::::

lunes, mayo 12, 2008

Opinión - Jorge Gómez Naredo

Artículo publicado en El Occidental, el 11 de mayo de 2008

La bicicleta como medio de transporte

Jorge Gómez Naredo

Es difícil, complicado y muy peligroso ser ciclista en la ciudad de Guadalajara. Parecería que hacer de la bicicleta tu principal medio de transporte es un atrevimiento que puede ser perseguido con un atropellamiento. La capital de Jalisco se ha transformado en una ciudad para los automóviles: ellos son los reyes, los poderosos, los que deben tener la preferencia en todo y a los cuales se les permite cualquier cosa.

Las autoridades municipales y estatales no han hecho gran cosa por incentivar el uso de la bicicleta: no existen hasta ahora ciclovías (y sí muchos pasos a desnivel, puentes y vías “rápidas” para los autos) donde el ciclista pueda ir tranquilo, sin la necesidad de cuidarse a cada instante de sufrir un accidente. Tampoco hay ciclopuertos donde los tapatíos puedan dejar sus bicicletas para ir a realizar sus actividades cotidianas. La ciudad carece de infraestructura para que la población pueda utilizar la bicicleta como medio de transporte. El auto es la autoridad: el gobernador sube en una camioneta último modelo y jamás piensa en los peatones ni en los ciclistas; lo mismo sucede con los presidentes municipales, los diputados, los ediles, los empresarios y, claro, jamás se ha visto al cardenal Juan Sandoval Iñiguez (el verdadero poder en Jalisco) paseando por las rúas de Tlaquepaque en una bicicleta de montaña o de ruta. Para ellos, que son los que al final toman las decisiones de gobierno, el único medio de transporte es el auto particular.

Cuando se habla de “inversión” en vías de comunicación, nuestras actuales autoridades siempre piensan primero en grandes avenidas, en puentes y pasos a desnivel. Jamás les pasa por la mente edificar ciclovías. Quizá reciban las iniciativas de algunas personas que buscan hacer de Guadalajara una ciudad donde el ciclista sea respetado y pueda movilizarse de manera segura y digna. Pero no toman acciones al respecto.

Actualmente, salir en bicicleta es una verdadera aventura. Los autos están por todas partes: en las calles y las banquetas. No respetan nada ni a nadie. El automóvil particular es intocable. La culpa de los accidentes siempre recae en el transporte público. Y sí, los choferes de camiones son un peligro, pero no solamente ellos, también los conductores de carros particulares.

Invertir y potenciar el transporte en bicicleta no es caro. Con más de ciento cincuenta millones de pesos que el gobernador ha desviado del erario público a empresas particulares (la Iglesia y Televisa) se pudieron haber construido varias ciclovías y ciclopuertos. Pero nada de esto sucedió. Continúan vendiéndose cientos de autos cada semana y las vialidades cada día están más llenas. Y en lugar de disminuir la proliferación de automóviles, las autoridades buscan realizar más y más vías rápidas.

La bicicleta como medio de transporte tiene varias ventajas: se trata de vehículos que no contaminan, la población hace ejercicio y se evitan embotellamientos en las avenidas. Pero parece que las autoridades no reflexionan sobre estos temas. Si bien es cierto la Vía Recrea-activa ha sido un éxito, se ha planteado como un día a la semana (o medio día) en el cual la bicicleta se hace dueña de las calles. Y está bien. Pero se precisa ir más allá. La bicicleta no solamente se debe ver como un solaz o una diversión, sino que se necesita conceptuar como una alternativa al automóvil y al transporte público (ahora tan caro y siempre con tan mal servicio).

Guadalajara se ha convertido en una ciudad llena de autos, con avenidas insuficientes para su circulación y con tráfico a todas horas. La bicicleta como medio de transporte puede y debe ser una alternativa. Pero las autoridades no hacen nada. No buscan dar seguridad a los ciclistas. Desde hace ya varios lustros quienes gobiernan Jalisco han pensado la modernidad como sinónimo de auto: entre más vehículos motorizados y más avenidas rápidas existan, más progresa la entidad. No se han dado cuenta que hoy, ser moderno, es buscar otros medios de transporte más sanos y menos contaminantes. Pero, ¿qué podemos esperar de “representantes populares” que jamás se detienen a mirar al pueblo y sus necesidades?

No hay comentarios.:

radioamloTV