Yucatán, claroscuros de nuestra democracia
Jornada Jalisco
La elección en el estado de Yucatán es la primera que se realiza siendo Presidente de la República Felipe Calderón. La trayectoria del candidato panista, Xavier Antonio Abreu Sierra, lo hace cercano a la figura del gobernador del estado, Patricio Patrón Laviada, y del propio Calderón –de hecho, su carrera política se inició, en 1981, apoyando a Carlos Castillo Peraza cuando jugó para gobernador de su estado, y recordemos también que él fue gurú del ahora Ejecutivo federal.
Xavier Abreu, antes de ser candidato a gobernador, era el secretario de Desarrollo Social del estado, con Patrón Laviada. De hecho, su selección como candidato provocó un rompimiento con la militante emblemática del Partido Acción Nacional (PAN), Ana Rosa Payán Cervera –relacionada con El Yunque, organización de ultraderecha a la que se vincula a Manuel Espino, actual dirigente del partido–, que tuvo que jugar en esta elección, una vez que el Partido de la Revolución Democrática (PRD) reculó, como candidata de la coalición Todos Somos Yucatán, formada por el Partido del Trabajo y Convergencia.
El resultado de la elección va en sentido inverso a como dicen las encuestas que va la popularidad del Presidente. La lectura que se hace es que representa un revés para los calderonistas, dentro del PAN, frente a los yunquistas, y de su partido –y lo que representa como opción de gobierno– frente a la oposición política nacional, en particular ante la recuperación del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la era de Beatriz Paredes. Los analistas dicen que en Yucatán no le funcionó al PAN la estrategia de la propaganda negativa por tratarse, su rival, de una mujer joven pero reconocida por su trayectoria, se trata de Ivonne Aracelly Ortega Pacheco –sobrina de un dinosaurio mayor del priísmo local y nacional, Víctor Cervera Pacheco–, que fue presidenta municipal de Dzemul, diputada local y federal y, recientemente, senadora. A los yucatecos les pareció de mal gusto los ataques panistas a su persona y el apoyo descarado del gobierno estatal en favor del candidato oficial.
Tal parece que el PRI recupera la gubernatura –al cierre del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), con 80% de las casillas computadas, lleva siete puntos de ventaja–, gana 10 de las 15 diputaciones de mayoría relativa en juego y casi 50 municipios –Mérida, la capital, sigue en manos del PAN– de 106 en disputa. Una recuperación contundente del PRI después de su estrepitoso fracaso en la elección federal del año pasado. Tanto Ana Rosa Payán como el candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), el cómico Héctor Leobardo Cholo Herrera Alvarez, en una elección polarizada, jugaron un papel tan marginal que apenas les permitirá mantener su registro –está claro que al PRD le falta mayor presencia y compromiso en muchas partes del país, si quiere convertirse en una opción seria y verdadera de izquierda, en vez de andar recogiendo desechos políticos de cualquier ideología, tal y como lo hacen otros partidos parásitos para mantenerse en el presupuesto, hacen eso o se alían en coaliciones.
La elección tiene varias lecciones. La primera es que se trataba de instrumentar una nueva ley electoral y proyectar una imagen imparcial y autónoma del organismo responsable de organizar los comicios, el Instituto de Procedimientos Electorales y Participación Ciudadana de Yucatán (Ipepac), en un contexto político complicado donde se camina, al igual que otros estados, a la concurrencia electoral con los procesos federales –el gobierno entrante va a durar cinco años y tres los diputados locales y las alcaldías; luego, ambos, sólo dos años a fin de empatar los comicios locales con los federales en 2012.
A fin de cuentas, la integración del Consejo General afectó las posibilidades de combinar experiencia con la renovación de tal manera que se facilitara la instrumentación de la nueva ley y se ganara la confianza ciudadana, sobre todo después del desprestigio del Instituto Federal Electoral (IFE) que ha contaminado –como antes lo hizo para bien– la credibilidad de los órganos electorales. El Ipepac terminará su tarea con grandes cuestionamientos sobre su desempeño –la lentitud del PREP y que no se haya terminado en su totalidad también ha influido en esa valoración; habrá que ver qué pasa en las sesiones de cómputo.
Al instituto sólo lo salva la gran participación ciudadana en las urnas, del 70%, que ya es característica relevante y común en el estado y un ejemplo nacional. Hubo en la jornada electoral, en varios municipios, actos violentos que lamentar –pedradas y algunos disparos–, protagonizados entre panistas y priístas, tal es el caso de Izamal, Valladolid, Chamkom, Ticul y Progreso. En muchos lugares el día de las votaciones es de fiesta y la gente se ubica cerca de las casillas y no se va hasta que los responsables de las mesas directivas pegan las cartulinas con los resultados.
La segunda tiene que ver con la calidad de nuestra democracia donde los partidos están encontrando maneras de darle vuelta y no respetar las disposiciones legales que ellos mismos acuerdan, a través de sus representantes en el Congreso, a fin de sacar ventajas indebidas en los procesos. En Yucatán fueron comunes las acusaciones sobre el sentido difamatorio de las campañas, el uso de recursos públicos, la intromisión de los “llamados poderes fácticos” –de manera destacada de empresarios– y la compra y coacción del voto como parte de la estrategia de los principales partidos –con la consecuente falta de acción oportuna de la autoridad electoral–. La calidad de nuestra democracia todavía deja mucho que desear y es gracias a la cultura política que antes veíamos como defecto en un solo partido, pero que hoy vemos permea a todos nuestros gobernantes sin importar su signo.
