Páginas

::::

Mostrando las entradas con la etiqueta UdeG. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta UdeG. Mostrar todas las entradas

domingo, agosto 31, 2008

Jorge Gómez Naredo :: La Universidad de Guadalajara: crisis sin democracia ::

foto: Cesar Huerta


La Universidad de Guadalajara: crisis sin democracia

El embrollo: lo legal y lo no legal

Ayer, la Universidad de Guadalajara amaneció en crisis y con dos rectores. El viernes pasado, el Consejo General Universitario (CGU) destituyó a Carlos Briseño Torres como rector general y en su lugar eligió a Marco Antonio Cortés Guajardo. Los consejeros universitarios que llevaron a cabo estas acciones argumentaron que Briseño Torres había cometido “faltas graves”. Según la Ley Orgánica de la UdeG, en su artículo 31, fracción VIII, el CGU tiene la facultad de “elegir al rector general, autorizar sus licencias, aceptar su renuncia y destituirlo por falta grave, en los términos establecidos por el Estatuto General”. En la polémica sesión, Carlos Briseño, en su calidad de presidente del CGU, decidió concluir la reunión por falta de acuerdo para el orden del día; sin embargo, la mayoría de los consejeros decidió lo contrario. Alfredo Peña, secretario general de la UdeG, continuó la sesión como presidente del CGU y se acordó la destitución de Briseño Torres y del vicerrector Gabriel Torres Espinoza.

¿Es posible continuar una sesión cuando el presidente del CGU la dio por concluida en contra de la mayoría de los consejeros? El Estatuto General de la Universidad de Guadalajara (un documento que aclara puntos de la Ley Orgánica) no especifica si es legal o no que el presidente del Consejo dé por finalizada una sesión si no se aprueba el orden del día. Determina que un dictamen puede ser suspendido por falta de quórum, por desórdenes, por acuerdo de dos terceras partes de los consejeros, por moción suspensiva y por receso. Pero esto es solamente para un dictamen, no para una discusión sobre el orden del día. Así pues, existe un problema: ¿fue legal o no que Briseño haya suspendido la sesión? La respuesta no es clara.

Ahora bien, ni la Ley Orgánica ni el Estatuto General de la UdeG establecen cómo (el proceso formal) y bajo qué argumentos el CGU puede destituir al rector. Tampoco indica qué se debe entender por “falta grave”. Así pues, ambos bandos (los briseñistas y los anti-briseñistas) pueden jugar con las leyes, manejarlas e interpretarlas a su antojo. Pero no hay certidumbre acerca de la legalidad: por eso hoy la Universidad tiene dos rectores y los argumentos de ambos pueden ser válidos y pueden ser, al mismo tiempo, inválidos. Un desgarriate, pues.

Lo que ha sido y es

Para nadie es una misterio lo que ha sucedido en la UdeG en las últimas dos décadas. Un grupo se ha consolidado y detenta la mayoría de los puestos de alto nivel. El líder máximo de ese grupo es Raúl Padilla López. Uno de sus hombres más cercanos hasta hace poco tiempo era Carlos Briseño Torres. Este grupo denominado “Universidad” se ha movido entre lo “positivo” y lo “negativo”. Por un lado ha formado eventos culturales tan importantes como la Feria Internacional del Libro, que es reconocida a nivel mundial y, por el otro, ha organizado un sistema corporativo que impide a otros grupos políticos tener peso dentro de la UdeG; es decir, niega pluralidad y libertad de participación al interior de la casa de estudios.

Lo social, lo político y lo universitario

Una comunidad universitaria está conformada por los cuerpos académicos, los estudiantes, los ex alumnos, las autoridades, los administrativos y todos los demás trabajadores de la institución: desde el intendente más humilde hasta el rector. Las universidades públicas son patrimonio de la sociedad, porque es ahí donde se educa a la población, donde se produce y de donde se divulga el conocimiento. Las universidades deben ser autónomas y los conflictos a los que se enfrenten precisan ser solucionados por la misma comunidad universitaria.

La participación política dentro de las universidades públicas necesita ser una constante, pues a través de ella se enseña: la democracia no puede quedar excluida de estas instituciones educativas. Por eso resulta lamentable que en la UdeG la participación política sea poca: estudiantes, académicos y trabajadores poseen mínimos espacios para desarrollar su participación política-universitaria. Quizás no los han conquistado; quizás les han sido robados; quizás no les interesen.

La elite que actualmente domina la UdeG y que en muchas ocasiones toma decisiones que van en contra de los intereses de los universitarios y de la misma Universidad, existe porque la comunidad universitaria no ha luchado por la pluralidad y la democracia dentro de la casa de estudios. El estudiantado es fácilmente manipulable. El viernes pasado, cientos de alumnos de preparatorias y centros universitarios llegaron a la rectoría para gritar y apoyar, para “echar desmadre”, pero no para participar políticamente de manera libre e informada: no sabían por qué estaban ahí. La participación de la comunidad universitaria en los asuntos que le conciernen (y también en los de su entorno sociopolítico) es imprescindible. Y ahora no se ve, o se ve débil, o muy disminuida.

La UdeG no puede estar secuestrada por una elite ni entrar en crisis por una escisión en esa misma elite. La comunidad universitaria debe reivindicar su participación política, su derecho a decidir, a tener voz y a no ser discriminada por su forma de pensar. La cuestión no es eliminar a un grupo político hegemónico para que llegue otro grupo político hegemónico. Lo principal es que existan muchos grupos en libertad de opinar, de elegir y de decidir: en pocas palabras, una verdadera democracia. Por eso hoy lo importante no es quién quede, quién sea el legítimo rector; lo importante es que sea la comunidad universitaria la que decida el futuro de la institución. Una institución, vale la pena recordar, siempre asediada por la derecha y los grupos oligárquicos, los cuales no soportan que el pueblo se eduque, piense, reflexione y critique, es decir, que el pueblo sea libre.

jorge_naredo@yahoo.com



::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando a Andrés Manuel López Obrador en 2008::

viernes, agosto 29, 2008

Opinión.- Germán Robles

Germán Robles
Código Político

29 de agosto de 2008



FIL: se tambalea la vitrina

Con la ruptura del “grupo universidad”, es que con toda razón tal como lo plantean algunos periodistas y sectores sociales, el conflicto está en un punto de no retorno; la posibilidad del pacto, del arreglo y el acuerdo político intramuros entre Carlos Briseño y Raúl Padilla López han quedaron agotados. Y en efecto, con ello se abre de manera efectiva el tan necesario debate sobre la universidad, de su futuro, del qué hacer con todas y cada una de sus esferas educativas, labores docentes, actividades y empresas culturales como de gobierno.

Bien que mal, nos guste o no, nos adentramos al comienzo de una larga guerra, hacía un muy espeso caldo de cultivo donde “el ring se irá ampliando”; por ahora el conflicto pasa por la destitución de dos de los principales y más poderosos cargos que tenía Raúl Padilla bajo su control; se advierte por el manejo de eufemismos varios, posturas políticas que buscan la legitimidad de acciones emprendidas y por emprender por parte de Briseño Torres y del otro lado esa suerte de “justificación moral e histórica” con la que Raúl Padilla pretende defender su emporio de industrias, puestos, obras y gestión para impulso a la cultura en Jalisco; eufemismos, verdades a medias en donde cada cual, a su estilo, asume su “verdad” y trata de hacerla rentable, comerciable y digerible a nivel prensa y social. Briseño aquí está ganando la mano.

Guerra por dinero y poder, como de costumbre, que amenaza con extenderse más allá de la grilla provocada por los intereses y la mezquindad de la élite universitaria, rebasará los periodicazos, desplegados, sombrerazos, infiltraciones a la prensa, denuncias cruzadas, lanzamiento de lodo y patadas de ahogado de quién todavía es el jefe máximo en la universidad. Todo lo anterior -aún siendo de impacto político y declarativo- aterrizará en los próximos días y semanas en terreno de lo jurídico y de lo que resulte, las partes en conflicto con todo y sus faunas llevarán el conflicto mismo y su cochinero a los cuerpos administrativos, a la academia, sindicatos y al estudiantado.

Y por si fuera poco, aparecen en el entarimado los resabios del pistolerismo, salidos desde “catacumba”, es decir la FEG la cuál apoya abiertamente a Carlos Briseño, quienes amenazan con tomar rectoría de ser necesario. Los acérrimos enemigos del “capo” ya se compraron el conflicto que tanto esperaban.

Es de esperarse entonces, sin ser ave de mal agüero, una espiral de violencia, de inestabilidad política al seno de la UdeG. Cosa que prende los focos rojos en el gobierno de Emilio González; y al parecer no habrá mesas ni mucho menos “mes de conciliación” que alcancen, pues nadie puede calcular el tamaño de la crisis socio-universitaria si es que esta se dirige hacia “abajo”.
Y se preguntará… ¿porqué se tambalea la Feria Internacional del Libro en Guadalajara?

Primero queda claro que ante la sorpresiva embestida de Carlos Briseño y la sacudida de grandes conflictos y grupos de interés; diversos políticos, empresarios, periodistas así como actores involucrados en los negocios culturales de Raúl Padilla ni tardos ni perezosos saltaron para preguntarse con ánimo soliviantado, “¿Qué va a pasar con la FIL y con la presidencia de Raúl Padilla”? Esa joya de la corona de la que tanto presumen Raúl Padilla, sus amigos, su claque y hasta no pocos de los “matraqueros” del obradorismo en Jalisco.

Y es que una experiencia técnica y administrativa de poco más de veinte años no es poca cosa y prescindir del “capo” en esta tarea hace pensar al menos dos veces las cosas a Briseño; de ahí, su hermetismo y espera para “evaluar” si el señor se va o se queda. Y como bien lo dijo Briseño, “sólo los niños y los borrachos dicen lo que van hacer”…pero sólo ellos, también, dicen la verdad, la misma que encontramos si aplicamos lo contrario a los dichos de los políticos. La cartelera, la farándula del teatro Diana, del Auditorio Telmex, de La FIL y tanto recurso, programa e invitados estén comprometidos por ahora se quedan, es parte de una mesurada estrategia política, anunciar en estos momentos cancelaciones, disminución de presupuesto y recortes de tajo sería como una bomba que ahora no conviene hacer estallar. Briseño lo sabe bien.

