La traición
La Jornada
La disputa por el petróleo mexicano ha llegado a un momento crucial en la primavera de 2008, pues el gobierno ilegítimo tiene ya frente a él a amplios sectores de mexicanos organizados y decididos a impedir su entrega a multinacionales extranjeras.
1. La fuerza del movimiento nacional en defensa del petróleo convocado por Andrés Manuel López Obrador ha sorprendido de tal manera al gobierno de facto de Felipe Calderón, empeñado en ocultar mediante una amplia estratregia mediática su pretensión de entregar el control de los yacimientos petrolíferos de la nación a diversas corporaciones multinacionales, que éste no halla ahora cómo presentar la iniciativa de cambios legales con la que busca cumplir con una serie de acuerdos políticos inconfesables.
2. La enorme movilización de decenas de miles de mexicanos en la Plaza de la Constitución del martes 25, que los medios buscaron ocultar a toda costa pues fue la segunda de esta magnitud en una semana, significó el fracaso de la estrategia de medios diseñada por Mouriño y Calderón para desmovilizar a importantes sectores, pues lejos de eso mostró a un pueblo dispuesto a una serie de acciones de resistencia civil y cada vez más comprometido e indignado por el que ya se reconoce en todos los ámbitos como el más grave acto de traición a México que se intenta cometer desde mediados del siglo XIX.
3. La publicación de extractos del documento de la Secretaría de Energía titulado de manera hipócrita Fortalecimiento de Pemex, y enviado al PRI como un supuesto “diagnóstico” a fin de justificar la entrega que pretende hacer de los yacimientos petrolíferos mexicanos al capital trasnacional (La Jornada, 26 de marzo) no deja lugar a duda, pues lo que quieren Calderón, Mouriño y asociados, como todo mundo sabe, es modificar mañosamente la legislación secundaria de México en la materia para abrir una vía –que sería ilegal y en contravención a la Constitución– a fin de permitirle a Petróleos Mexicanos (Pemex) “celebrar alianzas o asociaciones” con las grandes multinacionales “para la exploración y la producción”, con lo que éstas tendrían así el control estratégico de la nación.
4. El “affaire Mouriño”, marcado por los gravísimos actos de corrupción que el empresario hispano que se ostenta como secretario de Gobernación confesó cínicamente estar cometiendo como funcionario público al autotorgarse contratos en materia energética, no ha podido por otra parte ser acallado por las campañas oficiales de desinformación, y no hace día a día más que crecer y confirmar que “la alianza” o “asociación” de Pemex con consorcios multinacionales (que esa es la forma que prevén para la privatización), al tiempo que reduciría a un México despojado al atraso, la miseria y el desempleo, cancelando por muchas décadas las posibilidades de un verdadero desarrollo, le permitiría lograr a Calderón y a sus amigos descomunales beneficios económicos.
5. La cuestión petrolera pone a México de esta manera a la hora de América Latina, pues es cierto que en un momento histórico en el que diversos gobiernos del continente plantean como fundamental el resistir al embate de las trasnacionales, defendiendo sus recursos estratégicos y fortaleciendo a las empresas petroleras del Estado, anacrónicamente Calderón y sus amigos buscan entregar a grupos privados un recurso básico que le ha costado décadas de sacrificio al pueblo mexicano, pero también lo es la circunstancia de que abajo las cosas están cambiando. El movimiento nacional en defensa del petróleo hermana al pueblo de México con las luchas de otros pueblos latinoamericanos en defensa de sus recursos básicos, muchas de las cuales en Bolivia, en Ecuador, en Perú o en Uruguay han constituido movimientos triunfantes que han impedido la privatización del agua, de la minería o de los recursos naturales.
6. El fracaso del gobierno para plantear su propuesta petrolera indigna incluso a sus propios aliados, pues hasta ahora no ha expuesto ninguna idea seria sobre la industria y carece de todo consenso, por lo que se ha limitado a una campaña de eslogans, la que por otra parte ofende a amplios sectores sociales, que ven una vez más el desprecio de Calderón por el pueblo.
7. El primer fracaso de Mouriño, y el que más interrogantes suscita, es frente al PRI, pues el senador Manlio Fabio Beltrones acusó el miércoles 26 a Calderón de alterar las cifras sobre las reservas de crudo y reiteró que “la reforma energética” no puede implicar modificaciones constitucionales, los contratos “de riesgo” o la privatización, evidenciando las divergencias que existen entre los priístas, que saben que si avalan la propuesta oficial y las alianzas de Pemex, el PRI dará un paso determinante hacia su extinción.
8. El segundo fracaso del gallego ha sido en su pretensión de imponer por la vía del fraude a Jesús Ortega en la presidencia perredista, lo que le habría permitido al gobierno espurio el control del PRD, dándole un aliado para sus políticas entreguistas y cancelando de paso la posibilidad de cualquier candidatura opositora en 2012. Ortega perdió las elecciones internas y no podría ser impuesto sino por medio de trampas, de manera que lo único logrado por Mouriño fue hundir en el lodazal del descrédito a decenas de columnistas y locutores, en particular al equipo de Televisa, que en su afán de servir al gobierno han lanzado una indigna campaña de desinformación que avergonzaría a cualquiera en un país democrático.
9. La experiencia de Mouriño como mapache electoral es de sobra conocida, pues Calderón llegó, como se sabe, a la Presidencia de facto tras dos fraudes electorales, el primero de los cuales fue en las elecciones internas del PAN de 2005 y en el cual intervino Mouriño: mismo que fue denunciado por Santiago Creel, el otro contendiente, tras los comicios de Yucatán y Jalisco, calificándolos como “un cochinero”, y aunque el gobierno foxista le impidió a Creel acudir a las instancias federales, Calderón quedó acreditado desde entonces como el político surgido del “cochinero”.
10. La movilización social en defensa del petróleo mexicano es por sobre todo esto la más importante en la historia reciente del país, y de ella debe surgir no sólo una defensa a ultranza de nuestros recursos estratégicos e impedir la traición a México, sino una refundación democrática de la nación.
::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2008::
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viernes, marzo 28, 2008
viernes, noviembre 09, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El desastre
La Jornada
La catástrofe de Tabasco, generada por la corrupción del gobierno de facto calderonista, y agravada por su ineptitud, está también mostrando las consecuencias fatales de las políticas de privatización.
1. La inundación de tres cuartas partes del estado de Tabasco por los ríos Grijalva, Carrizal y Samaria, luego del desbordamiento provocado de la presa Peñitas (30 de octubre), que ha producido más de un millón de damnificados, la pérdida de la casi totalidad de los cultivos, daños irreparables a la infraestructura estatal y pérdidas incuantificables en todos los órdenes, constituye una de las mayores catástrofes de la historia moderna de México y está poniendo de relieve las graves consecuencias de las políticas privatizadoras.
2. Las catástrofes de esta magnitud suelen mostrar la verdadera naturaleza del poder económico y político, y la de Villahermosa y 11 municipios más no está siendo la excepción, pues al evidenciar la corrupción del gobierno espurio de Calderón, el abandono en que tiene la infraestructura hidráulica, sus tejemanejes para entregar el control de la industria eléctrica a corporaciones del exterior o la inexistencia de un plan nacional de protección civil, pone en alerta al pueblo sobre el costo que representa en vidas humanas desmantelar los aparatos estatales.
3. Los panistas buscan como fanáticos neoliberales reducir el Estado a su mímima expresión y con esa lógica suponen en los hechos que ya no existe, desconociendo sus propias responsabilidades constitucionales. En 2004, la exigencia de que el gobierno aplicase la ley tras la toma de las instalaciones de Canal 40 por un comando de Tv Azteca llevó a Fox a pronunciar su famoso “¿Y yo por qué?” En 2007, luego de que miles de tabasqueños víctimas de las inundaciones pidieron ayuda, a Calderón se le ocurrió culpar del desastre al “cambio climático”, lanzar una campaña contra los ex gobernadores priístas y dirigir un mensaje televisado a los mexicanos solicitándoles que ayudaran a Tabasco: es decir, que el Estado no tiene para él responsabilidad alguna.
4. La excepción la hizo, sin embargo, poco después, al prometer ayuda “a los empresarios”, y si Fox ofreció tras los ciclones de 2006 todo su apoyo a los hoteleros de Cancún y se desentendió de las decenas de miles de damnificados en Chiapas, en 2007 Calderón hizo lo mismo.
5. Los analistas en todo el país han subrayado la ineptitud del gobierno espurio ante la tragedia, y su intento de utilizarla políticamente, y, sin embargo, Calderón sigue tratando con oportunismo de sacarle provecho político. La ineptitud va de la mano de la estupidez, y su foto posada simulando sonriente que está cargando cajas de víveres (1º de noviembre) mientras es evidente que no hay una respuesta del Estado a la altura de la tragedia, constituye un nuevo agravio para los mexicanos.
6. La campaña contra los ex gobernadores priístas no logra, por lo mismo, eximir de su culpabilidad a Calderón. Es cierto que Roberto Madrazo, Manuel Andrade y Andrés Granier recibieron cuantiosos recursos de Pemex para realizar obras preventivas y nada hicieron como informó La Jornada (2/11/07), pero Fox tampoco lo hizo y a Calderón se le olvida que las políticas hidráulica y eléctrica son competencia federal.
7. La responsabilidad penal de Felipe Calderón no se puede ocultar y se le deben fincar responsabilidades como propuso el día 6 el Frente Amplio Progresista. Los expertos han coincidido en señalar que la decisión tomada por el gobierno calderonista de abrir las compuertas de la presa Peñitas para evitar que se reventara sin importarles tener que inundar Tabasco, estuvo determinada por el almacenamiento excesivo de agua que se había hecho en su vaso con el objetivo de favorecer a corporaciones extranjeras, transgrediéndose de esta manera todas las medidas técnicas de seguridad y pasando sobre las advertencias de los especialistas.
8. Esa responsabilidad penal la comparte Calderón con Fox, pues la destrucción de Tabasco fue posible por la violación de ambos al marco constitucional, que establece la competencia exclusiva del Estado en materias hidráulica (artículo 27) y de generación de electricidad (artículo 28). Las acciones y omisiones criminales de Georgina Kessel (secretaria de Energía), Alfredo Elías Ayub (director de la Comisión Federal de Electricidad) y del yunquista José Luis Luege (director de la Comisión Nacional del Agua) son evidentes. No sólo por detener las inversiones del proyecto hidrológico que integra a las presas de La Angostura, Peñitas, Malpaso y Chicoasén, sino por subordinar decisiones estratégicas de la nación a los intereses de grupos extranjeros.
9. La primera responsabilidad de un gobernante, según sostienen filósofos, juristas y teólogos, es proteger la vida de todos, pero los gobernantes panistas actuales opinan todo lo contrario, pues además de poner en riesgo al pueblo han desmantelado las estructuras de protección de desastres, ya que el Centro Nacional de Desastres (Cenapred) ha sido utilizado como caja chica de los gobiernos panistas.
10. En 1985, la sociedad civil enfrentó las consecuencias del terremoto del 19 de septiembre ante la ineptitud del gobierno de De la Madrid, y en 2007 la sociedad civil está enfrentando las consecuencias de las inundaciones provocadas por el dolo y la ineptitud del gobierno de facto de Calderón.
11. Lo peor de la tragedia de Tabasco aún no ha llegado sin embargo y, por lo mismo, deben deslindarse responsabilidades, porque las políticas que generaron el desastre siguen vigentes y los riesgos para el país son cada vez mayores.
::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::
La Jornada
La catástrofe de Tabasco, generada por la corrupción del gobierno de facto calderonista, y agravada por su ineptitud, está también mostrando las consecuencias fatales de las políticas de privatización.
1. La inundación de tres cuartas partes del estado de Tabasco por los ríos Grijalva, Carrizal y Samaria, luego del desbordamiento provocado de la presa Peñitas (30 de octubre), que ha producido más de un millón de damnificados, la pérdida de la casi totalidad de los cultivos, daños irreparables a la infraestructura estatal y pérdidas incuantificables en todos los órdenes, constituye una de las mayores catástrofes de la historia moderna de México y está poniendo de relieve las graves consecuencias de las políticas privatizadoras.
2. Las catástrofes de esta magnitud suelen mostrar la verdadera naturaleza del poder económico y político, y la de Villahermosa y 11 municipios más no está siendo la excepción, pues al evidenciar la corrupción del gobierno espurio de Calderón, el abandono en que tiene la infraestructura hidráulica, sus tejemanejes para entregar el control de la industria eléctrica a corporaciones del exterior o la inexistencia de un plan nacional de protección civil, pone en alerta al pueblo sobre el costo que representa en vidas humanas desmantelar los aparatos estatales.
3. Los panistas buscan como fanáticos neoliberales reducir el Estado a su mímima expresión y con esa lógica suponen en los hechos que ya no existe, desconociendo sus propias responsabilidades constitucionales. En 2004, la exigencia de que el gobierno aplicase la ley tras la toma de las instalaciones de Canal 40 por un comando de Tv Azteca llevó a Fox a pronunciar su famoso “¿Y yo por qué?” En 2007, luego de que miles de tabasqueños víctimas de las inundaciones pidieron ayuda, a Calderón se le ocurrió culpar del desastre al “cambio climático”, lanzar una campaña contra los ex gobernadores priístas y dirigir un mensaje televisado a los mexicanos solicitándoles que ayudaran a Tabasco: es decir, que el Estado no tiene para él responsabilidad alguna.
4. La excepción la hizo, sin embargo, poco después, al prometer ayuda “a los empresarios”, y si Fox ofreció tras los ciclones de 2006 todo su apoyo a los hoteleros de Cancún y se desentendió de las decenas de miles de damnificados en Chiapas, en 2007 Calderón hizo lo mismo.
5. Los analistas en todo el país han subrayado la ineptitud del gobierno espurio ante la tragedia, y su intento de utilizarla políticamente, y, sin embargo, Calderón sigue tratando con oportunismo de sacarle provecho político. La ineptitud va de la mano de la estupidez, y su foto posada simulando sonriente que está cargando cajas de víveres (1º de noviembre) mientras es evidente que no hay una respuesta del Estado a la altura de la tragedia, constituye un nuevo agravio para los mexicanos.
6. La campaña contra los ex gobernadores priístas no logra, por lo mismo, eximir de su culpabilidad a Calderón. Es cierto que Roberto Madrazo, Manuel Andrade y Andrés Granier recibieron cuantiosos recursos de Pemex para realizar obras preventivas y nada hicieron como informó La Jornada (2/11/07), pero Fox tampoco lo hizo y a Calderón se le olvida que las políticas hidráulica y eléctrica son competencia federal.
7. La responsabilidad penal de Felipe Calderón no se puede ocultar y se le deben fincar responsabilidades como propuso el día 6 el Frente Amplio Progresista. Los expertos han coincidido en señalar que la decisión tomada por el gobierno calderonista de abrir las compuertas de la presa Peñitas para evitar que se reventara sin importarles tener que inundar Tabasco, estuvo determinada por el almacenamiento excesivo de agua que se había hecho en su vaso con el objetivo de favorecer a corporaciones extranjeras, transgrediéndose de esta manera todas las medidas técnicas de seguridad y pasando sobre las advertencias de los especialistas.
8. Esa responsabilidad penal la comparte Calderón con Fox, pues la destrucción de Tabasco fue posible por la violación de ambos al marco constitucional, que establece la competencia exclusiva del Estado en materias hidráulica (artículo 27) y de generación de electricidad (artículo 28). Las acciones y omisiones criminales de Georgina Kessel (secretaria de Energía), Alfredo Elías Ayub (director de la Comisión Federal de Electricidad) y del yunquista José Luis Luege (director de la Comisión Nacional del Agua) son evidentes. No sólo por detener las inversiones del proyecto hidrológico que integra a las presas de La Angostura, Peñitas, Malpaso y Chicoasén, sino por subordinar decisiones estratégicas de la nación a los intereses de grupos extranjeros.
9. La primera responsabilidad de un gobernante, según sostienen filósofos, juristas y teólogos, es proteger la vida de todos, pero los gobernantes panistas actuales opinan todo lo contrario, pues además de poner en riesgo al pueblo han desmantelado las estructuras de protección de desastres, ya que el Centro Nacional de Desastres (Cenapred) ha sido utilizado como caja chica de los gobiernos panistas.
10. En 1985, la sociedad civil enfrentó las consecuencias del terremoto del 19 de septiembre ante la ineptitud del gobierno de De la Madrid, y en 2007 la sociedad civil está enfrentando las consecuencias de las inundaciones provocadas por el dolo y la ineptitud del gobierno de facto de Calderón.
11. Lo peor de la tragedia de Tabasco aún no ha llegado sin embargo y, por lo mismo, deben deslindarse responsabilidades, porque las políticas que generaron el desastre siguen vigentes y los riesgos para el país son cada vez mayores.
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La Jornada,
Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, octubre 19, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
Las facturas
La Jornada
El pueblo de México, además de sufrir la imposición de un gobierno ilegítimo, está teniendo que pagar ahora las facturas del fraude electoral de 2006.
1. El panista Felipe Calderón, impuesto en la silla presidencial por la vía del fraude, no ha sido capaz de gobernar y se ha pasado casi un año pagando las facturas a aquellos que lo impusieron, otorgándoles cuotas de poder político o contratos y concesiones, con un costo incalculable para la nación, que ha entrañado además un deterioro institucional sin precedente en la vida del país.
2. El saldo inmediato de la supuesta gestión de 11 meses de quien es un gobernante ilegítimo está a la vista: compromisos inconfesables con la administración republicana de Washington, que lo han llevado a entregar parcelas de la soberanía nacional a agencias del gobierno estadunidense y ante el desastre de su administración de facto a hacerle nuevas concesiones, negocios y prebendas tanto a quienes lo financiaron ilegalmente como a aquellos que implementaron el fraude. Es decir, el pago de facturas con cargo, desde luego, al pueblo de México, como se está haciendo con el Fobaproa, con las carreteras y los ingenios, y todo aquello que se privatiza.
3. Las consecuencias políticas de la imposición fraudulenta no son menos graves, pues el caos administrativo que se ha creado evidencia una incapacidad manifiesta del gobierno espurio para asumir sus funciones, ya que está dejando el ejercicio de muchas de sus responsabilidades a los poderes fácticos (de la seguridad pública hasta la educación, la salud o la seguridad social) o al Congreso, todo lo cual ha traído en consecuencia un desastre gubernamental marcado por la corrupción y la incompetencia y, sobre todo, por un caos institucional, como acontece en el caso de las fuerzas armadas, usadas primero inconstitucionalmente en tareas de seguridad pública y más tarde puestas a las órdenes de policías estadunidenses, y cuyo desprestigio nunca había estado tan abajo.
4. La intervención abierta de la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA, por sus siglas en inglés) y de otras agencias del gobierno de Bush en territorio mexicano no había sido nunca tan abierta, y el Ejército Mexicano, que en la propaganda oficial “lucha contra el narco”, en los hechos obedece a órdenes de Washington, por la decisión de Calderón de actuar como “un pelele” en la materia, como se ha visto con la extradición de ciudadanos mexicanos a Estados Unidos y en el “descubrimiento” del caso del chino Zhenli Ye Gong o, como se ha documentado ahora, con las capturas de El tigre y de La reina del Pacífico (La Jornada, 15/10/07).
5. El riesgo de que el gobierno de facto, encabezado por un individuo carente de patriotismo, siga entregando como un pago de facturas no sólo los recursos estratégicos de la nación a trasnacionales, sino el control del territorio nacional a Washington es muy grande, en especial luego de la Cumbre de Seguridad y Prosperidad de Montebello (Canadá), realizada del 20 al 21 de agosto, y ante el anuncio de la exigencia de Bush de que se acepte ya abiertamente el control estadunidense del territorio mexicano en un Plan México, que se elabora en la sombras y que la Cámara de Representantes discutirá el 25 de octubre.