La tercera se relaciona con una práctica que no es ilegal en todos lados –sólo en la federal y en algunas legislaciones locales se le considera un delito–, pero que ya es recurrente en todas las elecciones del país: el acarreo, con almuerzo incluido. Es difícil saber y probar si el acarreo implica la compra y la coacción del voto, pero lo que sí es cierto es que todos los partidos lo practican en mayor o menor medida dependiendo de la entidad de que se trate y su estructura partidaria. Por ello habría que pensar, más que en sancionarlo, en regularlo, y pensar que si algún partido se “acomide” a llevar a votar a personas que viven lejos de donde se ubican las casillas no lo hagan condicionando el sentido del voto y respeten la voluntad –y la “libertad”– de los ciudadanos. Por lo general se trata de hombres y mujeres que ya han comprometido su voto –habría que ver en qué condiciones– en favor de un determinado candidato. Ya no se trata de los famosos “carruseles” o “ratones locos”, pero sí de una forma de garantizar que vayan a votar “electores cautivos” en vez de que se queden en casa. Las “mareas rojas” del PRI o “la ola azul” del PAN son denominaciones de tales operativos.
Lo que habría que erradicar, con mayor vigilancia ciudadana y de las autoridades, es el uso de observadores electorales en la función de promotores del voto como parte de la llamada “operación tamal”, es decir, de esa práctica de no depositar la boleta para llevarla a un lugar donde se marca y se le entrega a otro elector para que la deposite o para vigilar –incluso con copia del listado nominal que sólo debieran tener los representantes de partido y el presidente en la casilla– a quienes son ciudadanos “afines” –los que prometieron votar por el candidato– y acuden a hacerlo, y pasan lista de presentes, a fin de “pagarles” el favor posteriormente. La única manera de combatir esas prácticas, además de la vigilancia ciudadana –hoy pervertida en la figura del observador electoral– es acabando con la pobreza y fomentando la educación cívica –tan menospreciada por los diputados, porque no la entienden, sobre todo de aquellos que creen que los organismos electorales sólo deberían funcionar cuando hay comicios.
La cuarta: en Yucatán fue la primera vez en el país que se presentan candidaturas independientes; de cuatro inscritas, una ganó la presidencia municipal de Yobaín. Ello demuestra no sólo que son una alternativa viable frente al alejamiento de los partidos de la sociedad –y de su pluralidad– sino que son posibles de regular y ser más representativos y económicos que mantener partidos parásitos y agrupaciones políticas de dirigentes vivales.
Quinta y última. Lo más destacado de la jornada, sin duda, el reconocimiento inmediato de la derrota del candidato panista y de los otros adversarios; otra evidencia más de la madurez y el talante democrático de los yucatecos, como gota de agua en un desierto, que nos dejan como muestra para los comicios de este año –que, por cierto, no pintan tersos.
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martes, mayo 22, 2007
Opinión - Alvaro Delgado
Yucatán: La doble derrota de Calderón
Proceso
Mérida, D.F., 21 de mayo (apro).- Manuel Espino es formalmente el primer damnificado por la derrota del Partido Acción Nacional (PAN) en Yucatán, pero en realidad el principal responsable del derrumbe es --en los hechos-- Felipe Calderón.
Es preciso recordarlo: el PAN de Yucatán está controlado por la facción de Calderón y, en razón de ello, aquí fincó su triunfo en la contienda interna por la candidatura presidencial, en el 2005, mediante maniobras fraudulentas acreditadas por sus adversarios Santiago Creel y Alberto Cárdenas Jiménez.
La facción del PAN adicta a Calderón lo impuso en la contienda presidencial del 2006, gracias al aparato gubernamental que encabeza su aliado Patricio Patrón Laviada, que apenas en diciembre aplastó, a través de un fraude, a Ana Rosa Payán, quien comenzó --en 1991-- la racha de gobiernos sucesivos de ese partido en el estado.
Y otros datos que no deben olvidarse: el candidato a gobernador que resultó derrotado, Xavier Abreu Sierra, fue coordinador de campaña de Carlos Castillo Peraza en la aventura por ser jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), en 1997, y lo fue en la presidencial de Calderón.
Fue Calderón quien instruyó a su gurú en “guerra sucia”, Antonio Solá Reche, a diseñar la campaña de Abreu Sierra, y por ello trasladó a Yucatán a las empresas encuestadoras Arcop y GEA-ISA, de las que son propietarios-directivos Rafael Giménez y Guillermo Valdés, sus asesores y empleados del gobierno.
Y más todavía: el coordinador de la fracasada campaña de Abreu Sierra, Juan Carlos Rosel, es hijo de Benito Rosel Isaac, uno de los principales allegados a Calderón, así como el propio gobernador Patrón Laviada.
De Yucatán y del grupo político que controla el PAN en el estado es, además, la secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), Beatriz Zavala Peniche, quien hizo repetidas visitas de trabajo durante el proceso electoral y, todavía la mañana del día de la jornada, proclamó --con malicia-- mediante un comunicado que Calderón no intervino en la elección.
Calderón se placeó por el estado dos ocasiones durante el proceso electoral: una, en febrero, para entregar apoyos cuando la visita de los presidentes centroamericanos y la otra, en marzo, por la visita de George Bush a México, cuyos temas de conversación —por cierto— son desconocidos para los mexicanos.
Y aun la víspera de la elección, el sábado 19, Antonio Patrón Laviada, hermano del gobernador, fue sorprendido con un maletín presuntamente con dinero para comprar votos y él fue, también, promotor de Calderón.
De manera que Calderón estuvo, sin duda, presente en el proceso electoral de Yucatán en el que el PAN, cuya facción lo controla, resultó con una estrepitosa derrota, imputable también por supuesto a Espino, en tanto presidente nacional de ese partido.
Pero si de suyo Calderón fue derrotado por ser Abreu y su equipo parte de su facción, la derrota es doble: el PAN entregó la plaza al entramado priista que heredó el cacique Víctor Cervera Pacheco a su sobrina Ivonne Ortega, apoyada a su vez por un escuadrón de foráneos expertos en operación electoral que neutralizó las maniobras de los panistas, que ya han bajado la cabeza.
