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jueves, julio 30, 2009

La salididad por Judith Reyes

El Conflicto Welton-Mohawk aplazado

El autor dedica la mayor parte del libro al problema de la salinidad en el valle de Mexicali. El problema, apunta Ward, se agudizó a principios de la década de 1960 con las obras que la USBR inició en el otoño de 1961 con el fin de sacar el agua de alta concentración salina de los terrenos del valle de Wellton-Mohawk, en el este del condado de Yuma, Arizona.

El distrito de riego y drenaje de Welton-Mohawk inició la extracción de aguas freáticas salobres del subsuelo para librar sus tierras de excesos de sales. Esta agua eran conducidas al suelo mexicano agravando el problema de la contaminación de las aguas y los suelos de las tierras del valle de Mexicali. De 1961 a 1963, durante el tiempo que duró el conflicto, se vertieron aguas con un contenido de más de 3000 partes por millón. Las sales de calcio, magnesio y potasio son agrícolamente potables, e inclusive necesarias para la nutrición de las plantas, pero las sales peligrosas cuya acumulación destruye la fertilidad de la tierra son las de sodio, porque aparte de que ya existen en el suelo en exceso, formando parte de su composición, venían en el agua del Río Colorado en una proporción de 41% de sales contenidas en su solución. La proporción de 897 partes por millón (ppm) de sólidos totales disueltos (STD) en el agua, es la que normalmente se estima en aguas del Río Colorado entregadas por los Estados Unidos, con una tolerancia de hasta 1250 ppm de STD. Los daños provocados por la salinidad de las aguas de riego registradas en diversas temporadas. En el invierno de 1961-1962 se perdieron 10 mil ha de trigo y 2 mil ha de alfalfa. El agua inútil tuvo que desfogarse hacia el golfo de California debido a su elevadísimo contenido de sales. Se desfogaron volúmenes adicionales en el invierno 1962-1963. Las aguas inútiles hicieron un volumen total.

El autor señala que existían diferencias entre las prioridades nacionales y regionales en torno al problema del agua proveniente del río Colorado. Los habitantes del valle de Mexicali, por ejemplo, no lo veían como un asunto internacional en términos de tratar de conseguir suficiente volumen de agua para México sino, más bien, con respecto a los cambios ecológicos provocados por el incremento de la salinidad del agua. El deterioro en la calidad del agua recibida alteró el sabor del agua potable; también repercutió en una disminución en la fertilidad de la tierra, así como en el tamaño y la calidad de la cosecha. Algunos agricultores se vieron obligados a cambiar el tipo de cultivos. Se descubrió, por ejemplo, que ciertos granos, como el trigo y la alfalfa, se mostraron más resistentes que el algodón, el cultivo principal y más rentable del valle de Mexicali.

Ward indica la manera en que los gobiernos de los dos países utilizaron los estudios científicos sobre el agua para apoyar sus posiciones respectivas. La USBR, influida fuertemente por las experiencias con las condiciones de salinidad del valle Wellton-Mohawk, mantuvo que el problema del agua del valle de Mexicali se derivaba del pobre sistema de drenaje en la región. En realidad, desde 1954, el gobierno mexicano había realizado considerable investigación sobre los problemas del drenaje de suelos con un alto grado de salinidad. Los científicos mexicanos, en cambio, opinaban que el incremento de la salinidad provocada por las obras del valle Wellton-Mohawk había sido el factor culminante en el proceso del deterioro de una porción de los suelos. El hecho de que el agua que México recibía ya no fuera adecuada para ciertos cultivos fue una evidencia muy clara de que la pobre calidad de agua influía directamente en la cantidad y calidad de las cosechas. Varios de los científicos estadounidenses que habían estudiado el problema también apoyaban la posición de México.

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