6. El pago de facturas no ha conducido únicamente, en consecuencia, a que exista en el país un vacío de poder institucional o a que Calderón haga el ridículo ante Vicente Fox –quien ocupa espacios periodísticos mucho mayores que aquel a quien impuso por el fraude y que está obligado a aguantar los desplantes de su predecesor y a protegerlo–, o ante Elba Esther Gordillo –a quien ha cedido como pago espacios claves de la administración al haberle agenciado más de un millón de votos fraudulentos–, sino a que se comprometa por mucho tiempo el futuro de México como país soberano e independiente.
7. Desbordado estos meses por el pago de cuotas y por tratar de controlar a su administración y apoderarse del aparato del PAN, Calderón ha tenido que enfrentar además a su peor preocupación: Andrés Manuel López Obrador, que con terca voluntad republicana está tratando de demostrar que se puede desde abajo, por la voluntad popular, detener medidas impopulares y frenar a un gobierno ilegítimo. De ahí la obsesión calderoniana por cooptar a dirigentes del PRD que lo avalen.
8. A este Ejecutivo de facto, en manos (formalmente) de un individuo sin autoridad moral ni política, que llegó por la vía del fraude y que está confiscando la soberanía nacional y entregando el control de los recursos estratégicos de la nación al extranjero, es al que el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, sin ningún argumento jurídico ni político, ni mucho menos ético, exige que se le reconozca porque, afirma, “él es el que gobierna” (La Jornada, 18/10/07). Según esta lógica, los liberales hubiesen tenido que reconocer a Santa-Anna en 1853 o los revolucionarios a Victoriano Huerta en 1913.
9. Dos días antes, el gobernador michoacano Lázaro Cárdenas Batel había dado su razonamiento: el PRD debía reconocer a Calderón porque de lo contrario, dijo, se estaría aislando (Milenio Diario, 15/10/07), aunque no precisó de quién o de qué.
10. El costo que ha tenido para la nación la imposición fraudulenta de Felipe Calderón es incalculable, pero ese hecho histórico ha tenido al menos un beneficio para el país: ha deslindado los terrenos y obligado a las definiciones, colocando a cada quien en el lugar que le corresponde.
::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Peje en 2007::
La Jornada
El pueblo de México, además de sufrir la imposición de un gobierno ilegítimo, está teniendo que pagar ahora las facturas del fraude electoral de 2006.
1. El panista Felipe Calderón, impuesto en la silla presidencial por la vía del fraude, no ha sido capaz de gobernar y se ha pasado casi un año pagando las facturas a aquellos que lo impusieron, otorgándoles cuotas de poder político o contratos y concesiones, con un costo incalculable para la nación, que ha entrañado además un deterioro institucional sin precedente en la vida del país.
2. El saldo inmediato de la supuesta gestión de 11 meses de quien es un gobernante ilegítimo está a la vista: compromisos inconfesables con la administración republicana de Washington, que lo han llevado a entregar parcelas de la soberanía nacional a agencias del gobierno estadunidense y ante el desastre de su administración de facto a hacerle nuevas concesiones, negocios y prebendas tanto a quienes lo financiaron ilegalmente como a aquellos que implementaron el fraude. Es decir, el pago de facturas con cargo, desde luego, al pueblo de México, como se está haciendo con el Fobaproa, con las carreteras y los ingenios, y todo aquello que se privatiza.
3. Las consecuencias políticas de la imposición fraudulenta no son menos graves, pues el caos administrativo que se ha creado evidencia una incapacidad manifiesta del gobierno espurio para asumir sus funciones, ya que está dejando el ejercicio de muchas de sus responsabilidades a los poderes fácticos (de la seguridad pública hasta la educación, la salud o la seguridad social) o al Congreso, todo lo cual ha traído en consecuencia un desastre gubernamental marcado por la corrupción y la incompetencia y, sobre todo, por un caos institucional, como acontece en el caso de las fuerzas armadas, usadas primero inconstitucionalmente en tareas de seguridad pública y más tarde puestas a las órdenes de policías estadunidenses, y cuyo desprestigio nunca había estado tan abajo.
4. La intervención abierta de la Administración de Drogas y Narcóticos (DEA, por sus siglas en inglés) y de otras agencias del gobierno de Bush en territorio mexicano no había sido nunca tan abierta, y el Ejército Mexicano, que en la propaganda oficial “lucha contra el narco”, en los hechos obedece a órdenes de Washington, por la decisión de Calderón de actuar como “un pelele” en la materia, como se ha visto con la extradición de ciudadanos mexicanos a Estados Unidos y en el “descubrimiento” del caso del chino Zhenli Ye Gong o, como se ha documentado ahora, con las capturas de El tigre y de La reina del Pacífico (La Jornada, 15/10/07).
5. El riesgo de que el gobierno de facto, encabezado por un individuo carente de patriotismo, siga entregando como un pago de facturas no sólo los recursos estratégicos de la nación a trasnacionales, sino el control del territorio nacional a Washington es muy grande, en especial luego de la Cumbre de Seguridad y Prosperidad de Montebello (Canadá), realizada del 20 al 21 de agosto, y ante el anuncio de la exigencia de Bush de que se acepte ya abiertamente el control estadunidense del territorio mexicano en un Plan México, que se elabora en la sombras y que la Cámara de Representantes discutirá el 25 de octubre.
6. El pago de facturas no ha conducido únicamente, en consecuencia, a que exista en el país un vacío de poder institucional o a que Calderón haga el ridículo ante Vicente Fox –quien ocupa espacios periodísticos mucho mayores que aquel a quien impuso por el fraude y que está obligado a aguantar los desplantes de su predecesor y a protegerlo–, o ante Elba Esther Gordillo –a quien ha cedido como pago espacios claves de la administración al haberle agenciado más de un millón de votos fraudulentos–, sino a que se comprometa por mucho tiempo el futuro de México como país soberano e independiente.
7. Desbordado estos meses por el pago de cuotas y por tratar de controlar a su administración y apoderarse del aparato del PAN, Calderón ha tenido que enfrentar además a su peor preocupación: Andrés Manuel López Obrador, que con terca voluntad republicana está tratando de demostrar que se puede desde abajo, por la voluntad popular, detener medidas impopulares y frenar a un gobierno ilegítimo. De ahí la obsesión calderoniana por cooptar a dirigentes del PRD que lo avalen.
8. A este Ejecutivo de facto, en manos (formalmente) de un individuo sin autoridad moral ni política, que llegó por la vía del fraude y que está confiscando la soberanía nacional y entregando el control de los recursos estratégicos de la nación al extranjero, es al que el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, sin ningún argumento jurídico ni político, ni mucho menos ético, exige que se le reconozca porque, afirma, “él es el que gobierna” (La Jornada, 18/10/07). Según esta lógica, los liberales hubiesen tenido que reconocer a Santa-Anna en 1853 o los revolucionarios a Victoriano Huerta en 1913.
9. Dos días antes, el gobernador michoacano Lázaro Cárdenas Batel había dado su razonamiento: el PRD debía reconocer a Calderón porque de lo contrario, dijo, se estaría aislando (Milenio Diario, 15/10/07), aunque no precisó de quién o de qué.
10. El costo que ha tenido para la nación la imposición fraudulenta de Felipe Calderón es incalculable, pero ese hecho histórico ha tenido al menos un beneficio para el país: ha deslindado los terrenos y obligado a las definiciones, colocando a cada quien en el lugar que le corresponde.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
sábado, octubre 06, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El monopolio
La Jornada
La elección fraudulenta de Felipe Calderón en 2006 ha traído múltiples consecuencias regresivas al sistema político de México, y la más importante es la de estar conduciendo a un fortalecimiento del autoritarismo.
1. La llegada de Calderón a Los Pinos por la vía del fraude lo condujo a tratar de superar su debilidad política disfrazándose de militar y ordenando una escalada de la violencia represiva en contra de los movimientos sociales sin importarle los derechos fundamentales de los mexicanos. El fracaso de su gobierno de facto en unos cuantos meses, en los que no ha hecho más que pisotear las garantías sociales a fin de cumplir con el mandato que tiene de los poderes trasnacionales, está llevando, sin embargo, al grupo de Los Pinos a una escalada de la violencia represiva y a reformular el esquema autoritario.
2. La historia muestra que todos los gobiernos espurios tienden inexorablemente al autoritarismo a consecuencia de su carencia de un respaldo popular y del hecho de que no cuentan más que con el apoyo (no siempre incondicional) de las fuerzas golpistas que propiciaron y avalaron la usurpación, lo que los lleva a prevalecer por la fuerza y no por el consenso, como se ve en el México actual.
3. La afirmación delirante de Calderón de que él tiene el “monopolio del poder”, hecha en el aniversario del 2 de octubre, es preocupante no sólo por la ignorancia constitucional y jurídica de éste y de sus asesores, que desconocen de hecho el régimen constitucional de México, sino por la amenaza que entraña viniendo de un individuo desquiciado como Díaz Ordaz, carente de ascendencia moral y política y sin dignidad alguna para gobernar, ni siquiera como espurio.
4. El conflicto latente con el Vaticano es un ejemplo de ello, pues las afirmaciones del obispo Dominique-Joseph Mamberti (secretario para Relaciones con los Estados) exigiendo nuevos cambios constitucionales (2 de octubre) son abiertamente intervencionistas y transgreden las prácticas diplomáticas, pero no merecieron rechazo alguno de Los Pinos ni de Relaciones, asumiéndose que Calderón debe pagar la factura por la participación de la jerarquía católica en el fraude.
5. La descabellada afirmación de Calderón se sitúa en la línea de los tres anteriores titulares del Ejecutivo –Salinas, Zedillo y Fox–, que auspiciaron a su vez una permanente campaña para denigrar al Poder Legislativo, conforme al proyecto neoliberal definido por los organismos financieros internacionales, para los cuales en cada Estado nacional debe prevalecer un poder central sometido a sus dictados, las políticas públicas las deben instrumentar oscuros funcionarios dependientes de ellos (la tecnocracia) que las negocian con la “clase política”, dejando la mayor parte de las antiguas funciones estatales en manos del capital privado. La señora Josefina Vásquez Mota (titular de la SEP), quien estos días aparece en los medios anunciando Pepsi-Cola, sería el mejor ejemplo del “buen funcionario neoliberal”.
6. La actual campaña negra contra el Congreso y el sistema representativo no extraña por lo mismo, pues existe desde hace 20 años tras de que las Cámaras alcanzaron mayor pluralidad, aunque ninguna había alcanzado los niveles de los reclamos publicitarios de denostación que Tv Azteca empezó a difundir el día 3, que no van dirigidos contra los legisladores, sino contra el Poder Legislativo en su conjunto, con la lógica obvia de que si no hay (aun con todos sus vicios y defectos) un órgano de representación popular medianamente legítimo, sólo quedan el gobernante usurpador y los poderes de facto.
7. Las modificaciones constitucionales en materia político-electoral, que entre otros aspectos prohíben a los partidos contratar directamente propaganda con los medios, así como la propaganda negra, podrían por consiguiente no hacer perder multimillonarias sumas a televisoras y radiodifusoras, como muchos suponen, de alinearse éstas en el esquema de la ultraderecha mexicana, que les permitiría recuperar esas pérdidas con la propaganda de Los Pinos. Los partidos tendrán menos propaganda luego del cambio constitucional, pero el usurpador del Ejecutivo no tendrá límites y por esa vía podrá además controlar mejor a los medios: tendrá de hecho el monopolio de “la propaganda institucional”.
8. Los medios, al parecer, lo han entendido, pues el miércoles 26 al ser convocados a Los Pinos para transmitir el mensaje por el que Calderón buscaba desresponsabilizarse del aumento a los precios de la gasolina y el diesel, que él decidió y promovió, posponiendo su entrada en vigor unas semanas, no lo hicieron, por lo que se preparó el comercial pagado, que ha sido transmitido miles de veces, por el que Calderón miente una vez más a los mexicanos negando su responsabilidad en el alza y tratando de culpar de ella a los legisladores que la votaron, y que sólo fueron sus cómplices.
9. La reforma que urge en el país en esta materia es, como se ve, muy amplia, pero muy difícilmente la harán los legisladores al rediscutir la legislación de medios, pues supondría al menos dos cuestiones urgentes: a) prohibir a las concesionarias seguir usando sus espacios, y en especial los de noticias, antes o durante las campañas electorales, para hacer propaganda política, y b) prohibir toda propaganda oficial, y en particular la del Ejecutivo, salvo aquella que sirva para transmitir información útil y urgente.
10. Los avances que se pretende tienen las leyes no logran ocultar la realidad de los retrocesos que se están produciendo en el país y que están llevando a consolidar otra forma de monopolio del poder político, ahora en manos de unos cuantos, pues lo ejerce en apariencia un titular de facto del Ejecutivo, pero éste no es como lo establecen las leyes un servidor de la nación, sino un simple sirviente de los poderes fácticos.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, agosto 17, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La definición
La Jornada
El país está viviendo momentos críticos que exigen de todos una definición si se quiere mantener la viabilidad de México como una nación independiente, y esto vale también, y sobre todo, para los partidos políticos, que históricamente se han refugiado en la indefinición, en las "medias tintas" y en la falta de un compromiso real con las mayorías.
1. El décimo Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que se lleva a cabo del 16 al 19 de agosto, en el primer año de un gobierno panista de facto cuyo único proyecto es ahondar la entrega de los recursos estratégicos del país al capital trasnacional, sin importarle que para alcanzar esos objetivos deba cancelar para ello derechos básicos del pueblo mexicano, en medio de la crisis moral por la que atraviesa la burocracia gobernante, tiene, por lo mismo, una responsabilidad fundamental: la de su definición.
2. Los poderes fácticos le han dejado muy pocas atribuciones reales a Felipe Calderón, y entre ellas, además de la de fungir como figurón en saraos y ceremonias, está la de actuar como jefe de partido o de facción, los que ha empleado estos meses tanto para controlar el aparato de Acción Nacional en manos de la facción foxista de El Yunque, que le es hostil, como para combatir al PRD y sobre todo tratar de aniquilar a Andrés Manuel López Obrador. Y su fracaso no ha hecho más que fortalecer al PRD, que llega a su reunión fortalecido internamente en torno a quien fuera su candidato presidencial, pero en medio de innumerables contradicciones y débil ante la sociedad.
3. El PRD tiene múltiples y gravísimos defectos y limitaciones, pero éstos no son aquellos que una y otra vez se denuncian en las campañas en los medios, derivadas del pánico de los panistas ante la popularidad de López Obrador y el creciente repudio social a Calderón. En consecuencia la obsesión del gobernante de facto panista por responsabilizarlo del fracaso absoluto que ha tenido al tratar de gobernar de manera espuria al país, y que los locutores de Televisa y de Tv Azteca, entre otros, enuncian de continuo, reiterando hasta la saciedad que si no hay acuerdos en las cámaras ello es responsabilidad del PRD, está, por lo mismo, destinada al fracaso. ¿Por qué iba una formación política a apoyar los programas neoliberales cuando éstos son contrarios a sus tesis?
4. ¿Qué diálogo, por otra parte, se puede tener como un individuo que aceptó llegar a la Presidencia por medios ilegales y en componendas inconfesables, y que desde que ha estado intentando asumir el cargo no ha hecho otra cosa que acatar órdenes del exterior y cumplir compromisos económicos y políticos con una mafia de empresarios y políticos de tercera?
5. Los partidos políticos menos deleznables de otros países no han dejado de ser vistos como la expresión de un "mal necesario", y el PRD no ha sido la excepción. Los defectos del PRD son, sin embargo, aquellos rasgos derivados de la derechización de muchas de sus tesis, de sus cuadros y de sus prácticas, y no como pretende la derecha en el poder los que provienen de su resistencia a adoptar tesis neoliberales. Le vienen de que las corrientes internas lejos de ser espacio para un debate de las ideas aparecen con autonomía financiera y política como grupos de interés, de que muchos dirigentes actúan sin principios éticos, de que la democracia interna no se ha ampliado, de que el partido no ha desarrollado una cultura de respeto por los movimientos sociales y, sobre todo, de que no se ha definido como una organización de izquierda diferente de los corruptos partidos de la socialdemocracia europea: de ser demasiado neoliberal y no poco neoliberal.
6. ¿No se darán cuenta, por el contrario, los periodistas que mantienen una campaña permanente de desinformación hacia los mexicanos, que los dos partidos en el poder que tanto defienden, el PAN y el PRI, no son más que organizaciones vinculadas estructuralmente al narcopoder y al crimen organizado, fuerzas políticas que han abdicado ya de su misión de buscar un camino propio para México?
7. El gobierno calderonista, en todo caso, a pesar de su recurso a las amenazas y al dinero ha fracasado en estos nueve meses de manera estrepitosa en su obsesión por "dividir al PRD" y lograr que dirigentes perredistas de las diversas corrientes, y en especial los de Nueva Izquierda, se alejasen de López Obrador y avalasen las políticas del gobierno espurio o simplemente que se tomasen una foto con el gobernante ilegítimo que pudiera ser utilizada como un argumento de que México vive "una normalidad democrática".
8. La "campaña negra" calderonista contra López Obrador, que no ha cejado desde las elecciones, parece olvidar también, por otra parte, que la gran fuerza social del ex candidato presidencial de la Coalición por el Bien de Todos reside en el pueblo y no en el PRD, y que no a todos los mexicanos se les puede comprar o confundir.
9. En las páginas de su libro La mafia nos robó la Presidencia (Grijalbo, 2007), que acaba de publicar y que ha vendido ya cerca de 100 mil copias, en el que recorre su experiencia política no como un acto de complacencia, sino como una reflexión autocrítica, Andrés Manuel López Obrador recuerda por todo ello, entre otras cosas, que el país necesita de una nueva ética para hacer política y que estamos en un momento de definiciones.
10. Los actuales dirigentes del PRD, que se hallan sin duda en un momento difícil, pueden tener aún un papel fundacional en el México que viene, pero para no ser rebasados por el movimiento social tendrán que aceptar que el momento de las definiciones ha llegado.
La Jornada
El país está viviendo momentos críticos que exigen de todos una definición si se quiere mantener la viabilidad de México como una nación independiente, y esto vale también, y sobre todo, para los partidos políticos, que históricamente se han refugiado en la indefinición, en las "medias tintas" y en la falta de un compromiso real con las mayorías.
1. El décimo Congreso Nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que se lleva a cabo del 16 al 19 de agosto, en el primer año de un gobierno panista de facto cuyo único proyecto es ahondar la entrega de los recursos estratégicos del país al capital trasnacional, sin importarle que para alcanzar esos objetivos deba cancelar para ello derechos básicos del pueblo mexicano, en medio de la crisis moral por la que atraviesa la burocracia gobernante, tiene, por lo mismo, una responsabilidad fundamental: la de su definición.
2. Los poderes fácticos le han dejado muy pocas atribuciones reales a Felipe Calderón, y entre ellas, además de la de fungir como figurón en saraos y ceremonias, está la de actuar como jefe de partido o de facción, los que ha empleado estos meses tanto para controlar el aparato de Acción Nacional en manos de la facción foxista de El Yunque, que le es hostil, como para combatir al PRD y sobre todo tratar de aniquilar a Andrés Manuel López Obrador. Y su fracaso no ha hecho más que fortalecer al PRD, que llega a su reunión fortalecido internamente en torno a quien fuera su candidato presidencial, pero en medio de innumerables contradicciones y débil ante la sociedad.