El PAN en Yucatán, no hay que olvidarlo, se significó durante décadas por oponerse a la adulteración de la voluntad popular, y aun uno de sus presidentes nacionales, Adolfo Christlieb Ibarrola, murió como consecuencia del fraude cometido contra el candidato de ese partido, Víctor Correa Rachó, en 1969, justamente el primer alcalde panista del estado.
En el torneo de trampas que fue el proceso electoral, una suerte de cotejo entre mapaches y tejones, perdió la facción de Calderón ante rivales de la talla de José Murat, Jesús Murillo Karam, César Augusto Santiago, Fernando Moreno Peña, Antonio González Curi, Enrique Peña Nieto, Natividad González Parás...
Cierto, ya corre la versión de que Calderón, el estadista, es el auténtico ganador del proceso electoral sucesorio en Yucatán, porque acreditó en los hechos su nula intervención y ganó el apoyo de la fuerza legislativa del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para aprobar las reformas “que el país necesita”.
Esta afirmación es, sin embargo, falsa: las reformas contrarias al beneficio colectivo, como la más reciente a la ley del ISSSTE, y las que criminalizan el legítimo derecho a la oposición, van a proceder aun al margen de los resultados electorales, porque es la instrucción de quienes patrocinan a ambos partidos y pretenden afianzar su viejo anhelo del insípido bipartidismo.
Apuntes
La derrota de Calderón y del PAN en Yucatán también tendrá repercusiones en el máximo órgano de ese partido, la Asamblea Nacional, del que surgirá el nuevo Consejo Nacional, que decidirá si reelige a Espino como presidente --o alguno de sus lugartenientes-- o a Germán Martínez, la opción “A” de Calderón… Por lo pronto, Calderón mandó reventar la última sesión del Consejo Nacional en funciones, el sábado previo a las elecciones de Yucatán, y se perfila un enfrentamiento ríspido el sábado 2 y el domingo 3 en León, Guanajuato, donde por cierto el gobernador, Juan Manuel Oliva, hizo una peregrinación por las calles de la capital, al lado de jerarcas de la Iglesia y lanzando dulces al suelo para ser recogidos por los niños... Y justamente en León, la facción de Calderón padeció otra derrota: su candidato a presidir el PAN municipal, Guerrero Orta, sucumbió a Ernesto Dávila Juárez, de la facción de Espino. Y una más: en Puebla, Ana Teresa Aranda, quien juega con Calderón, ya quedó fuera del registro para ser candidata panista a la alcaldía de la capital. A ese cargo se encamina Antonio Sánchez Díaz de Rivera, otro juramentado del Yunque, también allegado al presidente nacional del PAN... Más las derrotas que se acumulen...
Comentarios: delgado@proceso.com.mx
Proceso
Mérida, D.F., 21 de mayo (apro).- Manuel Espino es formalmente el primer damnificado por la derrota del Partido Acción Nacional (PAN) en Yucatán, pero en realidad el principal responsable del derrumbe es --en los hechos-- Felipe Calderón.
Es preciso recordarlo: el PAN de Yucatán está controlado por la facción de Calderón y, en razón de ello, aquí fincó su triunfo en la contienda interna por la candidatura presidencial, en el 2005, mediante maniobras fraudulentas acreditadas por sus adversarios Santiago Creel y Alberto Cárdenas Jiménez.
La facción del PAN adicta a Calderón lo impuso en la contienda presidencial del 2006, gracias al aparato gubernamental que encabeza su aliado Patricio Patrón Laviada, que apenas en diciembre aplastó, a través de un fraude, a Ana Rosa Payán, quien comenzó --en 1991-- la racha de gobiernos sucesivos de ese partido en el estado.
Y otros datos que no deben olvidarse: el candidato a gobernador que resultó derrotado, Xavier Abreu Sierra, fue coordinador de campaña de Carlos Castillo Peraza en la aventura por ser jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), en 1997, y lo fue en la presidencial de Calderón.
Fue Calderón quien instruyó a su gurú en “guerra sucia”, Antonio Solá Reche, a diseñar la campaña de Abreu Sierra, y por ello trasladó a Yucatán a las empresas encuestadoras Arcop y GEA-ISA, de las que son propietarios-directivos Rafael Giménez y Guillermo Valdés, sus asesores y empleados del gobierno.
Y más todavía: el coordinador de la fracasada campaña de Abreu Sierra, Juan Carlos Rosel, es hijo de Benito Rosel Isaac, uno de los principales allegados a Calderón, así como el propio gobernador Patrón Laviada.
De Yucatán y del grupo político que controla el PAN en el estado es, además, la secretaria de Desarrollo Social (Sedesol), Beatriz Zavala Peniche, quien hizo repetidas visitas de trabajo durante el proceso electoral y, todavía la mañana del día de la jornada, proclamó --con malicia-- mediante un comunicado que Calderón no intervino en la elección.
Calderón se placeó por el estado dos ocasiones durante el proceso electoral: una, en febrero, para entregar apoyos cuando la visita de los presidentes centroamericanos y la otra, en marzo, por la visita de George Bush a México, cuyos temas de conversación —por cierto— son desconocidos para los mexicanos.
Y aun la víspera de la elección, el sábado 19, Antonio Patrón Laviada, hermano del gobernador, fue sorprendido con un maletín presuntamente con dinero para comprar votos y él fue, también, promotor de Calderón.
De manera que Calderón estuvo, sin duda, presente en el proceso electoral de Yucatán en el que el PAN, cuya facción lo controla, resultó con una estrepitosa derrota, imputable también por supuesto a Espino, en tanto presidente nacional de ese partido.
