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lunes, mayo 03, 2010

“Cyberactivismo”, descolonización y resistencias virtuales

 Estrategias comúnmente privadas u otras formas de luchas políticas excluyentes
 


Si en esa época (1970) había más activismo, yo diría que más del que hay hoy en día (2010). Pero en realidad en ese momento, yo veo, que nosotros los jóvenes teníamos menos cosas que hacer, menos distracciones de las que hay hoy en día, no había computadora, no había Internet, no había Facebook, habían como tres canales de televisor y había como más receptividad a lo que estaba pasando en el país, esa es mi impresión”.
PEPE 1
Esta breve cita muestra con claridad una de la posturas dominantes con respecto a los supuestos efectos negativos que han tenido las Nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (NTIC’s) en los procesos de contingencia al colonialismo estadounidense en Puerto Rico (PR) y/o luchas socio-políticas de otras dimensiones no anticoloniales pero igualmente emancipadoras. La tensión entre aquellos que reconocen el uso de las NTIC’s y en espacial de la Internet como un elemento fundamental y/o positivo en las luchas socio-políticas y anticoloniales y aquellos que las rechazan en tanto que desmovilizadoras, enajenantes y de menor efectividad que las manifestaciones materiales o presenciales -es decir no-virtuales- es sin duda una discusión que nos podría sumir en un dialogo tal vez inconcluso.
Es por tanto que a continuación, más que considerar los pro y los contras, la efectividad y/o incapacidad estratégicas del uso de las NTIC’s en las luchas políticas, lo que pretendemos es realizar una reflexión sobre las posibilidades de construir/producir “lo común” en un espacio que aún atiende a la lógica moderna de lo “público/privado”. Es decir lo que se pretende con estas reflexión, lejos de un análisis de las NTIC’s y en especial de la Internet, sus efectos directo en las prácticas de contingencia socio-políticas y anticoloniales, es pensar seriamente en cómo romper con las lógicas reflexivas que redundan en la argumentación “privatizadoras y/o publicistas” de las luchas independentistas y anti-coloniales puertorriqueñas. Del mismo modo que nos planteamos cómo romper con esa visión enajenante e inmovilista que ha caracterizado, en muchas ocasiones, a los movimientos independentistas puertorriqueños al punto de no darse cuenta de las trasformaciones sociales y de sus potencialidades emancipadoras, proponemos una auto-crítica a nuestras prácticas y formas de hacer-pensar la política, en los tiempos donde la presencialidad deja de ser un factor clave de la contingencia y el antagonismo.
En este punto se preguntarán; ¿Qué importancia puede tener este asunto? ¿Por qué debo leer un artículo que trata de reflexionar sobre las posibilidades de construir lo común y/o un nuevo paradigma de lucha independentista y anticolonial a través de la reflexión sobre el cyberactivismo y sobre las formas de resistencia virtual?
Del otro la’ o de la orilla
Fundamentalmente este trabajo surge como el producto de la auto-reflexión, pero sobre todo de la auto-crítica. Mi experiencia como inmigrante, estudiantes/investigador, trabajador, como compañero, hijo, amigo e interesado en la política puertorriqueña, es decir sujeto político desde “el otro la’o de la orilla”, me ha hecho enfrentarme a distintas situaciones a través de las NTIC’s, pero sobre todo a través de la Internet. Ese intento diario de estar al tanto, de estar conectado, de participar e incluso de protestar en la distancia, me ha hecho reflexionar seriamente en las experiencias, en las limitaciones y en las posibilidades que podríamos ostentar si las formas de hacer-política no estuvieran limitadas a lo presencial. Es así que hemos notado que en el caso de PR y de sus luchas emancipadoras, la estrategia de acción/contención política y/o el cyberactivismo no ha tenido una relevancia mayor.
Sobre el punto anterior, alguien me podría argumentar que ya existen los medios para que las luchas no estén limitadas a lo presencial. Del mismo modo, alguien podría argumentar que si realizo una buena búsqueda, podría observar que casi todos los movimientos independentistas, que casi todos los movimientos emancipadores y que casi todos los actores que reivindican alguna causa y/o alguna lucha, poseen su espacio en Internet. Sin duda, quien levante este argumento tiene toda la razón, ya que en efecto el gran espectro de movimientos socio-políticos puertorriqueños han logrado crear, desarrollar y mantener sus espacios en la Internet. No obstante, y como será discutido hacia el final de este trabajo, esos medios, con algunas excepciones, carecen de ser plenamente democráticos.