3. El PRD tiene múltiples y gravísimos defectos y limitaciones, pero éstos no son aquellos que una y otra vez se denuncian en las campañas en los medios, derivadas del pánico de los panistas ante la popularidad de López Obrador y el creciente repudio social a Calderón. En consecuencia la obsesión del gobernante de facto panista por responsabilizarlo del fracaso absoluto que ha tenido al tratar de gobernar de manera espuria al país, y que los locutores de Televisa y de Tv Azteca, entre otros, enuncian de continuo, reiterando hasta la saciedad que si no hay acuerdos en las cámaras ello es responsabilidad del PRD, está, por lo mismo, destinada al fracaso. ¿Por qué iba una formación política a apoyar los programas neoliberales cuando éstos son contrarios a sus tesis?
4. ¿Qué diálogo, por otra parte, se puede tener como un individuo que aceptó llegar a la Presidencia por medios ilegales y en componendas inconfesables, y que desde que ha estado intentando asumir el cargo no ha hecho otra cosa que acatar órdenes del exterior y cumplir compromisos económicos y políticos con una mafia de empresarios y políticos de tercera?
5. Los partidos políticos menos deleznables de otros países no han dejado de ser vistos como la expresión de un "mal necesario", y el PRD no ha sido la excepción. Los defectos del PRD son, sin embargo, aquellos rasgos derivados de la derechización de muchas de sus tesis, de sus cuadros y de sus prácticas, y no como pretende la derecha en el poder los que provienen de su resistencia a adoptar tesis neoliberales. Le vienen de que las corrientes internas lejos de ser espacio para un debate de las ideas aparecen con autonomía financiera y política como grupos de interés, de que muchos dirigentes actúan sin principios éticos, de que la democracia interna no se ha ampliado, de que el partido no ha desarrollado una cultura de respeto por los movimientos sociales y, sobre todo, de que no se ha definido como una organización de izquierda diferente de los corruptos partidos de la socialdemocracia europea: de ser demasiado neoliberal y no poco neoliberal.
6. ¿No se darán cuenta, por el contrario, los periodistas que mantienen una campaña permanente de desinformación hacia los mexicanos, que los dos partidos en el poder que tanto defienden, el PAN y el PRI, no son más que organizaciones vinculadas estructuralmente al narcopoder y al crimen organizado, fuerzas políticas que han abdicado ya de su misión de buscar un camino propio para México?
7. El gobierno calderonista, en todo caso, a pesar de su recurso a las amenazas y al dinero ha fracasado en estos nueve meses de manera estrepitosa en su obsesión por "dividir al PRD" y lograr que dirigentes perredistas de las diversas corrientes, y en especial los de Nueva Izquierda, se alejasen de López Obrador y avalasen las políticas del gobierno espurio o simplemente que se tomasen una foto con el gobernante ilegítimo que pudiera ser utilizada como un argumento de que México vive "una normalidad democrática".
8. La "campaña negra" calderonista contra López Obrador, que no ha cejado desde las elecciones, parece olvidar también, por otra parte, que la gran fuerza social del ex candidato presidencial de la Coalición por el Bien de Todos reside en el pueblo y no en el PRD, y que no a todos los mexicanos se les puede comprar o confundir.
9. En las páginas de su libro La mafia nos robó la Presidencia (Grijalbo, 2007), que acaba de publicar y que ha vendido ya cerca de 100 mil copias, en el que recorre su experiencia política no como un acto de complacencia, sino como una reflexión autocrítica, Andrés Manuel López Obrador recuerda por todo ello, entre otras cosas, que el país necesita de una nueva ética para hacer política y que estamos en un momento de definiciones.
10. Los actuales dirigentes del PRD, que se hallan sin duda en un momento difícil, pueden tener aún un papel fundacional en el México que viene, pero para no ser rebasados por el movimiento social tendrán que aceptar que el momento de las definiciones ha llegado.
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La Jornada,
Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, agosto 03, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La simulación
¿Cuánto tiempo más México puede seguir viviendo en la simulación?
La Jornada
1. La situación crítica por la que atraviesa el país a nueve meses de la imposición del gobierno ilegítimo no está siendo analizada por los principales actores sociales y políticos más que con criterios inmediatistas, pues el grupo en el poder actúa de manera cada vez más autoritaria y retardataria, y sobre todo con amplia impunidad, en tanto que las condiciones sociales de las mayorías se siguen deteriorando.
2. México está a punto de cumplir dos siglos del inicio de la revolución de Independencia de 1810, que buscó crear una nación libre y soberana, y un siglo del comienzo de la Revolución de 1910, que pugnó la justicia social y la democracia, y tiene ahora uno de los peores regímenes del continente, espurio y antidemocrático, que sigue comprometiendo sin reparo la soberanía e independencia nacionales, y en el que el poder de una burocracia gobernante, corrupta y prepotente, se halla cada vez más por encima de las leyes mientras los derechos del pueblo son violentados de manera sistemática.
3. Los acontecimientos que han marcado la vida del país en estos meses del gobierno ilegítimo confirman lo que se preveía desde el fraude de julio del 2006, pues la seudoguerra de Calderón contra el narco, que no lo era, como el escándalo Ye Gon, quien hizo importaciones ilegítimas de seudoefedrina y montó un enorme emporio con la connivencia de los dos gobernantes panistas, evidenciaron que Vicente Fox y Calderón en su afán de enriquecerse y mantenerse en el poder no dudan en reproducir las prácticas priístas y, entre éstas, vincularse abiertamente al narcopoder y al crimen organizado del cual forman parte.
4. La violación sistemática de los derechos fundamentales de los mexicanos a la que el gobierno de facto de Calderón ha recurrido como arma de gobierno para imponer sus políticas en estos meses se ha sustentado en mil y un argumentos, que han ido desde el supuesto combate a los narcos hasta su empeño en mantener a Ulises Ruiz en la gubernatura de Oaxaca, de los cuales el más perverso es la represión como advertencia hacia los movimientos sociales, que aparece en todos estos casos y que ha esgrimido en particular frente a los campesinos de San Salvador Atenco, todo lo cual conforma el escenario de un proyecto que supone un control social por la vía de la fuerza.
5. La crítica situación de Oaxaca ha escandalizado por necesidad a organizaciones de derechos humanos del mundo entero, como evidencia el último reporte de Amnistía Internacional (AI), que documenta algunas de las atrocidades cometidas por el gobierno federal y las autoridades locales contra el pueblo oaxaqueño (La Jornada, 2/08/07). Ahí, sus redactores dan cuenta sin proponérselo de la ausencia de un Estado de derecho en México, pues las agresiones de los cuerpos policiacos, paramilitares y militares contra los oaxaqueños se dan en un escenario donde se ha cancelado la vida democrática y se están suprimiendo los derechos sociales. Y esto no es consecuencia de las decisiones de un político perdulario -Ulises Ruiz-, empeñado en permanecer como gobernador, sino de las políticas de Estado, que tienen a Calderón como su responsable, y que se fundan en la alianza PRI-PAN, clave para impulsar el modelo neoliberal en México.
6. El centralismo que de hecho subsiste en el país determina que el principal responsable de las atrocidades de Oaxaca sea Calderón, quien busca, como en todo, ocultar su responsabilidad, pero es el directamente culpable no tan sólo por la intervención de las fuerzas represivas federales en la entidad o por su connivencia política con el sátrapa que funge como gobernador. Mantener a Ruiz en la gubernatura es clave para que prosiga el entendimiento casi gansteril de las cúpulas del PRI salinista y del PAN, que prosiguen repartiéndose el poder, con vistas a culminar el desmantelamiento de la nación que exige en todos los tonos el gran capital trasnacional.
7. El régimen político sólo conserva los rasgos esenciales que tuvo a lo largo del siglo XX, sino que muchos los han exacerbado y uno es mantener un presidencialismo por encima de las leyes. Poco importa si en los hechos, el gobernante en turno, sea o no de facto, tiene sus poderes reales acotados y funge como pelele de otros, lo grave es que en sus espacios de decisión se sitúe por encima de las leyes y se arrogue el derecho de violar los derechos de los mexicanos y de delinquir impunemente sabiéndose intocable.
8. Los panistas en el poder están gobernando a México con profundo desprecio del marco constitucional de la República, asumiendo que pueden hacerlo todo, como si no existieran las leyes, validos que nadie les exige otra actitud. A pesar de los acotados poderes que tiene, Calderón actúa en su limitada parcela de autoridad con el mismo patrimonialismo de los monarcas del absolutismo, lo mismo al mantener atrabiliariamente en una prisión de alta seguridad a dos luchadores sociales ejemplares, Flavio Sosa de la APPO e Ignacio del Valle de Atenco, que al disponer arbitrariamente de los 205 millones de dólares del empresario chino-mexicano Zhenli Ye Gon.
9. De las nociones utilizadas en su campaña por Andrés Manuel López Obrador para caracterizar la situación actual, ninguna tan certera como la de la simulación. El país vive más que nunca en una situación de abierta simulación, en la que buena parte de la "clase política" y de los medios de comunicación pretenden que las instituciones del país están funcionando, que hay una división de poderes, que el federalismo es una realidad y que vivimos bajo el imperio de la ley, cuando los hechos demuestran todo lo contrario.
10. La campaña propagandística orquestada por las agencias del gobierno estadunidense y las organizaciones empresariales mexicanas con la complicidad de académicos vinculados a ellas sobre la supuesta "transición democrática" se vino abajo estrepitosamente en 2006, y su secuela no es más que una burda propaganda fascistoide. La imposición de Calderón como gobernante espurio y las políticas represivas y antinacionales del gobierno yunquista, no han hecho más que confirmar la naturaleza del poder político en México. En 2010, sin embargo, el escenario de México tendrá que ser otro, aunque la necesidad del cambio no sea aceptada en la cúpula del poder.
¿Cuánto tiempo más México puede seguir viviendo en la simulación?
La Jornada
1. La situación crítica por la que atraviesa el país a nueve meses de la imposición del gobierno ilegítimo no está siendo analizada por los principales actores sociales y políticos más que con criterios inmediatistas, pues el grupo en el poder actúa de manera cada vez más autoritaria y retardataria, y sobre todo con amplia impunidad, en tanto que las condiciones sociales de las mayorías se siguen deteriorando.
2. México está a punto de cumplir dos siglos del inicio de la revolución de Independencia de 1810, que buscó crear una nación libre y soberana, y un siglo del comienzo de la Revolución de 1910, que pugnó la justicia social y la democracia, y tiene ahora uno de los peores regímenes del continente, espurio y antidemocrático, que sigue comprometiendo sin reparo la soberanía e independencia nacionales, y en el que el poder de una burocracia gobernante, corrupta y prepotente, se halla cada vez más por encima de las leyes mientras los derechos del pueblo son violentados de manera sistemática.
3. Los acontecimientos que han marcado la vida del país en estos meses del gobierno ilegítimo confirman lo que se preveía desde el fraude de julio del 2006, pues la seudoguerra de Calderón contra el narco, que no lo era, como el escándalo Ye Gon, quien hizo importaciones ilegítimas de seudoefedrina y montó un enorme emporio con la connivencia de los dos gobernantes panistas, evidenciaron que Vicente Fox y Calderón en su afán de enriquecerse y mantenerse en el poder no dudan en reproducir las prácticas priístas y, entre éstas, vincularse abiertamente al narcopoder y al crimen organizado del cual forman parte.
4. La violación sistemática de los derechos fundamentales de los mexicanos a la que el gobierno de facto de Calderón ha recurrido como arma de gobierno para imponer sus políticas en estos meses se ha sustentado en mil y un argumentos, que han ido desde el supuesto combate a los narcos hasta su empeño en mantener a Ulises Ruiz en la gubernatura de Oaxaca, de los cuales el más perverso es la represión como advertencia hacia los movimientos sociales, que aparece en todos estos casos y que ha esgrimido en particular frente a los campesinos de San Salvador Atenco, todo lo cual conforma el escenario de un proyecto que supone un control social por la vía de la fuerza.
5. La crítica situación de Oaxaca ha escandalizado por necesidad a organizaciones de derechos humanos del mundo entero, como evidencia el último reporte de Amnistía Internacional (AI), que documenta algunas de las atrocidades cometidas por el gobierno federal y las autoridades locales contra el pueblo oaxaqueño (La Jornada, 2/08/07). Ahí, sus redactores dan cuenta sin proponérselo de la ausencia de un Estado de derecho en México, pues las agresiones de los cuerpos policiacos, paramilitares y militares contra los oaxaqueños se dan en un escenario donde se ha cancelado la vida democrática y se están suprimiendo los derechos sociales. Y esto no es consecuencia de las decisiones de un político perdulario -Ulises Ruiz-, empeñado en permanecer como gobernador, sino de las políticas de Estado, que tienen a Calderón como su responsable, y que se fundan en la alianza PRI-PAN, clave para impulsar el modelo neoliberal en México.
6. El centralismo que de hecho subsiste en el país determina que el principal responsable de las atrocidades de Oaxaca sea Calderón, quien busca, como en todo, ocultar su responsabilidad, pero es el directamente culpable no tan sólo por la intervención de las fuerzas represivas federales en la entidad o por su connivencia política con el sátrapa que funge como gobernador. Mantener a Ruiz en la gubernatura es clave para que prosiga el entendimiento casi gansteril de las cúpulas del PRI salinista y del PAN, que prosiguen repartiéndose el poder, con vistas a culminar el desmantelamiento de la nación que exige en todos los tonos el gran capital trasnacional.
7. El régimen político sólo conserva los rasgos esenciales que tuvo a lo largo del siglo XX, sino que muchos los han exacerbado y uno es mantener un presidencialismo por encima de las leyes. Poco importa si en los hechos, el gobernante en turno, sea o no de facto, tiene sus poderes reales acotados y funge como pelele de otros, lo grave es que en sus espacios de decisión se sitúe por encima de las leyes y se arrogue el derecho de violar los derechos de los mexicanos y de delinquir impunemente sabiéndose intocable.
8. Los panistas en el poder están gobernando a México con profundo desprecio del marco constitucional de la República, asumiendo que pueden hacerlo todo, como si no existieran las leyes, validos que nadie les exige otra actitud. A pesar de los acotados poderes que tiene, Calderón actúa en su limitada parcela de autoridad con el mismo patrimonialismo de los monarcas del absolutismo, lo mismo al mantener atrabiliariamente en una prisión de alta seguridad a dos luchadores sociales ejemplares, Flavio Sosa de la APPO e Ignacio del Valle de Atenco, que al disponer arbitrariamente de los 205 millones de dólares del empresario chino-mexicano Zhenli Ye Gon.
9. De las nociones utilizadas en su campaña por Andrés Manuel López Obrador para caracterizar la situación actual, ninguna tan certera como la de la simulación. El país vive más que nunca en una situación de abierta simulación, en la que buena parte de la "clase política" y de los medios de comunicación pretenden que las instituciones del país están funcionando, que hay una división de poderes, que el federalismo es una realidad y que vivimos bajo el imperio de la ley, cuando los hechos demuestran todo lo contrario.
10. La campaña propagandística orquestada por las agencias del gobierno estadunidense y las organizaciones empresariales mexicanas con la complicidad de académicos vinculados a ellas sobre la supuesta "transición democrática" se vino abajo estrepitosamente en 2006, y su secuela no es más que una burda propaganda fascistoide. La imposición de Calderón como gobernante espurio y las políticas represivas y antinacionales del gobierno yunquista, no han hecho más que confirmar la naturaleza del poder político en México. En 2010, sin embargo, el escenario de México tendrá que ser otro, aunque la necesidad del cambio no sea aceptada en la cúpula del poder.
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Fraude Electoral,
gobierno espurio,
Luis Javier Garrido,
Opinión,
Pelele
viernes, julio 27, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
Los derivados
La Jornada
El caso de Zhenli Ye Gon y el imperio de la seudoefredina que construía en México con la complicidad del gobierno panista ha abierto una crisis mayor en el régimen, aunque éste no quiera reconocerlo.
1. La ultraderecha panista que está apoderándose del poder político en México, detentando ya espacios importantes del aparato gubernamental, carece de un proyecto nacional y de una visión de Estado, y en consecuencia su gente no tiene más que un afán de hacer negocios y de satisfacer las exigencias de grupos extremistas, de la jerarquía católica y de los priístas salinistas, por lo que se halla por completo doblegada a Washington, tal como lo está evidenciando el caso del chino-mexicano Zhenli Ye Gon.
2. El caso de Ye Gon sigue poniendo de manifiesto, en primer término, la profunda corrupción existente tanto en el gobierno de Vicente Fox como en el actual, así como la impunidad que caracteriza al poder panista y el cinismo cómplice de amplios sectores sociales, pues las evidencias confirman la connivencia de autoridades políticas, migratorias, de salud y hacendarias de ambos gobiernos, inimaginables sin la protección directa de Los Pinos en ambos sexenios, en la edificación del imperio de la seudoefedrina de Ye Gon, descubierto por la DEA.
3. El principal indiciado de este asunto criminal ha sido sin lugar a dudas Vicente Fox, quien desde que esto se hizo público ha permanecido en el silencio aguardando que Calderón le cubra las espaldas, pero que ya aparece desde ahora como uno de los mayores delincuentes de Estado en la historia reciente del país, pero los responsables son muchos en ambos gobiernos.
4. Lo más grave del asunto no lo constituye, sin embargo, la confirmación del hecho de que la burocracia panista está inmersa en la corrupción y vinculada al narcopoder, sino la situación que se agrava en el país por la debilidad que evidencian una vez más Calderón y su gente ante los poderes del exterior, y en particular ante la administración Bush, pues ello compromete seriamente el futuro de México, ya que son muy fácilmente controlables desde Washington.
5. Las mentiras de Calderón y de sus colaboradores desde que el asunto se hizo público tras la acción decidida por la DEA de irrumpir en la residencia de Zhenli Ye Gon y apoderarse del dinero, ha llevado al gobierno panista de facto de traspié en traspié. La PGR y las fuerzas armadas mintieron al señalar que se trataba de una investigación suya, cuando era de la DEA, y desde entonces han ido enredando el asunto en una torpe campaña propagandística hasta que el propio Calderón mintiera una vez más a los mexicanos al afirmar el martes 24 que había sido su gobierno el que había solicitado la detención de Zhenli, cuando la DEA había advertido desde abril que embargaría las cuentas del chino-mexicano y tenía la orden de captura de éste desde el 15 de junio (La Jornada, 24 y 26 de junio).
6. El asunto ha sido desde sus inicios y en todo momento una investigación de la DEA y del gobierno estadunidense, que han actuado en función de sus intereses estratégicos: para mejor organizar el mercado de las drogas y a fin de poder disponer de información preciosa del propio Zhenli Ye Gon para conocer las actividades delictivas de Fox y de Calderón, y poder en consecuencia controlar mejor a los panistas, por lo que el gobierno pelele de México poco les ha importado y no han cuidado siquiera las formas.
7. Felipe Calderón, en todo caso, cerró las vías para la extradición, y de paso le abrió a Zhenli la posibilidad de pedir asilo al afirmar en Palacio Nacional, el lunes 16, en abierta violación al marco constitucional mexicano, que el ex chino iría a la cárcel, y poco importa saber si lo hizo por tontería o por complicidad con Washington.
8. El gobierno de Calderón no actuó en este asunto para luchar contra el narcotráfico, como éste lo ha pretendido tontamente, sino que fue arrastrado en todo momento por la investigación estadunidense, desconcertado porque el asunto involucraba de manera directa no sólo a Fox y a sus amigos, asociados a todas luces con Ye Gon, y a la burocracia panista, coludida en los dos sexenios con el chino-mexicano en incontables transgresiones a la ley, pero sobre todo porque ponía una vez más al descubierto el financiamiento fraudulento de la campaña de 2006.