Muy cierto que con el capo fuera, también lo estará casi toda su gente; fuera toda la crema y nata de “las relaciones públicas” que son el enlace entre artistas, intelectuales, políticos y promotores financieros con la FIL y fuera con ello tanta componenda, cochupos o arreglos económicos en lo oscurito existan para la comercialización de la misma en el recinto de la expo. ¿Por eso la exclamación... qué va a pasar con la FIL?”. Sí, en un ambiente de cambios, renovación y sustituciones más de uno se tienta el cuello al no saber si le pasaran la guillotina y con ello se dan las especulaciones de aquí al infinito.

Por ello no sólo es que por compromisos, experiencias y relaciones públicas que parecerían insustituibles o difíciles de alcanzar en harto grado de eficacia es que la FIL podría seguir igual al menos este año. Pues en breve podría sujetarse a cambios, y no es que se espere del predecible tambaleo su decrecimiento o incluso su desaparición, pues de toda la perversión presupuestal de la industria ferial de la UdeG, la FIL “programa”, la FIL como "la promoción de la lectura" es de lo más noble y rescatable.

¿Quién en su sano y centrado juicio podría estar en contra de que Guadalajara sea destino cultural a nivel internacional?, ¿que su infraestructura ferial, teatral y cultural estén a la altura de las mejores de América latina? Que en el mundo se nos valore por eso. Nadie.

Pero nadie, con dos dedos de frente, con un sentido mínimo de democracia y valores educativos podría tolerar que sea la universidad pública en un contexto como el mexicano la que impulse todo esto a un altísimo costo social: de mala preparación académica, aulas de vergüenza, rechazados semestrales contados por decenas de miles. Y claro no faltaran los ingenuos y quienes se ungen como “próceres” de la cultura argumentando que “por cada peso que invierte la UdeG, los gobiernos municipales de Zapopan, Guadalajara, de Jalisco, Federal ponen otro peso”... Sí claro, y también el diablo y los que gusten ponen otro peso.

Falso o débil argumento, si es que la universidad deposita, malversa, tira a la basura 40 o 50 centavos o los que sean del único peso que tiene, es un dinero irrecuperable para abastecer la demanda educativa y otras prioridades en el tiempo que estas se precisan. Los recursos son escasos, la demanda mucha y la mezquindad en rectoría y del grupo universidad no menos. ¿Dónde están los beneficios?, ¿acaso se ven reflejados directamente en la infraestructura educativa?

Si esa inversión la hiciese por sí misma una universidad privada, el gobierno u otro grupo de poder, se comprendería, pero de una universidad pública en carestía y en democracia es inaceptable. Inversiones que por cierto nunca se interesarían hacer los privados, pues proyectos como la FIL no permea a todo el “círculo verde”, no les maximiza sus ganancias. Pero eso sí le sacan toda la raja por fuera, es decir en atracción del turismo a sus hoteles y plazas.

Y es que criticar a la FIL en este espacio y sin la coyuntura de por medio resultaba una tarea difícil, pues muchos nos tachaban de "locos", de que "se trata de un sinsentido criticar a la FIL" y que predicábamos en el desierto. Pero no nos hace falta buscar por debajo de las piedras los argumentos. Estos saltan a la vista.

Jóvenes y estudiantes usados como carne de cañón, armando la logística básica del capo para operar la FIL ofreciendo su “servicio social”; ¿los empresarios y gobierno querrían pagar eso? “No que lo haga la universidad y sus estudiantes”, parecerían decir entre risotadas... ¿Ha fortalecido en algo dicha feria, a la Editorial Universidad de Guadalajara? No. ¿Realmente la FIL ha contribuido a un aumento sustancial del hábito de la lectura en los jaliscienses? Los números dicen que no.

A propósito, el editor Felipe Ponce, director de la editorial Arlequín, en entrevista hecha en marzo de 2007 comentó que…” no veía mal la apuesta por los espectáculos comerciales, sin embargo, le parece que la UdeG ha centrado la mayoría de sus esfuerzos en este tipo de proyectos”…”En el ámbito literario, la casa de estudios no publicó nada rescatable.”… Y continúa…"Hay una especie de descontrol. Aunque existe una editorial universitaria y ha destacado por unas excelentes ediciones, éstas contrastan con la mediocridad con las que se hacen en otros Centros".

Es entonces que ese fenómeno llamado “FIL” no es criticado por pocos, y nos sumamos a ellos, y no sólo con argumentos de dignidad pública considerando a aspirantes, alumnos, equipo para aulas, reactivos para laboratorios y hasta piso en preparatorias; no sólo con los argumentos de una redignificación de una institución como la UdeG. Sino que existen diversos ángulos de crítica social hacia el mismo evento.

Resulta inadmisible e incluso repugnante, el “culto” a la personalidad que se maneja en torno a la feria misma, esos falsos orgullos, la frivolidad, la excentricidad hecha fiesta. Todos oyen, han visto sabido y quieren ir a la FIL, pero pocos saben a que van…entre ellos estudiantes de preparatoria que son coptados para asistir a la feria y con todo boleto y “descuento con credencial” pagado; es decir muchos acarreados para el llenadero de la “Expo Guadalajara”. Y van para evitar inasistencia o sanción en alguna de sus notas.

Y es que el codearse entre luminarias de la política, de la literatura, de las artes y a cuanto “famoso” se halle en el recinto resulta alto apetecible en una sociedad de disfraces, doble moral y que pretende la excentricidad y lo cosmopolita cuando no es capaz de abastecer y dar cobertura educativa básica siquiera. La FIL como evento vitrina para exhibirse, como negocio de unos cuantos, como ese reflejo y disfraz de la hipocresía y pobreza cultural de la sociedad tapatía y mexicana. ¿Y la lectura, la democracia, las aulas y el futuro de los estudiantes?... ¿a quién le importa?
En el tintero.
De comedia, la impostura de lo que dice ser una universidad, hablamos del grueso de la comunidad académica, ahí no existe ni se conoce el debate, no hay voz ni aspiración democratica, todos calladitos esperando los reajustes, no vaya ser que por hablar de más arriesguen el prestigio o mejor dicho su status, aspiración o cargo. No hay duda, nadie arriesga la "papa".




::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando a Andrés Manuel López Obrador en 2008::

jueves, agosto 28, 2008

Opinión.- Germán Robles

Germán Robles
Código Político
28 de agosto de 2008

Estado de guerra en la UdeG.

Tuvieron que pasar casi veinte años de arraigo caciquil, tres rectores y un año con cinco meses de su propia rectoría para que Carlos Briseño - rector de la Universidad de Guadalajara- en una suerte de iluminado, de quién renace en sí mismo y se asume como converso, rompiese de forma definitiva con el tristemente célebre llamado “Grupo Universidad”. Y vaya forma de hacerlo, algunas frases son devastadoras, la estrategia mediática, política y hasta jurídica que el propio Briseño echó a andar en estos días son de “filigrana” exquisita.

No obstante nos preguntamos ¿…porque hasta ahora Carlos?... ¿Sí…porque ahora, veinte años después de compadrazgo político, de tus experiencias vividas de historias como traición y muerte que desterraron a los Ramírez Ladewig del poder de la universidad, de la componenda política con los gobiernos rojos y azules?; ¿porqué… si sabías muy bien del pragmatismo de grupo para hacer del presupuesto público –destinado en principio y teoría a la educación- la materia prima de negocios, arreglos turbios y cumplimiento de caprichos personalísimos?

¿De verdad te diste cuenta “demasiado tarde” de que descubriste el agua turbia y tibia… y a qué sabe la sal? ¿Qué no sabías de que se trataba el negocio?

Y es que tus argumentos quizás alcanzan y pueden prestarse y dar, si se quiere, para un asomo colectivo al deseado cambio democrático en la universidad. Pero no alcanzan para encubrirte con el velo de la ingenuidad y de arrepentimiento. La tuya es una estrategia política, de riesgo total, pero del tamaño del riesgo será el tamaño de la empresa conquistada: la universidad. Como si fuera poca cosa.

No, no es que aquí dudemos en lo más mínimo de la crítica, de las declaraciones, posturas, argumentos y de la política más dura que se recuerde en veinte años en contra de quién -aún así sin dos de sus doce cargos- sigue siendo el jefe y capo mayor del “maximato” en la universidad; quién a propósito ya no es tan innombrable, se llama Raúl, se apellida Padilla López y se le acusa, se le advierte y se le destituye a los oídos y vista de todos.

Resulta plausible, exigible y de esperar no pocas de las propuestas que anunció en últimos días el rector Carlos Briseño quién pretende para la UdeG su revaloración, democratización, gobierno y destino por y para la academia y hasta la “recuperación” de la universidad ídem por parte del pueblo de Jalisco. Parece demagógico, rentable, pero posible.

Sin embargo, resulta difícil de creer, nos ganan las dudas y nos preguntamos si la nueva y sorpresiva postura política de Briseño y su grupo no terminarán siendo mera retórica, que finalmente se pierda entre el recurso fácil del discurso y la realidad de la farsa. La duda por un lado por los antecedentes. La esperanza y confianza, porque, Carlos Briseño está en el arranque de su rectorado y tiene todo por ganar y muy poco que perder, porque ha mandado señales claras y contundentes de terminar con el maximato y es de esperar al menos la consistencia de los mismos. Claro siempre que se sostenga como rector, signe, ponga sus políticas en blanco y negro y establezca que va a pasar con él y los responsables del gobierno de la universidad si es que no cumplen.
Pues aún cuando en distintos círculos de la “opinocracia jalisquilla” y grupúsculos de poder en la UdeG se maneje el suyo como un “suicidio político”; atreverse a romper con un maximato resulta de beneficios apetecibles, locura que si se ejecuta con puntual estrategia puede resultar gananciosa.

Ni tan suicidio
Como plataforma política evocar la democratización en la universidad y la prioridad del gasto programable para más aulas, preparatorias y equipo puede ser una buena coartada.