Pero si de suyo Calderón fue derrotado por ser Abreu y su equipo parte de su facción, la derrota es doble: el PAN entregó la plaza al entramado priista que heredó el cacique Víctor Cervera Pacheco a su sobrina Ivonne Ortega, apoyada a su vez por un escuadrón de foráneos expertos en operación electoral que neutralizó las maniobras de los panistas, que ya han bajado la cabeza.
El PAN en Yucatán, no hay que olvidarlo, se significó durante décadas por oponerse a la adulteración de la voluntad popular, y aun uno de sus presidentes nacionales, Adolfo Christlieb Ibarrola, murió como consecuencia del fraude cometido contra el candidato de ese partido, Víctor Correa Rachó, en 1969, justamente el primer alcalde panista del estado.
En el torneo de trampas que fue el proceso electoral, una suerte de cotejo entre mapaches y tejones, perdió la facción de Calderón ante rivales de la talla de José Murat, Jesús Murillo Karam, César Augusto Santiago, Fernando Moreno Peña, Antonio González Curi, Enrique Peña Nieto, Natividad González Parás...
Cierto, ya corre la versión de que Calderón, el estadista, es el auténtico ganador del proceso electoral sucesorio en Yucatán, porque acreditó en los hechos su nula intervención y ganó el apoyo de la fuerza legislativa del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para aprobar las reformas “que el país necesita”.
Esta afirmación es, sin embargo, falsa: las reformas contrarias al beneficio colectivo, como la más reciente a la ley del ISSSTE, y las que criminalizan el legítimo derecho a la oposición, van a proceder aun al margen de los resultados electorales, porque es la instrucción de quienes patrocinan a ambos partidos y pretenden afianzar su viejo anhelo del insípido bipartidismo.
Apuntes
La derrota de Calderón y del PAN en Yucatán también tendrá repercusiones en el máximo órgano de ese partido, la Asamblea Nacional, del que surgirá el nuevo Consejo Nacional, que decidirá si reelige a Espino como presidente --o alguno de sus lugartenientes-- o a Germán Martínez, la opción “A” de Calderón… Por lo pronto, Calderón mandó reventar la última sesión del Consejo Nacional en funciones, el sábado previo a las elecciones de Yucatán, y se perfila un enfrentamiento ríspido el sábado 2 y el domingo 3 en León, Guanajuato, donde por cierto el gobernador, Juan Manuel Oliva, hizo una peregrinación por las calles de la capital, al lado de jerarcas de la Iglesia y lanzando dulces al suelo para ser recogidos por los niños... Y justamente en León, la facción de Calderón padeció otra derrota: su candidato a presidir el PAN municipal, Guerrero Orta, sucumbió a Ernesto Dávila Juárez, de la facción de Espino. Y una más: en Puebla, Ana Teresa Aranda, quien juega con Calderón, ya quedó fuera del registro para ser candidata panista a la alcaldía de la capital. A ese cargo se encamina Antonio Sánchez Díaz de Rivera, otro juramentado del Yunque, también allegado al presidente nacional del PAN... Más las derrotas que se acumulen...
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lunes, mayo 21, 2007
Opinión - Enrique Mendez
Plaza Liberación
Reto de Sandoval a Rivera Carrera
Mapache panista
Jornada Jalisco
De los 46 diputados a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) que el 24 de abril pasado aprobaron despenalizar el aborto, si éste se practica antes de las 12 semanas de gestación, sólo uno había expresado sus temores de que el voto de una reforma en el terreno legal le causara problemas en el terreno espiritual.
Se trata, como se dijo entonces y él mismo lo reveló tres días después, del coordinador priísta Jorge Schiaffino Isunza. El de este viejo priísta es un caso excepcional, no porque en su fuero interno tenga la certeza de un castigo divino, sino porque la advertencia de la excomunión y su ejercicio profesional de reformar leyes causó una discusión de carácter familiar.
En los días posteriores a la aprobación de las modificaciones al Código Penal y a la Ley de Salud de la ciudad de México, el ex dirigente priísta sería testigo en una boda por la Iglesia, y la pregunta que rondó su entorno personal sería si el sacerdote le permitiría, inclusive, el acceso al recinto, ya no digamos participar de la misa y, por supuesto, comulgar.
Aunque la propia Iglesia católica se enredó entre las declaraciones de sus jerarcas, para determinar si los 46 asambleístas y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard –que promulgó los cambios legales– habían sido declarados o no sin derecho a la comunión, este domingo la Arquidiócesis de Guadalajara dio su propia aportación a ese galimatías y, de paso, lanzó un reto al cardenal Norberto Rivera Carrera.
La Arquidiócesis de Juan Sandoval emprendió una nueva disquisición sobre lo que puede definirse como la “autoexcomulgación”, y en ese sentido zafarse de la responsabilidad de aplicar una sanción de tal calado a miembros de su grey.
Como lo ha hecho en las semanas recientes, la Arquidiócesis continuó ayer el debate sobre el aborto en las páginas de su Semanario, aun cuando las posiciones expresadas a través de ese órgano de difusión ya derivaron en una solicitud formal del PRD a la Secretaría de Gobernación para sancionar a Sandoval, por llamar “hijos de las tinieblas” a quienes votaron la reforma.
En su editorial, Semanario cita el comentario exegético al Código de Derecho Canónico, publicado por la Universidad de Navarra, en 1995, para señalar que el cánon 1398 señala que “quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión ‘latae sententiae’”.
Es decir, asegura, se “incurre automáticamente” en una pena y refiere que el tipo previsto en esa disposición eclesiástica es el de aborto provocado, y no el frustrado o la tentativa, porque son “formas incompletas de comisión del delito” y, por lo tanto, no son punibles. Es decir, no se aplica la excomunión.