9. El México de Calderón y de la extrema derecha panista no es ya un país soberano que tenga la capacidad de organizarse bajo un orden jurídico propio, y de proseguir esta pendiente entreguista, en poco tiempo el futuro del país quedará hipotecado por muchos años. En el caso Ye Gon, las fuerzas armadas, la PFP y la PGR actuaron obedeciendo a la DEA, en tanto que los tribunales mexicanos se plegaron a la decisión de Washington. El procurador Medina Mora, quin hizo el ridículo aquí y en Washington, no puede esconder en sus múltiples comparecencias ante los medios el temor de Calderón de que la información que obtengan las autoridades estadunidenses de Zhenli Ye Gon pueda ser hecha pública o simplemente usada por ellos para doblegar aún más al "narcogobierno panista", como ya muchos lo llaman.
10. La crisis abierta en el gobierno de hecho de Felipe Calderón por el descubrimiento de este asunto criminal, que involucra directamente a Fox como a él mismo, no podrá ser resuelta, por lo mismo, con una campaña propagandística, pues sus secuelas están marcando ya de manera directa el futuro del régimen mexicano.
La Jornada
El caso de Zhenli Ye Gon y el imperio de la seudoefredina que construía en México con la complicidad del gobierno panista ha abierto una crisis mayor en el régimen, aunque éste no quiera reconocerlo.
1. La ultraderecha panista que está apoderándose del poder político en México, detentando ya espacios importantes del aparato gubernamental, carece de un proyecto nacional y de una visión de Estado, y en consecuencia su gente no tiene más que un afán de hacer negocios y de satisfacer las exigencias de grupos extremistas, de la jerarquía católica y de los priístas salinistas, por lo que se halla por completo doblegada a Washington, tal como lo está evidenciando el caso del chino-mexicano Zhenli Ye Gon.
2. El caso de Ye Gon sigue poniendo de manifiesto, en primer término, la profunda corrupción existente tanto en el gobierno de Vicente Fox como en el actual, así como la impunidad que caracteriza al poder panista y el cinismo cómplice de amplios sectores sociales, pues las evidencias confirman la connivencia de autoridades políticas, migratorias, de salud y hacendarias de ambos gobiernos, inimaginables sin la protección directa de Los Pinos en ambos sexenios, en la edificación del imperio de la seudoefedrina de Ye Gon, descubierto por la DEA.
3. El principal indiciado de este asunto criminal ha sido sin lugar a dudas Vicente Fox, quien desde que esto se hizo público ha permanecido en el silencio aguardando que Calderón le cubra las espaldas, pero que ya aparece desde ahora como uno de los mayores delincuentes de Estado en la historia reciente del país, pero los responsables son muchos en ambos gobiernos.
4. Lo más grave del asunto no lo constituye, sin embargo, la confirmación del hecho de que la burocracia panista está inmersa en la corrupción y vinculada al narcopoder, sino la situación que se agrava en el país por la debilidad que evidencian una vez más Calderón y su gente ante los poderes del exterior, y en particular ante la administración Bush, pues ello compromete seriamente el futuro de México, ya que son muy fácilmente controlables desde Washington.
5. Las mentiras de Calderón y de sus colaboradores desde que el asunto se hizo público tras la acción decidida por la DEA de irrumpir en la residencia de Zhenli Ye Gon y apoderarse del dinero, ha llevado al gobierno panista de facto de traspié en traspié. La PGR y las fuerzas armadas mintieron al señalar que se trataba de una investigación suya, cuando era de la DEA, y desde entonces han ido enredando el asunto en una torpe campaña propagandística hasta que el propio Calderón mintiera una vez más a los mexicanos al afirmar el martes 24 que había sido su gobierno el que había solicitado la detención de Zhenli, cuando la DEA había advertido desde abril que embargaría las cuentas del chino-mexicano y tenía la orden de captura de éste desde el 15 de junio (La Jornada, 24 y 26 de junio).
6. El asunto ha sido desde sus inicios y en todo momento una investigación de la DEA y del gobierno estadunidense, que han actuado en función de sus intereses estratégicos: para mejor organizar el mercado de las drogas y a fin de poder disponer de información preciosa del propio Zhenli Ye Gon para conocer las actividades delictivas de Fox y de Calderón, y poder en consecuencia controlar mejor a los panistas, por lo que el gobierno pelele de México poco les ha importado y no han cuidado siquiera las formas.
7. Felipe Calderón, en todo caso, cerró las vías para la extradición, y de paso le abrió a Zhenli la posibilidad de pedir asilo al afirmar en Palacio Nacional, el lunes 16, en abierta violación al marco constitucional mexicano, que el ex chino iría a la cárcel, y poco importa saber si lo hizo por tontería o por complicidad con Washington.
8. El gobierno de Calderón no actuó en este asunto para luchar contra el narcotráfico, como éste lo ha pretendido tontamente, sino que fue arrastrado en todo momento por la investigación estadunidense, desconcertado porque el asunto involucraba de manera directa no sólo a Fox y a sus amigos, asociados a todas luces con Ye Gon, y a la burocracia panista, coludida en los dos sexenios con el chino-mexicano en incontables transgresiones a la ley, pero sobre todo porque ponía una vez más al descubierto el financiamiento fraudulento de la campaña de 2006.
9. El México de Calderón y de la extrema derecha panista no es ya un país soberano que tenga la capacidad de organizarse bajo un orden jurídico propio, y de proseguir esta pendiente entreguista, en poco tiempo el futuro del país quedará hipotecado por muchos años. En el caso Ye Gon, las fuerzas armadas, la PFP y la PGR actuaron obedeciendo a la DEA, en tanto que los tribunales mexicanos se plegaron a la decisión de Washington. El procurador Medina Mora, quin hizo el ridículo aquí y en Washington, no puede esconder en sus múltiples comparecencias ante los medios el temor de Calderón de que la información que obtengan las autoridades estadunidenses de Zhenli Ye Gon pueda ser hecha pública o simplemente usada por ellos para doblegar aún más al "narcogobierno panista", como ya muchos lo llaman.
10. La crisis abierta en el gobierno de hecho de Felipe Calderón por el descubrimiento de este asunto criminal, que involucra directamente a Fox como a él mismo, no podrá ser resuelta, por lo mismo, con una campaña propagandística, pues sus secuelas están marcando ya de manera directa el futuro del régimen mexicano.
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Caso Zheng Li Ye Gon,
La Jornada,
Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, julio 06, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El chino
La Jornada
La derecha empresarial mexicana está dando evidencias de un nerviosismo extremo, no nada más por la fuerza del movimiento social que está respaldando a López Obrador, o por el fracaso de Calderón en el gobierno de facto, sino porque el asunto de Zhenli Ye Gon le está quitando toda viabilidad política al gobierno panista.
1. El fraude electoral de 2006 fue recordado de manera muy distinta, pues mientras Andrés Manuel López Obrador, mostrando una vez más su poder de convocatoria encabezó el domingo 1º de julio en la Plaza de la Constitución, una entusiasta asamblea de más de 100 mil integrantes de la convención nacional democrática comprometidos a defender la legalidad frente al gobierno de facto, el gobernante espurio Felipe Calderón, reunido a puertas cerradas el lunes 2 con unos cuantos incondicionales suyos en la sede del PAN, se mostró derrotado por su fracaso de estos seis meses aunado al nuevo escándalo desatado por las acusaciones que le hiciera ese día el ciudadano nacionalizado mexicano, Zhenli Ye Gon.
2. Las imputaciones de Ye Gon a Calderón y a Javier Lozano Alarcón (secretario del Trabajo y Previsión Social), sobre el origen de la fortuna que se decomisara en su residencia, al margen de lo que haya sido la realidad de los hechos confirman, en todo caso, la vinculación del grupo calderonista con el bajo mundo, y han suscitado, por lo mismo, indignación en amplios sectores, agravada por la respuesta insatisfactoria del gobierno ante los señalamientos del oriental, la negativa de los legisladores panistas a que se investigue el caso y la rápida campaña de exoneración de la prensa oficialista, todo lo que evidencia, una vez más, lo que ya se sabía: la relación de componendas y chantajes que guarda Calderón con el crimen organizado y que afloró en la mascarada de la supuesta "lucha" contra el narco.
3. La campaña propagandística de Calderón, como tantas veces señalaron muchas voces, buscaba no sólo encubrir los gravísimos problemas nacionales, poner a las fuerzas armadas de su lado y darse una pretendida aureola como defensor del bien contra el mal, sino reorganizar el mercado del narcotráfico y recomponer las alianzas de su gobierno con los capos: sacar raja para sí.
4. El asunto es de extrema gravedad, no nada más porque lo confiscado de la residencia del empresario de origen chino (que ya se ha ido perdiendo) representa la mayor suma jamás decomisada por un gobierno y porque la forma en que la PGR ha manejado el asunto ha sido del todo turbia, sino porque quien está directamente señalado -y acusado, aunque él no lo quiera- es el presidente de facto Felipe Calderón, de ahí que se esté manifestando un reclamo nacional para que se haga una investigación del asunto y se deslinden las responsabilidades de quien se asume como el titular del Ejecutivo federal.
5. Los señalamientos de Zhenli confirman de paso lo que fue del conocimiento público desde hace un año: que la multimillonaria campaña electoral de Calderón en 2006 estuvo financiada de manera ilegal por grupos privados nacionales y extranjeros, varios de ellos probablemente vinculados al narcopoder, y que por lo mismo tuvo que contar con un mecanismo de doble contabilidad, como hizo seis años atrás Vicente Fox a fin de ocultar esos gastos descomunales, utilizados en lo esencial en la campaña negra y en la compra del voto.
6. La actual desesperación del gobierno calderonista por obtener recursos y su empecinamiento de no tocar en la reforma fiscal los grandes intereses lo ha llevado paradójicamente al mismo tiempo a suplicarle a Washington le brinde un financiamiento especial para su supuesta lucha contra los cárteles, algunos de los cuales se hallan protegidos por su gobierno, que a obtener beneficios de aquellos cárteles vinculados desde los años 80 a los intereses del poder y en particular del salinismo.
7. El gobierno de facto de Calderón ha pretendido infructuosamente sustentarse en principios morales, pero los hechos lo contradicen: se encumbró por la vía de un descomunal fraude violando los derechos del pueblo mexicano y lo hizo mediante prácticas delictivas y en alianza con grupos criminales para fungir como garante de una serie de intereses mafiosos que se han antepuesto a los derechos del pueblo mexicano, aceptando fungir como pelele del salinismo con el fin de seguir garantizando el enriquecimiento ilícito de unos cuantos traficantes de influencias, entre ellos los de sus amigos y parientes. Germán Martínez, titular de la Contraloría, afirmaba casi a gritos el miércoles que el país está inmerso en la corrupción. Se equivoca; el que está hundido en el fango de la corrupción, de la venalidad y de la mentira es el gobierno de facinerosos de los cuales él forma parte.
8. Es muy significativo, por lo mismo, que en este contexto varios portales de Internet estén informando desde hace días que el empresario mexicano Carlos Slim, vinculado con Carlos Salinas de Gortari, y que para muchos analistas es sólo su prestanombres, haya rebasado en fortuna a Bill Gates y sea ya el hombre más rico del planeta: un individuo que a finales de los 80 carecía de toda fortuna.
9. El asunto puede dar origen a un Chinogate, como ya lo llaman algunos periodistas, si el Congreso o la Suprema Corte se abocan al asunto, como es su obligación y tienen facultades para hacerlo, porque la PGR y la Contraloría van a proteger a toda costa en este asunto a Calderón y a su régimen, ya que de este gobierno dependen los intereses del grupo mafioso que se ha adueñado del país, pero de no ser así se confirmará una vez más que México sigue teniendo un régimen premoderno, no de leyes, sino de arreglos e impunidad, con la consecuencia de que el poder público seguirá hundiéndose en la descomposición, ahondando la crisis nacional.
10. El gobierno panista de facto, que al igual que los priístas apuesta a que la pasividad popular ante la corrupción de los gobernantes siga siendo en este caso el factor que propicie su impunidad, esta vez corre, sin embargo, el riesgo de equivocarse.
La Jornada
La derecha empresarial mexicana está dando evidencias de un nerviosismo extremo, no nada más por la fuerza del movimiento social que está respaldando a López Obrador, o por el fracaso de Calderón en el gobierno de facto, sino porque el asunto de Zhenli Ye Gon le está quitando toda viabilidad política al gobierno panista.
1. El fraude electoral de 2006 fue recordado de manera muy distinta, pues mientras Andrés Manuel López Obrador, mostrando una vez más su poder de convocatoria encabezó el domingo 1º de julio en la Plaza de la Constitución, una entusiasta asamblea de más de 100 mil integrantes de la convención nacional democrática comprometidos a defender la legalidad frente al gobierno de facto, el gobernante espurio Felipe Calderón, reunido a puertas cerradas el lunes 2 con unos cuantos incondicionales suyos en la sede del PAN, se mostró derrotado por su fracaso de estos seis meses aunado al nuevo escándalo desatado por las acusaciones que le hiciera ese día el ciudadano nacionalizado mexicano, Zhenli Ye Gon.
2. Las imputaciones de Ye Gon a Calderón y a Javier Lozano Alarcón (secretario del Trabajo y Previsión Social), sobre el origen de la fortuna que se decomisara en su residencia, al margen de lo que haya sido la realidad de los hechos confirman, en todo caso, la vinculación del grupo calderonista con el bajo mundo, y han suscitado, por lo mismo, indignación en amplios sectores, agravada por la respuesta insatisfactoria del gobierno ante los señalamientos del oriental, la negativa de los legisladores panistas a que se investigue el caso y la rápida campaña de exoneración de la prensa oficialista, todo lo que evidencia, una vez más, lo que ya se sabía: la relación de componendas y chantajes que guarda Calderón con el crimen organizado y que afloró en la mascarada de la supuesta "lucha" contra el narco.
3. La campaña propagandística de Calderón, como tantas veces señalaron muchas voces, buscaba no sólo encubrir los gravísimos problemas nacionales, poner a las fuerzas armadas de su lado y darse una pretendida aureola como defensor del bien contra el mal, sino reorganizar el mercado del narcotráfico y recomponer las alianzas de su gobierno con los capos: sacar raja para sí.
4. El asunto es de extrema gravedad, no nada más porque lo confiscado de la residencia del empresario de origen chino (que ya se ha ido perdiendo) representa la mayor suma jamás decomisada por un gobierno y porque la forma en que la PGR ha manejado el asunto ha sido del todo turbia, sino porque quien está directamente señalado -y acusado, aunque él no lo quiera- es el presidente de facto Felipe Calderón, de ahí que se esté manifestando un reclamo nacional para que se haga una investigación del asunto y se deslinden las responsabilidades de quien se asume como el titular del Ejecutivo federal.
5. Los señalamientos de Zhenli confirman de paso lo que fue del conocimiento público desde hace un año: que la multimillonaria campaña electoral de Calderón en 2006 estuvo financiada de manera ilegal por grupos privados nacionales y extranjeros, varios de ellos probablemente vinculados al narcopoder, y que por lo mismo tuvo que contar con un mecanismo de doble contabilidad, como hizo seis años atrás Vicente Fox a fin de ocultar esos gastos descomunales, utilizados en lo esencial en la campaña negra y en la compra del voto.
6. La actual desesperación del gobierno calderonista por obtener recursos y su empecinamiento de no tocar en la reforma fiscal los grandes intereses lo ha llevado paradójicamente al mismo tiempo a suplicarle a Washington le brinde un financiamiento especial para su supuesta lucha contra los cárteles, algunos de los cuales se hallan protegidos por su gobierno, que a obtener beneficios de aquellos cárteles vinculados desde los años 80 a los intereses del poder y en particular del salinismo.
7. El gobierno de facto de Calderón ha pretendido infructuosamente sustentarse en principios morales, pero los hechos lo contradicen: se encumbró por la vía de un descomunal fraude violando los derechos del pueblo mexicano y lo hizo mediante prácticas delictivas y en alianza con grupos criminales para fungir como garante de una serie de intereses mafiosos que se han antepuesto a los derechos del pueblo mexicano, aceptando fungir como pelele del salinismo con el fin de seguir garantizando el enriquecimiento ilícito de unos cuantos traficantes de influencias, entre ellos los de sus amigos y parientes. Germán Martínez, titular de la Contraloría, afirmaba casi a gritos el miércoles que el país está inmerso en la corrupción. Se equivoca; el que está hundido en el fango de la corrupción, de la venalidad y de la mentira es el gobierno de facinerosos de los cuales él forma parte.
8. Es muy significativo, por lo mismo, que en este contexto varios portales de Internet estén informando desde hace días que el empresario mexicano Carlos Slim, vinculado con Carlos Salinas de Gortari, y que para muchos analistas es sólo su prestanombres, haya rebasado en fortuna a Bill Gates y sea ya el hombre más rico del planeta: un individuo que a finales de los 80 carecía de toda fortuna.
9. El asunto puede dar origen a un Chinogate, como ya lo llaman algunos periodistas, si el Congreso o la Suprema Corte se abocan al asunto, como es su obligación y tienen facultades para hacerlo, porque la PGR y la Contraloría van a proteger a toda costa en este asunto a Calderón y a su régimen, ya que de este gobierno dependen los intereses del grupo mafioso que se ha adueñado del país, pero de no ser así se confirmará una vez más que México sigue teniendo un régimen premoderno, no de leyes, sino de arreglos e impunidad, con la consecuencia de que el poder público seguirá hundiéndose en la descomposición, ahondando la crisis nacional.
10. El gobierno panista de facto, que al igual que los priístas apuesta a que la pasividad popular ante la corrupción de los gobernantes siga siendo en este caso el factor que propicie su impunidad, esta vez corre, sin embargo, el riesgo de equivocarse.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, junio 29, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
A un año
La Jornada
A un año del fraude electoral del 2 de julio de 2006, el gobierno de facto de Felipe Calderón Hinojosa ha ido de fracaso en fracaso, y a pesar de haber tomado, como se esperaba, drásticas medidas antipopulares que le han concitado un importante repudio social, no ha logrado alcanzar un respaldo real más que de los grupos minoritarios que colaboraron al fraude para seguir haciendo prevalecer sus privilegios.
1. El siglo XXI se ha iniciado en México con un fracaso histórico del Partido Acción Nacional en el gobierno, y luego de la desastrosa administración de Vicente Fox Quesada y de su secuela aun todavía más deplorable, la de Felipe Calderón, se ha confirmado lo que ya se sabía: que el panismo carece de un proyecto nacional y que sus gobiernos a nivel local o nacional no pasan de ser más que remedos y secuela de los peores gobiernos de la experiencia priísta, los de la tecnocracia que se apoderó del aparato estatal de México en 1982.
2. Las dos administraciones panistas que sucedieron a los 72 años de gobiernos del partido de Estado evidenciaron muy rápidamente su ineptitud para actuar en función de los intereses nacionales, que subordinaron mucho más que en el pasado a los intereses de las trasnacionales y de unos cuantos grupos de traficantes de influencias -aquellos que financiaron y organizaron el fraude de 2006-, y en consecuencia no sólo han actuado en contra de los intereses populares, sino que también lo están haciendo en contra de la propia libre empresa a la que pretendían iban a favorecer y que ahora el gobierno espurio de Calderón está también aniquilando.
3. El mayor fracaso del PAN y de Calderón no está nada más en el desastroso manejo de la economía y en su subordinación a los reclamos de Washington para controlar estratégicamente el país y adueñarse del petróleo y los recursos no renovables, sino en el ámbito de la política, pues el futuro del gobierno ilegítimo de Calderón está en manos de los priístas que colaboraron al fraude, lo mismo de Salinas que de Elba Esther con sus secuaces, y pasa por el mantenimiento de las estructuras antidemocráticas del pasado: los fraudes electorales, el corporativismo y el control totalitario de la televisión.