Y si no es eso, sino acaso su destitución por medio de golpe de estado a manos de Raúl Padilla por medio de su nada democrático “consejo universitario”; ese sería también el motivo y pretexto ideal para catapultar a Carlos Briseño a cuanto cargo, puesto, aspiración o poder de convocatoria y legitimación esté dispuesto y pueda llegar un mártir. Como quiera que sea, si Briseño muestra congruencia, consistencia y llega a tomar medidas sólidas para el fortalecimiento de la universidad podríamos estar asistiendo al nacimiento de un liderazgo, de un líder.
Parecería que por tamañas pretensiones, habría que dejar al tiempo despejar algunas interrogantes y nos obliga por ello a establecer al menos el beneficio de la duda. Pero tiempo habrá que esperar, porque aunque a muchos no les guste esto es apenas el inicio de una guerra por el control económico y político de la universidad que advierte y amenaza con prolongarse, incluso bajarse al nivel de las aulas, la academia y en las estructuras de toda la administración universitaria. Y es que cada vez que hay reacomodos, tumbos, gritos y sombrerazos, más allá de lealtades y principios universitarios está en juego “la papa”, los puestos y privilegios de quienes dependen y tienen su asiento en la UdeG.
¿Será acaso por eso que para el año en curso en el presupuesto ampliado y retrasado que Briseño presentará no sólo se mantiene, sino que aumentan las prerrogativas para la industria ferial y “cultural”?. “Ahora no me los echo encima”, parecería este decir, si es que en efecto pretende reorientar el uso del dinero público para crecer la oferta y calidad educativa.

Por lo pronto, habría que esperar si el próximo sábado, en el pleno del consejo universitario, claro el controlado por el capo máximo, no se echa a andar ese golpe de estado en contra de Briseño para destituirlo por la contundente y bien definida “causa grave” “establecida” en la ley orgánica de dicho instituto. Cosa que llevaría a la universidad a un caos de ingobernabilidad, duplicidad de funciones, confusión, a una crisis de legitimidad de gobierno que pondría en jaque toda la operación y curso normal de la vida académica y la enseñanza, incluyendo las absurdas ferias y negocios culturales.

Y cierto que al propio Raúl Padilla, si algo le significa kriptonita pura, son tres cosas: que desde arriba y desde casa, uno de los suyos lo enfrente, desenmascaré y le ponga el dedo en la llaga; le llame por su nombre y exhiban frente a toda la prensa. Que pretendan o pasen por encima de él. Y la otra que le corten los principales y millonarios tentáculos financieros que hasta anteayer estuvieron a su cargo desde el mismo día que los fundó. En el orgullo y bolsillo, los golpes contra uno de los personajes más acabados del autoritarismo priísta, figura de la camaleónica y pragmática cultura política jalisciense.

Cierto, y por increíble que parezca Raúl Padilla, como no hacía bastante tiempo, se vio presionado, esta vez no pudo mandar a sus personeros, ni a su corte de títeres, ni a la claque a responder por él. Tuvo por el contrario que tragar sapos, alacranes y víboras para responder por sí mismo a través de una misiva signada por él ídem enviada a los medios de comunicación.

Y tal como nos convidó en su misiva enviada anteayer a uno de sus últimos y más efectivo salvavidas mediáticos que es la televisión, es que sí, le tomamos la palabra, con la fuerza de la opinión pública, desde la sociedad civil no seremos pocos los que juzgaremos su papel con argumentos que no se limiten a la justificación de lo frívolo y megalómano de sus obras, señalando en su justa dimensión el tamaño de daño y desastre que el señor “la UdeG ya no debe construir más preparatorias...” y sus lacayos han causado a la universidad.

La demanda y juicio de valor a la que está obligada la sociedad debe basarse en la base económica y capricho personal que dieron origen a sus negocios culturales, a sus pifias disfrazadas, al presunto peculado cometido por sus títeres ex rectores, la malversación o desvío de fondos para áreas, tareas y actividades que no son prioridad, ni causa por las cuales se funda y sirve por principio una universidad pública en democracia, ¿y qué son?... mayor y mejor cobertura de la educación y la matrícula.

Y no sabemos si en su ánimo renovador Carlos Briseño pretenda engañarnos con la verdad, pero preferible esa retórica, esos posibles eufemismos que la defensa y comprensión de los argumentos del capo máximo, en esto que es más que grilla, acusaciones mutuas allá en lo alto. Se trata del futuro, mejor funcionamiento y concepción democrática de la universidad cosa que incumbe a todos. Y es que indigna sobremanera la equidistancia entre comunidad académica y sus órganos de gobierno como clase política, y claro que la podredumbre no sólo se halla en la “partidocracia”, ni en los niveles de gobierno, ni en los poderes de la unión, quienes son el puerquito favorito, sino que está en sindicatos y universidades también.

¿Puede usted creer que la historia de la administración de la UdeG se resume a la historia de los golpes de mano y traiciones?... ¿que la propia comunidad académica es ajena a la discusión y decisión de sus principales órganos de gobierno como la rectoría?, Créalo… sus últimos tres rectores -incluido Briseño- han sido impuestos por un hombre que a nombre de un grupo, reunidos en domicilios privados y dirimiendo como la mafia en una casucha conocida como la “menudería” deciden en nombre de la segunda universidad más grande del país ...De ahí sale "el humo blanco". ¡Hombre, que bárbaro, que democracia; que universidad!

En el tintero.

Por cierto, de engañabobos los llamados a misa del diputado local panista Jorge Salinas, quién al igual que el secretario de gobierno de Jalisco se asumen como protectores del conformismo social, la inmovilidad y el estado actual de cosas. Sí, desde luego, a eso le llaman buscar la “conciliación” y hasta le pusieron mesa, mes y plazo. Sí... cuando ustedes quieran, la clase política con su calidad moral dice cómo, dónde y cuándo van a reconciliar a todos.


::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando a Andrés Manuel López Obrador en 2008::

miércoles, agosto 27, 2008

Se fractura la Universidad de Guadalajara


Cesan a Raúl Padilla

En un hecho sin precedentes, el rector general de la Universidad de Guadalajara, Carlos Briseño Torres, destituyó de dos de sus cargos, honoríficos, pero poderosos dentro de la dinámica institucional, al ex rector Raúl Padilla López, nombre fuerte y todavía hasta ahora líder moral del llamado Grupo Universidad, que ha controlado por casi veinte años la segunda universidad pública más grande del país.
El hecho se suma a las declaraciones que un día antes hiciera el propio Briseño Torres, en el sentido de acusar a Padilla López de haber causado "un gran daño a la Universidad" durante el tiempo que ha comandado al mencionado grupo.

Padilla López "se ha amparado en la hegemonía política para hacerse de recursos, para sus intereses político-partidistas y por pervertir el proyecto", dijo Briseño Torres, al invitarlo también a que "diera la cara y dejar de ocultarse detrás de la opacidad y del secreto". Añadió que "no reconocerá más su liderazgo y que no permitirá que las decisiones de la Universidad se tomen más desde la casa de Padilla López", lo que para muchos es la más clara señal de rompimiento y confrontación.

Raúl Padilla López ha sido prácticamente intocable y su poder como líder moral de la Universidad le ha llevado a ser considerado como el más poderoso del occidente del país, que hoy por hoy maneja el segundo presupuesto después del gobierno del estado. Ni Francisco Javier Ramírez Acuña o el actual gobernador Emilio González Márquez han osado trastocar la más mínima estructura de poder de los Padilla, que incluye a su hermano Trinidad y Tonatiuh Bravo Padilla.

Los cargos de los que ha sido despojado Padilla López son como presidente del fideicomiso del Centro Cultural Universitario y del corporativo de empresas universitarias. Sin embargo, Padilla seguirá al frente de otros diez organismos más, entre ellos la Feria Internacional del Libro. "Lo revoco de sus cargos... y deberá abstenerse de realizar cualquier acto, convenio o contrato inherente al cargo que nos ocupa. Sin otro particular, por el momento reciba un cordial saludo, firma su servidor", dijo al leer el comunicado en rueda de prensa este medio día.

Las últimas dos semanas se han caracterizado por fuertes declaraciones entre briseñistas y padillistas; las que han llegado a su punto más alto con la intervención de la corporativa y violenta Federación de Estudiantes de Guadalajara, organización enemiga de los Padilla, en favor del rector Carlos Briseño.

Los consejeros integrantes del Consejo General Universitario, afines en un noventa por ciento a Padilla López, han dejado entrever la posibilidad de destituir al rector.

Los próximos dos días serán definitorios; por un lado si el conflicto interno se resolverá por la vía de la violencia o del diálogo y las leyes. De ser esta última vía parecerá sólo extender y prolongar aún más el conflicto, ya sin retorno ni conciliación, pues se especula que Briseño Torres emprenderá denuncias penales y auditorías contra los padillistas, además de que ha empezado a "cortar cabezas" y a pedir renuncias a algunos funcionarios: "Para restablecer la institucionalidad en la Universidad de Guadalajara no me temblará la mano, no me tiemblan las piernas", amenazó.

Sin embargo, nadie, ningún sector, ni en el PAN ni en el PRI, mucho menos en el PRD, han dado respaldo a Briseño Torres. Para muchos los días de Briseño al frente de la Universidad de Guadalajara están contados. Pero el control de daños, por el momento, no parece estar del lado de Padilla López.

nota SDP
::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando a Andrés Manuel López Obrador en 2008::

jueves, agosto 07, 2008

UdeG: Entre la impostura y la tragedia

Germán Robles
Código Político
8 de agosto de 2008


UdeG: Entre la impostura y la tragedia.


En días recientes la universidad ha estado muy activa en la palestra mediática debido a que primero corrieron la fuga de informaciones, denuncias y posturas encontradas por el supuesto tráfico de trasplantes de órganos imputables a la dirigencia de la red de hospitales civiles de Guadalajara, domeñados por la misma institución educativa. Fue el propio Briseño quién hizo la denuncia y solicito la intervención de la Procuraduría estatal en un caso que ya arrastraba antecedentes con la rectoría de Trinidad Padilla.
Por eso, más la suma de desaires y diferencias en el manejo presupuestal con el titiritero y capo máximo Raúl Padilla, es que de suyo Carlos Briseño cometió el pecado capital de desatarse de los cables y no dejarse manipular, todo en busqueda de reorientar el presupuesto y no dejar la “tajada mayor del pastel” a la industria ferial de Raúl Padilla.
Fue entonces que creció el entuerto y nació el subterfugio padillista de “la aspiración política de Briseño a costa de la UdeG” y luego creció en la prensa para atacar al propio rector. Así puso en movimiento todo su poder e influencia pagando desplegados acusando a Briseño de pretender usar la universidad como “trampolín político” con miras a aspirar a la gubernatura del estado. Y como si el propio Padilla no usase la universidad a placer, como trampolín y alberca, en días pasados montó una escenita mediática juntando, de la mano a 13 de 16 rectores para ponerle un “estate quieto” a Carlos Briseño en los mismos medios electrónicos.