En ese sentido, para la Arquidiócesis tapatía las reformas legales aprobadas por la Asamblea Legislativa y promulgadas por Ebrard no permiten concluir si la acción de los legisladores y del gobernante encajan literalmente en el tipo penado, a su vez, por la jerarquía. Y añade: “parece como si los legisladores en favor de la despenalización del aborto hayan cuidado sus palabras, precisamente para no caer en una clara excomunión”.
Esta conclusión lleva a la prelatura de Sandoval a otra: que a los asambleístas y a Ebrard no se les puede aplicar la sanción de manera directa, pero sí determinar una “intención” para promover el aborto. Con todo, considera que sólo ellos y su conciencia podrán evaluar el efecto de sus decisiones.
Más aún, la Arquidiócesis de Guadalajara exigió una posición de Rivera Carrera “que ayude a aclarar esta cuestión… por encontrarse la disputa y los involucrados en su territorio (sic)”.
Es decir, que para Sandoval Iñiguez y los jerarcas de la Iglesia en Jalisco, la desobediencia civil a la que convocó Norberto Rivera no es suficiente. Y, de manera adicional, resulta preocupante el tono que se utiliza para referirse a la controversia desatada por la Iglesia y organizaciones de la ultraderecha panista con las que se vincula.
Porque para el cardenal de Guadalajara no se trata, pues, de un debate sino de una disputa, ni de actores políticos sino de involucrados, y que la polémica no se desarrolla en la capital del país sino en el territorio de Norberto Rivera. Un discurso que está desfasado 150 años. Nada más.
Del archivero
En la víspera de las elecciones para gobernador en Yucatán, en el municipio de Tixkokob, simpatizantes del PRI descubrieron a Antonio Patrón Laviada, hermano del actual Ejecutivo estatal, Patricio Patrón, cuando presuntamente repartía entre 200 y 500 pesos a electores, en una típica acción de compra de votos. El candidato priísta a la alcaldía, Adolfo Calderón, fue quien dio la voz de alerta y Antonio Patrón intentó huir en una camioneta Land Rover de su propiedad. A su paso, el hermano incómodo arrolló a personas, chocó con un auto Tsuru y arrasó tres motonetas. La policía, que disparó gases lacrimógenos, rescató a Patrón. Y tanto que los panistas se llenaron la boca en criticar a los mapaches del PRI, que se convirtieron en lo que más odiaban, con tal de proteger sus cotos de poder. La pregunta es: ¿así será el resto de elecciones en la era de Calderón?
Reto de Sandoval a Rivera Carrera
Mapache panista
Jornada Jalisco
De los 46 diputados a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) que el 24 de abril pasado aprobaron despenalizar el aborto, si éste se practica antes de las 12 semanas de gestación, sólo uno había expresado sus temores de que el voto de una reforma en el terreno legal le causara problemas en el terreno espiritual.
Se trata, como se dijo entonces y él mismo lo reveló tres días después, del coordinador priísta Jorge Schiaffino Isunza. El de este viejo priísta es un caso excepcional, no porque en su fuero interno tenga la certeza de un castigo divino, sino porque la advertencia de la excomunión y su ejercicio profesional de reformar leyes causó una discusión de carácter familiar.
En los días posteriores a la aprobación de las modificaciones al Código Penal y a la Ley de Salud de la ciudad de México, el ex dirigente priísta sería testigo en una boda por la Iglesia, y la pregunta que rondó su entorno personal sería si el sacerdote le permitiría, inclusive, el acceso al recinto, ya no digamos participar de la misa y, por supuesto, comulgar.
Aunque la propia Iglesia católica se enredó entre las declaraciones de sus jerarcas, para determinar si los 46 asambleístas y el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard –que promulgó los cambios legales– habían sido declarados o no sin derecho a la comunión, este domingo la Arquidiócesis de Guadalajara dio su propia aportación a ese galimatías y, de paso, lanzó un reto al cardenal Norberto Rivera Carrera.
La Arquidiócesis de Juan Sandoval emprendió una nueva disquisición sobre lo que puede definirse como la “autoexcomulgación”, y en ese sentido zafarse de la responsabilidad de aplicar una sanción de tal calado a miembros de su grey.
Como lo ha hecho en las semanas recientes, la Arquidiócesis continuó ayer el debate sobre el aborto en las páginas de su Semanario, aun cuando las posiciones expresadas a través de ese órgano de difusión ya derivaron en una solicitud formal del PRD a la Secretaría de Gobernación para sancionar a Sandoval, por llamar “hijos de las tinieblas” a quienes votaron la reforma.
En su editorial, Semanario cita el comentario exegético al Código de Derecho Canónico, publicado por la Universidad de Navarra, en 1995, para señalar que el cánon 1398 señala que “quien procura el aborto, si éste se produce, incurre en excomunión ‘latae sententiae’”.
Es decir, asegura, se “incurre automáticamente” en una pena y refiere que el tipo previsto en esa disposición eclesiástica es el de aborto provocado, y no el frustrado o la tentativa, porque son “formas incompletas de comisión del delito” y, por lo tanto, no son punibles. Es decir, no se aplica la excomunión.
En ese sentido, para la Arquidiócesis tapatía las reformas legales aprobadas por la Asamblea Legislativa y promulgadas por Ebrard no permiten concluir si la acción de los legisladores y del gobernante encajan literalmente en el tipo penado, a su vez, por la jerarquía. Y añade: “parece como si los legisladores en favor de la despenalización del aborto hayan cuidado sus palabras, precisamente para no caer en una clara excomunión”.
Esta conclusión lleva a la prelatura de Sandoval a otra: que a los asambleístas y a Ebrard no se les puede aplicar la sanción de manera directa, pero sí determinar una “intención” para promover el aborto. Con todo, considera que sólo ellos y su conciencia podrán evaluar el efecto de sus decisiones.
