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miércoles, septiembre 23, 2009

El culebrón de la “Villa Panamericana”

Alrededor del Parque Morelos Foto: César Huerta/Extensión Medios

JORGE GÓMEZ NAREDO

¿Por qué tanta complicación?, ¿qué intereses particulares, de grupo y empresariales, han jugado papeles protagónicos en la edificación de la Villa Panamericana?, ¿cuáles fueron los proyectos planteados desde un principio?, ¿por qué si la construcción de la Villa en el parque Morelos no se había aceptado, según el presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), se buscó hacerla ahí con tanto ahínco, terquedad y gastando tanto dinero?, ¿cuántas veces ha mentido el presidente municipal tapatío?, ¿y por qué lo ha hecho?, ¿protegiendo qué intereses?

Mario Vázquez Raña es el presidente de la Odepa. Lleva en dicho puesto desde 1975, es decir, 34 años. Además de ello, es dueño de una de las cadenas periodísticas más grandes de América Latina. Tiene periódicos para aventar para arriba. Su poder en el deporte latinoamericano no es poco. Él puede decidir, en todo caso, el futuro de los Juegos Panamericanos a celebrarse (ya no se sabe si probable o improbablemente) en Guadalajara en 2011. En una carta dirigida a un periódico local, y en contestación a un editorialista (de los más conservadores de dicho diario: ¡y eso ya es decir!), Vázquez Raña mencionó: “En marzo del presente año, en la reunión del Comité Ejecutivo de la Odepa celebrada en la Ciudad de Guadalajara, la Comisión de Coordinación de la Odepa le informó al Comité Organizador que el Proyecto de la Villa Panamericana en el parque Morelos no reunía los requisitos mínimos exigidos, por lo que debía buscarse otra alternativa y presentarla a la Odepa en el mes de abril. Ninguna de las recomendaciones de la Comisión fue tenida en cuenta”. Y reafirmó: “Debo ser categórico, la Odepa nunca aprobó oficialmente la ubicación de la Villa Panamericana en el parque Morelos”.

Es decir, el proyecto de la Villa Panamericana en el parque Morelos jamás fue admitido por la Odepa. ¿Por qué, pues, se gastó tanto dinero en proyectos arquitectónicos y en la compra de fincas?, ¿por qué se echó a los vecinos de la zona de sus casas?, ¿por qué se establecieron mecanismos de presión para que los inconformes con la Villa se fueran, para que cedieran y vendieran sus propiedades?, ¿por qué se dilapidó tanto dinero?, ¿para qué fines?, ¿para qué intereses?

Mario Vázquez Raña no es un dechado de honorabilidad ni virtudes. El control que ha tenido y que tiene del deporte mexicano y latinoamericano es, por lo menos, criticable. Y claro, sabe de política, es un viejo lobo de mar. Por eso, la carta publicada en un medio local significa algo: un golpe a la alcaldía de Guadalajara, en especial a Alfonso Petersen Farah, pero también a quienes apoyaron a éste en la construcción de la Villa Panamericana en el parque Morelos.

La misiva de Vázquez Raña pronto causó conmoción en varios empresarios y dirigentes deportivos de Jalisco. El presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Miguel Alfaro Aranguren, pidió “más trabajo, más sensatez, más coordinación y yo creo que menos declaraciones”. Carlos Andrade Garín, el director del Comité Organizador de los XVI Juegos Panamericanos de 2011, admitió que la Villa en el parque Morelos jamás fue aprobada en la Odepa, y mejor optó por el olvido: “ésa ya es una historia vieja, le damos vuelta a la página: la Villa del centro fue rechazada”.