4. El PAN que empezó a llegar al poder a nivel local y nacional tras los acuerdos de 1988 de Salinas de Gortari con su dirigencia encabezada por Luis H. Alvarez y sus dos ayudantes de entonces, Carlos Castillo Peraza y Diego Fernández de Cevallos -quienes concertaron las primeras concertacesiones-, conservó el programa reaccionario del partido creado en 1939 por Manuel Gómez Morín, pero poco guardó ya de sus postulados éticos y político-democráticos, de manera que el actual PAN de Calderón no es más que una organización ultraderechista al servicio de los peores intereses nacionales y trasnacionales.
5. El patrimonialismo de los panistas o su sometimiento a los intereses del exterior no distan mucho del que los priístas mostraron en sus peores momentos, y lo más significativo es que en el PAN actual no hay un debate de ideas. Los partidarios de Calderón y los de Fox y Espino son muy parecidos: los yunquistas están en ambos bandos y no tienen diferencias de fondo, pues se trata de una disputa del poder por el poder.
6. Los panistas que ocupan desde 2000 los principales cargos de la administración, surgidos de cuadros del empresariado, de las organizaciones clericales y del yunquismo, no tienen ética alguna ni más vocación por el poder que en función de enriquecerse y, en el mejor de los casos, de hacer valer las exigencias de la extrema derecha. Al carecer de principios y moverse por el afán de hacer negocios, su preocupación central es apoderarse cada vez más del poder político e ir excluyendo gradualmente del mismo no sólo a los sospechosos de tener compromisos sociales o ideas "de izquierda", sino también a sus aliados priístas, conforme a los planes diseñados por los "transitólogos" estadunidenses que los asesoran junto con los enviados del PP de Aznar.
7. Los panistas de Calderón han mantenido y profundizado las estructuras y las prácticas de abuso del poder de sus maestros, los priístas, y a nadie ha sorprendido, a pesar de la retórica sobre la austeridad, que el general Guillermo Galván (titular de la Sedena) gastase casi un millón de pesos por un viaje "oficial" de unos días a Brasil (La Jornada, 11/6/07) o que Beatriz Zavala (titular de la Sedeso), encargada supuestamente de "combatir la pobreza", haya estrenado un suntuoso vehículo para millonarios, utilice cinco autos para su equipo personal de seguridad y pague semanalmente millonarias cuentas en restaurantes de lujo (El Centro, 28/6/07).
8. La reconversión panista del régimen pasa necesariamente por la consolidación de una elite corrupta impune y por lo mismo la tarea que cumple Calderón con mayor atingencia, a través de Eduardo Medina (titular de la PGR) y de Germán Martínez (Secretario de la Contraloría), es encubrir los múltiples actos de corrupción no sólo de la mafia de Salinas, señalada por su vinculación al narcopoder, sino de la familia de Vicente Fox. Nada están haciendo para investigar, no se diga la utilización de los excedentes petroleros para beneficio del grupo foxista y de grupos privados, sino el escandaloso enriquecimiento de la familia de Fox, que le está permitiendo erigir un centro de actividades en su rancho.
9. El Congreso de la Unión y la SCJN han callado lo que es de extrema gravedad ante la noticia que se hizo saber de que Fox, por encima del marco constitucional, desvió millonarios fondos públicos para financiar la guerra estadunidense en Irak.
10. La disputa que se está dando por la nación un año después del fraude es, por lo mismo, muy clara y en este escenario no se puede olvidar que no sólo están en riesgo los recursos estratégicos de México, sino que en las cárceles hay presos políticos de la APPO, de Atenco y del zapatismo, y que ésa es una afrenta para todos los mexicanos.
La Jornada
A un año del fraude electoral del 2 de julio de 2006, el gobierno de facto de Felipe Calderón Hinojosa ha ido de fracaso en fracaso, y a pesar de haber tomado, como se esperaba, drásticas medidas antipopulares que le han concitado un importante repudio social, no ha logrado alcanzar un respaldo real más que de los grupos minoritarios que colaboraron al fraude para seguir haciendo prevalecer sus privilegios.
1. El siglo XXI se ha iniciado en México con un fracaso histórico del Partido Acción Nacional en el gobierno, y luego de la desastrosa administración de Vicente Fox Quesada y de su secuela aun todavía más deplorable, la de Felipe Calderón, se ha confirmado lo que ya se sabía: que el panismo carece de un proyecto nacional y que sus gobiernos a nivel local o nacional no pasan de ser más que remedos y secuela de los peores gobiernos de la experiencia priísta, los de la tecnocracia que se apoderó del aparato estatal de México en 1982.
2. Las dos administraciones panistas que sucedieron a los 72 años de gobiernos del partido de Estado evidenciaron muy rápidamente su ineptitud para actuar en función de los intereses nacionales, que subordinaron mucho más que en el pasado a los intereses de las trasnacionales y de unos cuantos grupos de traficantes de influencias -aquellos que financiaron y organizaron el fraude de 2006-, y en consecuencia no sólo han actuado en contra de los intereses populares, sino que también lo están haciendo en contra de la propia libre empresa a la que pretendían iban a favorecer y que ahora el gobierno espurio de Calderón está también aniquilando.
3. El mayor fracaso del PAN y de Calderón no está nada más en el desastroso manejo de la economía y en su subordinación a los reclamos de Washington para controlar estratégicamente el país y adueñarse del petróleo y los recursos no renovables, sino en el ámbito de la política, pues el futuro del gobierno ilegítimo de Calderón está en manos de los priístas que colaboraron al fraude, lo mismo de Salinas que de Elba Esther con sus secuaces, y pasa por el mantenimiento de las estructuras antidemocráticas del pasado: los fraudes electorales, el corporativismo y el control totalitario de la televisión.
4. El PAN que empezó a llegar al poder a nivel local y nacional tras los acuerdos de 1988 de Salinas de Gortari con su dirigencia encabezada por Luis H. Alvarez y sus dos ayudantes de entonces, Carlos Castillo Peraza y Diego Fernández de Cevallos -quienes concertaron las primeras concertacesiones-, conservó el programa reaccionario del partido creado en 1939 por Manuel Gómez Morín, pero poco guardó ya de sus postulados éticos y político-democráticos, de manera que el actual PAN de Calderón no es más que una organización ultraderechista al servicio de los peores intereses nacionales y trasnacionales.
5. El patrimonialismo de los panistas o su sometimiento a los intereses del exterior no distan mucho del que los priístas mostraron en sus peores momentos, y lo más significativo es que en el PAN actual no hay un debate de ideas. Los partidarios de Calderón y los de Fox y Espino son muy parecidos: los yunquistas están en ambos bandos y no tienen diferencias de fondo, pues se trata de una disputa del poder por el poder.
6. Los panistas que ocupan desde 2000 los principales cargos de la administración, surgidos de cuadros del empresariado, de las organizaciones clericales y del yunquismo, no tienen ética alguna ni más vocación por el poder que en función de enriquecerse y, en el mejor de los casos, de hacer valer las exigencias de la extrema derecha. Al carecer de principios y moverse por el afán de hacer negocios, su preocupación central es apoderarse cada vez más del poder político e ir excluyendo gradualmente del mismo no sólo a los sospechosos de tener compromisos sociales o ideas "de izquierda", sino también a sus aliados priístas, conforme a los planes diseñados por los "transitólogos" estadunidenses que los asesoran junto con los enviados del PP de Aznar.
7. Los panistas de Calderón han mantenido y profundizado las estructuras y las prácticas de abuso del poder de sus maestros, los priístas, y a nadie ha sorprendido, a pesar de la retórica sobre la austeridad, que el general Guillermo Galván (titular de la Sedena) gastase casi un millón de pesos por un viaje "oficial" de unos días a Brasil (La Jornada, 11/6/07) o que Beatriz Zavala (titular de la Sedeso), encargada supuestamente de "combatir la pobreza", haya estrenado un suntuoso vehículo para millonarios, utilice cinco autos para su equipo personal de seguridad y pague semanalmente millonarias cuentas en restaurantes de lujo (El Centro, 28/6/07).
8. La reconversión panista del régimen pasa necesariamente por la consolidación de una elite corrupta impune y por lo mismo la tarea que cumple Calderón con mayor atingencia, a través de Eduardo Medina (titular de la PGR) y de Germán Martínez (Secretario de la Contraloría), es encubrir los múltiples actos de corrupción no sólo de la mafia de Salinas, señalada por su vinculación al narcopoder, sino de la familia de Vicente Fox. Nada están haciendo para investigar, no se diga la utilización de los excedentes petroleros para beneficio del grupo foxista y de grupos privados, sino el escandaloso enriquecimiento de la familia de Fox, que le está permitiendo erigir un centro de actividades en su rancho.
9. El Congreso de la Unión y la SCJN han callado lo que es de extrema gravedad ante la noticia que se hizo saber de que Fox, por encima del marco constitucional, desvió millonarios fondos públicos para financiar la guerra estadunidense en Irak.
10. La disputa que se está dando por la nación un año después del fraude es, por lo mismo, muy clara y en este escenario no se puede olvidar que no sólo están en riesgo los recursos estratégicos de México, sino que en las cárceles hay presos políticos de la APPO, de Atenco y del zapatismo, y que ésa es una afrenta para todos los mexicanos.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
sábado, junio 23, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La prioridad
La Jornada
El gobierno calderonista, que se halla cada vez más a la deriva, ha cambiado de estrategia y a fin de alcanzar sus objetivos trata luego de estos desastrosos seis primeros meses de proyectar otra imagen de Calderón y de su gobierno, menos fascistoide y entreguista, creyendo que se lo van a creer los mexicanos.
1. El gobierno de facto de Felipe Calderón Hinojosa tiene como prioridad, como todo mundo sabe, entregar el petróleo y los recursos básicos del país al capital trasnacional, pero ante el desastroso inicio del sexenio está pretendiendo dar un paso atrás, y a fin de hacer posible su permanencia en Los Pinos busca ahora, por medio de una intensa campaña propagandística, en lo que constituye un cambio de estrategia, presentar mentirosamente una imagen de conciliación y de cercanía con los pobres que hasta ahora nadie le cree.
2. Las orientaciones centrales del gobierno de facto no se han podido ocultar, aunque ahora pretendan soslayarse. Busca como prioridad desmantelar a la nación por la vía de seguir entregando sus riquezas estratégicas al capital trasnacional y a las mafias de seudoempresarios salinistas y panistas que financiaron el fraude, cancelar los derechos sociales del pueblo a fin de hacer viables las nuevas relaciones económicas y, en consecuencia, terminar con la autonomía del Estado mexicano (el proyecto neoliberal). Y para ello le urge profundizar el control del aparato estatal por políticos surgidos de los grupos integrantes de la coalición de extremistas de derecha que de manera ilegitima están tratando de gobernar México ("la alternancia" o "transición", según los panistas).
3. El grupo de Los Pinos que dirige el aventurero gallego Juan Camilo Mouriño está por ello dando prioridad en estas semanas a la política sobre la economía, dado el temor fundado de que, a pesar de las estructuras electorales fraudulentas que han edificado en el país, ante el fracaso calderonista el PAN pudiese sufrir un rudo revés en las elecciones legislativas de 2009 que fuese preludio a su debacle en las de 2012, en las que él aspira a ser el abanderado panista (tras una nueva modificación, desde luego, al artículo 82 constitucional, que se lo impide).
4. No extraña, por lo mismo, la desesperación de esos yunquistas-panistas por apoderarse del aparato nacional del PAN arrebatándoselo a Fox y Espino, por incrementar la guerra sucia contra Andrés Manuel López Obrador, por detener al PRI a nivel estatal, por tratar por todos los medios de generarle otra imagen a Calderón, que a pesar de los cientos de millones derrochados en la nueva campaña propagandística no logra levantar. Y desde luego por obtener recursos para su proyecto político, en el que el PAN funciona como un partido de Estado, por mucho que desmientan esto sus voceros.
5. La realidad no la puede, sin embargo, cambiar la propaganda. El PAN ha reproducido en el ejercicio del poder las mismas prácticas, esquemas, costumbres y tradiciones del PRI, que tanto criticaron en el pasado sus dirigentes, y no extraña por lo mismo ver a Calderón comportarse como jefe de partido, o a sus secuaces en Los Pinos, que actúan sin ninguna investidura oficial, erigirse en el poder dentro del poder y actuar en todo el país en nombre de Acción Nacional, que es ya el nuevo partido de Estado, sin que ello les pudiera preocupar a los viejos panistas.
6. Los programas y obras del régimen se hacen por lo mismo partiendo de esas prioridades: fortalecer los mecanismos de control estatal en función de los intereses del PAN, y en ese sentido enriquecer a los empresarios traficantes de influencias que apoyan al partido blanquiazul. Beatriz Zavala, titular de la Sedeso, ha puesto los programas sociales de esa dependencia al servicio de la estructura electoral panista, arrebatándoselos de manera sustancial al PRI, bajo la regla de que quien controla la bolsa controla el poder.
7. El país no ha tenido, en consecuencia, luego del 2000, una "transición democrática", ni mucho menos un "nuevo régimen" político. Las posibilidades de que ello aconteciera quedaron entonces abiertas, pero lo único que aconteció fue una recomposición de las elites en el poder, una reconversión de los aparatos de dominación y un reciclamiento de las fuerzas económicas que controlan el país, al profundizarse la aplicación del modelo neoliberal.
8. ¿A quién puede sorprender en el México de hoy que Televisa o Tv Azteca, y la mayoría de las estaciones de radio, sigan cumpliendo el mismo papel servil ante el gobierno que llevaban a cabo en los años del priísmo, y que sus locutores, ahora vestidos de blanquiazul, sigan tratando de engañar a los mexicanos?
9. En este escenario, el conflicto más grave que se da en la "clase política" es el derivado de la necesidad de los panistas de seguir achicando al PRI en el país, sin poner por ello en entredicho el respaldo priísta en las cámaras o conducir a un posible divorcio PRI-PAN. De ahí que las gentes de Los Pinos estén buscando ahora sacar a Ulises Ruiz de la gubernatura de Oaxaca (pretendiendo que es la Suprema Corte quien lo ordena), extraditar al ex gobernador Mario Villanueva a Washington (pretendiendo que es la administración Bush quien lo ordena), e impedir a Jorge Hank Rhon ser el candidato priísta en Baja California, donde iba a quitarles la gubernatura (pretendiendo que es el tribunal electoral quien lo decide).
10. Las disputas de la "clase política", que pelea el poder por el poder, no pueden ni deben, sin embargo, distraer a las fuerzas sociales de México, que saben cuéles son las cuestiones de fondo que se pelean y que en los próximos meses estará en disputa más que nunca el futuro de la nación.
La Jornada
El gobierno calderonista, que se halla cada vez más a la deriva, ha cambiado de estrategia y a fin de alcanzar sus objetivos trata luego de estos desastrosos seis primeros meses de proyectar otra imagen de Calderón y de su gobierno, menos fascistoide y entreguista, creyendo que se lo van a creer los mexicanos.
1. El gobierno de facto de Felipe Calderón Hinojosa tiene como prioridad, como todo mundo sabe, entregar el petróleo y los recursos básicos del país al capital trasnacional, pero ante el desastroso inicio del sexenio está pretendiendo dar un paso atrás, y a fin de hacer posible su permanencia en Los Pinos busca ahora, por medio de una intensa campaña propagandística, en lo que constituye un cambio de estrategia, presentar mentirosamente una imagen de conciliación y de cercanía con los pobres que hasta ahora nadie le cree.
2. Las orientaciones centrales del gobierno de facto no se han podido ocultar, aunque ahora pretendan soslayarse. Busca como prioridad desmantelar a la nación por la vía de seguir entregando sus riquezas estratégicas al capital trasnacional y a las mafias de seudoempresarios salinistas y panistas que financiaron el fraude, cancelar los derechos sociales del pueblo a fin de hacer viables las nuevas relaciones económicas y, en consecuencia, terminar con la autonomía del Estado mexicano (el proyecto neoliberal). Y para ello le urge profundizar el control del aparato estatal por políticos surgidos de los grupos integrantes de la coalición de extremistas de derecha que de manera ilegitima están tratando de gobernar México ("la alternancia" o "transición", según los panistas).
3. El grupo de Los Pinos que dirige el aventurero gallego Juan Camilo Mouriño está por ello dando prioridad en estas semanas a la política sobre la economía, dado el temor fundado de que, a pesar de las estructuras electorales fraudulentas que han edificado en el país, ante el fracaso calderonista el PAN pudiese sufrir un rudo revés en las elecciones legislativas de 2009 que fuese preludio a su debacle en las de 2012, en las que él aspira a ser el abanderado panista (tras una nueva modificación, desde luego, al artículo 82 constitucional, que se lo impide).
4. No extraña, por lo mismo, la desesperación de esos yunquistas-panistas por apoderarse del aparato nacional del PAN arrebatándoselo a Fox y Espino, por incrementar la guerra sucia contra Andrés Manuel López Obrador, por detener al PRI a nivel estatal, por tratar por todos los medios de generarle otra imagen a Calderón, que a pesar de los cientos de millones derrochados en la nueva campaña propagandística no logra levantar. Y desde luego por obtener recursos para su proyecto político, en el que el PAN funciona como un partido de Estado, por mucho que desmientan esto sus voceros.
5. La realidad no la puede, sin embargo, cambiar la propaganda. El PAN ha reproducido en el ejercicio del poder las mismas prácticas, esquemas, costumbres y tradiciones del PRI, que tanto criticaron en el pasado sus dirigentes, y no extraña por lo mismo ver a Calderón comportarse como jefe de partido, o a sus secuaces en Los Pinos, que actúan sin ninguna investidura oficial, erigirse en el poder dentro del poder y actuar en todo el país en nombre de Acción Nacional, que es ya el nuevo partido de Estado, sin que ello les pudiera preocupar a los viejos panistas.
6. Los programas y obras del régimen se hacen por lo mismo partiendo de esas prioridades: fortalecer los mecanismos de control estatal en función de los intereses del PAN, y en ese sentido enriquecer a los empresarios traficantes de influencias que apoyan al partido blanquiazul. Beatriz Zavala, titular de la Sedeso, ha puesto los programas sociales de esa dependencia al servicio de la estructura electoral panista, arrebatándoselos de manera sustancial al PRI, bajo la regla de que quien controla la bolsa controla el poder.
7. El país no ha tenido, en consecuencia, luego del 2000, una "transición democrática", ni mucho menos un "nuevo régimen" político. Las posibilidades de que ello aconteciera quedaron entonces abiertas, pero lo único que aconteció fue una recomposición de las elites en el poder, una reconversión de los aparatos de dominación y un reciclamiento de las fuerzas económicas que controlan el país, al profundizarse la aplicación del modelo neoliberal.
8. ¿A quién puede sorprender en el México de hoy que Televisa o Tv Azteca, y la mayoría de las estaciones de radio, sigan cumpliendo el mismo papel servil ante el gobierno que llevaban a cabo en los años del priísmo, y que sus locutores, ahora vestidos de blanquiazul, sigan tratando de engañar a los mexicanos?
9. En este escenario, el conflicto más grave que se da en la "clase política" es el derivado de la necesidad de los panistas de seguir achicando al PRI en el país, sin poner por ello en entredicho el respaldo priísta en las cámaras o conducir a un posible divorcio PRI-PAN. De ahí que las gentes de Los Pinos estén buscando ahora sacar a Ulises Ruiz de la gubernatura de Oaxaca (pretendiendo que es la Suprema Corte quien lo ordena), extraditar al ex gobernador Mario Villanueva a Washington (pretendiendo que es la administración Bush quien lo ordena), e impedir a Jorge Hank Rhon ser el candidato priísta en Baja California, donde iba a quitarles la gubernatura (pretendiendo que es el tribunal electoral quien lo decide).
