::::

jueves, marzo 15, 2012

MSIa INFORMA - 9 de Marzo de 2012.

Putin y la "dimensión espiritual" de la crisis global.

Por Lorenzo Carrasco

MSIa Informa, 9 de marzo de 2012.-La victoria del premier Vladimir Putin en las elecciones presidenciales rusas ofrece varias lecturas que proporcionan un mejor entendimiento de la naturaleza y dimensión de la crisis sistémica global y, principalmente, del papel que se espera de la Federación Rusa en esta realidad, tanto de sus ciudadanos como de los extranjeros, en especial, de los líderes occidentales.

El resultado de las elecciones no presentó novedad alguna, tanto en los números como en relación a las airadas reacciones de los gobiernos y de la prensa de las principales potencias occidentales. La mayoría absoluta de los sufragios fue ampliamente anticipada por todas las encuestas de intención del voto, inclusive, por institutos independientes, aunque abajo del 64% obtenido por Putin, muy por arriba del 17% del segundo lugar, el comunista Gennady Zyuganov, y de los otros tres candidatos, que quedaron por abajo del 10%. La encuesta de boca de urna del instituto estatal VTSIOM, el más antiguo del país, anticipó 58.3% para Putin, y la ONG GOLOS -financiada por las redes de la Fundación Nacional para la Democracia (NED) norteamericana, 53.1%.

Es un consenso que los problemas suscitados fueron puntuales y las elecciones transcurrieron en un clima general de normalidad. Un grupo internacional independiente, constituido por 50 representantes de 21 países europeos y de los EUA, calificó los resultados como "buenos". Hablando por el grupo, el abogado norteamericano Kline Preston afirmó que la votación transcurrió de acuerdos a los patrones internacionales, de la legislación rusa y de los principios de apertura y libertad (Russia Today, 5 de marzo de 2012).

La tarea de los observadores se facilitó por la existencia de cámaras de video en casi todas las secciones electorales del país, que permitieron seguir el proceso en vivo vía Internet, para más de 2.5 millones de personas que se inscribieron para presenciarlo. Considerando que la población rusa se estima en 143 millones de habitantes y que la gran mayoría de los inscritos eran rusos, la votación pudo ser acompañada por cerca del 1.7% de la población, lo que, evidentemente disminuyó considerablemente las posibilidades de fraude.

No obstante, debido a la abierta aversión hacia el premier ruso prevaleciente en Occidente, organismos oficiales internacionales y gran parte de la prensa, prefirieron envolver las elecciones con un absurdo velo de acusaciones sobre un fraude generalizado.

El coordinador de los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Tonino Picula, hizo un comentario característico y casi increíble, el cual se reprodujo en periódicos de todo el mundo. "Hubo serios problemas, desde el inicio de esta elección. La cuestión de las elecciones es que el resultado debería ser incierto. Este no fue el caso de Rusia (Novosti, 5 de marzo del 2012).

Ante semejante diatriba, ofrecemos a nuestros lectores el irónico comentario del sitio franco-belga De Defensa (7 de marzo del 2012):

"Así, el "problema muy serio" de estas elecciones es que no respetaron los fundamentos de la democracia, que no se debe suponer anticipadamente ni tener una convicción íntima del resultado. Consecuentemente, las nociones de popularidad, de favorito… estas nociones son contrarias a la democracia. Tramposo y antidemocrático, (Franklin) Roosevelt, en 1936, 1940 y 1944; tramposo y antidemocrático, (Charles) de Gaulle, en 1958 y 1965. La "democracia ideal" sería, entonces, según la calificación necesariamente sofista de esta lógica, una democracia que no afecte la desigualdad, que no tenga favoritos y algún vencedor, sino una igualdad perfecta entre todos los candidatos, en la salida y en la llegada. La democracia perfecta es la entropía igualitaria. Por lo tanto, confirmamos el juicio: el pueblo ruso, que eligió "anticipadamente" a Putin, nos traicionó, como traicionó a la democracia. El pueblo ruso es tramposo".