La construcción de la Villa Panamericana parece un culebrón, de esos que hacen llorar; de esos que tienen intrigas y traiciones, lealtades no muy leales y juegos de poder; de esos donde hay intereses ocultos y negocios insospechados. Alfonso Petersen Farah debe dar una explicación: ¿por qué si la Odepa no aprobó jamás el proyecto de la construcción de la Villa Panamericana en el parque Morelos, se gastaron alrededor de 350 millones de pesos en fortalecer dicho proyecto?, ¿por qué la insistencia?, ¿por qué la tozudez?, ¿a quién se iba a beneficiar con la construcción de la Villa Panamericana en el parque Morelos?, ¿era verdaderamente para “rescatar” el centro histórico?, ¿o para hacer pingües negocios privados?

Queda la idea de un negocio entre autoridades y empresarios (un negocio bastante abundante) que se vino abajo; queda la idea de redes de corrupción; queda la idea de que la construcción de una Villa enriquecería a unos cuantos (que son los de siempre). Esas ideas quedan, no se van. Y Alfonso Petersen Farah no hace nada para borrarlas. Hoy, de-sesperados, sin negocios boyantes en puerta, el Comité Organizador de los XVI Juegos Panamericanos convoca a particulares para una Villa (digamos, una Villa exprés) “concluida y entregada al Comité Organizador a más tardar el 30 de junio de 2011 para su utilización y será regresada a su propietario a más tardar el 30 de noviembre de 2011”. Parece que el negocio se les fue. Pero no se cante victoria: con estos panistas y empresarios jaliscienses nunca se sabe.

jorge_naredo@yahoo.com



::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

martes, agosto 25, 2009

Gobernador condiciona dinero para Villa Panamericana

El Gobierno del Estado reitera su disposición a apoyar al municipio de Guadalajara para edificar la Villa Panamericana. ARCHIVO

  • Los panamericanos se harán en Guadalajara y se harán de buena manera: Emilio

'El recurso no se irá a fondo perdido': Emilio González

GUADALAJARA, JALISCO.- El Gobierno del Estado reitera su disposición a apoyar al municipio de Guadalajara para edificar la Villa Panamericana en el parque Morelos; sin embargo, el mandatario estatal Emilio González Márquez advierte algunas condiciones para que se concrete esta ayuda.

En primer término, el titular del Poder Ejecutivo señala que la entrega del recurso no se irá a fondo perdido, dijo que el recurso que otorga el gobierno al Ayuntamiento tapatío debe regresar a las arcas estatales, aunque aclaró que aún no se define el esquema ni el monto a entregar para edificar la Villa Panamericana, adelanta que podría tratarse de un esquema en el que el Gobierno de Jalisco funja como aval del Ayuntamiento de Guadalajara.

“No podemos dar dinero para fondo perdido, el gobierno no puede apoyar así a la Villa Panamericana. Buscamos la recuperación del recurso a través de la venta de la villa, podemos apoyar e incluso financiar a través de un crédito puente, pero también analizamos otras propuestas, lo que tenemos completamente descartado es que el dinero se vaya a fondo perdido”.

González Márquez reconoció que en Guadalajara se trabaja bajo la presión del tiempo, pues en un mes debe comenzar la edificación del proyecto Alameda, no obstante, aseguró que la sede para los Juegos Panamericanos fue otorgada a Guadalajara y es seguro que la Perla Tapatía siga siendo quien lidere el proyecto.

Por otra parte, el gobernador confió en la madurez del presidente municipal, Alfonso Petersen Farah y del candidato electo, Aristóteles Sandoval para concretar este proyecto trascendental para Jalisco.

“Sé que ambos equipos están a la altura. Los Juegos Panamericanos se llevarán a cabo en Guadalajara y se harán de una buena manera. La Villa Panamericana se debe construir en el lugar que más convenga a la ciudad y coincido con el presidente Alfonso Petersen que este lugar es Guadalajara”.

Cuestionado en torno a la oposición reiterada de regidores del PRI y el PRD a que el Ayuntamiento contraiga una deuda, el gobernador justificó a los ediles argumentando que, “probablemente no tienen información para tomar una decisión tan importante como ésta”.

EL INFORMADOR/ ZAIRA RAMÍREZ

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

domingo, agosto 23, 2009

Juegos Panamericanos… ¿Y la gente?