10. Las disputas de la "clase política", que pelea el poder por el poder, no pueden ni deben, sin embargo, distraer a las fuerzas sociales de México, que saben cuéles son las cuestiones de fondo que se pelean y que en los próximos meses estará en disputa más que nunca el futuro de la nación.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, junio 15, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La abdicación
La Jornada
El gobierno de facto de Felipe Calderón está aceptando en los hechos el fracaso que ha tenido durante seis meses en materia de seguridad y de empleo, y en diversos sectores de la derecha mexicana la preocupación es cada vez mayor por el destino del gobierno espurio que contra la razón y el derecho ayudaron a enquistarse y que hoy se halla a la deriva.
1. La coalición de extremistas de derecha que de manera ilegítima está tratando de gobernar México a través de Felipe Calderón busca ir más allá de las directrices del Banco Mundial y el FMI de desmantelar los estados nacionales por la vía de terminar con toda posible intervención de éstos en la economía y, en abierta desesperación, está buscando no sólo destruir las instituciones sociales creadas por la Constitución de 1917, y someterse al gobierno de George W. Bush en su demanda de controlar de manera cada vez más directa fronteras, aeropuertos y aduanas, espacio aéreo y mar territorial, sino que pretende ahora entregarle a Washington el control de los aparatos de seguridad del Estado mexicano para desresponsabilizarse del que ha sido uno de sus mayores fracasos.
2. La gran distinción entre los gobiernos panistas del siglo XXI y los conservadores del XIX está siendo por consiguiente el mayor entreguismo de los gobernantes de ahora, que superan con mucho el de sus antecesores ideológicos, pues no creen ya en la viabilidad de una nación independiente.
3. El escándalo internacional generado por el fracaso de la intervención anticonstitucional del Ejército en la imaginaria lucha de Calderón contra el narco, marcada por la transgresión de los órdenes constitucionales municipal y estatal y la violación masiva de derechos individuales, hechos de los cuales las matanzas perpetradas en Michoacán y en Sinaloa no han sido los más graves, ha dado lugar a un apanicamiento de Calderón y de su grupo, quienes sin dignidad miran cada vez más hacia la Casa Blanca solicitando auxilio.
4. Los ruegos de varios meses del embajador calderonista en Washington, Arturo Sarukhán, para obtener ayuda en materia de seguridad, y la petición de Felipe Calderón a Estados Unidos de aplicar en México un símil del plan Colombia (8 de junio), desmentida de manera poco convincente un día después, no sólo significan el entreguismo más absoluto hacia Washington que se haya dado en la historia mexicana, sino una abdicación completa del gobierno de facto de la extrema derecha de sus supuestas responsabilidades.
5. No extraña, por lo mismo, que la prensa mexicana, sometida en su mayoría a los intereses de la extrema derecha en Los Pinos, haya estado dando la mayor publicidad a las exigencias que vienen de Estados Unidos, como lo hace ahora con las declaraciones apocalípticas de Alan Greenspan (ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos), quien pretende que México irá a un colapso en caso de no modificar su Constitución y entregar a las trasnacionales el petróleo en el Golfo de México: algo que anhelan Calderón y sus amigos por motivos ideológicos e intereses económicos personales, pero también por su desesperación por obtener recursos.
6. El desastre político de Calderón, no puede olvidarse, se está dando al mismo tiempo que se manifiesta en México el mayor descontento social de muchas décadas, mismo que evidencian las movilizaciones de los sindicatos, de la CNTE, de la APPO y de muchas fuerzas sociales; de ahí la desesperación oficial por mostrar que México es un país "de instituciones", cuando resulta evidente que vivimos en una abierta simulación.
7. La publicación de una nota en La Jornada el día 12 informando que el fallo de la Suprema Corte declarando inconstitucionales varios artículos de la ley Televisa no se discutió sino hasta haber sido aprobado por Calderón no sorprendió a nadie, pues no hizo más que corroborar lo que se conoce desde hace años en los medios judiciales: que en México no existe un Poder Judicial autónomo y que, salvo dos o tres excepciones, los integrantes de la más alta instancia jurisdiccional del país carecen de relevancia jurídica y de la mínima dignidad, por lo que en todos sus fallos, y sobre todo en los que entrañan una importancia política, no les importa subordinarse por completo al gobierno.
8. Nadie en los medios judiciales puede suponer que tengan independencia alguna individuos como el oscuro abogado jalisciense Salvador Aguirre Anguiano (militante panista y de El Yunque), el salinista José Fernando Franco (ex subsecretario de Gobernación y del Trabajo y ex presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuya hermana es miembro del equipo de Calderón), o el desvergonzado Mariano Azuela (confeso de haber asesorado a Vicente Fox en sus trapacerías para orquestar el fraude electoral de 2006).
9. La reacción desorbitada del gobierno calderonista ante la nota no hizo, por lo tanto, más que corroborar el hecho de que en México existe una grave crisis institucional que muchos no quieren ver, cuando en los hechos no hay más que una absoluta descomposición del poder y una simulación en todos los órdenes. De ahí la desesperación de Los Pinos por mostrar que en México el Poder Judicial es autónomo.
10. En el escenario político excepcional por el que está atravesando el país, la ultraderecha en el poder trata de refugiarse en un discurso sobre "las instituciones", pero lo único que está logrando es ahondar la brecha existente entre su México imaginario y el México real que lucha día a día, entre el pueblo y ese gobierno de facto que no es su gobierno.
La Jornada
El gobierno de facto de Felipe Calderón está aceptando en los hechos el fracaso que ha tenido durante seis meses en materia de seguridad y de empleo, y en diversos sectores de la derecha mexicana la preocupación es cada vez mayor por el destino del gobierno espurio que contra la razón y el derecho ayudaron a enquistarse y que hoy se halla a la deriva.
1. La coalición de extremistas de derecha que de manera ilegítima está tratando de gobernar México a través de Felipe Calderón busca ir más allá de las directrices del Banco Mundial y el FMI de desmantelar los estados nacionales por la vía de terminar con toda posible intervención de éstos en la economía y, en abierta desesperación, está buscando no sólo destruir las instituciones sociales creadas por la Constitución de 1917, y someterse al gobierno de George W. Bush en su demanda de controlar de manera cada vez más directa fronteras, aeropuertos y aduanas, espacio aéreo y mar territorial, sino que pretende ahora entregarle a Washington el control de los aparatos de seguridad del Estado mexicano para desresponsabilizarse del que ha sido uno de sus mayores fracasos.
2. La gran distinción entre los gobiernos panistas del siglo XXI y los conservadores del XIX está siendo por consiguiente el mayor entreguismo de los gobernantes de ahora, que superan con mucho el de sus antecesores ideológicos, pues no creen ya en la viabilidad de una nación independiente.
3. El escándalo internacional generado por el fracaso de la intervención anticonstitucional del Ejército en la imaginaria lucha de Calderón contra el narco, marcada por la transgresión de los órdenes constitucionales municipal y estatal y la violación masiva de derechos individuales, hechos de los cuales las matanzas perpetradas en Michoacán y en Sinaloa no han sido los más graves, ha dado lugar a un apanicamiento de Calderón y de su grupo, quienes sin dignidad miran cada vez más hacia la Casa Blanca solicitando auxilio.
4. Los ruegos de varios meses del embajador calderonista en Washington, Arturo Sarukhán, para obtener ayuda en materia de seguridad, y la petición de Felipe Calderón a Estados Unidos de aplicar en México un símil del plan Colombia (8 de junio), desmentida de manera poco convincente un día después, no sólo significan el entreguismo más absoluto hacia Washington que se haya dado en la historia mexicana, sino una abdicación completa del gobierno de facto de la extrema derecha de sus supuestas responsabilidades.
5. No extraña, por lo mismo, que la prensa mexicana, sometida en su mayoría a los intereses de la extrema derecha en Los Pinos, haya estado dando la mayor publicidad a las exigencias que vienen de Estados Unidos, como lo hace ahora con las declaraciones apocalípticas de Alan Greenspan (ex presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos), quien pretende que México irá a un colapso en caso de no modificar su Constitución y entregar a las trasnacionales el petróleo en el Golfo de México: algo que anhelan Calderón y sus amigos por motivos ideológicos e intereses económicos personales, pero también por su desesperación por obtener recursos.
6. El desastre político de Calderón, no puede olvidarse, se está dando al mismo tiempo que se manifiesta en México el mayor descontento social de muchas décadas, mismo que evidencian las movilizaciones de los sindicatos, de la CNTE, de la APPO y de muchas fuerzas sociales; de ahí la desesperación oficial por mostrar que México es un país "de instituciones", cuando resulta evidente que vivimos en una abierta simulación.
7. La publicación de una nota en La Jornada el día 12 informando que el fallo de la Suprema Corte declarando inconstitucionales varios artículos de la ley Televisa no se discutió sino hasta haber sido aprobado por Calderón no sorprendió a nadie, pues no hizo más que corroborar lo que se conoce desde hace años en los medios judiciales: que en México no existe un Poder Judicial autónomo y que, salvo dos o tres excepciones, los integrantes de la más alta instancia jurisdiccional del país carecen de relevancia jurídica y de la mínima dignidad, por lo que en todos sus fallos, y sobre todo en los que entrañan una importancia política, no les importa subordinarse por completo al gobierno.
8. Nadie en los medios judiciales puede suponer que tengan independencia alguna individuos como el oscuro abogado jalisciense Salvador Aguirre Anguiano (militante panista y de El Yunque), el salinista José Fernando Franco (ex subsecretario de Gobernación y del Trabajo y ex presidente del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, cuya hermana es miembro del equipo de Calderón), o el desvergonzado Mariano Azuela (confeso de haber asesorado a Vicente Fox en sus trapacerías para orquestar el fraude electoral de 2006).
9. La reacción desorbitada del gobierno calderonista ante la nota no hizo, por lo tanto, más que corroborar el hecho de que en México existe una grave crisis institucional que muchos no quieren ver, cuando en los hechos no hay más que una absoluta descomposición del poder y una simulación en todos los órdenes. De ahí la desesperación de Los Pinos por mostrar que en México el Poder Judicial es autónomo.
10. En el escenario político excepcional por el que está atravesando el país, la ultraderecha en el poder trata de refugiarse en un discurso sobre "las instituciones", pero lo único que está logrando es ahondar la brecha existente entre su México imaginario y el México real que lucha día a día, entre el pueblo y ese gobierno de facto que no es su gobierno.
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La Jornada,
Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, mayo 04, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La dimisión
La Jornada
El país no puede continuar por seis años más hundiéndose en un desastre institucional, con un gobierno sometido a dictados del exterior, que sin autoridad alguna, a bandazos, y en el que toda una serie de fuerzas y grupos de derecha intervienen, busca destruir el orden constitucional, sin tener más proyecto que el de hacer de México una zona de ocupación abierta a la explotación y especulación del capital trasnacional.
1. La República no recuerda un inicio de gobierno tan desastroso en más de 80 años que el de la administración de facto de Felipe Calderón, el panista impuesto en la silla presidencial mediante un escandaloso fraude electoral en 2006, quien al no tener un proyecto nacional ha ido durante seis meses de traspié en traspié, en una absoluta catástrofe que es hoy reconocida por sus propios partidarios al evaluar que en sus dos principales promesas de campaña -la creación de empleos y el fortalecimiento de la seguridad- las cosas han ido a la inversa.
2. El fracaso de Calderón, del que hablan todos los analistas de la derecha, pues está llevando a un enfrentamiento al interior de Acción Nacional, deriva de dos circunstancias. La primera es la insignificancia política de éste, producto de los inconfesables compromisos que adquirió para ser impuesto, los que están propiciando que intervengan para imponer decisiones de gobierno, desde miembros de la administración Bush, de la jerarquía católica, o Salinas y su gente, hasta Elba Esther Gordillo, Fox y diversos grupos empresariales. Y la segunda, que en las limitadas parcelas de poder en las que se le ha permitido actuar, y que van desde algunas designaciones hasta diversas acciones, como la supuesta lucha contra el narcotráfico, sus iniciativas han sido deplorables.
3. El fracaso absoluto de la campaña propagandística que lleva a cabo utilizando de manera anticonstitucional al Ejército para supuestamente luchar contra el narco, y que se saldó por la ejecución de cinco militares en Michoacán el miércoles 2, muertos como es evidente en una acción ilegal para hacerle propaganda a un gobernante ilegítimo, ha sido la gota de agua que ha derramado el vaso. Y los reproches empiezan a sucederse: el intento de "legitimar" a un gobernante espurio con las fuerzas armadas pretendiendo presentarlo como un político "con autoridad", se dice, derivó en un "baño de sangre".
4. Las vías institucionales para someter al gobierno espurio a la legalidad y detener el desastre nacional pasarían de necesidad por el Congreso, pero el hecho de que las bancadas del PRI se hallen sometidas a la dirección salinista de su partido, encabezada por Beatriz Paredes, y aparezcan más dispuestas a seguir doblegándose ante el PAN, avalando las privatizaciones, la cancelación de derechos de los mexicanos y el desmantelamiento del orden constitucional, que a poner un alto a la irracionalidad, cierra toda perspectiva institucional.
5. Una paradoja de los tiempos actuales es el doblegamiento de los priístas al PAN, aceptando incluso que en Yucatán el gobierno panista les haga fraude en las elecciones de gobernador, o que a escala federal Acción Nacional aparezca como un partido de Estado, que impunemente utilice los programas sociales para comprar votos, o que se jacte de su nueva maquinaria para hacer fraude tras la experiencia de 2006, como lo revela el plan Manzana Azul publicado en Proceso 1591, en el que se prevén las mismas acciones ilegales que antaño utilizaba el PRI, enriquecidas por otras, entre las que destaca el uso perverso de los medios.
6. El acotado espacio de poder que tiene, Calderón lo sigue utilizando perversamente para luchar contra Andrés Manuel López Obrador, por el que sigue obsesionado ante el hecho de que su popularidad no disminuye, y no sólo pretende copiarle (aunque en términos caricaturales) varias de sus propuestas que tanto combatió como "populistas", como la reducción de sueldos de los funcionarios y ahora en el sureste las pensiones a las personas mayores, sino que en los medios continúa con una vergonzosa campaña oficial de denostación contra AMLO.
7. Las políticas fundamentales del Estado se siguen aplicando, en todo caso, por funcionarios que al margen de Calderón acatan órdenes del exterior, como Agustín Carstens, de Hacienda; Luis Téllez, de la SCT, o Jesús Reyes-Heroles, de Pemex, que actúan de manera cada vez más subordinada a los organismos financieros, bajo la coordinación del hispano Juan Camilo Mouriño, el supuesto número dos del régimen, señalado como uno de los principales traficantes de influencia del calderonismo y ejemplo de la gran obsesión de los gobernantes panistas: hacer "negocios".
8. Felipe Calderón dimitió desde antes de asumir el cargo de su responsabilidad ética y política de respetar la legalidad constitucional y ha dimitido en el ejercicio de facto del poder, de su compromiso de ejercerlo conforme a la ley.
9. ¿No podría ahora dimitir de las funciones que ilegalmente asumió y prestarle así un único servicio al país, como lo hizo Ortiz Rubio, el otro nopalito, en 1932?
10. El éxito de la protesta nacional contra la privatización del ISSTE muestra, como lo teme la ultraderecha en el poder, que el pueblo está en movimiento, que conoce sus derechos y que no está lejano de exigir esa dimisión.
La Jornada
El país no puede continuar por seis años más hundiéndose en un desastre institucional, con un gobierno sometido a dictados del exterior, que sin autoridad alguna, a bandazos, y en el que toda una serie de fuerzas y grupos de derecha intervienen, busca destruir el orden constitucional, sin tener más proyecto que el de hacer de México una zona de ocupación abierta a la explotación y especulación del capital trasnacional.
1. La República no recuerda un inicio de gobierno tan desastroso en más de 80 años que el de la administración de facto de Felipe Calderón, el panista impuesto en la silla presidencial mediante un escandaloso fraude electoral en 2006, quien al no tener un proyecto nacional ha ido durante seis meses de traspié en traspié, en una absoluta catástrofe que es hoy reconocida por sus propios partidarios al evaluar que en sus dos principales promesas de campaña -la creación de empleos y el fortalecimiento de la seguridad- las cosas han ido a la inversa.
2. El fracaso de Calderón, del que hablan todos los analistas de la derecha, pues está llevando a un enfrentamiento al interior de Acción Nacional, deriva de dos circunstancias. La primera es la insignificancia política de éste, producto de los inconfesables compromisos que adquirió para ser impuesto, los que están propiciando que intervengan para imponer decisiones de gobierno, desde miembros de la administración Bush, de la jerarquía católica, o Salinas y su gente, hasta Elba Esther Gordillo, Fox y diversos grupos empresariales. Y la segunda, que en las limitadas parcelas de poder en las que se le ha permitido actuar, y que van desde algunas designaciones hasta diversas acciones, como la supuesta lucha contra el narcotráfico, sus iniciativas han sido deplorables.
3. El fracaso absoluto de la campaña propagandística que lleva a cabo utilizando de manera anticonstitucional al Ejército para supuestamente luchar contra el narco, y que se saldó por la ejecución de cinco militares en Michoacán el miércoles 2, muertos como es evidente en una acción ilegal para hacerle propaganda a un gobernante ilegítimo, ha sido la gota de agua que ha derramado el vaso. Y los reproches empiezan a sucederse: el intento de "legitimar" a un gobernante espurio con las fuerzas armadas pretendiendo presentarlo como un político "con autoridad", se dice, derivó en un "baño de sangre".
4. Las vías institucionales para someter al gobierno espurio a la legalidad y detener el desastre nacional pasarían de necesidad por el Congreso, pero el hecho de que las bancadas del PRI se hallen sometidas a la dirección salinista de su partido, encabezada por Beatriz Paredes, y aparezcan más dispuestas a seguir doblegándose ante el PAN, avalando las privatizaciones, la cancelación de derechos de los mexicanos y el desmantelamiento del orden constitucional, que a poner un alto a la irracionalidad, cierra toda perspectiva institucional.
5. Una paradoja de los tiempos actuales es el doblegamiento de los priístas al PAN, aceptando incluso que en Yucatán el gobierno panista les haga fraude en las elecciones de gobernador, o que a escala federal Acción Nacional aparezca como un partido de Estado, que impunemente utilice los programas sociales para comprar votos, o que se jacte de su nueva maquinaria para hacer fraude tras la experiencia de 2006, como lo revela el plan Manzana Azul publicado en Proceso 1591, en el que se prevén las mismas acciones ilegales que antaño utilizaba el PRI, enriquecidas por otras, entre las que destaca el uso perverso de los medios.
6. El acotado espacio de poder que tiene, Calderón lo sigue utilizando perversamente para luchar contra Andrés Manuel López Obrador, por el que sigue obsesionado ante el hecho de que su popularidad no disminuye, y no sólo pretende copiarle (aunque en términos caricaturales) varias de sus propuestas que tanto combatió como "populistas", como la reducción de sueldos de los funcionarios y ahora en el sureste las pensiones a las personas mayores, sino que en los medios continúa con una vergonzosa campaña oficial de denostación contra AMLO.
7. Las políticas fundamentales del Estado se siguen aplicando, en todo caso, por funcionarios que al margen de Calderón acatan órdenes del exterior, como Agustín Carstens, de Hacienda; Luis Téllez, de la SCT, o Jesús Reyes-Heroles, de Pemex, que actúan de manera cada vez más subordinada a los organismos financieros, bajo la coordinación del hispano Juan Camilo Mouriño, el supuesto número dos del régimen, señalado como uno de los principales traficantes de influencia del calderonismo y ejemplo de la gran obsesión de los gobernantes panistas: hacer "negocios".
