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lunes, febrero 23, 2009

Panista de Guanajuato inicia campaña con lema de AMLO

El empresario Miguel Ángel Salim Alle se registró como precandidato del Partido Acción Nacional a la alcaldía de León al grito de "¡sonríe, ya ganamos!"

Xóchitl Álvarez/corresponsal
El Universal
León Gto. Domingo 22 de febrero de 2009
19:10

Con el abrigo de un grupo de políticos en el poder y al grito de "¡sonríe, ya ganamos!", de sus colaboradores, el empresario Miguel Ángel Salim Alle se registró este domingo como precandidato del Partido Acciòn Nacional (PAN) a la alcaldía de León.

Salim Alle contenderá por la candidatura con el ex subsecretario de la Reforma Agraria, Ricardo Sheffield Padilla, de línea calderonista, el 22 de marzo en que 1069 panistas con derecho a voto elegirán a su abanderado para las elecciones del 5 de julio.

Ricardo Sheffield de 42 años de edad, se registró el sábado como aspirante a la candidatura en compañía de 600 panistas, entre ellos Secretario federal de Salud, José Ángel Córdova Villalobos y de Mercedes Fox, hermana del ex presidente Vicente Fox, delegados federales y dirigentes populares.

A la voz de "¡somos militantes!", los seguidores de Sheffield pidieron equidad en el proceso interno, luego de que en la revista oficial del PAN municipal se promueve a Salim e identifican a éste como el favorito del gobernador.

Este domingo, Miguel Ángel Salim, ex secretario de economía local, exhibió una lista con los nombres de políticos que lo apoyan, entre estos del el empresario Elías Villegas Torres, a quien se le identifica como cabeza de la organización de ultraderecha El Yunque y el alcalde de León, Vicente Guerrero Reynoso. Salim asegura que tiene el respaldo de 606 militantes.

En su ceremonia de registro, desde el micrófono el animador reiteró el tres ocasiones, el lema de campaña del ex candidato presidencial perredista, Andrés Manuel López Obrador: "¡sonríe, ya ganamos!, que Salim asentía complacido.

"Como dijo aquél: ¡Sonríe, ya ganamos!", "¡sonríe, ya ganamos!", recitaba el maestro del ceremonias alentado por las porras de legisladores y funcionarios del gobierno del estado y municipio.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

sábado, enero 17, 2009

Guanajuato y la dictadura de las “buenas costumbres”

tomen su beso foto: Cesar Huerta/Extensión Medios

Editorial

La Jornada

El episodio en torno al bando de policía y buen gobierno aprobado hace unos días por la mayoría panista del ayuntamiento de Guanajuato, y declarado en suspenso por el edil de esa capital, Eduardo Romero Hicks, tras las numerosas expresiones de protesta y hasta de burla que generó, constituye un ejemplo claro de la ideología y de los métodos de gobierno del partido que hoy detenta el poder federal. El reglamento referido imponía multas y penas de cárcel para comportamientos que algunas mentalidades cavernarias consideran ajenas a los “valores” y a la “civilidad” cuando se realizan en espacios públicos, como besarse, pronunciar “palabras altisonantes”, realizar manifestaciones, pedir limosna, dar orientación no solicitada a los turistas y, en general, “toda conducta que propicie el afeamiento de la ciudad”.

El bando, aunque políticamente inviable, como lo demostró el escándalo al que dio lugar, puso de manifiesto lo lejos que están dispuestos a llegar algunos segmentos del panismo en materia de provocaciones autoritarias, y obliga a preguntarse si tales segmentos realmente actúan por su cuenta o si realizan un sondeo sistemático de los ánimos sociales para detectar huecos en el desarrollo de la conciencia cívica del México moderno a fin de intentar una regresión política de grandes proporciones. Porque si bien la dirigencia nacional de los albiazules se deslindó con presteza del disparatado reglamento, ha guardado silencio ante otros hechos contrarios al espíritu de tolerancia y de respeto a la diversidad y a los derechos humanos y sociales conquistados por la ciudadanía en décadas recientes: hace un par de años, por ejemplo, el panismo guanajuatense intentó una reforma legal bárbara para penalizar la interrupción de embarazos producto de una violación, en lo que pretendió ser una respuesta a la despenalización del aborto emprendida por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; el año pasado el gobernador de Jalisco, Emilio González Márquez, intentó financiar con fondos públicos la erección de un santuario cristero, y hace apenas unos días empezó en esta capital un cónclave que reúne a lo más reaccionario del catolicismo para defender lo que la jerarquía eclesiástica llama “valores familiares” –en realidad, un conjunto de preceptos orientados a imponer la sujeción a los dictados católicos en individuos y familias–, y que si bien fue desairado por el pontífice Benedicto XVI, contó nada menos que con la presencia militante del titular del Ejecutivo federal, Felipe Calderón Hinojosa. En todos esos casos, en los que se ha hecho ostentación de conservadurismo anacrónico, intolerancia, hipocresía y moralismo mojigato, la dirigencia de Acción Nacional ha guardado silencio o, peor aún, ha salido en defensa de tales posturas.

No resulta exagerado, por ello, suponer que el panismo gobernante no sólo pone en práctica los excesos más dañinos de la ideología neoliberal con métodos de control del poder heredados del priísmo jurásico, sino pretende operar un retroceso del país a los tiempos previos a la separación entre la Iglesia y el Estado y a las épocas en las que se intentaba regular la vida social por medio de los otrora célebres manuales de buenas costumbres.

Por fortuna, la reacción no ha corrido con mucho éxito en tales empeños y no pocas veces ha debido dar marcha atrás ante el rechazo social. Pero el partido gobernante y sus afiliados tendrían que darse cuenta, tras ocho años de ejercer la Presidencia y varios más de haber alcanzado sus primeras gubernaturas, que México está instalado en el siglo XXI y que los problemas nacionales del presente no están en un déficit de buenas costumbres, sino en la desigualdad, la pobreza, la impunidad, la corrupción, la crisis de representatividad y la falta de sentido de realidad que afecta a buena parte de los funcionarios.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2008::

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