Más aún, la Arquidiócesis de Guadalajara exigió una posición de Rivera Carrera “que ayude a aclarar esta cuestión… por encontrarse la disputa y los involucrados en su territorio (sic)”.
Es decir, que para Sandoval Iñiguez y los jerarcas de la Iglesia en Jalisco, la desobediencia civil a la que convocó Norberto Rivera no es suficiente. Y, de manera adicional, resulta preocupante el tono que se utiliza para referirse a la controversia desatada por la Iglesia y organizaciones de la ultraderecha panista con las que se vincula.
Porque para el cardenal de Guadalajara no se trata, pues, de un debate sino de una disputa, ni de actores políticos sino de involucrados, y que la polémica no se desarrolla en la capital del país sino en el territorio de Norberto Rivera. Un discurso que está desfasado 150 años. Nada más.
Del archivero
En la víspera de las elecciones para gobernador en Yucatán, en el municipio de Tixkokob, simpatizantes del PRI descubrieron a Antonio Patrón Laviada, hermano del actual Ejecutivo estatal, Patricio Patrón, cuando presuntamente repartía entre 200 y 500 pesos a electores, en una típica acción de compra de votos. El candidato priísta a la alcaldía, Adolfo Calderón, fue quien dio la voz de alerta y Antonio Patrón intentó huir en una camioneta Land Rover de su propiedad. A su paso, el hermano incómodo arrolló a personas, chocó con un auto Tsuru y arrasó tres motonetas. La policía, que disparó gases lacrimógenos, rescató a Patrón. Y tanto que los panistas se llenaron la boca en criticar a los mapaches del PRI, que se convirtieron en lo que más odiaban, con tal de proteger sus cotos de poder. La pregunta es: ¿así será el resto de elecciones en la era de Calderón?
domingo, mayo 20, 2007
Comicios yucatecos, competencia entre mañosos: López Obrador
Será un pleito de mafias menores, sostiene en Veracruz
ANDRES T. MORALES
Tehuipango, Ver., 19 de mayo. En lugar de un proceso electoral democrático, el estado de Yucatán tendrá este domingo una "competencia entre mañosos de la cual no se puede esperar nada bueno", afirmó Andrés Manuel López Obrador.
El ex candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos dijo que los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) recurrieron a sus prácticas tradicionales para comprar el sufragio y "están repartiendo mucho dinero".
El "presidente legítimo" dijo: "la competencia es de mañosos, pleito entre mafias, pero mafias menores porque la gran mafia siempre se une y se pone de acuerdo".
Insistió en que la banda más peligrosa o gran mafia que en realidad es perniciosa para el país es la que opera en Los Pinos y que la integran Felipe Calderón, Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo y Roberto Hernández.
Durante su tercer día de gira por municipios de la sierra de Zongolica, López Obrador recibió la queja de autoridades locales sobre el plagio del gobierno federal de varios programas implementados en el Distrito Federal para ayuda de las personas de escasos recursos. Uno de ellos, el de la pensión alimenticia a adultos mayores.
"Por ahí Calderón anda presumiendo con sombrero ajeno, dicen que se pirateó nuestras propuestas, y cómo no lo va a hacer, si es un Presidente pirata, falso", expresó.
Recordó que desde diciembre, los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (FAP) propusieron la entrega de apoyos financieros para los adultos mayores, lo que fue aprobado con presupuesto designado pero que ahora Calderón y la Sedeso intentan apropiarse la autoría.
En las plazas públicas de Tehuipango, Astacinga, Tlaquilpa, Atlahuilco y Huiloapan, municipios ubicados en la sierra de Zongolica, López Obrador llamó a la unidad y a la búsqueda de candidatos idóneos para el proceso electoral veracruzano que el próximo 2 de septiembre renovará las 212 alcaldías y las 30 diputaciones de mayoría relativa que integran el Congreso local.
ANDRES T. MORALES
Tehuipango, Ver., 19 de mayo. En lugar de un proceso electoral democrático, el estado de Yucatán tendrá este domingo una "competencia entre mañosos de la cual no se puede esperar nada bueno", afirmó Andrés Manuel López Obrador.
El ex candidato presidencial de la coalición Por el Bien de Todos dijo que los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN) recurrieron a sus prácticas tradicionales para comprar el sufragio y "están repartiendo mucho dinero".
El "presidente legítimo" dijo: "la competencia es de mañosos, pleito entre mafias, pero mafias menores porque la gran mafia siempre se une y se pone de acuerdo".
Insistió en que la banda más peligrosa o gran mafia que en realidad es perniciosa para el país es la que opera en Los Pinos y que la integran Felipe Calderón, Vicente Fox, Carlos Salinas de Gortari, Elba Esther Gordillo y Roberto Hernández.
Durante su tercer día de gira por municipios de la sierra de Zongolica, López Obrador recibió la queja de autoridades locales sobre el plagio del gobierno federal de varios programas implementados en el Distrito Federal para ayuda de las personas de escasos recursos. Uno de ellos, el de la pensión alimenticia a adultos mayores.
"Por ahí Calderón anda presumiendo con sombrero ajeno, dicen que se pirateó nuestras propuestas, y cómo no lo va a hacer, si es un Presidente pirata, falso", expresó.
Recordó que desde diciembre, los diputados y senadores del Frente Amplio Progresista (FAP) propusieron la entrega de apoyos financieros para los adultos mayores, lo que fue aprobado con presupuesto designado pero que ahora Calderón y la Sedeso intentan apropiarse la autoría.
En las plazas públicas de Tehuipango, Astacinga, Tlaquilpa, Atlahuilco y Huiloapan, municipios ubicados en la sierra de Zongolica, López Obrador llamó a la unidad y a la búsqueda de candidatos idóneos para el proceso electoral veracruzano que el próximo 2 de septiembre renovará las 212 alcaldías y las 30 diputaciones de mayoría relativa que integran el Congreso local.
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Alud de denuncias, la víspera de las elecciones de hoy en Yucatán
Todas las fuerzas políticas contendientes se acusan de violencia y compra del voto
De continuar ese clima, el PRI desconocerá el resultado
Piden al gobernador no intervenir
Empleados del municipio de Umán son captados repartiendo materiales de construcción Foto: Cortesía Diario de Peso
FABIOLA MARTINEZ , LUIS BOFFIL
Mérida, Yuc. 19 de mayo. Con un alud de denuncias por actos de violencia, compra y coacción del voto, y acuerdos truncados para un pacto de civilidad entre las fuerzas políticas, más de un millón de yucatecos inscritos en la lista nominal están convocados este domingo a las urnas para elegir gobernador, 106 alcaldes y 25 diputados locales -15 de mayoría y 10 de representación proporcional.
Por la noche, el dirigente estatal del PRI, Nerio Torres, dijo que si esa tendencia (de incidentes) continuaba "es posible que el PRI no avale un resultado (electoral)".
El PAN ha desplegado toda su estructura sustentada en la fuerza del gobierno local, ante una cerrada disputa en la que -de acuerdo con sondeos internos de los propios partidos- podría haber una diferencia estrecha entre el primero y segundo lugares, de entre tres y cinco puntos porcentuales, esto es, menos de 30 mil votos si se considera una participación ciudadana de alrededor de 65 por ciento.
PRI y PAN han enviado cientos de operadores provenientes de una decena de entidades del país, mientras que las denuncias interpuestas en la Subprocuraduría Especializada en Delitos Electorales sumaban anoche más de 30.
Al margen de ello, cada fuerza política documenta supuestos hechos delictivos, que van desde amenazas, compra de credenciales de elector, reparto de dinero y agresiones físicas, y hasta detenciones arbitrarias de vehículos, distribución de despensas y materiales de construcción; además, las policías municipales y estatal son señaladas como bastión de apoyo a las mapacherías del partido blanquiazul.
Las dirigencias de uno y otro bandos han enviado a los suyos a recabar el mayor número de pruebas documentales (fotografías, videos y testimonios) en la expectativa de un eventual resultado poselectoral en tribunales.
Los focos rojos se ubican en el oriente y sur del estado, principalmente en los municipios de Valladolid, Tizimín, Chemax, Tecax, Ticul, Motul, Izamal, entre otros. En el centro, en Tecoh, los priístas identificaron a funcionarios panistas en el reparto de despensas.
Legisladores federales priístas comisionados en Yucatán tienen como objetivo -según el documento interno Operación día D- la defensoría jurídica, movilización, documentación, así como "inhibir la participación de operadores opositores y generar estrategias con la policía municipal para la reacción inmediata".
La víspera de la jornada electoral se desarrolló en un ambiente de enredos, versiones encontradas e incluso el rumor, cerca de la media noche del viernes, de la declinación de la candidatura de Ana Rosa Payán Cervera, abanderada de la coalición Todos Somos Yucatán -integrada por los partidos del Trabajo y Convergencia. Fuentes de esa alianza desmintieron el "borregazo orquestado por el gobierno estatal".
Pacto truncado
A esa misma hora se presentaron en el palacio de gobierno dirigentes de algunos partidos de oposición con un documento, aparentemente con firmas de todos los representantes, para solicitar al gobierno panista de Patricio Patrón la instalación de una mesa de diálogo y civilidad para evitar la violencia.
Supuestamente el gobierno estatal los citó para este sábado a las 10 de la mañana, pero cuando estos se presentan -encabezados por Emilio Gamboa, coordinador de los diputados federales priístas, y el senador Jesús Murillo Karam- sólo fueron recibidos por el secretario general de Gobierno, Pedro Rivas Gutiérrez.
Frente a la prensa ambas partes protagonizaron un desencuentro. Ante el reclamo de los legisladores del tricolor para que el gobierno "saque las manos de la elección", el funcionario les respondió que la administración estatal no era el espacio para ventilar asuntos electorales.
Sin embargo, Murillo le espetó al secretario de Gobierno "que las fuerzas (de la policía) no se utilicen para intimidar a los partidos. Queremos una elección limpia, transparente. Respetuosamente le pedimos al señor gobernador que deje de meter las manos en la elección", dijo Murillo, ex gobernador de Hidalgo.
Ante la sugerencia de que la conversación fuera en privado, los priístas sólo emitieron un grito: "¡diálogo, diálogo!" Rivas les pidió pruebas de sus dichos y, ante el arrebato de la palabra, el enviado de Patrón Laviada se puso de pie y se retiró, dejando con la palabra en la boca al dirigente estatal de PRI, Nerio Torres.
Jornada pacífica
Después, AN citó a conferencia de prensa para asegurar que la jornada será pacífica, aunque "los yucatecos son apasionados al momento de votar", según comentó Luis Montoya, dirigente estatal del panismo.
Respecto a la frustrada reunión, dijo que el proceso se escapó de las manos al PRI y cedió el control a los "mapaches de su partido": la de este domingo "no es una elección de Estado, sino de estados, con la intromisión de priístas de otras entidades que representan la fauna gangsteril de hacer política".
Por la noche nuevamente se reunieron los dirigentes partidistas (a excepción de los enviados de PRD, PT y Convergencia) con el propósito de firmar el Acuerdo por la democracia en Yucatán 2007, en el que el Ejecutivo estatal, por medio de Rivas Gutiérrez, "ratifica su decisión de asumir las funciones que le competen para garantizar la paz pública" este domingo, mientras que los partidos se comprometen a promover entre los suyos el "apego a la ley y a las buenas costumbres", y "desalentar las acciones o actitudes que puedan enrarecer el ambiente de la jornada electoral".
De continuar ese clima, el PRI desconocerá el resultado
Piden al gobernador no intervenir
Empleados del municipio de Umán son captados repartiendo materiales de construcción Foto: Cortesía Diario de PesoFABIOLA MARTINEZ , LUIS BOFFIL
Mérida, Yuc. 19 de mayo. Con un alud de denuncias por actos de violencia, compra y coacción del voto, y acuerdos truncados para un pacto de civilidad entre las fuerzas políticas, más de un millón de yucatecos inscritos en la lista nominal están convocados este domingo a las urnas para elegir gobernador, 106 alcaldes y 25 diputados locales -15 de mayoría y 10 de representación proporcional.
Por la noche, el dirigente estatal del PRI, Nerio Torres, dijo que si esa tendencia (de incidentes) continuaba "es posible que el PRI no avale un resultado (electoral)".
El PAN ha desplegado toda su estructura sustentada en la fuerza del gobierno local, ante una cerrada disputa en la que -de acuerdo con sondeos internos de los propios partidos- podría haber una diferencia estrecha entre el primero y segundo lugares, de entre tres y cinco puntos porcentuales, esto es, menos de 30 mil votos si se considera una participación ciudadana de alrededor de 65 por ciento.
PRI y PAN han enviado cientos de operadores provenientes de una decena de entidades del país, mientras que las denuncias interpuestas en la Subprocuraduría Especializada en Delitos Electorales sumaban anoche más de 30.
Al margen de ello, cada fuerza política documenta supuestos hechos delictivos, que van desde amenazas, compra de credenciales de elector, reparto de dinero y agresiones físicas, y hasta detenciones arbitrarias de vehículos, distribución de despensas y materiales de construcción; además, las policías municipales y estatal son señaladas como bastión de apoyo a las mapacherías del partido blanquiazul.
Las dirigencias de uno y otro bandos han enviado a los suyos a recabar el mayor número de pruebas documentales (fotografías, videos y testimonios) en la expectativa de un eventual resultado poselectoral en tribunales.
Los focos rojos se ubican en el oriente y sur del estado, principalmente en los municipios de Valladolid, Tizimín, Chemax, Tecax, Ticul, Motul, Izamal, entre otros. En el centro, en Tecoh, los priístas identificaron a funcionarios panistas en el reparto de despensas.
Legisladores federales priístas comisionados en Yucatán tienen como objetivo -según el documento interno Operación día D- la defensoría jurídica, movilización, documentación, así como "inhibir la participación de operadores opositores y generar estrategias con la policía municipal para la reacción inmediata".
La víspera de la jornada electoral se desarrolló en un ambiente de enredos, versiones encontradas e incluso el rumor, cerca de la media noche del viernes, de la declinación de la candidatura de Ana Rosa Payán Cervera, abanderada de la coalición Todos Somos Yucatán -integrada por los partidos del Trabajo y Convergencia. Fuentes de esa alianza desmintieron el "borregazo orquestado por el gobierno estatal".
Pacto truncado
A esa misma hora se presentaron en el palacio de gobierno dirigentes de algunos partidos de oposición con un documento, aparentemente con firmas de todos los representantes, para solicitar al gobierno panista de Patricio Patrón la instalación de una mesa de diálogo y civilidad para evitar la violencia.
Supuestamente el gobierno estatal los citó para este sábado a las 10 de la mañana, pero cuando estos se presentan -encabezados por Emilio Gamboa, coordinador de los diputados federales priístas, y el senador Jesús Murillo Karam- sólo fueron recibidos por el secretario general de Gobierno, Pedro Rivas Gutiérrez.
Frente a la prensa ambas partes protagonizaron un desencuentro. Ante el reclamo de los legisladores del tricolor para que el gobierno "saque las manos de la elección", el funcionario les respondió que la administración estatal no era el espacio para ventilar asuntos electorales.
Sin embargo, Murillo le espetó al secretario de Gobierno "que las fuerzas (de la policía) no se utilicen para intimidar a los partidos. Queremos una elección limpia, transparente. Respetuosamente le pedimos al señor gobernador que deje de meter las manos en la elección", dijo Murillo, ex gobernador de Hidalgo.
Ante la sugerencia de que la conversación fuera en privado, los priístas sólo emitieron un grito: "¡diálogo, diálogo!" Rivas les pidió pruebas de sus dichos y, ante el arrebato de la palabra, el enviado de Patrón Laviada se puso de pie y se retiró, dejando con la palabra en la boca al dirigente estatal de PRI, Nerio Torres.
Jornada pacífica
Después, AN citó a conferencia de prensa para asegurar que la jornada será pacífica, aunque "los yucatecos son apasionados al momento de votar", según comentó Luis Montoya, dirigente estatal del panismo.
Respecto a la frustrada reunión, dijo que el proceso se escapó de las manos al PRI y cedió el control a los "mapaches de su partido": la de este domingo "no es una elección de Estado, sino de estados, con la intromisión de priístas de otras entidades que representan la fauna gangsteril de hacer política".
Por la noche nuevamente se reunieron los dirigentes partidistas (a excepción de los enviados de PRD, PT y Convergencia) con el propósito de firmar el Acuerdo por la democracia en Yucatán 2007, en el que el Ejecutivo estatal, por medio de Rivas Gutiérrez, "ratifica su decisión de asumir las funciones que le competen para garantizar la paz pública" este domingo, mientras que los partidos se comprometen a promover entre los suyos el "apego a la ley y a las buenas costumbres", y "desalentar las acciones o actitudes que puedan enrarecer el ambiente de la jornada electoral".
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