8. Felipe Calderón dimitió desde antes de asumir el cargo de su responsabilidad ética y política de respetar la legalidad constitucional y ha dimitido en el ejercicio de facto del poder, de su compromiso de ejercerlo conforme a la ley.
9. ¿No podría ahora dimitir de las funciones que ilegalmente asumió y prestarle así un único servicio al país, como lo hizo Ortiz Rubio, el otro nopalito, en 1932?
10. El éxito de la protesta nacional contra la privatización del ISSTE muestra, como lo teme la ultraderecha en el poder, que el pueblo está en movimiento, que conoce sus derechos y que no está lejano de exigir esa dimisión.
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Luis Javier Garrido,
Opinión
viernes, abril 27, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El bajo mundo
¿Está México gobernado por el crimen organizado?
1. La incompetencia mostrada por el gobierno de facto de Felipe Calderón durante cinco meses ha puesto de relieve un hecho: que la administración espuria que él encabeza se halla vinculada y sometida a muchos intereses del crimen organizado y en especial a las mafias del narcotráfico.
2. Los mecanismos de infiltración del narcotráfico en el gobierno mexicano no han sido muy distintos de los existentes en otros países, pero sí llama la atención el grado de control que los cárteles que operan aquí tienen ya de las instancias estatales. En Estados Unidos, desde la administración de George Bush padre (1989-1993), se señaló que los cárteles estaban ya coludidos con el gobierno republicano, y en Colombia esta semana acaba de estallar un escándalo por las evidencias de la colusión del presidente Alvaro Uribe con narcos y paramilitares, pero nada que se compare al caso mexicano, donde los dirigentes de dos de los principales partidos, el PRI y el PAN, guardan relaciones estrechas con el bajo mundo.
3. La campaña de Calderón, utilizando al Ejército para simular que está luchando contra el narcopoder cuando en realidad está coludido con él, no ha logrado los fines que pretendía de legitimar su imagen y de militarizar el territorio nacional para someter la inconformidad social, pero sí está obteniendo un objetivo por el baño de sangre que se está produciendo en distintas entidades, que es el de distraer a la atención nacional de sus políticas entreguistas.
4. En las 20 semanas del gobierno espurio, se han producido cerca de 700 muertos y en las últimas hay ya un promedio de seis a ocho ajusticiados por día, lo que en cualquier parte del mundo sería escandaloso, pero que aquí no ha servido más que como cortina de humo para permitir a quienes buscan gobernar seguir desmantelando a la nación para beneficio de intereses trasnacionales. Algunas iniciativas descabelladas han sido detenidas, como la que proponía abrogar la Ley de Neutralidad, pero otras más han pasado, desde el alza de la tortilla y otros básicos hasta las reformas legales que desmantelan al ISSSTE, y las amenazas de lo que se pretende hacer son de mucha gravedad. Ya un grupo, por ejemplo, anuncia sus intenciones de producir bioenergéticos en el estado de Chiapas (La Jornada, 26 de abril).
5. En una organización política como la de México, en la que el poder de los cárteles controla espacios claves del poder financiero y de la burocracia política y la Judicatura, así como de los aparatos de seguridad estatal, incluyendo al Ejército, la Marina, la PFP y las policías judiciales, una lucha contra el narco debería empezar por una depuración de las instancias del poder, y no por una operación mediática de propaganda de un gobernante espurio, caracterizada por el establecimiento de algunos cuantos retenes y el arresto selectivo de uno que otro traficante menor.
6. El caso más escandaloso es el de Carlos Salinas de Gortari, impunemente vinculado con los principales cárteles, quien fue uno de los artífices del fraude electoral de 2006, y quien a través de sus prestanombres ha reconstituido su inmensa fortuna y controla hoy de manera directa varias instancias estatales, como la SCT, que supone carreteras y aeropuertos, gracias a su complicidad estrecha con quien actúa como un pelele suyo.
7. El gobierno de facto de Calderón nada ha hecho tampoco por proceder penalmente contra los panistas señalados por su vinculación con el narcotráfico en las administraciones locales de Ernesto Ruffo en Baja California, Francisco Barrio en Chihuahua, o Sergio Estrada en Morelos, ni mucho menos contra panistas notorios, como el ex senador Diego Fernández de Cevallos, señalado como hombre de confianza del cártel de El señor de los cielos, o contra los hijos de Marta Sahagún, también señalados en negocios de estupefacientes.
8. No puede sorprender, por lo mismo, que los voceros de Los Pinos guarden absoluto silencio sobre el reportaje publicado en Proceso 1590, del 22 de abril, en el que el prominente panista Emilio Goicoechea (ex secretario particular de Fox), designado por Calderón como su embajador en Canadá, y quien -según se señaló en esos días- fuera un activo orquestador del fraude de 2006, aparece en una secuencia fotográfica en abierta camaradería con el narcotraficante Genaro Caro Quintero.
9. La llamada "reforma del Estado" de 2007, que impulsan el senador salinista Manlio Fabio Beltrones y el diputado, también salinista, Emilio Gamboa en nombre de Calderón, y que una vez más anunciaron en el Palacio de Minería delante de miembros corruptos de la "clase política" como Fernández de Cevallos y Luis Carlos Ugalde, al instalar una Comisión para "la Negociación y la Construcción de Acuerdos" (sic), no es, por consiguiente, más que una tentativa más de estas mafias del crimen organizado para subordinar a fuerzas de oposición y seguir desmantelando la Constitución de 1917.
10. El futuro de México exige, por lo mismo, una mayor convergencia de las fuerzas populares para ponerle un alto a quienes, usufructuando de manera ilegítima el poder, siguen destruyendo a la nación.
¿Está México gobernado por el crimen organizado?
1. La incompetencia mostrada por el gobierno de facto de Felipe Calderón durante cinco meses ha puesto de relieve un hecho: que la administración espuria que él encabeza se halla vinculada y sometida a muchos intereses del crimen organizado y en especial a las mafias del narcotráfico.
2. Los mecanismos de infiltración del narcotráfico en el gobierno mexicano no han sido muy distintos de los existentes en otros países, pero sí llama la atención el grado de control que los cárteles que operan aquí tienen ya de las instancias estatales. En Estados Unidos, desde la administración de George Bush padre (1989-1993), se señaló que los cárteles estaban ya coludidos con el gobierno republicano, y en Colombia esta semana acaba de estallar un escándalo por las evidencias de la colusión del presidente Alvaro Uribe con narcos y paramilitares, pero nada que se compare al caso mexicano, donde los dirigentes de dos de los principales partidos, el PRI y el PAN, guardan relaciones estrechas con el bajo mundo.
3. La campaña de Calderón, utilizando al Ejército para simular que está luchando contra el narcopoder cuando en realidad está coludido con él, no ha logrado los fines que pretendía de legitimar su imagen y de militarizar el territorio nacional para someter la inconformidad social, pero sí está obteniendo un objetivo por el baño de sangre que se está produciendo en distintas entidades, que es el de distraer a la atención nacional de sus políticas entreguistas.
4. En las 20 semanas del gobierno espurio, se han producido cerca de 700 muertos y en las últimas hay ya un promedio de seis a ocho ajusticiados por día, lo que en cualquier parte del mundo sería escandaloso, pero que aquí no ha servido más que como cortina de humo para permitir a quienes buscan gobernar seguir desmantelando a la nación para beneficio de intereses trasnacionales. Algunas iniciativas descabelladas han sido detenidas, como la que proponía abrogar la Ley de Neutralidad, pero otras más han pasado, desde el alza de la tortilla y otros básicos hasta las reformas legales que desmantelan al ISSSTE, y las amenazas de lo que se pretende hacer son de mucha gravedad. Ya un grupo, por ejemplo, anuncia sus intenciones de producir bioenergéticos en el estado de Chiapas (La Jornada, 26 de abril).
5. En una organización política como la de México, en la que el poder de los cárteles controla espacios claves del poder financiero y de la burocracia política y la Judicatura, así como de los aparatos de seguridad estatal, incluyendo al Ejército, la Marina, la PFP y las policías judiciales, una lucha contra el narco debería empezar por una depuración de las instancias del poder, y no por una operación mediática de propaganda de un gobernante espurio, caracterizada por el establecimiento de algunos cuantos retenes y el arresto selectivo de uno que otro traficante menor.
6. El caso más escandaloso es el de Carlos Salinas de Gortari, impunemente vinculado con los principales cárteles, quien fue uno de los artífices del fraude electoral de 2006, y quien a través de sus prestanombres ha reconstituido su inmensa fortuna y controla hoy de manera directa varias instancias estatales, como la SCT, que supone carreteras y aeropuertos, gracias a su complicidad estrecha con quien actúa como un pelele suyo.
7. El gobierno de facto de Calderón nada ha hecho tampoco por proceder penalmente contra los panistas señalados por su vinculación con el narcotráfico en las administraciones locales de Ernesto Ruffo en Baja California, Francisco Barrio en Chihuahua, o Sergio Estrada en Morelos, ni mucho menos contra panistas notorios, como el ex senador Diego Fernández de Cevallos, señalado como hombre de confianza del cártel de El señor de los cielos, o contra los hijos de Marta Sahagún, también señalados en negocios de estupefacientes.
8. No puede sorprender, por lo mismo, que los voceros de Los Pinos guarden absoluto silencio sobre el reportaje publicado en Proceso 1590, del 22 de abril, en el que el prominente panista Emilio Goicoechea (ex secretario particular de Fox), designado por Calderón como su embajador en Canadá, y quien -según se señaló en esos días- fuera un activo orquestador del fraude de 2006, aparece en una secuencia fotográfica en abierta camaradería con el narcotraficante Genaro Caro Quintero.
9. La llamada "reforma del Estado" de 2007, que impulsan el senador salinista Manlio Fabio Beltrones y el diputado, también salinista, Emilio Gamboa en nombre de Calderón, y que una vez más anunciaron en el Palacio de Minería delante de miembros corruptos de la "clase política" como Fernández de Cevallos y Luis Carlos Ugalde, al instalar una Comisión para "la Negociación y la Construcción de Acuerdos" (sic), no es, por consiguiente, más que una tentativa más de estas mafias del crimen organizado para subordinar a fuerzas de oposición y seguir desmantelando la Constitución de 1917.
10. El futuro de México exige, por lo mismo, una mayor convergencia de las fuerzas populares para ponerle un alto a quienes, usufructuando de manera ilegítima el poder, siguen destruyendo a la nación.
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viernes, abril 06, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
La violación
La Jornada
Al gobierno ilegítimo de Felipe Calderón le ha dado por hablar, aun desde sus vacaciones en Cancún, de los derechos humanos, pero se le olvida que en las pocas semanas que lleva de ejercicio espurio del poder tiene ya acreditado un historial negro.
1. El caso del homicidio de la humilde campesina veracruzana Ernestina Ascencio, presuntamente muerta según múltiples evidencias luego de haber sido violada por miembros del Ejército, se ha convertido en un asunto nacional -e internacional-, pues muestra la gravedad de la situación que prevalece en México en materia de derechos humanos cuando los violadores de éstos son intocables, lo que constituye casi siempre la regla.
2. Las declaraciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el empecinamiento de su presidente José Luis Soberanes en negar sin sustento las evidencias presentadas han suscitado con justicia la indignación de las comunidades de 22 municipios de la sierra Zongolica, víctimas sistemáticas de la represión oficial, porque evidencian que en México no hay justicia cuando van de por medio los intereses de los poderosos, sean éstos piezas claves del sistema de poder o de los grandes intereses económicos.
3. La exoneración sin base de Soberanes a los militares se ha dicho que obedece a motivos políticos por los afanes del grupo de interés al que pertenece en seguir enquistado en la CNDH, y esto es doblemente grave, pues si la instancia estatal en la materia no ha logrado en pocos años ganar credibilidad y las ONG han sido uncidas al proyecto dominante y a los intereses del grupo en el poder, los pueblos y las organizaciones sociales se hallan en un creciente desamparo.
4. El discurso neoliberal pretende que con el libre mercado las libertades individuales se van a ampliar, pero en el escenario internacional, y de manera muy significativa en el caso de México, se está mostrando que el creciente control que ejercen en el mundo Washington y los intereses multinacionales y su vinculación con grupos oligárquicos del poder político está llevando a formas de gobierno cada vez más autoritarias en las que la democracia es una simulación y los derechos de las personas están cada vez más subordinados a los privilegios de unos cuantos.
5. Los gobiernos panistas de Fox y Calderón han reproducido en México las estructuras y mecanismos de poder de los priístas que les precedieron y se han sostenido con las prácticas y perversiones políticas de aquéllos, por la sencilla razón de que han respondido a los mismos intereses y se han dado como objetivo defender una serie de privilegios constituyendo, en consecuencia, una prolongación del mismo régimen político, lo que explica que en materia de derechos humanos se haya retrocedido tanto.
6. El carácter cada vez más derechista de los gobiernos mexicanos les ha hecho desarrollar su retórica en derechos humanos, pero en los hechos son una amenaza cada vez mayor para el pueblo, y eso no logra encubrirlo la propaganda, como acontece en el caso de Zongolica. En el último cuarto de siglo se han ido coartando a los mexicanos derechos fundamentales a la tierra, al trabajo, a la libre sindicalización, a la huelga, a una vivienda digna, a la salud, a la seguridad social, al medio ambiente y a la alimentación, en tanto que los derechos individuales se hallan cada vez más sometidos al control del Estado.
7. En México, como en todos los países de régimen neoliberal, el dominio del capital multinacional en todos los órdenes ha entrañado el desarrollo de estructuras cada vez más represivas en la escuela, en los medios y en la vida económica, sin que muchos parezcan darse por enterados, y el gobierno de Calderón parece estar empecinado en esta vía, pues está llevando a cabo de manera a veces soterrada y otras abierta una serie de acciones tendientes a intimidar a los espacios de prensa libre, coartar el derecho a la libre manifestación y cancelar los derechos de los trabajadores.
8. El carácter espurio de Calderón y su consiguiente debilidad lo tornan, como a todos los gobiernos de este tipo, más autoritario y ansioso de suplir con la fuerza material la fuerza moral de la cual carece. De ahí el nombramiento del fascistoide Francisco Ramírez Acuña como titular de Gobernación, el recurso al Ejército para simular una guerra contra el hampa que no existe, la privatización del ISSSTE, las amenazas en el IMSS, las alzas a los básicos, las innumerables represiones cometidas en unos cuantos días y el tono intimidatorio con el que habla.
9. El gobierno calderonista tiene además por su debilidad un récord difícil de superar: más presos políticos al inicio de un sexenio. Los detenidos de manera injusta por el miedo autoritario de quienes gobiernan, y que son responsabilidad directa de Calderón, constituyen una afrenta para todos: los pobladores de Oaxaca, los jóvenes yucatecos detenidos ante la visita de Bush, los campesinos de Atenco, los indígenas de Chiapas.
10. El futuro inmediato es crucial para definir el siglo XXI y no puede ocultarse que en materia de derechos humanos se está retrocediendo de manera significativa.
La Jornada
Al gobierno ilegítimo de Felipe Calderón le ha dado por hablar, aun desde sus vacaciones en Cancún, de los derechos humanos, pero se le olvida que en las pocas semanas que lleva de ejercicio espurio del poder tiene ya acreditado un historial negro.
1. El caso del homicidio de la humilde campesina veracruzana Ernestina Ascencio, presuntamente muerta según múltiples evidencias luego de haber sido violada por miembros del Ejército, se ha convertido en un asunto nacional -e internacional-, pues muestra la gravedad de la situación que prevalece en México en materia de derechos humanos cuando los violadores de éstos son intocables, lo que constituye casi siempre la regla.
2. Las declaraciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) y el empecinamiento de su presidente José Luis Soberanes en negar sin sustento las evidencias presentadas han suscitado con justicia la indignación de las comunidades de 22 municipios de la sierra Zongolica, víctimas sistemáticas de la represión oficial, porque evidencian que en México no hay justicia cuando van de por medio los intereses de los poderosos, sean éstos piezas claves del sistema de poder o de los grandes intereses económicos.
3. La exoneración sin base de Soberanes a los militares se ha dicho que obedece a motivos políticos por los afanes del grupo de interés al que pertenece en seguir enquistado en la CNDH, y esto es doblemente grave, pues si la instancia estatal en la materia no ha logrado en pocos años ganar credibilidad y las ONG han sido uncidas al proyecto dominante y a los intereses del grupo en el poder, los pueblos y las organizaciones sociales se hallan en un creciente desamparo.
4. El discurso neoliberal pretende que con el libre mercado las libertades individuales se van a ampliar, pero en el escenario internacional, y de manera muy significativa en el caso de México, se está mostrando que el creciente control que ejercen en el mundo Washington y los intereses multinacionales y su vinculación con grupos oligárquicos del poder político está llevando a formas de gobierno cada vez más autoritarias en las que la democracia es una simulación y los derechos de las personas están cada vez más subordinados a los privilegios de unos cuantos.
5. Los gobiernos panistas de Fox y Calderón han reproducido en México las estructuras y mecanismos de poder de los priístas que les precedieron y se han sostenido con las prácticas y perversiones políticas de aquéllos, por la sencilla razón de que han respondido a los mismos intereses y se han dado como objetivo defender una serie de privilegios constituyendo, en consecuencia, una prolongación del mismo régimen político, lo que explica que en materia de derechos humanos se haya retrocedido tanto.
6. El carácter cada vez más derechista de los gobiernos mexicanos les ha hecho desarrollar su retórica en derechos humanos, pero en los hechos son una amenaza cada vez mayor para el pueblo, y eso no logra encubrirlo la propaganda, como acontece en el caso de Zongolica. En el último cuarto de siglo se han ido coartando a los mexicanos derechos fundamentales a la tierra, al trabajo, a la libre sindicalización, a la huelga, a una vivienda digna, a la salud, a la seguridad social, al medio ambiente y a la alimentación, en tanto que los derechos individuales se hallan cada vez más sometidos al control del Estado.
7. En México, como en todos los países de régimen neoliberal, el dominio del capital multinacional en todos los órdenes ha entrañado el desarrollo de estructuras cada vez más represivas en la escuela, en los medios y en la vida económica, sin que muchos parezcan darse por enterados, y el gobierno de Calderón parece estar empecinado en esta vía, pues está llevando a cabo de manera a veces soterrada y otras abierta una serie de acciones tendientes a intimidar a los espacios de prensa libre, coartar el derecho a la libre manifestación y cancelar los derechos de los trabajadores.
8. El carácter espurio de Calderón y su consiguiente debilidad lo tornan, como a todos los gobiernos de este tipo, más autoritario y ansioso de suplir con la fuerza material la fuerza moral de la cual carece. De ahí el nombramiento del fascistoide Francisco Ramírez Acuña como titular de Gobernación, el recurso al Ejército para simular una guerra contra el hampa que no existe, la privatización del ISSSTE, las amenazas en el IMSS, las alzas a los básicos, las innumerables represiones cometidas en unos cuantos días y el tono intimidatorio con el que habla.
9. El gobierno calderonista tiene además por su debilidad un récord difícil de superar: más presos políticos al inicio de un sexenio. Los detenidos de manera injusta por el miedo autoritario de quienes gobiernan, y que son responsabilidad directa de Calderón, constituyen una afrenta para todos: los pobladores de Oaxaca, los jóvenes yucatecos detenidos ante la visita de Bush, los campesinos de Atenco, los indígenas de Chiapas.
10. El futuro inmediato es crucial para definir el siglo XXI y no puede ocultarse que en materia de derechos humanos se está retrocediendo de manera significativa.
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viernes, marzo 30, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El desprecio
La Jornada
La crisis económica, política y moral que se está abriendo en el país por el fracaso del gobierno de facto calderonista no está siendo evaluada en los círculos de poder, que persisten en mirar con desprecio la inconformidad de los mexicanos.
