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jueves, diciembre 03, 2009

Calderón, tres años de desastre

Rubén Martín

Público

Esta semana Felipe Calderón Hinojosa celebró su tercer aniversario al frente del Poder Ejecutivo de México. Pero, ¿qué celebra? El país no va mal, va pésimo. Hay muchos indicadores que así lo revelan, pero uno de ellos parece abrumador.

El país descendió 17 lugares en el índice mundial de corrupción elaborado por Transparencia Internacional al pasar del lugar 72 al 89 en un año; en tres años, más de 16 mil personas han muerto en la supuesta guerra en contra del crimen organizado; en los últimos años, la clase política gobernante despilfarró más de 220 mil millones de dólares producto de la bonanza petrolera que no sirvió para bajar deuda, financiar infraestructura, o resolver carencias de la población. En lugar de ello creció 37 por ciento el gasto corriente de la administración pública, es decir las prebendas de la clase política. Y también ha aumentado la deuda interna y la externa. Hoy el casi 19 de cada 100 pesos del Producto Interno Bruto se debe a banqueros nacionales o extranjeros. La sangría que pagamos los mexicanos por estar sujetos al capital financiero es enorme: más de 570 mil millones de dólares únicamente en los tres años de gobierno de Calderón.

Este desastroso manejo del país, y el empecinamiento en seguir aplicando una reestructuración capitalista que tiene como fin central recuperar las tasas de ganancia, ha sembrado más pobreza. Lo confirmó la Comisión Económica para América Latina (Cepal) y el dato ya había sido corroborado cuatro meses antes por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). En un reporte de julio de este año encontró que entre 2006 y 2008, el porcentaje de personas en condición de pobreza de patrimonio en el país se incrementó de 42.6 por ciento a 47.4 por ciento.

El número de pobres no es lo único que crece. Crecen también el hoyo fiscal, que es de 1.8 billones de pesos, y la evasión fiscal de las grandes empresas. Según Mario di Costanzo, si las doce grandes empresas del país (Cemex, Femsa, Bimbo, Comercial Mexicana, América Móvil, Telmex, Elektra, Liverpool, Grupo Saba, Posadas, Grupo México y Walmart) pagaran impuestos como es debido, habrían ingresado al erario 411 mil millones de pesos.

Por supuesto, esta evasión fiscal permite que los grandes grupos empresariales se hinchen de dinero en este año (unos 60 mil mdp) cuando las familias padecen penuria económica.

Aún y cuando todos estos indicadores son escandalosos, hay otro que me parece más grave. Desde que Calderón llegó al poder, los mexicanos debemos trabajar más para subsistir. De acuerdo con un estudio de la Facultad de Economía de la UNAM, la canasta básica pasó de 80.83 pesos en diciembre de 2006 a 148.5 pesos en la actualidad.

En otras palabras: al arrancar el gobierno de Calderón el 1 de diciembre de 2006, quienes dependían de su fuerza de trabajo tenían que laborar 13 horas 17 minutos para poder adquirir la canasta básica; el 1 de noviembre de este año, en cambio, tenían que laborar 20 horas 25 minutos para comprar los mismos satisfactores básicos.

Pero en lugar de cambiar la política económica, Calderón quiere profundizar el modelo neoliberal. Por eso anunció cinco paquetes de reformas estructurales que en conjunto implican más de la misma receta que se ha obligado a los mexicanos a tomar desde hace 25 años. Una de estas reformas, como cabía esperar, es la laboral que pretende legalizar las violaciones a las normas laborales en el país. Los empresarios y Calderón quieren que lo que ahora es ilegal, esté permitido; quieren un mayor control y explotación de la fuerza de trabajo. Están locos. Piensan que pueden que seguir aplicando esta reestructuración capitalista sin resistencias. La gente está harta de este modelo, está harta de trabajar toda la vida y no tener siquiera lo indispensable para vivir. Por eso el país es un hervidero social. El gobierno de Calderón es un completo desastre, el modelo neoliberal está completamente fracturado. De ahí que miles de comunidades por todo el país estén resolviendo por su cuenta, a un lado de la economía formal y del Estado, la reproducción de su vida. Este es el germen de un cambio social de grandes proporciones. La rebelión que algunos esperan para el 2010 no está por llegar, ya está aquí. Solo que este cambio no se ve con los anteojos liberales.

http://rubenmartinmartin.wordpress.com


::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

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