 2006, el 47.24 de los ingresos del sector público presupuestario (dejando de lado los ingresos por endeudamiento y otros no presupuestarios) y 44.5 % del observado en el 2007.

De esta forma las extraordinarias ganancias operativas o renta de PEMEX son absorbidas por una política fiscal depredadora. En el 2004 el gobierno federal tomó el 81.40 % de esas ganancias operativas o renta, el año siguiente subió a 87.5 %, en el 2006, 76.21 % y en el 2007, 71.94 %.

El resto queda como gasto programable (gastos de operación y gastos de inversión que analizaremos adelante) más gasto no programable (íntegramente dedicado al pago de intereses de la deuda del propio organismo).

Es evidente, que el incremento en el precio de exportación de la mezcla mexicana de petróleo crudo benefició a las arcas gubernamentales -que han despilfarrado en gasto corriente y pago de deudas-, pero no a las de PEMEX, como podemos corroborar en los propios informes de la paraestatal.

3.-Como si no fuera suficiente, el costo de tener que importar derivados petroquímicos y gasolinas que PEMEX podría producir, se convierte en una carga adicional a la economía del país. Por ejemplo en 2004, se recibieron 24 mil millones de dólares por la exportación de crudo; pero las importaciones de PEMEX de petrolíferos y gasolinas fueron de 6 mil millones de dólares, una cuarta parte de sus ingresos; mientras que la importación de la petroquímica que ya no produce PEMEX, superó los 18 mil millones de dólares.

4.- El endeudamiento oneroso por PIDIREGAS. Pero no sólo los impuestos debilitan la estructura financiera de PEMEX. Los llamados "Proyectos de Impacto Diferido en el Gasto Público", PIDIREGAS una idea del grupo del ex Secretario de Energía bajo el gobierno de Ernesto Zedillo, Téllez Kuenzler, quien intentó vender tanto PEMEX como la CFE. Para no gastar en inversión se buscó licitar a compañías privadas nacionales e internacionales para que construyeran infraestructura en el sector energético (electricidad y petróleo). A la entrega de las obras se les pagaría con producción. Los grupos privados se endeudaron externamente para construir tales obras con tasas de interés mayores a las que el gobierno hubiera contratado, pero al final es el gobierno el que debe pagar dichas deudas privadas nominadas en dólares. A esto se ha llamado deuda "contingente", que es hoy ya mayor que la deuda pública externa.

De acuerdo con los informes de PEMEX, del fondo destinado a Inversión presupuestal del 2007, constituido por el 8.9 % de la renta de la paraestatal después de impuestos, derechos, etc. De es fondo para inversión, el 47 % se destinó a la amortización de deuda contratada bajo el esquema de PIDIREGAS, cuando que la inversión física representó sólo 29.7 % de esa partida y el restante 25 % fue a parar a inversiones en derivadas financieras.

PEMEX no produce Derivados petrolíferos, pero invierte en Derivadas Financieras. Alejado del rumbo de aumentar y mejorar en forma efectiva la producción de derivados petrolíferos (gasolinas y otros petroquímicos), el organismo descentralizado se ha dado en realizar inversiones en el mercado de derivadas financieras, donde por el momento ha obtenido ganancias. Semejante práctica no sólo esta prohibida por ley mexicana para una organismo descentralizado, sino que pone en verdadero riesgo la integridad económica de la empresa, si consideramos que las derivadas financieras son el sumum del proceso hiperespeculativo en el que se sustenta la malhadada globalización.

A la luz de esta información vemos que el llamado "Gasto de Inversión Presupuestal" es un fraude inaudito, pues entre 2004 y 2007 sólo se ha dedicado a la inversión física real entre 16 al 30 % de ese fondo (que no es mayor al 10 % de la renta de PEMEX después de pago de impuestos, etc.).

Entre 40 y 47 % de ese fondo, se destina a amortizar la deuda incurrida por PIDIREGAS, mientras que entre 2004 y 2006 se destinó en promedio el 50 % de ese fondo a las llamadas inversiones financieras, incluyendo inversiones de alto riesgo en el hiperinflado mercado de derivadas financieras. Con lo que se ha llegado al colmo de cinismo y la irresponsabilidad oficial poniendo a PEMEX a jugar en las ligas mayores de la mega especulación, donde se producen ganancias efímeras y se comprometen seriamente el patrimonio de la descentralizada.

5.- El costo de la deuda que PEMEX es obligada a adquirir también ha aumentado debido al incremento de los intereses y a pérdidas cambiarias. El gasto por pago de intereses ha venido en aumento, pasó en el 2004 de 26 181 millones de pesos (2 395 millones de dólares) a 50 949 millones de dólares en el 2006 (4 675 millones de dólares). Los pagos de interese en el 2006 y 2007 respectivamente fueron 94 % y 64 % superiores respecto al 2004.