1. México vive uno de los momentos más oscuros de su historia ante el embate de la ultraderecha, que en connivencia abierta con poderes trasnacionales, y sin ocultar su desprecio al pueblo, que es el rasgo fundamental del gobierno espurio, está dispuesta a culminar el proyecto neoliberal de desmantelar lo que aún queda del Estado posrevolucionario como vía para entregar las riquezas estratégicas de México al exterior y cancelar los derechos sociales de los mexicanos.
2. La lectura triunfalista que están haciendo quienes manejan el país más allá de la figura poco decorativa de Calderón, tras la relativa facilidad con la que impusieron al pueblo alzas en productos básicos y lograron iniciar el proceso de destrucción del ISSSTE, es sin embargo equivocada, y todo hace prever que el país se adentra a una situación de incontenible descontento social de la que no podría salir si no media la racionalidad política.
3. La clave de la aprobación dada por las bancadas del PRI a la privatización del ISSSTE, como a las medidas antipopulares de días anteriores, se halla no en ningún trabajo del equipo de Calderón, como éste pretendió en un mensaje televisado el miércoles 28, sino en las componendas gangsteriles del gobierno de Fox con Salinas y los priístas para exonerar por completo, en aras de "la alternancia", tanto a Raúl y Carlos Salinas como a diversos políticos y capos sindicales por sus crímenes contra la nación.
4. El desprecio con el que la clase dominante se pavonea frente a la mayoría de los mexicanos festinando su triunfo y regodeándose en sus riquezas malhabidas no tiene, en consecuencia, parangón en la historia reciente, superando de lejos los espectáculos denigrantes de ostentación que conoció el país durante el diazordacismo o el salinismo, como lo documentan decenas de publicaciones y las nuevas secciones de los diarios sobre la llamada "alta sociedad", que ahora proliferan.
5. Las fotos de la boda de la Beba Sada en San Pedro Garza García, que muestran en absoluta cordialidad a Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox, los dos saqueadores del país que fueron artífices del fraude electoral de 2006, y son factores fundamentales de poder en el gobierno pelele de Calderón, quienes junto con sus esposas se codean con los grandes empresarios regios asumiendo que ellos, que desde el gobierno fueron sus servidores, forman ya parte de esos grupos oligárquicos gracias al tráfico de influencias, el peculado y el narcotráfico (Milenio Diario, 28 de marzo), ilustran el cinismo del poder actual.
6. El país irreal que describen los medios queda empero al descubierto todos los días, lo mismo en Oaxaca que en la frontera norte, y así se vio en la capital al culminar el domingo 25 en un Zócalo repleto y entusiasta la segunda asamblea de la Convención Nacional Democrática (CND), que constató el fracaso oficial en su pretensión de desmovilizar a la gente y dividir a los integrantes de la coalición Por el Bien de Todos de 2006, ratificando el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, el presidente legítimo, sobre amplísimos sectores populares que se agrupan en la CND, el Frente Amplio Progresista y el PRD, y que se manifestaron dispuestos a proseguir en su lucha democrática.
7. La enorme movilización del domingo confirmó que López Obrador ha fortalecido un amplísimo movimiento de resistencia civil, vinculado y solidario de los movimientos sociales reprimidos por Fox y Calderón, y que el gobierno usurpador estará cada vez más acotado tanto desde la clase política como desde la sociedad para detener no sólo la privatización de Pemex sino el avance de todas las medidas monetaristas.
8. A nadie puede sorprender, por lo mismo, que esté creciendo el reclamo nacional para llevar a cabo un referéndum nacional, como se planteó en una de las mesas de discusión de la CND el sábado 24, a fin de deponer a Calderón por la vía de la revocación política de un mandato que nunca recibió del pueblo sino de unos cuantos grupos oligárquicos.
9. La imposición del proyecto neoliberal en México ha llevado a una situación de desastre, pues no sólo ha hundido a las mayorías en la miseria sino que ha dejado a un gobierno sin proyecto nacional, sometido a Washington y al gran capital, y con recursos cada vez más exiguos. De ahí que tras el despilfarro de lo recibido por los excedentes petroleros, Calderón se haya lanzado por la vía de la nueva privatización de carreteras y busque ahora apoderarse de las pensiones de los trabajadores del Estado, por lo que es de suponer que no escatimará momento para seguir haciendo llamados de ayuda a la administración Bush, que mal disfraza de supuestas críticas.
10. El escenario actual es cada vez más crítico por la creciente oposición al régimen de facto, pero el éxito en la defensa de los intereses nacionales no se logrará si no media una mayor generosidad y cohesión de todas las fuerzas sociales y políticas que buscan rescatar a la nación y crear posibilidades de un futuro digno para todos los mexicanos.
La Jornada
La crisis económica, política y moral que se está abriendo en el país por el fracaso del gobierno de facto calderonista no está siendo evaluada en los círculos de poder, que persisten en mirar con desprecio la inconformidad de los mexicanos.
1. México vive uno de los momentos más oscuros de su historia ante el embate de la ultraderecha, que en connivencia abierta con poderes trasnacionales, y sin ocultar su desprecio al pueblo, que es el rasgo fundamental del gobierno espurio, está dispuesta a culminar el proyecto neoliberal de desmantelar lo que aún queda del Estado posrevolucionario como vía para entregar las riquezas estratégicas de México al exterior y cancelar los derechos sociales de los mexicanos.
2. La lectura triunfalista que están haciendo quienes manejan el país más allá de la figura poco decorativa de Calderón, tras la relativa facilidad con la que impusieron al pueblo alzas en productos básicos y lograron iniciar el proceso de destrucción del ISSSTE, es sin embargo equivocada, y todo hace prever que el país se adentra a una situación de incontenible descontento social de la que no podría salir si no media la racionalidad política.
3. La clave de la aprobación dada por las bancadas del PRI a la privatización del ISSSTE, como a las medidas antipopulares de días anteriores, se halla no en ningún trabajo del equipo de Calderón, como éste pretendió en un mensaje televisado el miércoles 28, sino en las componendas gangsteriles del gobierno de Fox con Salinas y los priístas para exonerar por completo, en aras de "la alternancia", tanto a Raúl y Carlos Salinas como a diversos políticos y capos sindicales por sus crímenes contra la nación.
4. El desprecio con el que la clase dominante se pavonea frente a la mayoría de los mexicanos festinando su triunfo y regodeándose en sus riquezas malhabidas no tiene, en consecuencia, parangón en la historia reciente, superando de lejos los espectáculos denigrantes de ostentación que conoció el país durante el diazordacismo o el salinismo, como lo documentan decenas de publicaciones y las nuevas secciones de los diarios sobre la llamada "alta sociedad", que ahora proliferan.
5. Las fotos de la boda de la Beba Sada en San Pedro Garza García, que muestran en absoluta cordialidad a Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox, los dos saqueadores del país que fueron artífices del fraude electoral de 2006, y son factores fundamentales de poder en el gobierno pelele de Calderón, quienes junto con sus esposas se codean con los grandes empresarios regios asumiendo que ellos, que desde el gobierno fueron sus servidores, forman ya parte de esos grupos oligárquicos gracias al tráfico de influencias, el peculado y el narcotráfico (Milenio Diario, 28 de marzo), ilustran el cinismo del poder actual.
6. El país irreal que describen los medios queda empero al descubierto todos los días, lo mismo en Oaxaca que en la frontera norte, y así se vio en la capital al culminar el domingo 25 en un Zócalo repleto y entusiasta la segunda asamblea de la Convención Nacional Democrática (CND), que constató el fracaso oficial en su pretensión de desmovilizar a la gente y dividir a los integrantes de la coalición Por el Bien de Todos de 2006, ratificando el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador, el presidente legítimo, sobre amplísimos sectores populares que se agrupan en la CND, el Frente Amplio Progresista y el PRD, y que se manifestaron dispuestos a proseguir en su lucha democrática.
7. La enorme movilización del domingo confirmó que López Obrador ha fortalecido un amplísimo movimiento de resistencia civil, vinculado y solidario de los movimientos sociales reprimidos por Fox y Calderón, y que el gobierno usurpador estará cada vez más acotado tanto desde la clase política como desde la sociedad para detener no sólo la privatización de Pemex sino el avance de todas las medidas monetaristas.
8. A nadie puede sorprender, por lo mismo, que esté creciendo el reclamo nacional para llevar a cabo un referéndum nacional, como se planteó en una de las mesas de discusión de la CND el sábado 24, a fin de deponer a Calderón por la vía de la revocación política de un mandato que nunca recibió del pueblo sino de unos cuantos grupos oligárquicos.
9. La imposición del proyecto neoliberal en México ha llevado a una situación de desastre, pues no sólo ha hundido a las mayorías en la miseria sino que ha dejado a un gobierno sin proyecto nacional, sometido a Washington y al gran capital, y con recursos cada vez más exiguos. De ahí que tras el despilfarro de lo recibido por los excedentes petroleros, Calderón se haya lanzado por la vía de la nueva privatización de carreteras y busque ahora apoderarse de las pensiones de los trabajadores del Estado, por lo que es de suponer que no escatimará momento para seguir haciendo llamados de ayuda a la administración Bush, que mal disfraza de supuestas críticas.
10. El escenario actual es cada vez más crítico por la creciente oposición al régimen de facto, pero el éxito en la defensa de los intereses nacionales no se logrará si no media una mayor generosidad y cohesión de todas las fuerzas sociales y políticas que buscan rescatar a la nación y crear posibilidades de un futuro digno para todos los mexicanos.
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sábado, marzo 17, 2007
Opinión - Luis Javier Garrido
El entreguismo
La Jornada
La visita a Yucatán del presidente estadunidense George W. Bush a los 100 días del gobierno de facto de Felipe Calderón, no ha hecho más que confirmar que en México no existe un Estado nacional con un gobierno autónomo.
1. El paso del presidente estadunidense por Yucatán evidenció que en México no hay un Estado soberano con un gobierno nacional capaz de organizar la visita de un gobernante extranjero ni de defender los intereses nacionales. Mientras las fuerzas armadas de Washington actuaban impunemente en territorio mexicano dando órdenes y desarmando a las policías, como en 1847, Calderón y su séquito no plantearon una sola cuestión concreta en defensa de los intereses de México, y con su silencio sobre lo tratado no hicieron ver más que su total subordinación a los republicanos estadunidenses.
2. Los hechos no dejan lugar a dudas tras el bochornoso espectáculo dado por el gobierno calderonista en un Yucatán en estado de sitio. Bush afirmó de manera contundente que no se va a renegociar el Tratado de Libre Comercio, se manifestó en contra de una amnistía a favor de los indocumentados, no ocultó su entusiasmo por la construcción del muro y, a pesar de que en público midió sus palabras, no dejó de insistir en que el territorio mexicano es estratégico para la seguridad estadunidense.
3. Los 25 años de régimen neoliberal en México, bajo los gobiernos de la tecnocracia priísta-salinista (1982-2000) y del panismo empresarial (2000-2007) y los cambios institucionales que han conllevado, trajeron como consecuencia que no exista en México un gobierno nacional que vele por los intereses de la mayoría del pueblo mexicano, el que se halla en una situación de creciente desamparo institucional, relegado a la alternativa de hundirse en el desempleo o de huir del país.
4. Un gobierno no puede funcionar con base en el control del pueblo a través de los medios, y ése es el proyecto de Calderón como lo fue el de Fox. El grupo gubernamental, coordinado por el empresario gallego Juan Carlos Mouriño, diseñó para el viaje de Bush una estrategia "de comunicación" que pretendía presentar a un Calderón supuestamente fuerte e independiente, y ha logrado lo contrario: mostrar su sumisión y la inexistencia de un gobierno independiente.
5. La pretendida ayuda que le prestase Bush a Calderón para levantar su imagen de gobernante espurio y sumiso, a petición sin duda de éste, declarando en la conferencia de prensa del miércoles 14, que las elecciones mexicanas de 2006 fueron democráticas y aseverar que la privatización de Pemex es cosa de los mexicanos, dando marcha atrás en sus afirmaciones de hace una semana, no han logrado, por otra parte, más que hundir aún más al panista.
6. La imagen que han dado los diarios estadunidenses e incluso muchos medios mexicanos sobre el comportamiento bochornoso de la comitiva encabezada por la canciller Patricia Espinosa, extasiados ante el delirio por Bush y babeando de admiración, no testimonian únicamente la incapacidad de esos individuos para actuar en una reunión bilateral en defensa de los intereses de México, sino de la inexistencia de un gobierno autónomo.
7. Los esfuerzos propagandísticos de Calderón no están logrando más que evidenciar su origen espurio. Los 100 días de una militarización que lejos de luchar contra el crimen organizado, al que se encuentra asociado Calderón a través de Salinas, pretenden amedrentar a los movimientos sociales, evidenciaron no la autoridad del gobierno, sino su debilidad política. La campaña en los medios no está haciendo a su vez más que mostrar el carácter antipopular de sus políticas.
8. El gravísimo deterioro del aparato de poder, que actúa hoy al margen de la Constitución, bajo reglas no escritas y sometido a intereses facciosos, ha hecho crisis con la imposición de Calderón. En los años de los gobiernos priístas anteriores a 1982, con todo y la derechización, el autoritarismo y la corrupción que los marcaron, el régimen conservaba un mínimo de compromiso social y una visión institucional, rasgos que hoy ha perdido. Con Calderón, el Estado nacional no es ya soberano y el gobierno no es más que un conjunto de burócratas al servicio de consorcios empresariales.
9. La propaganda no puede ocultar que los colaboradores de Calderón están entregados a abiertas prácticas de corrupción. En los últimos días se han hecho públicos actos de corrupción del propio Calderón a su fugaz paso por Banobras y de su secretario particular César Nava en Pemex, el PRD documentó que el "cuñado incómodo", Diego Hildebrando Zavala, ha establecido su imperio de corrupción en las instancias gubernamentales firmando contratos de tráfico de influencias y todos los días hay nuevos escándalos por los negocios privados del grupo en el poder, como los de los familiares de Elba Esther Gordillo, cuya hija lucra con un inmueble histórico (La Jornada, 12-15 de marzo de 2007).
10. La nueva privatización de las carreteras que se pretenden entregar a corporaciones a las que se hallan asociados los salinistas que causaron el quebranto, la amenaza de desmantelar al ISSSTE, el proyecto bushiano sobre seguridad nacional que pretende imponer Calderón y que coartaría gravemente las libertades y el cinismo con el que se enfrentan las alzas de precios, como en el caso de la tortilla, plantean una cuestión de urgencia.
¿No hay suficientes elementos para proceder constitucionalmente contra Calderón e impedir que siga llevando al país al abismo?
La Jornada
La visita a Yucatán del presidente estadunidense George W. Bush a los 100 días del gobierno de facto de Felipe Calderón, no ha hecho más que confirmar que en México no existe un Estado nacional con un gobierno autónomo.
1. El paso del presidente estadunidense por Yucatán evidenció que en México no hay un Estado soberano con un gobierno nacional capaz de organizar la visita de un gobernante extranjero ni de defender los intereses nacionales. Mientras las fuerzas armadas de Washington actuaban impunemente en territorio mexicano dando órdenes y desarmando a las policías, como en 1847, Calderón y su séquito no plantearon una sola cuestión concreta en defensa de los intereses de México, y con su silencio sobre lo tratado no hicieron ver más que su total subordinación a los republicanos estadunidenses.
2. Los hechos no dejan lugar a dudas tras el bochornoso espectáculo dado por el gobierno calderonista en un Yucatán en estado de sitio. Bush afirmó de manera contundente que no se va a renegociar el Tratado de Libre Comercio, se manifestó en contra de una amnistía a favor de los indocumentados, no ocultó su entusiasmo por la construcción del muro y, a pesar de que en público midió sus palabras, no dejó de insistir en que el territorio mexicano es estratégico para la seguridad estadunidense.
3. Los 25 años de régimen neoliberal en México, bajo los gobiernos de la tecnocracia priísta-salinista (1982-2000) y del panismo empresarial (2000-2007) y los cambios institucionales que han conllevado, trajeron como consecuencia que no exista en México un gobierno nacional que vele por los intereses de la mayoría del pueblo mexicano, el que se halla en una situación de creciente desamparo institucional, relegado a la alternativa de hundirse en el desempleo o de huir del país.
4. Un gobierno no puede funcionar con base en el control del pueblo a través de los medios, y ése es el proyecto de Calderón como lo fue el de Fox. El grupo gubernamental, coordinado por el empresario gallego Juan Carlos Mouriño, diseñó para el viaje de Bush una estrategia "de comunicación" que pretendía presentar a un Calderón supuestamente fuerte e independiente, y ha logrado lo contrario: mostrar su sumisión y la inexistencia de un gobierno independiente.
5. La pretendida ayuda que le prestase Bush a Calderón para levantar su imagen de gobernante espurio y sumiso, a petición sin duda de éste, declarando en la conferencia de prensa del miércoles 14, que las elecciones mexicanas de 2006 fueron democráticas y aseverar que la privatización de Pemex es cosa de los mexicanos, dando marcha atrás en sus afirmaciones de hace una semana, no han logrado, por otra parte, más que hundir aún más al panista.
6. La imagen que han dado los diarios estadunidenses e incluso muchos medios mexicanos sobre el comportamiento bochornoso de la comitiva encabezada por la canciller Patricia Espinosa, extasiados ante el delirio por Bush y babeando de admiración, no testimonian únicamente la incapacidad de esos individuos para actuar en una reunión bilateral en defensa de los intereses de México, sino de la inexistencia de un gobierno autónomo.
7. Los esfuerzos propagandísticos de Calderón no están logrando más que evidenciar su origen espurio. Los 100 días de una militarización que lejos de luchar contra el crimen organizado, al que se encuentra asociado Calderón a través de Salinas, pretenden amedrentar a los movimientos sociales, evidenciaron no la autoridad del gobierno, sino su debilidad política. La campaña en los medios no está haciendo a su vez más que mostrar el carácter antipopular de sus políticas.
8. El gravísimo deterioro del aparato de poder, que actúa hoy al margen de la Constitución, bajo reglas no escritas y sometido a intereses facciosos, ha hecho crisis con la imposición de Calderón. En los años de los gobiernos priístas anteriores a 1982, con todo y la derechización, el autoritarismo y la corrupción que los marcaron, el régimen conservaba un mínimo de compromiso social y una visión institucional, rasgos que hoy ha perdido. Con Calderón, el Estado nacional no es ya soberano y el gobierno no es más que un conjunto de burócratas al servicio de consorcios empresariales.
9. La propaganda no puede ocultar que los colaboradores de Calderón están entregados a abiertas prácticas de corrupción. En los últimos días se han hecho públicos actos de corrupción del propio Calderón a su fugaz paso por Banobras y de su secretario particular César Nava en Pemex, el PRD documentó que el "cuñado incómodo", Diego Hildebrando Zavala, ha establecido su imperio de corrupción en las instancias gubernamentales firmando contratos de tráfico de influencias y todos los días hay nuevos escándalos por los negocios privados del grupo en el poder, como los de los familiares de Elba Esther Gordillo, cuya hija lucra con un inmueble histórico (La Jornada, 12-15 de marzo de 2007).
10. La nueva privatización de las carreteras que se pretenden entregar a corporaciones a las que se hallan asociados los salinistas que causaron el quebranto, la amenaza de desmantelar al ISSSTE, el proyecto bushiano sobre seguridad nacional que pretende imponer Calderón y que coartaría gravemente las libertades y el cinismo con el que se enfrentan las alzas de precios, como en el caso de la tortilla, plantean una cuestión de urgencia.
¿No hay suficientes elementos para proceder constitucionalmente contra Calderón e impedir que siga llevando al país al abismo?
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