Vasta pensar en el “ Paro Nacional” celebrado el pasado 15 de octubre de 2009 , para recordar las horas dedicadas a buscar detalles, a escuchar emisoras de radio y tratar de ver las “noticias” a través de los canales que retransmiten por Internet (los cuales siempre obedecen a una línea editorial y no dejan de ser cadenas privadas subsumidas a la lógica de la competencia capitalista) para de una forma u otra sentirme conectado y/o presente. De esta forma pudimos constatar que fuera del intento, un tanto fallido del Periódico Claridad por trasmitir lo que acontecía en directo, no hubo un esfuerzo por hacer visible dicha movilización más allá de los medios privados del país. Se podrá argumentar que las condiciones no lo permitían, con lo cual estamos más o menos de acuerdo, empero lo que aquí se presenta no es una crítica sólo a los movimientos socio-políticos puertorriqueños, sino una crítica a los patrones y a las estrategias de luchas que siguen acuñando los movimientos socio-políticos, casi veinte años después de que El Subcomandante Marcos y los Zapatistas sentaran el precedente y/o un nuevo estilo de hacer-pensar las luchas políticas.
Así, nos atrevemos a argumentar que los movimientos puertorriqueños, y estamos casi seguro que muchos otros en el mundo, no han sido capases de crear lazos que propendan en la participación y por consiguiente en la democratización de las luchas socio-políticas. Es de esta forma que surgen las motivaciones del siguiente trabajo, es decir, intentar pensar desde la otra orilla y con las limitaciones e implicaciones socio-políticas y epistemológicas que esto tiene, las formas de hacer -pensar la política en PR a través de las NTIC’s.
Nuevas formas de dominación, nuevas formas de resistencia
Como han constatado múltiples autores las formas de dominación, producción y control han sufrido grandes rupturas. Del mismo modo que las formas de dominación, las formas de resistencia-antagonismo han tenido que cambiar radicalmente. Uno de esos ejemplo es el uso de las NTIC’s y concretamente de la Internet en los procesos de contingencia/antagonismo. Sobre el uso de la Internet en las luchas políticas y en las movilizaciones socio-políticas, así como el cyberactivismo, existe un gran número de literaturas, propuestas y análisis, las cuales trataremos de sintetizar.
Casi todos los autores afirman que fueron los Zapatistas quienes sentaron las bases y/o las estrategias para incluir las NTIC’s en los procesos políticos y de resistencia. El empleo de la Internet, del email y de la transmisión en directo de sus acciones contenciosas marcó un estilo de hacer-pensar la política en la década del 1990. Hasta cierto punto ese estilo espectacular de hacer-pensar la política, pero sobre todo de transmitir las propuestas y las luchas, transgredió los principios y las lógicas de clandestinidad propias de la contingencia armada. Del mismo modo, el empleo de lo espectacular y de una retórica un tanto sarcástica, marcaron el estilo de protesta y de resistencia de la postmodernidad. Siguiendo estos análisis de la resistencia conectada, y pensando en los estilos de protestas utilizados por “Tito Kayak” en PR, nos atrevemos a afirmar que las resistencias, las luchas políticas y las movilizaciones post-Zapatistas atienden a la lógica de lo espectacular, lo carnavalesco, pero sobre todo la virtualidad y la difusión inmediata.
Continuando con nuestro resumen histórico, tradicionalmente se ha trazado la historia del uso de las NTIC’s y de la Internet a partir de los Zapatistas, posteriormente acuñado por los movimientos anti-globalización y los movimientos que hicieron posible las manifestaciones en Seattle, las grandes manifestaciones en contra de la segunda Guerra de Irak, hasta llegar a las reciente afirmación del presidente de la República Bolivariana de Venezuela Hugo Chávez sobre la importancia de las NTIC's para la revolución. Este desarrollo histórico denota que por lo menos hay veinte años de trabajo, de organización y de resistencia a través de medios que hace tal vez unos cuarenta años eran impensables. Podemos afirmar que la inclusión de la Internet y del espacio virtual se ha constituido en un carácter fundamental de los movimientos socio-jurídico-políticos tantos al nivel local, nacional, como inter/transnacional.
Otro de los acuerdos que tomamos es el supuesto carácter democrático de la Internet e incluso sus potencialidades contra-hegemónicas. Ante este aspecto casi todos los autores reconocen el problema de la brecha digital y el problema de que la mitad de los pobladores del mundo nunca tendrán acceso a Internet. No obstante, una vez hecha esa salvedad, los autores afirman que la Internet es un medio por el cual los movimientos que no posee acceso a los medios tradicionales, cadenas de radio y televisor (que principalmente están bajo la lógica de lo público/privado, la lógica del mercado y bajo los presupuestos editoriales) tienen la posibilidad de difundir sus ideas, sus propuestas y sus luchas.
En la línea anti-sistémica y/o contra-hegemónica existen múltiples autores que defienden las posibilidades anti-capitalistas e incluso de cooperación que poseen los programas denominados con el término Open Code. Estos programas, tales como Ubuntu, Open Office y rastreadores como Mozilla no dependen de las multinacionales tales como Microsoft y Macintosh, sino que han sido auto-gestionados y que pueden ser descargadas gratuitamente.
Por otra parte, se ha argumentado que Internet y el Cyberactivismo dotan de la posibilidad de participar, protestar y actuar en contra de cualquier tipo de opresión no importa el lugar, es decir que propician espacios de resistencias virtuales. Un buen ejemplo de este tipo de movilizaciones, son aquellos que solicitan firmas en apoyo a cierta causa, o que solicitan el apoyo económico o que de una forma u otra nos mantienen informados sobre ciertas movilizaciones.
Un contra-argumento a la idea de lo democrático y de la ventana de las posibilidades que abre Internet para las movilizaciones socio-políticas, es el que atiende a la lógica individualista, privativa y sobre todo a la lógica de mercado que se encuentra de tras de estos medios. Es decir, para poder participar en luchas y/o en el activismo digital son necesarios los equipamientos y el conocimiento propio para este tipo de medios, de lo contrario o se está enajenado del tipo de relaciones que allí se dan y/o se es simplemente receptor de información.
Otros de los contra-argumentos, sobre todo surgido a partir del 9/11 y de la aprobación del Patrio Act, responde a las posibilidades de control e intercesión de las comunicaciones a través de la Internet (también del teléfono móvil) y de las NTIC’s (Cyber-Terrorismo). Se ha argumentado que dichos medios son vulnerables y que las agencias de control del Estado tienen acceso a toda nuestra información. Este elemento es particularmente importante cuando se trata de movimientos que se encuentra en un borde o en el espacio de la alegalidad.
Nos parece que el desarrollo histórico-político de las NITC’s y de la Internet, en efecto, poseen una potencialidad que hasta cierto punto son incuestionables, ya que se sustenta en las bases del tipo de “producción inmaterial/cognitiva, o sea la hegemónica”. Es decir, en la medida que el trabajo cognitivo, inmaterial y las formas de socialización están mediadas por las NTIC’s, las prácticas políticas necesariamente tendrían que incorporarlas. Sin embargo, nos debemos preguntar si realmente estos tipos de comunicaciones y de interacciones representan el horizonte democrático al que debemos aspirar. Hasta este punto no estamos seguros que el cyberactivismo, tal y como ha sido desarrollado hasta el momento, represente un espacio donde se pueda construir lo común. Es decir, no podemos afirmar que el cyberactivismo sea emancipador.
Descolonizar las luchas anticoloniales o de las aperturas a lo común
Ahora; ¿qué ha pasado con los movimientos independentistas puertorriqueños, con los movimientos socio-políticos, así como con la sociedad civil? La respuesta a esta pregunta es hasta cierto punto evidente, empero, múltiples han sido las y los autores/as que han dedicado tiempo a atender y a tratar de responder a la misma, así, y a pesar de los intentos previos, entendemos pertinente que dediquemos unas breves líneas a la discusión.
En primer lugar y siendo consecuentes con el reconocimiento histórico que debe tener todos y cada uno de estos sectores, debemos afirmar que los movimientos socio-jurídicos-políticos, así como los movimientos independentistas puertorriqueños han jugado un papel en ocasiones central y en otras sumamente activo, en el desarrollo de un gran número de factores de nuestra vida social. Ejemplo de estas movilizaciones pueden ser: las lucha para sacar la marina de guerra de los EEUU de Vieques, las campañas por la excarcelación de nuestros prisioneros políticos y de guerra, las luchas en la ONU y en otras esferas internacionales. Del mismo modo las movilizaciones en apoyo de luchas promovidas y/o iniciadas por la sociedad civil como por ejemplo Paseo Caribe y Villa del Sol, así como las luchas del día a día son el producto del esfuerzo de cientos de sujetos que han sabido hacer frente al colonialismo y a los biopoderes que dicho sistema impone. Sin embargo esa potencia y determinación que caracterizó a muchos de nuestros movimientos independentistas, se ha visto reducida y hasta cierto punto desgastada con el pasar de los tiempos.
En efecto hemos notados que los movimientos tradicionales y otros movimientos no tan tradicionales puertorriqueños han perdido sus capacidades para aglutinar y para representar los intereses y los esfuerzos por descolonizar a PR. En contrapartida a este desgaste de los movimientos tradicionales son los “nuevos” movimientos socio-políticos y la “sociedad civil” los que han ocupado ese espacio de contingencia y luchas socio-políticas, al tiempo que se postulan como interlocutores más o menos efectivos de las aspiraciones de la sociedad.
Algunas de las razones y/o argumentos que podemos esgrimir en forma de respuesta parcial, atienden a que muchos de estos movimientos tradicionales continúan pensando y representando sus luchas desde los presupuestos de resistencia modernos y en ocasiones liberales. Como afirma Nina 2 , en el momento actual, nos encontramos ante una ruptura ideológica que no sólo se traduce en la incapacidad de nuestros movimientos tradicionales y sus líderes en representar las aspiraciones de la sociedad, sino que del mismo modo continuamos pensando nuestras luchas a través de presupuestos de los siglos XIX y del XX. Es decir, seguimos pensando y discutiendo si hacer la revolución o la reforma, otros discuten sobre el uso efectivo del sistema electoral o en la abstención, otros discuten sobre si hacer la huelga o el paro y otros se plantean el uso del derecho internacional y los reconocimientos que este provee para la auto-determinación de los pueblos. Lo interesante es que mientras llevamos años tratando de dilucidar si apoyamos una de las opciones antes expuestas hacemos de las luchas emancipadoras procesos pesados pero sobre todo procesos privados. A este continuo volver al inicio, a esas discusiones inconclusas Pérez 3 le ha denominado como el Carrusel. Del mismo modo, Rivera-Lugo 4 ha sentado las bases para una reflexión profunda sobre la incapacidad de la izquierda tradicional en representar las aspiraciones de la sociedad puertorriqueña.
Como se planteó anteriormente, todas estas discusiones, esas incapacidades para abrirse a las aspiraciones y reclamos de la sociedad, o por lo menos en ser un frente que provea de alternativas ideológicas y estratégicas para las luchas contemporáneas, han hecho que la izquierda puertorriqueña se haya privatizado. Ese empeño por ser quien represente el movimiento independentista, esas llamadas “luchas internas” y la incapacidad para establecer vínculos con los otros movimientos, así como con la sociedad, han producido un estancamiento y un desden por parte de los sujetos polítizables por entrar a ese territorio privado. Así, las posibilidades de construir lo común, las posibilidades de hacer las luchas más democráticas se han escapado con las discusiones antes formuladas.
En este momento parece ser que quien mejor representa las posibilidades de construir lo común, y desde donde hay más posibilidades para aceptar los cambios y la integración de nuevas formas de lucha es el contexto de la “Sociedad Civil” y de lo que aparenta ser los nuevos movimientos socio-políticos. No obstante éstos, en algunas ocasiones, continúan aplicando las lógicas de privatización de las luchas en desden de construir movimientos realmente democráticos. Nuestra sociedad está deseosa de producir/construir un poder constituyente que transforme las condiciones de dominación, no sólo colonial, sino de todo tipo de dominaciones. No obstante las posibilidades de construir/producir un poder constituyente se escapan cada vez que entramos al Carrusel.
En ese contexto hemos notado que las experiencias con las NTIC’s y en particular con la Internet, en los movimientos socio-políticos e independentistas puertorriqueños son similares a las experiencias que discutíamos anteriormente. Como fue planteado en el inicio de este artículo todos los movimientos puertorriqueños han logrado crear, desarrollar y mantener sus espacios en Internet. Del mismo modo los que hemos militado, de una forma u otra, en algún movimiento en la última década sabemos cuan crucial son los usos de las NTIC’s, muy a pesar de los temores en cuanto a las escuchas, intercesiones, etc. Del mismo modo podemos argumentar que esas experiencias han sido democráticas, constructivas e incluso en algunos casos emancipadoras. No obstante esas estrategias siempre fueron dirigidas a la realización de actividades presenciales o al envío de información, nunca se hicieron de forma “pública” y/o de tal forma que apelaran a lo común.
Lo que tratamos de argumentar es que, los movimientos puertorriqueños no han logrado producir, al igual que otros en el mundo, prácticas que propicien la participación a través de la Internet y de las NTIC’s aún cuando éstas son claves en el desarrollo de nuestro hacer-pensar-organizar político-social. Al igual que otros movimientos, los movimientos puertorriqueños han logrado hacerse visibles en Internet, han logrado difundir sus luchas, sus propuestas y sus formas de resistir, empero, no se ha logrado producir un lugar común, un espacio de diálogo, donde se pueda participar en la distancia e incorporando distintas propuestas de país.
La trasformación de lo social a lo común
Como bien se ha planteado las NTIC’s son medios que, sin lugar a dudas, pueden propiciar las luchas emancipadoras a pesar de que obedecen a las lógicas de lo público/privado. Del mismo modo que pueden romper con esa lógica y construir/producir lo común. No obstante, esta transición requiere de una ruptura y reconfiguración radical con las antiguas prácticas y lógicas de lo público/privado. Estas rupturas son necesarias, ya que esa lógica produjo que las posibilidades reales de la inclusión de las NTIC’s en las luchas políticas estén subsumidas al poder adquisitivo y a la exclusión de aquellos actores que no poseen los medios ni el conocimiento necesario para utilizarla. Del mismo modo ha redundado en que sea el capital quien controle dichos espacios, así como los gobiernos del Norte Global. Esto ha provocado que mientras unos lugares están hiper-conectados, en otros espacios, sobre todo del sur global, jamás tendrán acceso a dichos espacios virtuales. Así saltan a la vista las preguntas que rigieron esta discusión; ¿qué posibilidades reales tienen los movimientos y la sociedad para construir/producir lo común? Sin duda que las posibles respuestas serán siempre parciales.
Por la parte de los movimientos socio-políticos internacionales hemos identificado una continua progresión hacia la inclusión de las aspiraciones sociales y de la multitud en su empleo de las NTIC’s, cada vez es más común la participación en actividades resistentes a nivel global, cada vez tenemos mayor y mejor acceso a ciertas informaciones que hace unos años jamás hubiésemos pensado y finalmente cada vez podemos participar más en la distancia. Ahora, estos avances carecen, hasta cierto punto, de las posibilidades emancipadoras y democráticas que deseamos. La razones no solo responden a los movimientos, sino que en cierta medida dependen de las formas en que el poder se configura y se reconfigura constantemente. Así, ya no se trata de incluir/excluir sujetos y medios, sino que se trata de producir subjetividades políticas capases de transgredir constantemente las formas cambiantes y recombinantes del poder. Estas subjetividades políticas, deben ser el producto de las practicas propias de la multitud, es decir del de reconocimiento de la diversidad y del al pluralidad.
Con respecto a los movimientos socio-políticos, independentistas, anti-coloniales puertorriqueños, así como con la sociedad civil, hemos identificado algunas rupturas y reconfiguraciones que hasta cierto punto ejemplifican el emerger de lo común. No obstante, muchas de las luchas continúan en lo privado. En nuestro parecer los movimientos no han logrado trasgredir las lógicas coloniales contra las que luchan. Es así que hoy más que nunca, es importante que los ejemplos de organización, cooperación y hasta cierto punto de democracia radical, esgrimidos durante las luchas de Vieques, durante las movilizaciones por la excarcelación de los prisioneros políticos y de guerra, las resistencias en Paseo Caribe, entre otros casos, nos muestre el camino para construir/producir lo común. Es decir, la Internet y las NTIC’s no deben jugar una suerte de organización, sino que deben propiciar las rupturas y reconfiguraciones necesarias para transgredir el poder colonial, las formas de luchas privadas, así como establecer las estrategias políticas que surjan desde abajo. Será así que la multitud de movimientos que componen nuestra sociedad pueda romper con las vueltas del carrusel, así como con la colonialidad que rige nuestro diario vivir.
1 Seudónimo dado por el autor a uno de los líderes independentistas puertorriqueños entrevistados como parte de su investigación para la tesis Doctoral.
2 Nina Estrella, Daniel (2010), “Fortuño y los Reservoir Dogs”, Claridad 25 de marzo 2010.
3 Pérez Lizasuain, Cesar J. (2010), “Rupturas Constituyentes” Rebelión 13 de marzo de 2010.
4Rivera Lugo, Carlos (2010), “Mi izquierda duerme”, Claridad 18-25 de febrero 2010 .

 Tomado de Rebelion.org::::::::::::::
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2010::

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