Como era de esperarse, la prensa en Latinoamérica no se quedó atrás. Por ejemplo, el periódico brasileño O Estado de S. Paulo del 6 de marzo abrió un editorial, sentenciando que "el Kremlin recurrió de nuevo al fraude electoral a gran escala". Después, reconociendo que Putin no tenía un adversario a la altura, el texto raya en lo ridículo al afirmar que "el único nombre que podría llevar la disputa a una segunda ronda fue excluido por supuestas trampas en la recolección de las 2 millones de firmas necesarias para el registro de las candidaturas. Se trata del veterano Grigory Yavlinsky, del partido liberal Yabloko".

El editorialista de este venerable periódico solamente omitió el hecho de que Yavlinsky, uno de los líderes rusos favoritos de Occidente, por sus posturas ultraliberales, ya disputó dos elecciones presidenciales sin haber llegado siquiera cerca al 10% de los votos y que, desde 2003, su partido no tiene representación en el parlamento, por no haber logrado superar el mínimo de votos necesarios (actualmente, el 7%).

Sin embargo, el comentario más significativo y representativo de la aversión que Putin ejerce sobre ciertos círculos de poder occidentales, fue la observación, aparentemente, despreciativa, pero que denota una mejor comprensión de la historia rusa, de que, el presidente electo "es la encarnación de ese ideal de autócrata nacionalista que se remonta por lo menos a Pedro el Grande".

De hecho, la comparación con el zar Pedro I (1682-1725) no está fuera de lugar, debido al papel que ejerció en el firme proceso de modernización forzada de Rusia, hasta entonces un país bastante atrasado en relación a los niveles de desarrollo ya logrados por Europa en general. Y, como él, Putin ha demostrado en repetidas ocasiones que su perspectiva de una Rusia modernizada y progresista no tiene nada que ver con la sumisión incondicional a la agenda de supremacía de las potencias occidentales.

El regreso de Putin al Kremlin representa la perspectiva de una poderosa respuesta a esa agenda unilateral favorecida por el eje Washington-New York-Londres, la cual insiste en imponer al mundo un modelo casi neocolonial, dentro del cual se inserta una visión miope de que la derrota de la Unión Soviética en la Guerra Fría quiere decir una Rusia sumisa a los designios de las potencias victoriosas.

Además de esto, más que cualquier otro líder nacional activo, Putin simboliza la herencia positiva de Franklin Roosevelt, en un proceso de reconstrucción del orden mundial después de grandes turbulencias, en contraposición a la herencia de predominio de Winston Churchill, uno de los responsables del desperdicio de oportunidades históricas en que se convirtió la Guerra Fría.

En ese contexto, caben, evidentemente, los valores espirituales y morales, generalmente no considerados por la mayoría de los estudiosos "objetivos" de la economía, ciencias políticas y relaciones internacionales. Sin embargo, es lo que propone un respetado académico y geopolítico ruso, Igor Panarin, quien refleja el pensamiento de un importante grupo cercano al presidente electo, lo cual puede dar buenos indicios sobre las futuras acciones de la Presidencia de Putin. Por su importancia, publicamos a continuación un artículo reciente del pensador ruso.

-----------------------

El nuevo presidente de Rusia en un mundo que se transforma

Por Igor Panarin*

MSIa Informa, 9 de marzo de 2012.-Muchos acontecimientos del 2011 han demostrado de forma explícita que el mundo ha entrado a una fase de cambio y de transformación profunda con respecto a la política, la ideología, las finanzas y la economía. A medida que la situación económica y las referencias sociales de Estados Unidos y de Europa se siguen deteriorando, el nuevo orden mundial está creando, de forma cada vez más abierta, un caos controlado. Esto resulta obvio a partir de la intervención en Libia, cuando los aliados de la OTAN sentaron un precedente muy peligroso al intervenir en naciones soberanas y sembrar en ellas el caos. Ahora vemos que se está haciendo lo mismo en Siria. ¿Dónde debemos esperar que suceda de nuevo -en China, India o Rusia?