Evento con empresarios para "vender" el proyecto de los Juegos Panamericanos Foto: César Huerta/Extensión Medios

Jorge Gómez Naredo

La Jornada Jalisco

La Villa, ¿se construirá?, ¿dónde?, ¿cuándo se concluirá? ¿O quizá todo se irá abajo y Guadalajara perderá la sede de los Juegos Panamericanos 2011? ¿Qué sucederá en esta novela de inversionistas y políticos enfurruñados, de errores y declaraciones grandilocuentes, de berrinches y lágrimas derramadas? ¿Qué será en realidad lo que pasará? Hasta ahora, nadie lo sabe: el cuento sigue y la trama de va complejizando, se hace más intrincada, más cargada de dosis de suspenso y asombro.

Guadalajara quería endeudarse. O mejor dicho: quienes gobiernan este municipio querían pedir un préstamo de mil millones de pesos para la construcción del inmueble que albergará a los atletas dentro de dos años (si es que se llegan a celebrar los Juegos Panamericanos en la capital de Jalisco). Alfonso Petersen Farah, alcalde de Guadalajara, trató de convencer a la oposición, de decirle: miren, miren, pongan atención, ganaremos dinero, perderemos nada y saldrá todo a la perfección. Pero los contrarios no le hicieron caso, no le creyeron. O más bien, no les convenía el negocio. Los tapatíos miraron nomás la discusión de lejos; algunos ni eso. Muchos ni la escucharon. Y es que arriba se pelean y se pelean, arriba se lanzan insultos, y abajo, nomás se ve u oye. O a veces ni eso.

¿De quiénes son los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011? Y es que los Juegos tienen dueño. O tienen dueños. ¿Quién o quiénes los consiguieron?, ¿quiénes los buscaron?, ¿todo nació del interés popular?, ¿hubo festejos cuando se le concedió la sede a Guadalajara?, ¿juegos pirotécnicos, gente en las calles bailando, feliz del logro? No. Nada de eso existió. Fue un proyecto de unos cuantos, un proyecto que se pensó (pecando de ingenuidad) en beneficio de la sociedad; pero a ésta, no se le tomó en cuenta. Ahora nos dicen que habrá más infraestructura deportiva, que los estadios de atletismo y de natación (próximo a construirse), serán modernos y ayudarán al desarrollo del deporte, y que Jalisco seguirá siendo campeón de las Olimpiadas Nacionales hasta que el mundo estalle y el universo desaparezca. O hasta que el país se venga abajo y las Olimpiadas Nacionales ya no existan. Eso nos dicen y eso nos repiten: que los Juegos son de todos los tapatíos. Vale la pena preguntarse, ¿y esto, es cierto?

Los Juegos Panamericanos darán proyección a Guadalajara, de ello no cabe ninguna duda. Pero una proyección limitada (incluso marginal), no tan amplia como unos Juegos Olímpicos. Atraerán turismo, y consumo, y habrá hoteles llenos, pero no cambiará la faz de esta ciudad ni hará menos pobres a los pobres. Sí, habrá más infraestructura deportiva, pero, ¿acaso no es labor de los distintos gobiernos dotar de espacios para el esparcimiento y el acondicionamiento físico a la población? Parecería que en Guadalajara (y en Jalisco en general), se quieren tener muchos atletas de alto rendimiento y no a una ciudadanía (es decir, a los muchos), activos deportivamente: ¿cuántos espacios se tienen por colonia para practicar deporte?, ¿cuántas unidades deportivas son manejadas por el estado y cuántas por la iniciativa privada?, ¿cuántas están abandonadas?, ¿cuándo habrá mayor número de espacios para que niños, jóvenes, adultos y ancianos practiquen algún deporte? Ganar las Olimpiadas Nacionales y ser sede de unos Juegos Panamericanos no indican que la población en general haga más deporte y tenga mayor contacto con zonas de esparcimiento. