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martes, agosto 14, 2007

Calidad de Vida - Alicia Yolanda Reyes

Las declaraciones del gobernador Emilio González Márquez, hace ocho días, mantuvieron a la ciudadanía entretenida en discutir sobre qué tan válido es que el gobierno entregue o no los condones a la población. Lo que pocas personas saben es que el gobierno de Jalisco ya recibió 2 millones de condones de la federación y que su única obligación es repartirlos, tanto entre las organizaciones de la sociedad civil que trabajan el tema, como de manera directa con los grupos más vulnerables.

Pero considerando que González Márquez se muestra convencido de que los homosexuales son los únicos que están en riesgo, sería adecuado que invirtiera parte de su presupuesto en programas dirigidos a este sector de la población. Esto es algo que no se ha hecho en los más de 20 años de epidemia, así que el góber tapatío pasaría a la historia como alguien preocupado por las personas que forman parte de la diversidad sexual y que son considerados un grupo vulnerable, “no de riesgo”. El riesgo lo corren ellos si no se protegen, no significa que ellos por el hecho de ser gays sean un riesgo para el resto de la sociedad.

Por otro lado, González Márquez parece ignorar que dentro de sus atribuciones se encuentra la de presidir las reuniones del Consejo Estatal para la Prevención del Sida (Coesida), así como escuchar a los miembros de la vocalía conformado por poco más de 30 instancias entre públicas y del sector social, los cuales tienen voz y voto en las decisiones que ahí se tomen.

Esos mismos vocales le han solicitado en una carta entregada en Palacio de Gobierno el pasado lunes, y entregada a los medios de comunicación el martes durante una conferencia de prensa, que los tome en cuenta a la hora de nombrar un secretario técnico al frente del Coesida, el cual debe ser profesional de la salud, tener formación en sexualidad, derechos humanos y capacidad gerencial y gestora.

Quien rija los destinos del Coesida no debe tener relación laboral con ninguna institución del sector público, de forma que pueda actuar de manera imparcial ante cualquier problemática que se presente, y no exista conflicto de intereses que le impidan intervenir. México ha firmado varios acuerdos internacionales, los cuales han sido ratificados y en ellos se ha comprometido a bajar el índice de infecciones de transmisión sexual, entre ellas el Sida.

Asimismo, a evitar los embarazos entre adolescentes, a dar atención médica integral a toda la población, todos estos compromisos adquiridos por México deben ser cumplidos y existen fechas muy claras en cuanto al porcentaje de cobertura. Al entregar los 67 millones de pesos a Televisa, el gobernador aseveró que su mayor preocupación eran los jóvenes. Esos mismos jóvenes que tanto le preocupan se están infectando cada día cada vez a edades más tempranas.

De acuerdo con el infectólogo Manuel Ramírez, a quien le tocó atender al primer caso de Sida que se registró en la entidad en l983, si en esos años el promedio de edad de alguien que resultaba afectado por el virus era entre la tercera y la cuarta época de su vida, en la actualidad se calcula que un buen porcentaje de quienes viven con el virus lo adquirieron al final de la adolescencia y al inicio de la juventud o adultez temprana. Es decir que estamos hablando de jóvenes en edades productivas, que si no son atendidos terminan siendo una carga para la familia y la sociedad.

Si de acuerdo con Patricia Campos López, directora del AIDS Healthcare Foundation, quien durante 11 años encabezó el Coesida, la mitad de las nuevas infecciones del VIH/Sida se ubican entre los jóvenes, es importante realizar campañas de prevención enfocadas a ese sector. Decirles a los jóvenes que se abstengan ya se ha probado en otros países que no funciona, por lo que es fundamental implementar campañas de prevención que incluyan, entre otras medidas, talleres de información y el reparto de condones.

El gobernador está muy equivocado si piensa que en las ferias del condón y otras actividades públicas sólo se regalan los condones cual si fueran caramelos. Todos los estands que se instalan con este fin, e incluso en las intervenciones que se realizan en escuelas y otros espacios públicos, las personas que los atienden tienen la capacidad para proporcionar información sobre las formas de evitar las infecciones de transmisión sexual, entre ellas el Sida, por lo que su “genial” idea de enviarlos por paquetería sólo muestra un total desconocimiento de la realidad que se vive.

Los jóvenes y adultos que se acercan a los módulos reciben información oral y escrita, se les aclaran temas y los condones en general se obsequian después de que respondieron alguna pregunta sobre el tema. La calidad de vida, según la Organización Mundial de la Salud, no es sólo la ausencia de enfermedad, incluye el bienestar físico y mental del ser humano, entonces es importante brindar información y herramientas que nos permitan estar bien y sentirnos bien. O usted, ¿cómo la ve?

Opinión - Enrique Mendez

Plaza Liberación

La lengua de Emilio

Oscurantista, homofóbica, alburera…

La Jornada Jalisco

Cuando los panistas y ciudadanos votaron por Emilio González Márquez para gobernador de Jalisco, no sabían que al cargo llegaría un político con una vena autoritaria nada discreta y ansioso de reflectores. Casi una copia de Vicente Fox, se comenta ya, nada más que sin Martita.

El gobernador catequista se ha metido durante toda la semana en un berenjenal por el despropósito de negarse a la distribución de condones en la entidad –programa que forma parte de una política de Estado–, al focalizar los contagios de VIH-Sida en la comunidad homosexual y, de paso, atribuir el uso exclusivo del preservativo en jóvenes jaliscienses metidos en el desenfreno del sexo y las drogas.

Esa visión chata de la vida revela no sólo la influencia que la Arquidiócesis de Guadalajara tiene en la definición de los programas públicos de gobierno, sino también que González Márquez se equivocó de profesión. Porque, para clases de moral, no se necesita un gobernador, sino un predicador.

Con las posiciones asumidas desde el domingo anterior, el panista además confirmó que la salida del titular del Coesida, Sergio Zúñiga Quiñónez, se debió a que desde el primer círculo emilista se le vio sólo como “un distribuidor de condones” y, en esa visión oscurantista, como un promotor de las relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Ahora que, si don Emilio lo que busca es sustituir a Zúñiga por un ciudadano con perfil técnico y humanista que les pida a los jóvenes no tener relaciones sexuales y, a los hombres casados ser fieles a su pareja para no contraer Sida, pues no tiene que ir muy lejos. Ya le dieron una pista en el editorial del Semanario.

Las expresiones del gobernante surgido de Acción Nacional no son, además, aisladas, son el reflejo de una clase política panista ultra conservadora, que prefiere los embarazos en menores de edad y el contagio de enfermedades de transmisión sexual, que la práctica de relaciones sexuales seguras, y que va a contracorriente de esfuerzos de Estado y civiles que buscan la prevención.

Tal vez el gobernador preferiría, en ese sentido, repetir la práctica ilegal a la cual recurrió el también panista Luis Pazos de la Torre, quien como presidente de la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, desvió recursos de la partida destinada a la compra de retrovirales para entregárselos a la derechista organización Pro Vida. ¿Y en qué usó el dirigente de ese membrete, Javier Serrano Limón, el dinero? Pues en tangas, en plumas y trajes.

Como ya se vio en la transferencia irregular de 67 millones a Televisa, tampoco González Márquez tiene empacho en desviar recursos públicos para destinos que, en su trastorno precoz, creyó beneficiarían a los jóvenes, cuando lo que hizo fue contribuir a su enajenación.

A contrapelo del báculo con el cual este singular panista pretende instituirse como pastor del buen comportamiento de los electores, el Instituto Mexicano de la Juventud –citado por la agencia Notiese– ha confirmado que iniciará una campaña sobre el uso del condón para prevenir enfermedades de transmisión sexual, incluido el Sida.

Priscila Vera, directora del IMJ, ha dicho que la campaña iniciará a finales de año, concluirá en 2008 y en ésta destacará el papel del condón como herramienta para prevenir ese tipo de enfermedades.

Más aún, y es posible que González Márquez no lo sepa, porque a esta hora debe estar en el rosario, el instituto reveló que 92 por ciento de los jóvenes mexicanos conocen algún método anticonceptivo, pero 36 por ciento de ellos no los usan, situación que los expone a enfermedades de transmisión sexual, como el VIH/Sida o embarazos no deseados.

Además, a la administración panista se le olvida que Jalisco es una de las entidades con más alta migración y, en ese sentido, las esposas de los mexicanos que han ido a Estados Unidos y regresan, también representan un sector de la población con alto riesgo de ser contagiadas. Porque, como le habrá enseñado a Emilio González su confesor Jesús García, la carne es débil, y en otro país, fuera de casa…

Por si fuera poco, la Arquidiócesis ha anunciado una andanada en contra del uso del condón. Apenas ayer entró al terreno de la defensa de su “democrático” derecho a debatir. Después abordará el caso en las esferas que le competen.

Del archivero

Aunque no es un pecado capital soltar alguna que otra peladez por ahí, al gobernador tendrían que darle un jaloncito de orejas sus guías espirituales en el Arzobispado. ¿Qué es eso de recetarle el subjuntivo, en tiempo presente, del verbo mamar al alcalde de El Salto? Porque no se trata en este caso, como define el diccionario de la Real Academia de la Lengua, del acto de “chupar con los labios y la lengua la leche de los pechos”. El real sentido de la expresión haría sonrojar a cualquiera de las habitantes de Casa Jalisco. O, como diría el clásico: “Oh, my Lord!”.

• plazaliberacion@gmail.com

domingo, agosto 12, 2007

Se lanza Arquidiócesis tapatía contra quienes están a favor de promover el uso del condón

A través del editorial de Semanario, sale en defensa de declaraciones de González

Una verdadera democracia debe garantizar que todo ciudadano emita su opinión, señala

El cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez Foto: ARTURO CAMPOS CEDILLO

RAUL TORRES

En medio de las reacciones que han causado las recientes declaraciones del gobernador del estado, Emilio González Márquez, en torno al uso del condón y a promover la fidelidad y la abstinencia como políticas de salud pública para evitar el contagio de VIH/Sida, la Arquidiócesis de Guadalajara salió en defensa del mandatario a través del editorial de su órgano informativo Semanario.

En la publicación que la Iglesia tapatía contempla para este domingo, sin mencionar al mandatario e intentando no hacer uso de ningún “argumento religioso” para sólo basarse en “la razón”, se lanza contra “los que están en favor de la promoción, sin control, del uso de estos elementos (los condones)” y “no aceptan que alguien no esté de acuerdo en su posición”.

Basándose en el Compendio de Doctrina Social de la Iglesia, tomado de la carta encíclica del Papa Juan Pablo II, Centesimus annus, el documento señala que una verdadera democracia debe garantizar que todos los ciudadanos puedan dar a conocer sus opiniones aunque no todos estén de acuerdo con ellas.

Tras este planteamiento, el editorial refiere que el tema del uso del condón es uno de los más controvertidos, por lo que intenta abordarlo “como un asunto que puede ser tratado por los ciudadanos en un marco democrático” y no desde el punto de vista moral.

Es ahí donde se hace referencia a que quienes están a favor del uso “sin control” de los preservativos incurren en una medida antidemocrática, “porque no dejan que otro se exprese de manera diferente, sea gobernante o gobernado”.

“Incluso, aquí, sin tratar lo relativo a la poca efectividad que han tenido como remedio al embarazo de adolescentes y transmisión de enfermedades, y sin mencionar todas las verdades a medias que se dicen sobre los preservativos, bastaría con señalar que todos tenemos el derecho y el deber de dar a conocer nuestra postura y nuestros juicios, siempre de forma responsable”, remata el artículo.

Para justificar su opinión, el editorialista vuelve a citar a Juan Pablo II en el sentido de que una auténtica democracia debe sustentarse en los valores de “la dignidad de toda persona humana, el respeto de los derechos del hombre y la asunción del ‘bien común’ como fin y criterio regulador de la vida política”.

viernes, agosto 10, 2007

Hacia el Decálogo de gobernadores anticondónico


Carlos Monsiváis , Jenaro Villamil

Primero: No harás regalos de látex delante de las autoridades y demás gente respetable. A propósito de las campañas moralizadoras del gobernador de Jalisco. Resumen de una guerra contra el pecado, los pecadores y los actos pecaminosos.

El 5 de agosto de 2207 el gobernador de Jalisco Enrique González Márquez se trepa a su egoísta Monte Sinaí: “Entre la comunidad homosexual sí hay que seguir apoyando: entre los jóvenes, en general, yo creo que no le corresponde al Estado repartir condones. Si alguien quiere, y déjame llevarlo al grado chusco: ¿por qué nada más condones? Vamos repartiendo un six de cerveza y vamos dando vales para el motel, de modo que el gobierno pague la diversión de los jóvenes. Oye, no. No le toca al gobierno pagar las cervezas ni el motel. Bueno, creo que tampoco le toca repartir condones en la comunidad en general”. (Información del corresponsal de La Jornada, Juan Carlos G. Partida, 6 de agosto).

Segundo: No permitirás que la promiscuidad (definición al gusto) se apodere del alma de los niños a tu cargo (de 8 a 80 años).

El 8 de agosto de 2007, al responderle a la crítica, el gobernador renueva su filosofía: “El sida se da por promiscuidad, no se da por no usar condones. Si una persona le es fiel a su pareja no tiene riesgo de contraer el sida, a no ser que venga por transfusión sanguínea. Ya sé que esto es raro, pero esto es lo que sí da el sida” (De la nota de Juan Carlos G. Partida en La Jornada). El chiste del sida que sí da pudo ser curiosito en 1984, pero hoy más bien es patético. Y el juego de palabras del gobernador no lo beneficia. Dice: “El sida no se da por no usar condones”. Así que si no se usan condones todo está bien, haga o no haga uno sexo. De no ser así, que se abstenga de juegos lingüísticos en atención a la normatividad.

Tercero: No dejarás que la lógica, así sea la más elemental, intervenga en tus declaraciones:

Una vez asegurado que el VIH no se contrae por no usar condones, y antes de verse atrapado por la doble negación, González Márquez va a fondo en su utopía epidemiológica: “El tema central no es repartir condones, el tema es abatir el sida, y el sida no está disminuyendo, el sida está incrementando”. Pareciera entonces que lo conveniente es repartir condones, pero eso es minimizar al gobernador, que envía a los condones al desván y combate el sida a golpes de castidad.

Cuarto: No harás caso de los párrafos siguientes, ni los leerás siquiera.

El sida, señor Gobernador, no se da por promiscuidad sino por falta de información y de prevención. Esto deberían saberlo hasta los que lo ignoran. Su agente causal no es un tipo de prácticas ni de orientación sexual (aunque este panista en su fuero interno crea que la homosexualidad es sinónimo de promiscuidad y la heterosexualidad es siempre monogámica). El sida es causado por un virus de inmunodeficiencia humana (no por una bacteria como cree uno de nuestros honorables ministros de la Suprema Corte), que se transmite a través del intercambio de flujos sanguíneos o de los líquidos seminal o amniótico entre una persona portadora del VIH (seropositiva) y otra que no lo es (seronegativa). En todo caso, creer que la promiscuidad es “la causa” de una pandemia global sólo describe el tamaño de un analfabetismo médico. Y recuérdese: imponer estas supersticiones como criterio válido para abatir el VIH-Sida ha hecho muchísimo daño y ha determinado sufrimientos incontables, generando la espiral de miedo e intolerancia que es una amenaza cercana a la constituida por el propio virus.

Quinto: No te olvidarás de que en la letra impresa se agazapa el pecado. Garantizar el derecho a la salud y no la promoción de la santidad obligatoria es la obligación estricta de la autoridad pública. Aunque le incomode al gobernador de Jalisco, la ONU, la Secretaría de Salud y la propia Norma Oficial Mexicana reconocen la promoción y el uso del condón entre la población adulta y con vida sexual activa como la medida más eficaz al enfrentar la epidemia. La “fidelidad” o la “promiscuidad” déjeselos, señor González Márquez, a los criterios privados de cada individuo o pareja. La cama y el placer de otros no son su asunto. ¿Por qué no le da una pensada a la idea de lo que significa gobernar en una República laica?

Sexto: No nombrarás a funcionarios que no se constituyan en de inmediato padres de familia de sus gobernados.

Afirma González Márquez: el próximo titular del Consejo Estatal para la Prevención del Sida (Coesida) –sucesor de Sergio Zúñiga Quiñones, que saldrá del cargo el próximo 15 de agosto, tras ser despedido por organizar la Feria del Condón– no deberá solamente ser un “distribuidor de condones”, sino una persona “con un perfil científico, técnico, pero con un gran humanismo, que pueda hablarle a los jóvenes sin miedo a que lo abucheen al decirles: ‘Oye, absténte, no tengas relación sexual’; y que pueda decirle a los que ya estamos casados: ‘Oye, sé fiel a tu pareja porque la infidelidad es causa de sida’. Una persona con ese perfil, estoy en la búsqueda”. Encuéntrelo pronto antes de que se lo lleven al cielo en una carroza de fuego, o antes de que le den el Premio Nobel de Medicina por descubrir que la infidelidad es una causa del sida.

Séptimo: No dejarás a las cuestiones científicas en manos de la ciencia.

González Márquez es preciso: “El tema central es abatir el sida, y el sida no está disminuyendo, se está incrementando; entonces lo que yo estoy diciendo, desde Coesida y desde la sociedad: Hablemos de abstinencia sexual, y hablemos de fidelidad, que es un tema que viene también en el libro de texto de Ciencias Naturales de primero de secundaria, esto no viene en el catecismo, viene en el libro de texto de Ciencias Naturales de primero de secundaria, de acuerdo al plan de estudios de la SEP (Secretaría de Educación Pública); hablemos de fidelidad a la pareja, lo dije la vez pasada, y para quien no quiera el tema de la abstinencia, para quien no quiera el tema de la fidelidad, que se ponga condones”.

Y el gobernador alcanza el clímax teórico: “Debemos plantear cuestiones totalmente revolucionarias, que efectivamente van a generar mucho debate”. Ahora, a modo de pasión didáctica, vienen las cuestiones totalmente revolucionarias del gobernador:

“Imagínense que en pleno siglo XXI un gobernante hable de fidelidad. ¿Pues de qué me hablas? Es signo de los tiempos es que todo mundo se mete con quien quiere, y no pasa nada. Tú imagínate el que un gobernante le diga a un joven: ‘Oye, abstinencia sexual hasta que estés en edad de responder por tus actos’. ¿Pues de qué me hablas? Si lo que se escucha, como corriente de opinión y como forma de vida es que cada quien se relacione de la manera que quiera. ¿Queremos realmente acabar el sida, o queremos hacer un debate? Pues entrémosle también a discutir los temas de fondo”. Eso es, que el sida prosiga por su cuenta y que el debate, con su legión de moralejas, tome la palabra.

Octavo: No mentirás en público para no tener que contestar preguntas incómodas de los medios informativos.

En todos los libros de texto autorizados para la enseñanza secundaria, encontramos de manera central la recomendación de los condones. La abstinencia se presenta como alternativa, una obviedad salutífera para quienes la practiquen, al parecer según las estadísticas, no todos, ni siquiera la mayoría; la fidelidad no aparece con ese nombre, sino como “una sola pareja sexual”. Sin embargo, en el libro más explícito al respecto Ciencia. Biología, de Cedillo, Mota, Bonfil y Garay, (Editorial Ateneo), se dice un tanto paradójicamente: “Los adolescentes que han vivido de acuerdo con lo que señalan estas campañas (de abstinencia sexual) han obtenido resultados satisfactorios, retrasando o evitando el contagio por VIH y otras enfermedades” ¿Retrasando? ¿La abstinencia puede nada más retrasar la infección? ¡Qué notable!

Noveno: No fabricarás con tus buenos deseos la política de Estado. Se le pregunta a González Márquez: “–En otros países han fallado los programas de abstinencia”. Y contesta veraz como político: “Pero en México la abstinencia está propuesta por la SEP, y mientras la SEP lo proponga como una política pública, nosotros lo impulsamos”. No es así y el gobernador debería estar al tanto. La abstinencia sexual es una de las alternativas reconocidas por evidentes y por la SEP, pero nunca, en ningún momento es una política pública del gobierno mexicano o de gobierno alguno. ¿Por qué miente o por qué confunde la realidad el gobernador?

Décimo: No solucionarás todo de inmediato porque la vida no da para tanto.

Dice el gobernador Enrique González Márquez: “Si queremos un distribuidor de condones, hay muchos, yo diría incluso: contratemos a una empresa de esas de paquetería, le damos el paquete y ellos reparten los condones”. Así sea.

Epílogo: “Prefiero tener un funcionario público con principios y valores morales, que uno con capacidad técnica que no tenga estos principios y estos valores. Yo creo que la gente que tiene sentido de trascendencia respeta los derechos humanos, se compromete a trabajar por los que menos tienen. El que sabe que hay un creador no roba, no mata, no engaña, no miente”. E. González Márquez. Nota de Juan Carlos G. Partida. La Jornada, 20 de julio de 2007.

martes, agosto 07, 2007

Opinión - Carlos Monsivais

Jalisco y sus ferias del condón


El gobernador Emilio González Márquez en el acto Jalisco por la cultura, donde declaró que es inconveniente promover el uso del condón Foto: Héctor Jesús Hernández

La Jornada

Leí en La Jornada (6 de agosto de 2007), la nota del corresponsal Juan Carlos G. Partida, con las declaraciones o, si se quiere, con el programa profiláctico del gobernador de Jalisco, Enrique González Márquez. Este afirma: "es mi casa", con la certidumbre quizás usada al impartir sus cursos de catecismo en la Casa de Gobierno, en un acto de expropiación devocional. Ahora, desde la lógica del Primer Creyente y Primer Bromista de la entidad, cargos para los que ciertamente no fue elegido, él argumenta (usaré el verbo en su favor):

''Entre la comunidad homosexual sí hay que seguir apoyando; entre los jóvenes, en general, yo creo que no le corresponde al Estado repartir condones. Si alguien quiere, y déjame llevarle a un grado chusco: ¿por qué nada más condones? Vamos repartiendo un six de cerveza y vamos dando vales para el motel, de modo que el gobierno pague la diversión de los jóvenes.

"Oye, no. No le toca al gobierno pagar las cervezas en el motel. Bueno, creo que tampoco le toca repartir condones en la comunidad en general. En la comunidad homosexual sí, porque está considerada en alto riesgo de contraer sida. Entonces ahí sí le toca al gobierno hacer conciencia y aportar los condones."

En unos cuantos párrafos, el gobernador evita que se le acuse de ejercer la discriminación, de insolencia fúnebre que quiso ser graciosa, de desvirtuar al límite una causa de salud pública. Ya nadie podrá acusarlo de homofobia, discriminación y burla de los derechos humanos, porque la documentación por él aportada nos ahorra el expediente. No se le acusa, se le describe. González Márquez lleva su alegato a la cúspide de la chusquería y obliga a las preguntas pertinentes: a) ¿Por qué al gobierno de Jalisco, con sólo siete de los 125 municipios que no reportan enfermos, con el quinto lugar en el país en número de infectados y enfermos de sida, no le corresponde repartir condones? ¿Se debe a que todos y cada uno de los infectados pertenecen al ghetto merecedor de caridad, y las precauciones no funcionan tratándose de gente normal?; b) Al gobierno, en efecto, no le toca pagar la cerveza ni el motel. Pero el gobernador podría evitar darle validez legal y política al grado chusco de su pensamiento (supongo que tiene otros grados), y reconocer que sólo él argumenta en ese sentido. Si hace chistes reconozca que su humor (el que tenga) no es una respuesta, ni siquiera una solicitud de ingreso en un club de bromas imprácticas; c) ¿Está seguro el señor González Márquez que nada más los homosexuales se infectan? Y si es así, ¿cómo piensa distribuir condones en la comunidad gay de Jalisco? ¿Están todos ellos perfectamente identificados, viven literalmente en un ghetto, frecuentan el día entero los mismos lugares, se han registrado en dispensarios para recibir "los adminículos" (expresión del cardenal Norberto Rivera)? ¿Les tomará fotos a los recipendarios de condones ya que pertenecen a la comunidad "del alto riesgo" y son un peligro para Jalisco?; d) Usted asegura: "el problema está focalizado entre homosexuales". Y las mujeres y los niños con VIH y sida, y los heterosexuales, ¿son todos ellos "foráneos"?

Por lo visto, el gobierno de González Márquez se especializa en soluciones ideales, seguramente extraídas de las clases de catecismo en recintos oficiales. Se despide -léase la nota de La Jornada que menciono- a Sergio González Quiñones, titular del Consejo Estatal para la Prevención del Sida (Coesida), por participar en la Feria del Condón. Ahora, el gobernador fiel a la estrategia de su grupo ("me citaron fuera de contexto") asegura que su administración no se opone a la Feria del Condón. Muy bien, entonces, de acuerdo a su pensamiento, la feria es sólo para gays, una Feria del Ghetto, donde a los que entren, es de suponerse, se les pedirá identificarse imitando a Judy Garland y Barbra Streissand... ¿O el alto funcionario nunca ha oído hablar de las contradicciones declarativas?

El gobernador es fiel a su credo que no es laico pero sí propio del partido que algunos ex izquierdistas consideran de lo más moderno. Y es categórico: "Las políticas de prevención del VIH/sida que aplica el gobierno de Jalisco, son las mismas que señalan los libros desde la primaria". Veamos cuáles son: "Para evitar el sida hay algunas actividades. Primero, quien no tiene una relación estable de pareja, el uso de preservativos; segundo, la abstinencia en quien no tiene una relación estable, y en quien la tiene, promover valores como la fidelidad; para quien no tiene una sola pareja, el uso del condón es una alternativa".

¿De veras estas políticas de prevención "son las mismas que señalan los libros desde la primaria"? ¿A los alumnos de primaria y secundaria se les enseña que si no tienen una relación estable de pareja mejor usen preservativos? ¿Es oportuno recomendar la fidelidad marital a niños y adolescentes? Pero me salto la Feria del Disparate del gobernador, y agrego preguntas: ¿Se vive en Jalisco y en los estados gobernados por el PAN una teocracia? ¿Recomienda como tal el gobierno de Jalisco la abstinencia y la fidelidad? ¿Y quién lo habilitó de consejero conyugal?

Por lo visto y leído, el señor Emilio González Márquez no cree en los derechos humanos ni le importa el ejercicio de la discriminación. Una pregunta final: ¿Está de acuerdo el Partido Acción Nacional con estos planteamientos? Si es así, y como se ha visto, de nuevo se equivocaron de siglo.

Opinión - Mario Ramos

Condones y gobiernos

La Jornada Jalisco

El día de ayer, en una nota publicada por Juan Carlos G. Partida, periodista de La Jornada Jalisco, nos enteramos de una declaración lamentable en relación con el VIH y la obligación del estado que hizo el gobernador, donde señala que: “Entre la comunidad homosexual sí hay que seguir apoyando; entre los jóvenes, en general, yo creo que no le corresponde al estado repartir condones. Si alguien quiere, y déjame llevarlo a un grado chusco: ¿por qué nada más condones?, vamos repartiendo un six de cerveza y vamos dando el vale para el motel, de modo que el gobierno pague la diversión de los jóvenes. Oye no, no le toca al gobierno pagar cervezas ni el motel. Bueno, creo que tampoco le toca, en la comunidad en general, repartir condones; en la comunidad homosexual sí, porque ahí está considerado como un alto riesgo de contraer el Sida, entonces ahí sí le toca al gobierno hacer conciencia y aportar los condones”.

La anterior declaración lo único que demuestra es la insensibilidad y desinterés del gobernador ante esta enfermedad que crece cada día y como lo demuestran las cifras oficiales no sólo entre la comunidad homosexual. La visión del gobernador al identificar el Sida como una enfermedad de homosexuales habla al menos de un desconocimiento cuando no es que también de una visión parcial del asunto. El gobernador considera que repartir condones entre los jóvenes es pagarles la diversión. En su visión parcial, los condones no son un mecanismo de prevención, sino un producto para la diversión. Como todos sabemos, el gobernador ha manifestado públicamente sus convicciones religiosas, las cuales son muy respetables. Pero el hecho de que su religión prohíba el uso del condón y de que él, en congruencia con los mandatos que en ella se establecen, considere que es inadecuado utilizarlo, no implica que las políticas públicas del estado tengan que sujetarse a dichas convicciones.

Los datos a nivel mundial sobre esta enfermedad son preocupantes: El Report on the Global Aids Epidemic 2006 realizado por la Organización de las Naciones Unidas, señala que desde que se descubrió la enfermedad se han infectado 65 millones de personas y ha cobrado la vida de 25 millones, se estima que actualmente viven con VIH cerca de 39.5 millones de personas, 4.3 millones de ellas contrajeron la enfermedad en 2006, de las cuales 40 por ciento se estima que son jóvenes entre 15 y 24 años de edad. El reporte indica que cada día ocurren 11 mil nuevas infecciones, lo que equivale a 8 personas por minuto, también el reporte señala que existen 8 mil fallecimientos diarios causados por este virus.

Cabe señalar que los expertos sostienen que las cifras son aproximadas, ya que existen miles de personas que aún no saben que son portadoras de este virus. Para el caso mexicano, la pagina web del Conasida señala que Jalisco es el cuarto estado con más casos de infecciones con 9 mil 457 casos reportados hasta el 31 de diciembre de 2006. Por el contrario, en la página web del Consejo Estatal para la Prevención del Sida en Jalisco, el último dato reportado es hasta 2001 y en la Secretaría de Salud hasta 2002. ¿Será una omisión del gobierno estatal no poner en la página web el dato actualizado, o será el desinterés por el tema? ¿Conocerán las cifras, las tendencias, la ubicación, los grupos vulnerables? Si no es así, ¿cómo atacarán lo que no se conoce?, ¿o tampoco es obligación del gobierno atender a los enfermos de VIH?

En general, las tendencias apuntan a que cada día son más las mujeres, los jóvenes y las personas con algún grado de marginación social y económica las que están más propensas a contraer la enfermedad. Por lo tanto, las estadísticas indican que una estrategia eficaz debería incluir a toda la población, no solamente a un segmento muy específico como son los grupos de homosexuales. Un dato que llama la atención del reporte global de la ONU, especialmente de América Latina, es que muchas de las mujeres que están infectadas se contagiaron de varones que tenían relación con otros hombres. En estos casos, ¿qué hará el gobierno del estado para llevar su estrategia de prevención de esta fatal enfermedad a este segmento de la población que por tabúes permanecen como personas aparentemente heterosexuales pero que en la práctica son bisexuales? Al parecer, la estrategia del gobernador únicamente estaría encaminada a todas aquellas personas que manifiestan abiertamente su homosexualidad.

Considero que de nueva cuenta está de fondo la confusión en la que constantemente incurren los gobiernos conservadores, creer que sus creencias religiosas, su moral, deben ser impuestas a toda la sociedad, sin importar si estás personas coinciden o no con ella. El VIH es un problema de salud pública que debe ser atendido por el estado independientemente de la convicción religiosa del mandatario en turno.

Definitivamente el asunto de la enfermedad del Sida debe ser atacado desde distintos frentes, como son: las escuelas, la familia, las iglesias, las organizaciones no gubernamentales y por supuesto el estado. Hacen muy bien las iglesias promoviendo la fidelidad, la abstinencia y condenando las relaciones pre y extramaritales entre sus feligreses. Esa es su función. El papel de las iglesias es informar, educar, persuadir de los principios y valores que en ellas se marcan para que los individuos que deciden profesar dicha religión sean mejores personas de acuerdo con sus parámetros, e incluso tratar de convencer cada día a un número mayor de personas para que sigan sus mandamientos y postulados. Pero es función y tarea del gobierno y establecer políticas públicas para todos los habitantes de un territorio determinado, sin importar su creencia religiosa. Es decir, si algún gobernante cree que aquellas personas que han contraído el VIH han sido castigadas por pecadores y designio divino, es respetable que así lo considere, pero como gobernante debe atender a todos, pecadores y no pecadores.

Depende de cada padre si es a través del temor a Dios, el amor, el pecado, la abstinencia, los anticonceptivos o informado a sus hijos de los métodos que existen para tener relaciones sexuales más seguras como deciden proporcionarles la información para protegerlos. Pero es función del estado promover los métodos científicamente probados como los más eficaces para prevenir esta enfermedad. Es obligación del estado proporcionar seguridad social a los ciudadanos. Afortunadamente sabemos que cada día existen más personas que en sus religiones les prohíben el uso del condón y que en un acto de responsabilidad, desobedecen estos postulados y los utilizan para protegerse y proteger a sus parejas.

marioramosg@hotmail.com

sábado, abril 28, 2007

Analiza el GDF iniciar procesos contra hospitales que no acaten ley sobre aborto

Anuncia Ebrard que ya se prepara un registro de las clínicas privadas, para su supervisión

ROCIO GONZALEZ , GABRIELA ROMERO

El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, afirmó que la Consejería Jurídica analiza la postura de las instituciones federales de salud en torno a su negativa de acatar el decreto que permite la despenalización del aborto hasta la duodécima semana del embarazo, luego de reiterar que siendo un derecho establecido por la autoridad competente, en este caso la Asamblea Legislativa, todos los hospitales que operan en la ciudad lo tienen que respetar.

"Es una disposición legal, y como cualquier otra, aplica para todos; no puede haber excepción y decir esta ley me gusta o ésta no", agregó al señalar que lo mismo sucede con los médicos, que no pueden esgrimir la objeción de conciencia para negarse a llevar a cabo un aborto.

"Es equivalente a decir a mí no me gusta un artículo de la Constitución y por eso no lo cumplo. Todos tenemos la obligación de acatar la disposición, y más nosotros, pues como servidores públicos debemos atender a la población de acuerdo a lo que nos ordena la ley", apuntó.

En entrevista posterior a la clausura del programa Sin violencia es mejor la convivencia. Campaña contra el juguete bélico, el titular del Ejecutivo local dijo además que se prepara un registro de todas las clínicas privadas para supervisar que cumplan con todos los lineamientos médicos, de calidad e higiene, para llevar a cabo esta práctica.

Sobre el tema, la consejera jurídica del gobierno capitalino, Leticia Bonifaz Alfonzo, dijo que se está analizando la posibilidad de iniciar un proceso jurídico ante la insistencia de las instituciones federales del sector salud de señalar que no están obligadas a acatar las reformas en materia de aborto.

Pero, agregó, más que el gobierno como tal, si las mujeres derechohabientes solicitan el servicio y les es negado, pueden llevar a cabo una acción en contra de la institución, para reclamar este derecho.

En cuanto al personal médico, señaló que si algún galeno se rehúsa a realizar esta práctica por razones morales, tendría que argumentar su negativa, pues la objeción de conciencia no está prevista en la ley en México.

"Se tendría que analizar el caso y seguramente se designaría a otro médico para que lo practique. Son justamente las cuestiones que se están explorando ahora, porque no habría previsión de sanción jurídica, pero lo que de ninguna manera se puede permitir es que por una cuestión moral no se deje de atender a una paciente, cuyo estado de salud esté en riesgo.

En medio de esta polémica, ayer el Partido Alternativa en el DF comenzó la distribución de unos 70 mil trípticos informativos sobre las reformas al Código Penal y la Ley de Salud del Distrito Federal en materia de aborto, aprobadas el pasado martes en la Asamblea Legislativa.

Su presidente, Jesús Robles Maloof, anunció que en caso de que el IMSS o los hospitales que dependen de la Secretaría de Salud federal se nieguen a otorgar el servicio, ellos brindarán asesoría jurídica a las mujeres que decidan promover un juicio de amparo porque, subrayó, "no se valen los pretextos".

jueves, abril 12, 2007

La otra mitad del cielo

Gianni Proiettis*

Para la Iglesia católica romana, la libre expresión de la sexualidad es un pecado mortal. Sólo el hombre y la mujer pueden "conocerse" en un sentido bíblico y para fines exclusivamente reproductivos. Lo demás queda prohibido. Ni se hable de homosexualidad -considerada una enfermedad-, del uso de contraceptivos, de derecho al orgasmo o de educación sexual. La simple mención del placer es sospechosa.

Arraigada en la tradición patriarcal y misógina del judaísmo, la Iglesia -como gusta ser llamada, por antonomasia- ha forjado su visión sexofóbica, de negación del cuerpo, al calor de las hogueras de la Inquisición, que han quemado por siglos miles de libre pensadores y curanderas.

Francesco Maria Guazzo, monje ambrosiano, escribía en 1608 en su Compendium Maleficarum que los sabbat de las brujas terminaban en tremendas orgías y en acoplamientos entre humanos y animales, pintándonos involuntariamente el sueño de un reprimido sexual. Y mencionaba las sospechas que envolvían a las parejas estériles, posibles víctimas de alguna "atadura" mágica. Hoy en día, cuatro siglos después y en tiempos de sida, la Iglesia veta el uso del condón.

Según la agencia católica Adital, cada año en América Latina cerca de 5 mil mujeres mueren por abortos mal practicados: más que todos los soldados estadunidenses caídos en Irak en los últimos cuatro años. Pero esta tragedia colectiva de dimensiones genocidas es ignorada u ocultada. Si la Iglesia católica defendiera el derecho a la vida de estas mujeres -y de los miles de iraquíes inocentes que mueren bajo los bombardeos "democratizadores" y de los millones de hambrientos víctimas de las trasnacionales- con el mismo ahínco que muestra en la defensa de los embriones, recuperaría un poco de la credibilidad perdida y se pondría más al paso con su tiempo.

La ofensiva vaticana en contra de la interrupción del embarazo, el control de la natalidad, la eutanasia y las familias gay es una batalla a escala mundial y se presenta como la última cruzada, diseñada desde Roma para recuperar terreno y salir de una grave crisis valiéndose de chantajes y complicidades políticas. Sin embargo, es una batalla con resultados muy disparejos.

En Italia, donde la despenalización del aborto fue aprobada en 1978 por una clase política mayoritariamente católica, a pesar de los truenos pontificios, una iniciativa de ley discutida actualmente para dar estatuto jurídico a las uniones homosexuales -como la aprobada recientemente en el Distrito Federal- está quedando congelada por la tibieza del gobierno Prodi, de centro-izquierda, frente a las pretensiones clericales. Los párrocos italianos ya están preparando manifestaciones callejeras, con la anuencia de sus obispos, para el recién instituido Family Day (sic), el próximo 12 de mayo, en defensa de la familia heterosexual.

Por otro lado, la nueva ley sobre el aborto actualmente en discusión en la ALDF, que representa una ampliación de la ya vigente ley Robles, ha abierto en México un debate nacional que, a pesar de un gobierno federal expresión de la derecha católica, revela un creciente hartazgo por las intrusiones del clero en la política. Nada de sorprendente en un país que, aunque católico en su mayoría, ha hecho de la separación entre Estado e Iglesia un dogma civil.

Lo que sorprende es la incapacidad de papa Benedicto XVI de entender que la batalla emprendida es contraproducente y crea una innecesaria polarización social. El clero católico, involucrado en innumerables casos de pedofilia, que incluyen a altos prelados mexicanos, menguado por la creciente crisis de las vocaciones, agitado por los pedidos de acabar con el celibato e instituir el sacerdocio femenino, no está en la mejor posición para librar una ofensiva de esta envergadura.

Aunque desde las primeras cruzadas haya pasado casi un milenio, la Iglesia no renuncia, inspirada por Dios, a querer dirigir los poderes mundanos, ayer desatando guerras imperialistas y de conquista, hoy pretendiendo legislar también en nombre de los no creyentes, imponiendo sus preceptos y prohibiciones a la sociedad toda.

La campaña antiabortista de estos días, presentada como una lucha "en favor de la vida" -como si el otro bando estuviese en favor de la muerte- no logra ocultar un profundo desprecio para la autodeterminación de la mujer, reducida a mera incubadora, privada de la soberanía sobre su cuerpo y obligada a recurrir a intervenciones a menudo muy riesgosas.

No se puede soslayar el aspecto económico del problema, con una "industria" ni tan clandestina que atiende a las mujeres ricas y obtiene jugosas ganancias, frente a una legión de mujeres pobres obligadas a gestos desesperados y hasta autolesivos. Interrumpir un embarazo es una decisión ya bastante dolorosa y traumática para una mujer como para querer añadirle un cargo criminal y un estigma espiritual. Quienes temen que una despenalización del aborto provoque un incremento del fenómeno pueden tranquilizarse mirando la experiencia de otros países, como Italia, donde los abortos se han reducido drásticamente y, gracias a la asistencia sanitaria pública, las muertes por complicaciones han prácticamente desaparecido.

Cabe también mencionar que las legislaciones "abortistas" vigentes en muchos países siempre respetan las convicciones de quien está en contra, nunca obligan a nadie a interrumpir la gestación y dispensan a los doctores y al personal paramédico que, en el interior de la estructura pública, no quieren prestar este servicio. No así la facción "pro vida", que pretende imponer, a golpes de excomunión y amenazas, su visión coercitiva y criminalizante al entero orbis terraqueus.

Papa Ratzinger -quien, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (la hodierna Inquisición) se esmeró en defender al fundador de los Legionarios de Cristo, padre Marcial Maciel, encubriendo su pedofilia y su adicción a la morfina- debería tomar en cuenta que la mujer es "la otra mitad del cielo" y es ella quien tiene la última palabra sobre su vida y su cuerpo. Quizás entonces la fuga de feligreses empiece a disminuir.

* Académico y periodista romano

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