Rusia no está interesada en desencadenar la inestabilidad mundial, por el contrario, defiende la transformación paso a paso con una actitud positiva. La situación internacional exige una respuesta adecuada de Rusia, en particular en términos de crear un mecanismo de defensa contra la agresión de la prensa extranjera.

Por lo tanto, la tarea primaria del nuevo dirigente de Rusia será conservar la estabilidad del Estado y de la sociedad contra un ambiente de transformación mundial general.

El presidente ruso debe reconocer antes que nada que la ideología y la información son las vulnerabilidades mayores del Estado ruso, lo cual hizo que se derrumbara dos veces en el siglo XX. Esto sería de utilidad, por ello, para el progreso del Estado ruso si el gobierno establece una ideología de Estado (espiritualidad, grandeza, dignidad) y crea un mecanismo especial para contrarrestar la agresión de la prensa extranjera por medio de un conjunto de medidas administrativas, de relaciones públicas y relativas a la prensa- Esto le permitiría a Rusia convertirse en una centro de gravedad paneuropeo tanto en términos económicos como espirituales.

Para forjar las Unión Euroasiática, Rusia debiera hacer lo siguiente:

-Asegurar que la escena de la prensa de Rusia esté dominada por principios espirituales;

-contrarrestar la diseminación de la difusión negativa de Rusia en el ambiente de la prensa internacional, oponiéndose a la distorsión deliberada de la historia y de las tradiciones culturales rusas;

-reemplazar la cultura de la violencia de televisión rusa con una cultura de espiritualidad, conocimiento y creación;

-publicar su juicio ético y espiritual de la privatización de los años noventas y señalar su injusticia.

Además, es completamente obvio que Rusia necesita con urgencia reformar algunas de sus instituciones gubernamentales para asegurar una actuación mejor con la sociedad civil. Las reformas deben ser rápidas y firmes, pero al mismo tiempo deben ser deliberadas y enfocadas.

La esencia de esas reformas debe convertirse en el centro de un debate público amplio que involucre a todas las ramas del poder, a todos los partidos políticos e instituciones de la sociedad civil. Para ello serán indispensables los análisis de los expertos.

Los mecanismos legales para la toma de decisiones con el diálogo público son bien conocidos y forman parte de las funciones legislativas del parlamento o de los referendos nacionales estipulados por la constitución rusa, y que se vuelven de importancia fundamental para la sociedad y el gobierno. Al mismo tiempo, el nuevo Presidente de Rusia tendrá que asegurar que ese diálogo público se conduzca por un cauce estrictamente legal. El pueblo ruso necesita protección de las presiones que pueden surgir de las protestas callejeras o de la difusión de la prensa. La estrategia objetiva es asegurar el consenso social en tanto que se protege a la élite política (y a la población) de toda influencia negativa.

Rusia debiera utilizar el consenso social para compensar el daño sufrido en la desindustrialización de los años noventas. La nación se las arregló para convertirse en la sexta economía más grande en la década pasada, pero esto fue gracias a una enorme cantidad de exportaciones de materias primas entre las que se incluye el gas y el petróleo, los metales, madera, etc. Rusia necesita ahora iniciar una nueva industrialización técnica para dar un salto innovador y convertirse en una de las primeras economías que abrace el nuevo modelo de progreso post-transformación conocido como el Sexto Ciclo Técnico, que se concentraría en el progreso intelectual, creativo y moral.

Rusia debe obtener los recursos financieros que necesita para su industrialización técnica con la ampliación de su mercado interno, que deberá ser más atractivo para la inversión directa. Otra fuente de capital se debe obtener con la venta de recursos naturales en rublos.

Otro objetivo es el progreso acelerado para popularizar y hacer respetables las carreras científicas y técnicas en Rusia.

Estos serían algunos de los objetivos de los estrategas del Kremlin. El respaldo eficiente para la prensa sería un instrumento para cumplir esas tareas.

La nueva industrialización técnica sería una gran oportunidad para Rusia, una oportunidad para los empresarios patriotas que no tomaron parte de la violenta privatización de los años noventas, y también para los innovadores rusos. La industrialización técnica es el único camino para asegurar un lugar decente para Rusia en el mundo futuro de la innovación.

Otro objetivo estratégico para el nuevo Presidente de Rusia es fomentar la formación de la Unión Euroasiática que abarque de Escocia a Nueva Zelanda. La primera piedra de este edificio se colocó el 1 de febrero de 2011 con la formación de la Comisión económica euroasiática.

Para rescatar a Europa de su actual crisis, parece razonable proponer una comisión conjunta que incluya representantes de la EEC y de la Unión Europa. El nuevo organismo se deberá concentrar en la creación de un espacio económico común que abarque del Atlántico al Pacífico y de Escocia a Nueva Zelanda, con la visión de formar un mercado común pan europeo. En el futuro se crearían las instituciones de mercados supranacionales pan continentales, como la Comisión continental y el Banco continental, para proporcionar la reglamentación universal de la UE y de la Unión euroasiática y para establecer el programa del progreso futuro.

Con el cumplimiento de las medidas mencionadas arriba en colaboración con todas las partes sanas del mundo, el nuevo dirigente ruso podrá conducir la transformación mundial en marcha lejos del caos controlado y hacia un progreso positivo y constructivo.

* Igor Panarin, doctor en ciencias políticas, profesor de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Academia Diplomática de la secretaria de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa. Este artículo fue originalmente publicado en el sitio Russia Today, el 2 de marzo pasado.

-------------------------

Banco de los BRICS en la ruta correcta

MSIa Informa, 9 de marzo de 2011.-La propuesta del "Banco de los BRICS" o "Banco Sur-Sur", fue presentada por India, en la reunión de los ministros de Hacienda del grupo, al margen de la reunión oficial de los ministros del G-20 en México. La entidad funcionaría como un banco multilateral de desarrollo, encabezado solamente por economías emergentes.

La sugerencia se ha venido discutiendo desde finales del 2011, pero ganó puntos ante la intención manifiesta de los EUA de nombrar a otro norteamericano como sucesor de Robert Zoellick en la presidencia del Banco Mundial, en junio próximo, en una señal de que no están dispuestos a romper el acuerdo informal que ha mantenido el control del banco en manos de Washington, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) es controlado por los europeos.

Según el corresponsal de la publicación brasileña Valor Econômico, Alex Ribeiro (27 de febrero del 2012), en principio, Brasil había simpatizado con la idea, aunque todos los involucrados reconocen que, de aquí en adelante, de trata de una propuesta a largo plazo.

No obstante, el mero hecho de haber sido lanzado públicamente es indicativo, no solamente de la autoconfianza que hasta hace poco no era común entres estos países, sino, también, de la percepción de que ellos pueden - y deben- indicar una actitud diferenciada ante un escenario global en rápida transformación.

El Dr. Boris Martinov, director del Instituto de América Latina de la Academia Rusa de Ciencias, confirmó esta percepción y fue más lejos: para el, los BRICS pueden representar "una nueva filosofía civilizadora". En entrevista al sitio Voz de Rusia (27 de febrero del 2012) afirmó:

"Los problemas globales no faltan. Pero no se resuelven -apenas se formulan, mientras que los fenómenos críticos se agravan cada vez más. Los países occidentales ya no disponen de fuerzas y ambiciones suficientes para remediar la situación. Y aquí pasa a desempeñar un papel activo el grupo formado por Brasil, Rusia, India, China y África del Sur -el llamado BRICS. El enfoque de los EUA para solucionar los problemas complejos es bien conocido: bombardear y otra vez bombardear- El grupo BRICS rechaza esta política y acciones semejantes. Los países gigantes emergentes representan interés para nosotros, en primer lugar, porque pueden introducir una nueva filosofía civilizadora. Esta estructura única simboliza de forma más patente una transición de unipolaridad a una estructura mundial más justa".

En otra entrevista, al Diario de Rusia, del 12 de febrero pasado, Martinov destaca las relaciones de Rusia con Brasil, defendiendo que los dos países deberían empeñarse en profundizarlas:

"Nos gustaría que hubiera mayor dinámica entre Rusia y Brasil. La crisis económica y financiera de 2008 obstaculizó nuestros planes, principalmente sobre el comercio bilateral, lo cual también terminó acabando por estancar las relaciones exteriores. Brasil es un socio serio, que exporta gran cantidad de artículos con alto grado de procesamiento y tiene una economía competitiva. Este país es el tercero del mundo en aprovisionamiento de aviones civiles y el primero en exportación de etanol. Brasil, así como Rusia, tiene grandes reservas naturales. Ambos cuentan con inmensos territorios, como la Amazonia y Siberia, que necesitan de más seguridad, más presencia y mejor distribución de recursos. (…)

"Brasil es uno de los principales socios estratégicos para Rusia, y es por eso que tenemos que estrechar nuestras relaciones bilaterales. Uno de los puntos a tomar en cuenta es la presencia brasileña en el escenario internacional. Rusia también tiene que ofrecer, como la construcción de gaseoductos y oleoductos. Por lo tanto, es necesario que nuestros empresarios estén atentos a estas oportunidades. También podemos crear áreas de cooperación, y una de ellas es el turismo. Debido a sus posiciones geográficas y a sus numerosos recursos, Brasil y Rusia tienen gran atracción para los turistas".

--------------------------

Brasil: Para qué una crisis militar.

MSIa Informa, 9 de marzo de 2011.-La tensión creada entre la cúpula del Gobierno Federal y el comando de las fuerzas armadas, en torno del rumbo que tomará la denominada Comisión de la Verdad, creada para insistir en el grado de responsabilidad que tuvo el gobierno militar en la violación de los derechos humanos, no puede ser entendida desde la estrecha visión de que es un paso necesario para que el país acierte sus cuentas con la historia.

La persistente embestida de los grupos más radicales del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) y el conglomerado de ONG que han llegado a influir en las decisiones de Gobierno Federal, se convierte en la presión interna que ejercen desde el exterior los centros de poder anglo-americano contra las instituciones de los Estados nacionales de Iberoamérica, en particular contra sus Fuerzas Armadas.

Es relevante destacar que el tema de los derechos humanos se ha exacerbado casi en las vísperas de la próxima visita de la presidente Dilma Rousseff a los Estados Unidos. En este contexto lo que resalta en primer lugar, es el deseo de ese poder hegemónico de forzar una reorientación de la política externa brasileña, de tal forma que se pliegue con la de los EUA, a tal grado que abandone sus iniciativas diplomáticas independientes en relación a la integración de América del Sur y al Medio Oriente.

Es posible que ni la secretaria de Derechos Humanos, María do Rosario, ni su colega de Política para las Mujeres, Eleonora Menicucci, perciban lo anterior, cuando proclaman sus diatribas contra las Fuerzas Armadas, e insisten en representar los intereses de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que ha definido como no válida la Ley de Amnistía de 1979, mediante la cual se puso fin a un conflicto interno limitado. La ley fue efectivamente motivada para reconciliar los intereses nacionales.

Diplomacia de los derechos humanos.

Es un hecho irrefutable, que en las últimas décadas, los temas de los derechos humanos, protección del medio ambiente, asuntos indígenas, e igualdad racial, han sido intensamente manipulados por el poder anglo-americano, como parte del programa de la "globalidad" y del debilitamiento del Estado nacional soberano; un utópico mundo que dicen "post westfaliano", con un poder creciente de ONG que tienden a ser elevadas al rango de representantes de los intereses de toda la sociedad, o de parte de ella.

Pero como se ve en la práctica, muchas de esas ONG son auténticos agentes de una especie de guerra irregular, que llegan a influir en la formulación de políticas públicas y acciones gubernamentales que únicamente interesan a sus patrocinadores, entre ellos gobiernos y fundaciones privadas extranjeras; la eficiencia lograda es comparable a las metas que se alcanzarían con acciones militares clásicas -lo que se encuadra en el concepto de guerra de cuarta generación, en la cual un Estado soberano se opone a elementos no estatales (aunque se encuentren al servicio de otro Estado nacional).

Una nítida demostración del carácter de las presiones externas angloamericanas que se llevan a cabo mediante una diplomacia subalterna u oficiosa, fue la amenaza del Centro para la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), una ONG sin país sede definido, de desatar una campaña internacional contra Brasil, en caso de que el país no cumpla con la decisión de la CIDH para castigar a los que violaron los derechos humanos en el episodio de la guerrilla de Araguaia, ocurrida a principios de la década de los 1970s. Su directora, Beatriz Affonso abiertamente declaró que: "Este año se van a cumplir dos años sin avances sustanciosos. No tiene sentido para un país que quiere entrar al Consejo de Seguridad de la ONU negarse a avanzar en el castigo de los que, en nombre del Estado, cometieron esas violaciones. ¿Cuál es la aptitud del Estado brasileño para decidir sobre posibles intervenciones en otros países?", según informó el periódico O Estado de São Paulo, el 26 de febrero pasado.

El concepto de derechos humanos que tales grupos defienden, refleja un entendimiento maniqueo, que los convierte en un ente abstracto y difuso, en gran parte desvinculado, de la imagen cristiana del hombre, del bien común y de los intereses nacionales más profundos.

Desafortunadamente, la reacción intempestiva de la presidente de la República, al determinar que el secretario de la Defensa, Celso Amorim procediera a aplicar un castigo a los clubes militares que se manifestaron públicamente contra los deseos de las secretarias de Derechos Humanos y de la Mujer, denota que en este episodio, la jefe de Estado no ha respondido objetivamente al papel que ocupan las Fuerzas Armadas brasileñas en un momento de redefinición del orden de poder mundial, donde Brasil ocupa un espacio.

De hecho, Brasil es el único miembro del grupo de los BRICS, con capacidad militar inferior a sus dimensiones y potencialidades económicas. Actualmente, es incapaz de fuerza disuasiva contra cualquier eventual agresión externa de importancia. Además, es visible el ejemplo de Argentina donde el revanchismo político castigo las condiciones operacionales de las Fuerzas Armadas, a tal punto que la dejó impotente frente a las recientes provocaciones del Reino Unido, en torno a la disputa por las Islas Malvinas.

Teniendo en cuenta las turbulencias, bélicas y financieras, que caracterizan el mundo hoy día, no sorprende que los socios brasileños en el BRICS, sobretodo, Rusia y China, se preparen para las contingencias. Es evidente que Brasil, necesita establecer sus planes estratégicos con soberanía y trabajar, si es necesario, a marchas forzadas, para alcanzar el objetivo. Por eso es imperiosa la unidad nacional, no es el momento de darse el lujo de inflamar inútiles disidencias internas, provocadas por grupitos de individuos que se comportan como viudos de la Guerra Fría.

-----------------------

La lista maltusiana del PNUMA

MSIa Informa, 9 de marzo de 2011.-En la obstinada campaña por convertir la Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo Sustentable (R{io+20) en un marco político nuevo de alcance global para la implementación de una agenda cada vez más cuestionada, el aparato ambientalista internacional acaba de divulgar un manifiesto el pasado 24 de febrero, titulado Foresight Report (Informe de Pronósticos), el cual integra una iniciativa del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), entidad que se pretende convertir en una agencia ambiental mundial.

El informe, elaborado después de una consulta electrónica respondida por 438 científicos de todo e mundo, apunta que serían 21 los mayores desafíos ambientales en el siglo XXI. La lista demuestra, una vez más los cuestionables criterios que han orientado las discusiones referentes a los grandes problemas enfrentados por la Humanidad, ubicando los temas ambientales en lo más alto de la lista y reforzando la inadecuada percepción general de la inminencia de una crisis ambiental de proporciones planetarias.

Con temas que incluyen los riesgos de escasez de minerales estratégicos (lugar 14), desactivación de reactores nucleares (17), retracción de glaciares (21) y otros, salta a la vista, por ejemplo, la ausencia de alguna mención que haga explícito el mayor problema ambiental del planeta, las consecuencias de la insuficiencia de infraestructura en el aprovisionamiento de agua y el saneamiento básico, lo que afecta a más de la mitad de la población mundial.

El tema 15, referente a la "degradación de las aguas interiores en los países en desarrollo", apenas si comenta, genéricamente:

"La degradación de la calidad del agua, las modificaciones de los canales (de lechos y ríos) y la pesca excesiva son algunos de los factores que representan una amenaza creciente a los ecosistemas de agua dulce y a las reservas pesqueras de los países e desarrollo. Pero, en la medida en que los países en desarrollo se encuentren al borde de una degradación a gran escala de sus aguas interiores, tienen la opción de reducir esta, haciendo uso de tecnologías y técnicas de gestión hídrica que no estaban disponibles en los países de Europa y de América del Norte, en la época en que comenzaron a contaminar sus vías acuáticas".

Ahora bien, las "tecnologías y técnicas de gestión hídrica" empleadas por los países avanzados, desde el siglo XIX, fueron, principalmente, el saneamiento básico, el control progresivo de los vertidos industriales, una mejor disposición de la basura urbana y la planeación integrada de la utilización de los recursos hídricos -en este caso, siguiendo el modelo de la Autoridad del Valle del Tennesse (TVA) norteamericana. Otra vez, el texto hace explícita la intención de concretar la vieja aspiración del aparato ambientalista, la creación de un órgano ambiental mundial dotado de atribuciones y poderes vinculantes a todos los países. El resumen ejecutivo del informe afirma:

"El actual sistema de gobernanza ambiental internacional, con su laberinto de acuerdos multilaterales interconectados, evolucionó durante el siglo XX y muchos creían que era inadecuado para el siglo XXI. Algunos comentaristas pensaron que este sistema carece de la necesaria representatividad, atribución de responsabilidades y efectividad, para la transición hacia la sustentabilidad, y que un nivel de participación y transparencia mucho más elevado se hace necesario. Se están probando nuevos modelos de gobernanza, abarcando desde asociaciones público-privadas-comunitarias y alianzas entre ambientalistas y otros grupos de la sociedad civil."

El segundo lugar de la lista es descrito como "transformando las capacidades humanas para el siglo XXI". Entre ellas, se destaca la falta de profesionales capacitados para las actividades referentes al desarrollo sustentable. Un ejemplo citado por el coordinador del informe, el director científico del PNUMA, Joseph Alcano, es la escasez de ingenieros capacitados para diseñar generadores solares en EU, además de la inexistencia de técnicos especialistas en el manejo de la "basura atómica" resultante de la desactivación de las plantas nucleares (Valor Econômico, 24 de febrero de 2012).

Otra ausencia notable en el listado de los "desafíos" es la falta de mención de la disfuncionalidad del sistema financiero internacional en su actual forma, cuyas distorsiones perjudiciales para la economía física de las sociedades de todo el planeta constituyen, por mucho, el mayor factor de "insustentabilidad" para la economía mundial y sus implicaciones sociales y políticas.

Como un número cada vez mayor de comentaristas lo han observado, no hay manera de separar la resolución de los problemas ambientales del ámbito regional y local que afectan a cada país, de una reconfiguración global del sistema financiero, volviendo a ponerlo al servicio de la economía real y abriendo camino para la elevación general de los niveles de vida de la población mundial, de la cual las cuestiones ambientales no pueden ser desvinculadas. Sin embargo, sería ilusorio espera que los tecnócratas ambientalistas del PNUMA y los científicos impregnados del discurso del ambientalismo tuvieran semejante percepción.