En televisión, en este consejo de rectores unos acusaban de espionaje, otros de no ser consultados y que exigían la toma de decisiones de manera colegiada, otros sin más lo llamaron ¡autoritario!...y hombre, por un momento pensamos que se referían al propio Raúl Padilla, pero no hablaban de Carlos Briseño y por si fuera poco, los leales a Padilla, grupo en el que lo mismo “doctorcillos” asidos a la universidad como al PRD estatal, como el propio diputado perredista Samuel Romero amagaron con convocar al consejo universitario para votar la destitución del rector por “causa grave” la cuál quedaba pendiente por sacar de la chistera, pues la ley orgánica no la define ni precisa.

Ya sea con intención de contraofensiva – o defensiva según se trate del actor más débil- el máximo grupo de poder de esta casa de estudios, la mafia de Raúl Padilla- dueño de la UdeG, jefe del maximato enquistado desde hace casi veinte años, poder de facto, formal y de todo lo que se le quiera llamar- y el actual rector Carlos Briseño después de varias señales de sórdido distanciamiento mostraron a la luz pública que no pudieron ser capaces de dirimir sus diferencias intramuros y cada cual se dijo lo que uno piensa del otro sin tapujos.

¿Qué motiva dichas diferencias y declaraciones?, correcto, el manejo del presupuesto y la lucha por el control político de la universidad, es decir el control de lo que cada cuál ve como su negocio. Y desde luego que el señor Briseño no es “una perita en dulce” su ascendente político es la misma banda delictiva que lo puso en la rectoría, así lo que motiva a Briseño a marcar su raya en el manejo de presupuesto es la búsqueda de conquistar sus propios espacios de poder de control e influencia sea dentro y/o fuera de la universidad, cosa que puede ser legítima si se saben usar la demagogia, trucos y trampas tal como lo ha hecho su jefe.

Y se equivocan quienes piensan que si acaso Briseño cayese en perfidia en contra de su jefe le alcanzará para dar el golpe de mano y asirse del control de la universidad; se necesita a otro del “calado” de Raúl Padilla y mucho más argumentos para tumbar del poder al ídem; sencillamente a Briseño no le alcanza y no consideramos que sea tan tonto para fijar lo anterior como su objetivo así que es muy posible que el desencuentro se enfríe y las diferencias por el presupuesto se pacten.

Es bien sabido que en la universidad ya se venían destapando varias cloacas en poco menos de un año, señal de que ahí hay un cochinero del que parece nadie quiere hacerse responsable. ¿De qué tamaño será el cochinero en el gasto programable y en la toma de decisiones e influencia de Raúl Padilla que Carlos Briseño decidió explotar contra quien es su jefe de forma pública?

No perdamos de vista, ni el oído a las denuncias hechas por el semanario Proceso Jalisco a finales 2007 y en meses recientes de 2008 en torno a irregularidades en la zona de los “Belenes” en el municipio de Zapopan donde se encuentran preparatorias, un centro universitario, el centro cultural y la “calle 2”, -lugares donde los negocios “culturales” del capo máximo tienen su asiento- y que van desde la venta indiscriminada de bebidas alcohólicas a menores, la subutilización irregular del suelo, pasando por la denuncia de supuestos arreglos subrepticios entre quienes administran estos centros de entretenimiento y personal de inspección y reglamentos de Zapopan.

Así también, por si fuera poco, denuncias por falta de transparencia –real y ampliada- en el manejo de los recursos para la construcción del auditorio Metropolitano –cuyo namming “Auditorio Telmex” fue rentado a Carlos Slim hasta el 2019 de forma y montos por demás dudosos-, en fin, denuncias, señalamientos que iban directo a la llaga del capo máximo, pero que en su grupo de poder y la rectoría supieron hacer frente común para responder a dichos señalamientos.

Los casos aparentemente se enfriaron, pero el frente común, el bloque de respuesta y control de daños que al unísono lo mismo manipulan la prensa, medios UdeG, al canal 4 de Televisa, etc., para defender la industria para universitaria y el proyecto unipersonal del capo máximo, también parecen haberse enfriado.

Quizá para muchos parezca ocioso hablar sobre el pasado –y presentes- turbios de personajes como Raúl Padilla, de su control de más del 40 por cien del gasto programado de la UdeG y de la infinidad de empresas, organismos, aparatos académicos y sindicales que maneja a su antojo. Y también parecería que la disputa intestina en la “divina casta” universitaria es cosa de politiquería.

Pero se trata de más que eso; forma es fondo y tiene que ver con la impostura política de la propia universidad, comunidad académica, docente, administrativa principalmente; y claro, en segundo plano describe también la no menos importante impostura de la sociedad en su conjunto en su “que ver” con la educación universitaria pública, pasando por la responsabilidad de todos los órganos y niveles de gobierno. Es decir el debate sobre la universidad, no se debe limitar en y a la universidad misma.

Y es que la mayoría de la comunidad universitaria, ante las críticas, surge el ámpula, el acorazamiento, la hipocresía y surgen voces como “ni Raúl Padilla, ni Carlos Briseño son la UdeG”... "¡habemos en la universidad gente trabajadora, valiosa que hacemos por nuestra labor y somos más que un grupo político y valemos más que estos escándalos!”. Puros golpes de pecho.
Y no dudamos de su valor académico, ni profesional de mucha de la gente que pertenece a esta comunidad… ¿Pero en verdad ustedes creen que el capo máximo, secuaces y su claque han llegado tan lejos por sí mismos, así solitos y con sus propios méritos?

No, no es posible escalar de esa forma ni acumular tanto poder sin el sometimiento, la complacencia, complicidad y solapamiento de toda una comunidad universitaria, y cuando decimos toda es toda. No es posible que un grupo de estos se enquiste durante veinte años y haga de lo que debe ser una casa de estudios y para la cosmovisión de la cultura un autentico cacicazgo y núcleo de artimañas y variantes de fuerza y trampa propios de la mafia siciliana, amparados, claro, en una supuesta autonomía. Y creen que se nos olvida que la UdeG es un organismo público descentralizado.

La universidad carece de estrategias políticas y liderazgos para ver por la sociedad y por sí misma, por sus educandos, por la calidad de la educación y que sean más y mejor preparados los hombres y mujeres que egresan de sus filas. Algo o mucho de responsabilidad tenemos todos en esto.

Cuesta mucho trabajo dentro de la comunidad hablar sin eufemismos y decir las cosas por su nombre, ¿por qué será? Porque ese status quo impuesto desde 1989 les conviene, sobre todo a un vil puñado, y claro que no negamos la importancia de la enmienda universitaria, el cambio por el “modelo departamental”, etc., empero esas son migajas, es nada frente a la tragedia de ver el “boom” de escuelas patito, de las escuelas y universidades “incorporadas” –el otro gran negocio del capo mayor- frente a la cruda realidad de contar por decenas de miles -cada semestre- a los rechazados por la UdeG desde hace más de veinte años.
Lo lamentable es que esa realidad ni los Padilla, ni Briseño la van a transformar, y si bien sólo desde arriba se podría desbancar a Raúl Padilla del poder, y sólo mediante traición, y si acaso sólo para que sea otro grupúsculo quién expropie los bienes universitarios y que será sólo para sus personalísimos intereses y seguir así reproduciendo el mismo modelo educativo y la conducción de la universidad como el negocio de un puñado; así es la universidad y el poder aquí.

¿Y dónde está la “otra comunidad universitaria”?. La UdeG de los pobres, la de los profesores con sueldos precarios y estudiantes de a pie, que viven al día y apenas les alcanza para fotocopiados, la micro y si acaso una torta. No les queda más remedio que atenerse, porque no están preparados ni disponen de los medios ni una auténtica organización cívica para recuperar y transformar la universidad desde raíz. A los estudiantes los utiliza el capo mayor y la FEU como carne de cañon para pepenar firmas, para la logística de las ferias del capo, para hacer encuestas amañadas, acarreos o movilizaciones en tiempos precisos en que hay que presionar al ejecutivo estatal para que este eche a rodar dinero a las arcas de la mafia.

Muchos de los que callan, escriben o hablan timoratamente sobre la universidad pública, sí de esos que se dicen –por ignorancia o autoengaño- “hombres y mujeres buenos que trabajan por la universidad y valen más que un grupo”, sólo excusan su inmovilidad. Pero los hay otros que bien saben por qué lo dicen, ellos que tampoco “tragan lumbre”. ¿Cuántos de ellos no han obtenido cargos, ingresos por beneficiarse por el status quo de esa “casta divina” en la UdeG, liderada por Raúl Padilla?; ¿en resumen… cuantos no participan y se benefician por los negocios de la industria para universitaria y les conviene que las cosas sigan igual?. Pobres... si de algo tienen que comer; compréndalos.
¿Cuántos en la comunidad universitaria han dejado crecer a esta mafia hasta el hartazgo a cambio de un “plato de lentejas”? –¿si no puedes con el enemigo únetele?-, eso sí importándoles un pito los estudiantes y la calidad educativa…¿Y cuántos de los que abuchearon a Raúl Padilla cuando se inauguró y se anuncio el nombre del auditorio Telmex, no hacen labores de promoción, acarreo, de claque y de merolicos para el mismo Padilla en otros eventos como festivales de cine, la FIL, etc.?

¡Bingo!, son los mismos, los que permiten y toleran el neopositivismo a ultranza en la universidad, que sus estacionamientos estén llenos de autos recientes y de lujo, es decir, existe un fenómeno silencioso de filtración del “tipo social” del estudiantado a las aulas, con cierta condición socioeconómica a costa de quienes necesitan también educación y no tienen recursos suficientes.