La empresa es así obligada a desviar recursos indispensables para su propio fortalecimiento y para la realización impostergable de obras de exploración, explotación y refinación.

En resumen, se trata de una fórmula perversa de saqueo de PEMEX vía impuestos, que la obliga a su vez, a endeudarse para ser saqueada por las condiciones injustas de financiamiento internacional y como si fuera poco, añade inmensos costos adicionales al país, que se ve obligado a importar productos que la paraestatal deja de producir, cuando fue creada para resolver necesidades energéticas e industriales esenciales de la economía nacional y para el bienestar general de la población.

Que se trata de un acto deliberado el destruir a PEMEX, es aún más evidente al analizar en contraste, las extraordinarias e injustificadas prebendas fiscales que el gobierno ha entregado al sistema bancario desde su bancarrota hace trece años. "Las instituciones de crédito que operan en el país mantienen un subsidio fiscal directo del Estado a través de contabilizar en sus activos impuestos no pagados del orden de 3,150 millones de dólares, según la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Las instituciones bancarias, pero en mayor medida BBVA Bancomer y Banamex-Citigroup, incluyen estos impuestos no pagados en sus activos. Además de constituir un subsidio fiscal directo, del que no disfrutan otros sectores de la economía, tal práctica permite que no aumenten sus requerimientos de reservas mínimas de capital. Los bancos extranjeros que operan en México recibieron la facilidad de no pagar una parte de sus impuestos para incorporarlos como si fueran capital durante el proceso de rescate financiero realizado por el gobierno del ex presidente Ernesto Zedillo. Sin embargo, cuando el plan fue anunciado se informó que la dispensa concluiría una vez que las instituciones generaran utilidades, como ocurre ya desde hace casi siete años. La mayor parte de las utilidades de dicha banca proviene el cobro de comisiones a los usuarios y los pagos que recibe del gobierno por el rescate bancario.

Los fondos que recibe la banca por el llamado rescate bancario, significan otra deuda "contingente" nominada en dólares que debe pagar el gobierno mexicano y que es un saqueo sin fin de los recursos financieros del mismo.

El costo financiero del llamado saneamiento financiero (IPAB y otros) representó en el año 2004, 70% (sic) más que el costo financiero del endeudamiento de PEMEX y 40 % mayor al costo financiero de todos los organismo y empresas públicas incluyendo PEMEX y la CFE.
Tanto el llamado "saneamiento financiero" como el endeudamiento por PIRIDEGAS, se han convertido en un cáncer de obligaciones financieras infladas, mayor que el que se paga por el endeudamiento externo oficial, que ha disminuido, en razón de la creación de estas deudas, que son de facto también deuda externa pública.

De acuerdo con información del Banco de México, en el 2006, la suma de pasivos de PIRIDEGAS y del IPAB representó casi el 86 % de todos los pasivos adicionales de la Deuda Pública, llegando ese año al equivalente del 15. 6% del PIB nacional (sic!!!)

Existe una relación directa entre los efectos de la política neoliberal en la destrucción de la base productiva nacional, los ingresos fiscales de la Federación y la forma en que se ha venido medrando a expensas de PEMEX, organismo estratégico del desarrollo nacional. El peligro real es que adoptar medidas adicionales dictadas por esta política conduce a la segura ruina nacional, más que un proceso de deterioro del organismo descentralizado que nos ocupa en este análisis. PEMEX se creó para desarrollar no sólo un recurso natural propiedad de la Nación, sino emplear dicho desarrollo para impulsar la economía nacional como un todo, al sector agropecuario, ala industria y al empleo productivo.

Las mentiras esgrimidas para favorecer la asociación con empresas privadas nacionales y/o extranjeras, son una manera de esquivar el problema toral que debe ponerse sobre la mesa: la complicada situación financiera a todos los niveles de Gobierno, Federal, Estatal y Municipal, es resultado directo a su vez del neoliberalismo. Seguir soslayando la realidad sólo puede empeorar la situación y compromete la existencia del Estado Nacional.

La propuesta del gobierno de Felipe Calderón, es no modificar los criterios y añadir medidas que son peor como remedio que la enfermedad.

- Datos obtenidos del Balance Primario y Balance Financiero de PEMEX y Subsidiarias 2004-2007.
- Precios Internacionales del Petróleo,1998-2008 elaborado por el CEFP de la H. Cámara de Diputados con datos de la Secretaría de Energía, Agencia Internacional de Energía y PEMEX.
- Ingresos Petroleros y No petroleros del Sector Público Presupuestario 2007 elaborado por el CEFP de la H C de Diputados Con datos de la SHCP y otros.
- Información obtenida del Balance Primario y Balance Financiero de PEMEX y Subsidiarias 2004-2007.
- Información analizada de informe del Costo Financiero del Sector Público Presupuestario 2004-2006 elaborado por el CEFP con datos de la SHCP.

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