Quién es el Dr. Joseph Alcano

Para quien haya seguido las operaciones del aparato ambientalista internacional en las últimas décadas, el informe del PNUMA no constituye sorpresa alguna. De hecho, desde su creación, en 1973, el organismo ha actuado como punta de lanza institucional de la agenda alarmista y antidesarrollo del ambientalismo internacional.

Para no dejar dudas, su director científico, el Dr. Joseph Alcano, es un protegido del fundador y primer director ejecutivo, el magnate canadiense Maurice Strong, el cual fue secretario general de las primeras grandes conferencias ambientales de las Naciones Unidas, en Estocolmo (1972) y en Río de Janeiro (1992), para las cuales la Río+20 representa una continuidad.

Desde el año 2006, Strong se encuentra "autoexiliado" en Pekín, donde fue a residir para protegerse de los escándalos de corrupción del esquema de intercambio de petróleo por alimentos en Irak, supervisado por la ONU, en el cual era asesor especial del secretario general Kofi Annan. De nacionalidad norteamericana, Alcano es el típico tecnócrata supranacional "globalizado", habiendo residido en siete países y ocupando puestos directivos en varias instituciones clave del aparato ambientalista. Poseedor de un doctorado en Ingeniería Civil y Ambiental por la Universidad de California (Davis), es especialista en desarrollo y aplicación de modelos ambientales y climáticos globales, habilidad desarrollada por una década de trabajo en el Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA) de Laxenberg, Austria, entidad cuya importancia para el desarrollo del ambientalismo es inversamente proporcional a su conocimiento público. Entre sus principales contribuciones se destaca una activa participación en el proceso que llevó a la creación del Panel Intergubernamental sobre Cambios Climáticos (IPCC) hacia finales de la década de 1980, además del establecimiento del Protocolo de Kyoto, en 1997. En los dos últimos informes del IPCC, aparece como uno de los autores principales.

El grado de compromiso del Dr. Alcano con la agenda alarmista sobre cambios climáticos se puede constatar por un revelador e-mail enviado a algunos de sus colegas del IPCC, en el período inmediatamente anterior a la ronda final de negociaciones del Protocolo de Kyoto, el cual salió a la luz pública en ocasión de la divulgación de los archivos de la Unidad de Investigaciones Climáticas de la Universidad de East Anglia, hacia finales del 2009, al que se le conoció como el "escándalo Climagate". En el mensaje, fechado el 9 de octubre de 1997, referente a la divulgación de un manifiesto de científicos simpatizantes del tratado, el Dr. Alcano hace explícitos sus valores éticos y las articulaciones internas del aparato ambientalista:

"Parece que han andado ocupados haciendo buenas cosas por la causa. Me gustaría ubicar dos cuestiones importantes:

"Distribución de los endosos

"Estoy enfáticamente a favor de una distribución tan amplia como lo más rápido posible, para los endosos. Creo que la única cosa que cuenta son los números. La prensa dirá "1 000 científicos firmaron" o "1 500 firmaron". Nadie checará si son 600 PHds contra 2 000 que no son. Solo mencionarán a los más eminentes, pero esto es otra historia.

"Conclusión: Olvídense de la selección, olvídense de pedirles sus últimas publicaciones (la mayoría los ignorará). ¡Consigan esos nombres!"

"Timing

"(…)2. Si el Manifiesto sale apenas algunos días antes de Kyoto, temo que los delegados que queremos influenciar no tendrán tiempo de prestar atención a ella. Deberíamos darles algunas semanas para oír hablar de eso.

"3. Si Greenpeace tuviera un evento una semana antes, deberíamos hacer el nuestro una semana antes que ellos, de modo que ellos y otras ONG puedan extender aún más la voz sobre el Manifiesto. Por otro lado, no sería tan malo divulgar el Manifiesto en la misma semana, pero en un día diferente. La prensa podría apreciar escuchar el mensaje en dos direcciones bien diferentes".


::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2012::

No hay comentarios.:

radioamloTV