Gracias a su impostura, se han permitido gobernar por una mafia, han hecho de la universidad pública un patrimonio familiar y personal de un vil puñado, han dejado de ser una respuesta para miles y miles de jóvenes. Son ellos quienes han solapado el crecimiento de una industria ferial a costillas del erario público -mal destinado-, de aulas de vergüenza, de discriminación y distinción en la repartición de recursos y equipos entre preparatorias y centros universitarios. Su inmovilidad hace posible que haya cada vez más rechazados y peor educados, mientras dejan gobernar a este cartel y les pagan por administrar, aplaudir y acarrear gente a la industria ferial de Raúl Padilla y claro mientras tengan segura su componenda. Todos son responsables. Bravo.

Y muchos de ellos podrán decirse demócratas, asumirse como los más fieles y sectarios seguidores de López Obrador, decirse de "izquierda" tratando también de desmarcarse de una mayoría de “chuchos” al seno de la UdeG, podrán formar congresos ciudadanos de diputados auto elegibles –que no es sino una formación padillista, digamos su tentáculo de organización cívico ciudadana-.
Digan lo que quieran, misa si quieren, pero no nos engañan. UdeG y sus empresas, PRD Jalisco, Congreso “Ciudadano”, los Chuchos, diputados perredistas en el congreso de Jalisco, un sector de la Jornada Jalisco, en los hechos, sí todos, juntitos, asidos de la mano son la misma extensión de la derecha en Jalisco y lo peor es que se escudan y motejan como los próceres de la izquierda, la universidad e instituciones públicas. Que con su pan se lo coman.

Pues en la UdeG existe un cochinero, existe un brutal nepotismo, demagogia y desinterés por cubrir y ampliar la oferta educativa que para eso está en principio una universidad. Y no sólo eso, ha perdido también el sentido de crítica y compromiso con las causas sociales. Cuando la mafia se arregla con el gobierno estatal en turno son pocos los pronunciamientos políticos y menos su consistencia. Todos a callar boca.

… ¿dónde están los diputados para aumentar el presupuesto educativo y aumentar el rango de obligatoriedad en la enseñanza pública a nivel universitario?, ¿dónde está la UNAM, y las otras alternativas de educación pública a nivel nacional?, ¿Que dicen, que hacen a favor de Jalisco?, ¿Para cuándo Emilio "el metrojalisciense" y el gobierno del estado tomará las riendas para hacer valer sus obligaciones?, ¿Cuándo dejará de crear sólo universidades “tecnológicas” para surtir de "personal" al empresariado azul en la entidad?... ¿y el congreso... para cuando va auditar a fondo a la universidad?. Son preguntas que se pierden entre la indiferencia del “no debate social sobre la universidad”, entre la impostura de su propia comunidad y la tragedia de la realidad educativa. ¿O no?


roblesgerman@prodigy.net.mx

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2008::

jueves, julio 31, 2008

UdeG: VIENE GOLPE DE ESTADO


Ricardo Alemán
Itinerario Político
31 de julio de 2008
UdeG: viene golpe de Estado


Más allá de irregularidades, ocurre una lucha por el control político
Es más fácil echar al rector que no se pliega al ‘capo’




Lo que empezó como una denuncia sobre tráfico de trasplantes en hospitales públicos de Guadalajara, no sólo se convirtió en escándalo mediático de la capital de Jalisco, sino que desató una guerra política que amenaza con desembocar en un golpe de Estado a la rectoría de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

El viernes 25 de julio revelamos aquí los intríngulis de una peculiar disputa entre la mafia del virtual dueño de la UdeG, Raúl Padilla, y el nuevo rector Carlos Briseño, quien descubrió serias irregularidades presupuestales de la institución educativa, y en el extremo, tráfico de órganos en el programa de trasplantes de los hospitales públicos de Guadalajara, bajo control de la UdeG.


Frente a ello, el rector Briseño hizo público que la UdeG sería auditada —para ello incluso modificaron la Constitución local—, para transparentar no sólo el presupuesto público de la casa de estudios, sino las empresas vinculadas a la universidad. En respuesta, el llamado Grupo Universidad cerró filas en torno a Raúl Padilla, virtual dueño de la UdeG y jefe de la mafia que controla no sólo la universidad, sino que sus tentáculos atraparon al PRD estatal, se metió al PRI y al PAN locales y llega, por ejemplo, hasta la presidencia de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados federal.


Ante el anuncio de que todas las dependencias de la UdeG serían auditadas y sometidas a transparencia, el poderoso grupo político y económico de Padilla dijo no a la auditoría, y en cambio ordenó un golpe de Estado contra el rector Briseño, quien era parte de ese grupo y fue promovido por Padilla, pero que se negó a ser marioneta del virtual dueño de la UdeG. En el fondo, más allá de irregularidades, pillerías, del tráfico de órganos, lo que ocurre en la UdeG no es más que una lucha por el control político de ese poderoso centro de influencia y, por supuesto, la disputa es por millones de pesos de presupuesto y negocios universitarios. ¿Es posible un golpe de Estado al rector?


Sí, según la Ley Orgánica de la UdeG, el rector puede ser despedido por “causa grave”. ¿Cuándo se incurre en causa grave? No dice. Por tanto, el Consejo Universitario debe definir cuál es la causa grave. Pero resulta que el Consejo Universitario está controlado en su mayoría por Padilla. Según versiones universitarias, en cualquier momento puede ser convocado dicho Consejo para despedir al rector. ¿Por qué? Grupo Universidad argumentará que Briseño ha incurrido en el delito de “confrontar a la comunidad universitaria” ¿Por qué? Por proponer auditorías y transparencia en la UdeG.


¿Pero qué clase de poder tiene Raúl Padilla en la UdeG? Por increíble que parezca, Raúl Padilla es presidente de las siguientes instituciones, fundaciones, patronatos y empresas. Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Fundación Universidad de Guadalajara AC, Consejo Consultivo del Centro de Estudios Estratégicos para el Desarrollo, Patronato del Festival Internacional de Cine en Guadalajara, Consejo Consultivo de Cultura de la UdeG, Fideicomiso del Centro Cultural Universitario, Festival Infantil Papirolas AC, Patronato del Teatro Diana, Patronato de la Dirección de Producción Audiovisual.


Además de presidente del Corporativo de Empresas Universitarias, y de los consejos de administración de: Casa Productora de Cine, Estudios para Extranjeros, Club Deportivo Universidad de Guadalajara AC, Editorial Universitaria, Empresa Servicios Universitarios. Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Hotel Villa Montecarlo, Hotel Villa Primavera, Inmobiliaria Universitaria, Insignia, Operadora Auditorio Metropolitano, Operadora de Estacionamiento, Operadora Parque Industrial Los Belenes, Sistema Corporativo Proulex-Comlex, Viajes Universidad de Guadalajara, SA, Publicidad y Diseño.


En suma, Padilla es presidente de 26 instituciones entre consejos, fideicomisos, patronatos, empresas, hoteles, agencias de viajes y la Feria Internacional del Libro. Y si faltaba algo, es coordinador general de la Cátedra Julio Cortázar y, claro, profesor investigador titular “C”. El dueño de la UdeG, que maneja el 40% del gasto programable y todas las empresas. Por eso el miedo a ser auditado. Es más fácil echar al rector que no se pliega al capo.

EN EL CAMINO

Dicen los que saben que en días pasados, en Televisa Santa Fe, se reunieron el senador Santiago Creel, Alejandro Quintero, Liébano Sáenz y otros directivos de Televisa. ¿El motivo? Limar asperezas luego del escándalo desatado por difuminar al ex precandidato presidencial. Se habría convenido el perdón mutuo, no más ataques y trato preferencial. Por lo pronto, Creel se queja de guerra sucia y hasta fuego amigo.



::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2008::

viernes, julio 25, 2008

UdeG: LA MAFIA DE LOS TRANSPLANTES

Ricardo Alemán
Itinerario Político
25 de julio de 2008



UdeG: la mafia de los trasplantes


Mientras la “opinocracia” focaliza la reforma petrolera, en Jalisco se vive una peculiar guerra universitaria —por la denuncia de presunto tráfico de trasplantes de órganos—, que puede marcar el fin del poderoso grupo mafioso de Raúl Padilla


El escándalo es de tal magnitud que intervino la Procuraduría estatal
Una historia al estilo de las mafias, pero para éstas también hay un final

Mientras la “opinocracia” focaliza la reforma petrolera, en Jalisco se vive una peculiar guerra universitaria —por la denuncia de presunto tráfico de trasplantes de órganos—, que puede marcar el fin del poderoso grupo mafioso de Raúl Padilla.

En las semanas recientes en la capital de Jalisco no se habla de otra cosa que de la fractura del influyente Grupo Universidad, que enfrenta al actual rector, Carlos Briseño, con el jefe real, todopoderoso y ex rector de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla, a quien se vincula con médicos y políticos dirigentes del PRD local, presuntos responsables de tráfico de órganos humanos para trasplantes.

El escándalo es tal que a demanda del rector de la UdeG intervino la procuraduría estatal, que ordenó arraigos a los presuntos traficantes, mientras que el poderoso jefe político de esa suerte de mafia del Grupo Universidad, Raúl Padilla, echó a caminar todo su poder para impedir que el rector reedite el golpe de mano que en 1989 operó el propio Padilla para hacerse del control de la UdeG, mediante traición.

El asunto no es menor, ya que por su potencial de votos Jalisco resulta estratégico para 2009 y 2012, y porque el control político de la UdeG es clave para cualquier partido político que pretenda el poder. En años recientes el poder universitario fue puesto al servicio del PRD —luego que en décadas estuvo al servicio del PRI—, y los nuevos vientos parecen empujar en dirección del tricolor. ¿Pero qué está pasando en Jalisco, en relación a la UdeG, a las luchas sucesorias? ¿Qué y cómo se da el vínculo político y de poder con el tráfico de órganos para trasplantes en seres humanos?

La historia comienza en abril de 2007, cuando ocupa la rectoría Carlos Briseño —como todo lo que pasa en esa universidad, con el aval de Raúl Padilla—, pero muy pronto es evidente una fractura entre los incondicionales de Padilla y el nuevo rector, al que pretenden convertir en mero títere de la mafia imperante. Así, luego de choques públicos, presiones contra el nuevo rector, de versiones de que Carlos Briseño coqueteaba con el gobierno mexiquense de Enrique Peña, llegó abril de 2008.

Y ante la sorpresa de propios y extraños, los dos capos de la UdeG, Raúl Padilla y su hermano Trinidad —los dos ex rectores—, no acudieron al primer informe de labores de Briseño. Al desaire siguió una guerra sorda que reventó de manera pública los primeros días de junio cuando Carlos Briseño denunció no sólo la presunta malversación de fondos del Conacyt —del anterior rectorado—, sino tráfico de órganos en el Programa de Trasplantes del Hospital Civil, institución que maneja la UdeG.


Son muchas las posibilidades de que las denuncias obedecieran a una reacción política y hasta de supervivencia ante la andanada mafiosa de Raúl Padilla. Sin embargo, “se desgranó la mazorca” ya detonado el escándalo, pues por todas partes aparecieron evidencias que confirmaban que grupos leales a Padilla están implicados en tráfico de órganos para trasplantes en la red hospitalaria que controla la UdeG.


Casualmente las irregularidades empezaron cuando llegó a la rectoría de la UdeG Trinidad Padilla —hermano de Raúl, el capo mayor—, quien designó como responsables de la red de hospitales a Raúl Vargas y Leobardo Alcalá Padilla, quienes a su vez llevaron como director del Programa de Trasplantes a Luis Carlos Rodríguez Sancho. Los tres han sido acusados por tráfico de órganos y el último, en arraigo judicial, reconoció en declaración oficial que sí, que manejaba una cuenta bancaria paralela e individual en la que se depositaban “algunos pagos” por los servicios de trasplantes. Al final, Luis Carlos Rodríguez Sancho logró un amparo y fue liberado.


El escándalo sigue y apenas hace unas horas el grupo de Raúl Padilla pagó un desplegado en todos los medios de Jalisco en que —con el apoyo de universidades— acusa al rector Briseño de usar a la UdeG como trampolín político; “como un instrumento para llegar a la gubernatura de Jalisco”.


En realidad Raúl Padilla parece olvidar su propio pasado. O se muerde la lengua. Y es que muchos recuerdan en Jalisco y Guadalajara la trayectoria política de Padilla: una historia de traición y muerte, al más puro estilo de las mafias sicilianas. Pero también para las mafias hay un día final.

En el camino

Algo gordo pasa en la Cooperativa Cruz Azul. Van tras un pillo que en componendas con el góber precioso de Puebla amasó una fortuna inmobiliaria.

Comentario al pie de Germán Robles:

¿Que tal?, vaya nueva cloaca que se destapó en la (NI) Universidad de Guadalajara que colude principalmente al jefe "cuentachicles" Raúl Padilla, quién efectivamente tal como lo comenta Ricardo Alemán está cerca, quizás, de pagar la misma factura, sí, la felonía que comenzó en 1989 que causó la demolición de la FEG y el apoderamiento de la universidad y convertirse así en el mismo "caín del mini Sanedrín" y de sus padres políticos: Los Ramírez Ladewig.

Espero que este tema sea tocado a fondo en el blog y en los círculos de opinión de las redes ciudadanas y que por fin entiendan que es tiempo de boicotear toda la industria ferial de los hermanos Padilla y claro hacer aunque sea un poquito por democratizar a la UdeG que no es menos que una vergüenza, y conste, que no creo que el asalto de los secuaces de Briseño conduzca a ese fin pero por algun lado hay que comenzar.

¿Y que decir de la Jornada Jalisco?...sí, pretende o aparenta en parte ser imparcial en el manejo de la información y con este escándalo tendrá mucha presión para el manejo de los "dimes y diretes" entre Briseño y Padilla en la misma primera plana que de facto está comprada por Raúl Padilla. Ya enviaré a la directora de la Jornada Nacional una estricta queja sobre las irregularidades que observamos varios ciudadanos en esta publicación en Jalisco y en su página web. Es una pena que por cuestión de trabajo no pueda escribir más y colaborar en este espacio pero estoy seguro que en Jalisco hay buenos periodistas que de forma objetiva abordarán el tema, fuera de cualquier remarcado sesgo político u omitivo como sucede en la Jornada Jalisco.

Saludos a todos los compañeros de extensión medios y en horabuena por el cambio de imagen.






::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2008::

martes, febrero 05, 2008

El ex vicerrector de la UdeG no cumplió con los requisitos que exigen los estatutos del partido




Rechaza el CEN del PRD registro de Raúl Vargas a la candidatura por la dirigencia

EUGENIA BARAJAS

De manera inesperada, el CEN del Partido de la Revolución Democrática (PRD) borró de un plumazo el cacicazgo del Grupo Universidad, que comanda desde hace 10 años el ex rector de la Universidad de Guadalajara, Raúl Padilla, al frente del Comité Directivo Estatal del sol azteca, luego de que la Comisión Técnica Electoral rechazó el registro de su candidato a la presidencia, el ex vicerrector Raúl Vargas López, por incumplir con los requisitos que exigen los estatutos.

Según acuerdo cte-35-31/01/08 emitido el pasado sábado por el que se otorga el registro a las fórmulas de candidatos a presidente y secretario general del PRD por el estado de Jalisco, para las elecciones del 16 de marzo de 2008, se determinó que de acuerdo con el folio 100, relativo a la fórmula integrada por Raúl Vargas López y Edgar Enrique Velázquez González, no cumplen con lo dispuesto por los artículos 45, numeral 5, inciso b y Primero Transitorio del estatuto.

“En tanto que no demuestra de ninguna forma los requisitos a que se refiere dicho dispositivo, en cuanto a haber formado parte de un Comité Ejecutivo Municipal; haber sido miembro del Consejo Estatal; haber ocupado un cargo de elección popular, o contar con el aval del 10 por ciento de los consejeros estatales, por lo que, en aplicación de lo establecido por el artículo 45, numeral 4, inciso a), del estatuto, que señala que la elección de la presidencia y la secretaría general en los distintos niveles del partido se realizará a través de fórmulas integradas por una candidatura para cada cargo, debe tenerse como no presentada, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 67 del Reglamento General de Elecciones y Consultas, que prevé que, en caso de no haberse subsanado una deficiencia en la presentación de la solicitud, causará el efecto jurídico antes señalado”.

Las frases estatutarias fueron lapidarias y dejan sin candidato al grupo hegemónico que, dado el nerviosismo y las confrontaciones internas de días anteriores, conocían de antemano la fatal decisión y esperaban lograr algún tipo de “leguleyada” en el registro para enfrentar a su opositor Marco Jasso, del grupo de Alejandro Encinas.

La noticia la conocieron al interior de la corriente universitaria desde el mismo día que entregaron la documentación en la sede del CEN, ya que al cierre de las inscripciones para las distintas planillas, el pasado viernes 25 del mes pasado, se les informó que al no cubrir la documentación requerida tendrían 24 horas para subsanar los faltantes, plazo que se cumplió sin que el candidato respaldado por los Chuchos, de Jesús Ortega, presentara los requerimientos, quedando así fuera de toda posibilidad de integrarse a la contienda y retener el poder para su grupo político.

De acuerdo con el dictamen del CEN del PRD, los únicos que continúan con el derecho a llegar a la elección del domingo 22 de marzo para pelear por la presidencia del comité estatal son Antonio Velarde Zatarain, Oswaldo Palacios Rivera y Marco Antonio Jasso Romo.

Trascendió que el descarte de Vargas López, pese a que el jueves pasado inauguró su casa de campaña en la colonia Moderna, causó algarabía entre las filas del grupo zamorista-briseñista.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2008::

lunes, noviembre 05, 2007

Foro de Interés Universitario....





::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::

miércoles, septiembre 05, 2007

Opinión. Germán Robles

Cuarta República
Germán Robles
05 de septiembre de 2007

Auditorio Telmex: monumento a la infamia. / II Y ÚLTIMA

A Raúl Padilla y directivos que le secundan se les llena la boca de expresiones protagónicas, de arrogancia y de auto encomio excesivo; la modestia no es su fuerte. Insisten en que el manejo de los dineros o presupuesto universitario son "operaciones legítimas" en función de que se toma ejemplo de lo que sucede en muchos países, fieles a la retórica neoliberal de importar fórmulas economicas como recetas de cocina que se adaptan a cualquier país; según ellos hacen la labor que el gobierno del estado ha dejado de hacer con la cultura. Recordemos que la U de G es un organismo público decentralizado (OPD) y que la autonomía no es vía libre para la impunidad y fueros por encima de la ley general de la república.


Cuando el mismo cuentacanicas y su grupo amenazaban a Emilio González con restregarles movilizaciones “estudiantiles” en marzo de este año si este se empecinaba en auditar desde un órgano político -como el congreso del estado- a la universidad, en los mismos días en un simposium del IFAI (instituto federal de acceso a la información) en Veracruz, un grupo de expertos criticaban la opacidad de la universidad de Guadalajara y su renuencia a transparentar sus operaciones; incluso también se hacía un llamado (ingenuo) atento al gobierno del estado a actuar en virtud de que la universidad es la segunda más grande del país y la primera en recibir el orden del más del 50% de recursos públicos del estado por encima de la federación.

Es ridícula la maniobra mediática de decir que “se le da prioridad a la docencia” pero no se puede dejar de invertir en la promoción de “la cultura”. Ni una cosa ni otra. Más de 50, 000 rechazados del último calendario, quienes en lugar de organizarse y marchar por sus derechos son persuadidos a ingresar a las escuelas “patito” o esperar. La calidad educativa aún tiene saldos pendientes y la inversión es apremiante; es evidente como el anterior método crítico del conocimiento fue sustituido por el neopositivismo y la educación pública por y para todos, por estacionamientos clasistas - en los campus universitarios de la U de G- repletos de autos del año, lo que muestra una tendencia selectiva del alumnado y la distinción económica de campus tales como el CUCEA en los poderosos terrenos de los Belenes donados por el ex gobernador Juan Gil Preciado (1959-1964) y que son propiedad de la Universidad y que hoy improvisan antros en la llamada "calle 2" que ante las críticas, Carlos Briseño (léase Raúl Padilla) ha decido paliar las pillerías contratando seguridad privada en particular para el nucleo educativo Belenes.


Carlos Briseño al ser cuestionado por la obra del "auditorio Slim" quiere salir al paso argumentando que la inversión fue tripartita, entre federación, estado y la tercera parte de la universidad (sic). Son recursos públicos y malversados, san se acabó; y no se pueden desagregar para eludir responsabilidad, ni justificar obras comerciales, en virtud de que el plan rector del destino de los recursos es responsabilidad de la universidad pues goza de autonomía; el meollo del asunto es que la esfera de la autonomía universitaria es el medio para la aplicación discrecional de los recursos; y eso ha sido sinónimo de malversación presupuestal e impunidad, de ahí que el año pasado se aprobó una reforma a la ley orgánica a la U de G a fin de que las modificaciones a la ley (idem) sólo puedan darse con el voto de mayoría calificada, es decir, dos terceras partes de los diputados locales. Un regalo del panismo a la casa de estudios y su grupúsculo de poder.


Esto le garantiza vía libre en el ejercicio presupuestal a Raúl Padilla López a un sólo hombre dado que tienen el control político de todas las empresas y la red universitaria; ese si es poder, no migajas. Así que no hay ley o política de estado que valga ante la caprichosa voluntad de un sólo hombre; máxime cuando el gobierno de Emilio Gonzalez ha mostrado un gran encomio por pactar con el grupo universidad a cambio de favores políticos y de contención de la crítica; tenemos como muestra la cesión este año de parte de la reserva de Manantlán con fines de "investigación" - mil 245 hectáreas- a la universidad, de la que se presume tiene nexos con la trasnacional Monsanto empresa que arrastra denuncias internacionales por biopiratería.

El auditorio Slim-Padilla no es del todo cultural, porque lo que la industria parauniversitaria atrae es el espectáculo; miente Raúl Padilla al decir que se solicitan cambios a la ley de promoción cultural (que el promovió cuando fue diputado local) porque se requieren los “apoyos e incentivos para los artistas”; empero si hurgamos esta solicitud eufemística toparemos con que la intención real es tener exenciones y trato fiscal preferencial para hacer más rentable los negocios de espectáculo comercial privados de este grupo. ¿Porqué? Porque la mayoría de los eventos son para promover figuras del espectáculo banal, lo de “ballet y operas” son sólo un aderezo para ocultar los fines verdaderos comerciales.

Las producciones y artistas locales son segregados, los beneficios motivan sólo empleo temporal y mal pagado por empresas del out sourcing que disfrazan la injusticia laboral de millones en taxistas, meseros, maleteros, et. al., quienes pertenecen al sector productivo terciario; los espectáculos que se han llevado en el teatro Diana y lo que se ha programado en el auditorio Slim, no son, por mucho parte de la expresión popular y autóctona de la entidad; sólo hay que revisar la cartelera venidera y encontrarán grupos de pop y rock de la cultura de plástico.

Y que decir de los precios “populares” en taquilla que afín de albergar a los pobres de esta ciudad que subsisten con menos de dos dólares al día se requería construir en dicho auditorio un galerón para que aquellos pudieran “ver” los espectáculos a una distancia de línea isóptica de 100 mts pues con su apretado o roto bolsillo no les alcanza para comer, ni se diga para una butaca desde gayola a los poco más de 40 metros de distancia que se presume puede estar el último espectador en el auditorio Slim.

Antes, en la época colonial en Guadalajara, a los indios y jodidos se les mandaba a la plaza de toros al otro lado de la calzada, ahora se les impele al salón río nilo o a Sta. María Tequepexpan, las cosas no cambian. Pero no, los pobres no están en los planes de la grandilocuente visión cultural de Raúl Padilla, el show no es para su degustación “espiritual” sino más bien para estar bajo el plan de la maquila y su tutela.


Opacidad en la información del auditorio.

El acceder a la información pública a través del portal de transparencia de la universidad, la autonombrada “caja de cristal” es sólo materia de periodistas, políticos y académicos, pero para el ciudadano de a pie es como ponerse entre la espada de Damocles; la información que se encuentra directamente en el sitio tiene muchas deficiencias, genera más dudas que respuestas; y quién preside todos estas empresas de facto y es el mandamás de la U de G desde 1989, no tiene ningún registro patrimonial ni de ingresos en el sitio, sólo los hay de su amo de llaves Briseño para abajo. ¿casualidad?

El sitio web no supera las 4 mil visitas, y si se requiere información más específica como cheques, contratos, recibos de nómina, etc; se exige llenar un formulario donde el solicitante conste sólo nombre y apellido paterno nada más; con la salvedad de que pide la CURP, domicilio y casi el acta de defunción; es decir lo que debería estar garantizado como uun derecho se vuelve un despropósito, una herramienta disuasiva.

Si se remite el usuario al ITEI la cosa no mejora mucho; cabe señalar que su web de “transparencia” apenas supera las 7 mil visitas en un estado cuya población es de casi 7 millones de habitantes, si nos dirigimos al auxilio federal (IFAI) sólo nos remiten de nuevo al ITEI por cuestiones de jurisdicción, ¿ estos son los tiempos de la transparencia?.

La complicidad.

Las opiniones y notas de lo que sucedió en la mojiganga “cultural” dan fé de que en el recinto los espectadores al escuchar la expresión “ahora el auditorio se llamará Telmex” se dividieron entre rechiflas, aplausos y abucheos; que bueno que se hayan manifestado, pero lo mejor aún hubiese sido que los "quejosos" no hayan comprado boleto ni pisado el lugar, por un mínimo de dignidad y coherencia. Todos los días nos encontramos en los editoriales de la prensa donde se asumen como ayatolás impolutos de la vida pública denunciando sólo la corrupción de arriba, pero no juzgamos nuestro actuar en los matices de nuestra cotidianeidad social más simples, asistir al auditorio Slim en este caso, es fomentar y solapar la perversión de la cultura, del embolsamiento privado de recursos, so pena de denigrar a la máxima casa de estudios; el sólo abuchear no ayuda de nada, es más, es motivo de repugnancia.

El Beneficio y la engañifa.

La edificación del auditorio Telmex nos confirma una vez más la manera en como trabajan los impuestos y los beneficiarios reales; con presupuesto público y de la universidad se construyen obras comerciales de relumbrón y una vez maquiladas se alquilan parte de los beneficios económicos como derechos de marketing, nombres, dominios de marcas, etc; todo a expensas de la universidad y el grupo Carso ni mete las manos, sólo pone su rúbrica, más 10 millones de USD -que quién sabe como se determinaron- y por 22 años recibirán los beneficios publicitarios. ¿Qué tal?

Ya lo dijo el mismo Raúl Padilla cuando sentenció la gala sabatina levantandose el cuello: “Hoy la UdeG entrega este foro, es un paso más en la tarea de extender la cultura, una firme herramienta para forjar un mejor país”. Lo que se extiende es la miseria en México, la falta de oferta educativa y lo que se forja es la cada vez mayor hinchazón de los bolsillos de unos cuantos con esta industria; y sí, lo cierto es que la U de G no recibe sino que cede, entrega, y otorga a los cada vez más poderosos. Una infamia. Quizá para muchos la industria parauniversitaria no sea un negocio privado hecho con recursos públicos; pero eso si, como se le parece.



roblesg2@gmail.com


::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::

lunes, agosto 27, 2007

"Si la calle 2 es un negocio..." y "la inversión que ya se pagó"



Proceso Jalisco

Un negocio “parauniversitario”Gloria Reza M.

Entrevistados por Proceso Jalisco, dos académicos de la UdeG aseguran que los antros de La Calle 2, en Zapopan, son empresas “parauniversitarias”. Por tanto, exigen una auditoría que permita conocer cómo se administran las ganancias para determinar si éstas llegan a las arcas de la institución o sólo engrosan el patrimonio del exrector Raúl Padilla López, quien administra los negocios. También en entrevista, el rector de esa casa de estudios, Carlos Briseño, se comprometió a investigar el asunto (...)
Degradación Juan M. Negrete

Las irregularidades académicas, financieras, políticas y de todo tipo no cesan en la Universidad de Guadalajara (UdeG). Sus autoridades salen de un berenjenal y se topan con otro.En el número anterior de este semanario (Proceso Jalisco 145), Gloria Reza consigna que en la ya famosa Calle 2 de Los Belenes se trafica con drogas, se vende alcohol a menores y se contamina el ambiente con música destemplada. Felipe Cobián describe los despilfarros en que han incurrido quienes están al frente de la Universidad (...)


::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::

viernes, agosto 24, 2007

Las tropelías de la Universidad

Cuarta República
Germán Robles
24 de agosto de 2007
Las tropelías de la Universidad


“Si no hay presupuesto para la cultura entonces para que queremos ganar la guerra” W. Churchill.

Esta semana el grupo universidad, cacicazgo que domina desde 1989 a la U de G -Universidad de Guadalajara- estuvo muy activo, y puesto bajo la lupa de la prensa escrita, en particular la que si le hace crítica como la revista proceso.
Y es que su descarada opacidad pone de manifiesto varios negocios oscuros con barniz cultural, trapacerías para ganar mercado en la famosa “Calle 2” y una serie de contradicciones que generan sospechas.

El despilfarro y la disfrazada malversación del presupuesto público son opuestas a la inversión estrictamente educativa que Carlos Briseño Torres prometió en su programa que peroró durante la toma de protesta como nuevo Rec-tor. En tanto que, por otro lado los del grupo universidad aducen que no hay el presupuesto para hacer crecer la oferta educativa lo que impelió este año, sin más, que 50 mil jóvenes vieran frustradas sus aspiraciones a ingresar a la universidad y fueron literalmente echados a la calle.

Algunos jóvenes obligados a esperar, otros a asumir la crudeza de la realidad económica e ingresar de lleno al mercado laboral, -del que quizá los haga desertar de volver a pelear por una plaza-; y muchos más a engordar las arcas avarientas de las “universidades patito” desde luego, las “incorporadas a la U de G”; ¿pues dónde cree usted que está el negocio padillista de los rechazados?

Según citan diversas fuentes de investigadores, Proceso y la revista Ronda, existe una protección oficial a los negocios culturales, en el caso de la calle 2, se documenta que en el predio que se ubica entre las vialidades de Parres Arias y Periférico hay venta de bebidas alcohólicas sin restricción a menores, distribución de drogas, escándalo y perturbación del orden público; calles convertidas en antros, sin cumplimiento de las normas y solapados por inspectores del área de Inspección y Reglamentos del municipio de Zapopan quienes acuden cada fin de semana por su buena “mochada”.

Y es que las tácticas de gatilleros feggistas no se olvidan sólo que ahora se aplican en términos comerciales pues se denuncia la promoción de conciertos, bailes y cerveza dentro de las mismas aulas; algunos líderes estudiantiles cobran “comisión” por acarreo de estudiantes a la calle 2, al llamado popularmente cucebrio y a antros como centro Cabaret, Bicentenario, Historia Cantina, etcétera. Se incentiva también la competencia desleal y se amedrenta restaurantes- bares que signifiquen una competencia como el llamado bar Dorado. ¿Esa es la imagen cultural y la propuesta para satisfacer el alma y el espíritu según el jefe cuentachicles? Bah, por favor.

También sorprende que el padre de lo que no pocos consideran una mafia, el empresario, accionista y ex rector de la universidad Raúl Padilla, ha estado muy opinante contrario a su nueva costumbre de bajo perfil declarativo y alejado de los escándalos públicos desde que se enquistó como el comandante en jefe de más de una decena de empresas universitarias –entre ellas la FIL, el teatro Diana, la muestra de cine y su nueva joya de la corona, el auditorio metropolitano-; además de su empresa contratista del espectáculo “Espuma”.

En el marco de los adelantos de la FIL 2007, Raúl Padilla López otorga una entrevista a la reportera de la Jornada Jalisco Cecilia Durán; cosa extraña dado que el jefe Raúl casi no da entrevistas u opiniones tan generosas, procura mantenerse al margen y dejar que sus interlocutores hablen; empero, por tratarse de la feria del libro “su mayor orgullo” y de un diario afín al padillismo, se presume de una entrevista a modo. Y es que Raúl Padilla López pretende ser el próximo adalid de la cultura en Jalisco, impulsará la cultura prometida, será la panacea, “el principal elemento de satisfacción de los jaliscienses” (sic), ¡OH, sí, no sólo de pan vive el hombre, sino de la cultura comercial también”.

Raúl Padilla vertió su opinión sobre su “visión cultural” de la Guadalajara hecha imagen y maquillaje para subsistir, en un frívolo mundillo de los mejores guiones y “la mejor literatura” que prometen convertir a Guadalajara de una ciudad mocha, cerril y de bodegas teatrales -como el salón río nilo donde la muchedumbre baila al ritmo de la “banda”- para convertirse en la Florencia del siglo XXI. ¡Brillante visión maestro!, de esto tratare algunas líneas al final de este texto.

Pero antes, habría que establecer como casualmente la presentación anticipada del programa colombiano para la FIL, obedeció a una estrategia de control de daños ante las tropelías y opacidades denunciadas por distintos medios y en particular el semanario proceso esta semana; un lavado de imagen a destiempo. Y es que la Jornada Jalisco, en particular, esta empresa filial -de un prestigiado diario nacional de izquierda- ha destacado varias ocasiones, a poco más de un año de su apertura en la calle de Mexicaltzingo de Guadalajara por rentarle y enmendarle la plana- a veces completa- al grupo universidad, ya sea en la de ocho o la contraportada.

Los asuntos de la universidad son “del grupo” y pasados por noticia local de primer nivel, lo mismo para afilar machetes en el pavimento; promover o atacar, victimizar candidatos a la FEU, para lanzar mensajes cifrados al panismo estatal y dentro del grupo; para exigir mayor presupuesto a la federación, o para hacer un control de daños cuando los mensajes “no se leen bien” y pudiesen generar una división en la rectoría; sin obviar por supuesto, el inserto de gacetillas “culturales” disfrazadas de noticia cuando el Caín del mini sanedrín y de los hermanos Ramírez Ladewig celebra los eventos ya antes mencionados, la FIL, la muestra de cine, la cartelera del teatro Diana, etc. ¿Qué tal?

Lo anterior no es crítica al diario sin fundamento, en los medios, donde dominan los intereses de la burguesía, el periodismo no lo hace el diario sino quién lo publicita; el del grupo universidad es un poder fáctico apetecible, todos los diarios asumen un sesgo y tendencia basada en intereses económicos y de grupo; empero, para un diario al que se le exige un compromiso con las causas sociales, le resulta imperdonable la prelación noticiosa de tan impresentable grupo, “por su historia los conoceréis”. Una alerta amarilla al consejo editorial precedido por Carmen Lira Saade.

Estas fueron parte de las palabras del interlocutor Briseño cuando tomo protesta el primero de abril al frente de la universidad, “El compromiso claro e inequívoco de mi administración es que la Universidad de Guadalajara sea líder en transparencia y rendición de cuentas, por medio de la fiscalización externa y el pleno acceso a la información pública que los ciudadanos deseen conocer”. (Sic)

Nótese como el acento en el tema de la transparencia es marcado durante su discurso; pero es una simulación mediática, una falsedad; pues si se revisa en el portal de la universidad el área de transparencia nos encontramos con que la “caja de cristal” está parca, con agujeros, exigua en la información y por demás opaca. Es decir el tema de la transparencia es un tema político, que en el fondo no quiere ser tratado por el grupo universidad.

Por ello Briseño recalcó en su discurso el tema de la "transparencia" en la toma de protesta, el mensaje hacia adentro es claro: cuidado con los vicios ocultos; así cuando leyó el mamotreto que el mismo Raúl padilla produjo en su escritorio, al tomar protesta al resto de la administración orgánica fue muy enfático al “leer la cartilla”: “No habrá dato de la administración universitaria que esté fuera del acceso público. Si se me permite la metáfora, la Universidad de Guadalajara estará en una caja de cristal” (¡dixit!).
Mienten otra vez, Briseño hace ahí énfasis porque sabe que por ahí le pueden pegar a la universidad; en todo caso el portal de la universidad, así como de la red de centros educativos tiene un enorme rezago en la información. Si el lector desea revisar un poco el incumplido discurso puede visitar este link http://www.comsoc.udg.mx/gaceta/paginas/477/477-6-13.pdf

Medios como proceso demandan cerrazón informativa, aún cuando por la vía de la Ley de Transparencia, fuera de “la caja de cristal” se solicita información, sobre los montos, vaya sobre la rentabilidad de la Calle 2, antes Zapo-pun (sic); el grupo Padilla sólo repara en respuestas burdas como: “No es viable dar a conocer el monto que se ha cobrado por concepto de renta en cada caso, pues esto conlleva revelar la estrategia comercial (…) tampoco se puede proporcionar el nombre de empresas con las que se hubiesen celebrado contratos de arrendamiento”.
Admite sólo que arrienda los predios, pero no aclara lo importante: la ganancia que ahí se produce, pues las empresas son suyas, sólo que manejadas por prestanombres, etc; fingen demencia en cuanto se les pregunta quién está detrás del Foro Alterno. De los otros subcontratos ni hablamos, entonces ¿cuál transparencia?

Ahora atendamos algunas citas o “perlas” que Raúl Padilla nos regala: “Es una ley que puede enriquecerse, (…) Creo que hay muchos aspectos que se deben revisar y ampliar, sobre todo el rubro que tiene que ver con una serie de instrumentos de carácter fiscal e incentivos para que la cultura en su más amplia expresión sea un mejor motor para el desarrollo del estado de Jalisco. También creo que es una alternativa que tenemos en esta región y en este estado de hacer de la cultura un motor de desarrollo, no solamente el principal elemento de satisfacción de los jaliscienses”. (Sic). En el papel se oye bien.

El mensaje es claro, el ex líder de la FEG lo quiere y va por todo; no hay negocios culturales redondos sino se adecua el marco jurídico para los “incentivos fiscales” es decir, la exención de impuestos, trato tributario preferencial, elusión, etc., vía la propia ley que el creó –cuando fue diputado en el 2000- por supuesto. Todo en pos del desarrollo, en una visión comercial y mecanicista de la cultura claro, según como la ve el grupo Padilla.

Y sigue: “Todas las ciudades dan servicio de electricidad, de drenaje, de recolección de basura, de alumbrado público, pero muy pocas dan servicio cultural, de acceso a las actividades culturales relacionadas con satisfacer el alma y el espíritu.” ¿Servicio cultural?; ¡eureka!, como servicio igual (=) a derecho, pues se habla de servicios públicos; ¿y quién va a pagar por ellos, usted señor Padilla?, ¿y qué con las colonias donde hay carencia elemental de servicios ahí también les promoverá la cultura como servicio? Sépase que esos servicios tienen un rango constitucional y son responsabilidad del municipio, no de la ciudad en sí misma, ni de ningún obnubilado por el poder.

Continua: “Vean ustedes del caso de la FIL, son nueve días de cultura en Guadalajara que generan arriba de 70 mil visitantes extranjeros, que llegan a hoteles, que consumen en restaurantes y que ocupan más a nuestros taxis. Vean lo que sucede con el (Teatro) Diana cuando hay un evento de clase mundial, genera flujo de visitantes, vean lo que sucederá con el Auditorio Metropolitano. Tan solo en el concierto de Plácido Domingo 35 por ciento de los que ya compraron boletos vienen de fuera".
"Todo esto asociado a la cultura, (continua)... pero es necesario meterle incentivos a través de la ley para que los artistas tengan más apoyos y capital de riesgo. Aquí hay talento, historia, lo que se necesitan son instrumentos legales para dar apoyos y hacer de la cultura un motor de desarrollo”. (Sic) ¡OH sí, ¡vean!, ¡vean!, viva la FIL y la Diana, después de leer estas líneas nos conmueven las lágrimas y el aplomo narcisista de Raúl Padilla nos acerca a un orgasmo apoteósico!

Que asquerosa frivolidad; ahora el pópulo, según Padilla debe financiar los instrumentos legales, los “apoyos” para hacer de la cultura elitista un “motor de desarrollo”, si del sector terciario productivo, el de los servicios; el que nos hace taxistas y maleteros, recepcionistas y meseros ¡OH si muy afortunados, condenados a ser maquiladores de la cultura comercial y vivir de la imagen! Bravo.
Mejor transparenten y aclaren sus números, su cochinero, mejoren su credibilidad, aumenten la oferta y trabajen por y para los estudiantes que tanta falta hace.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::

radioamloTV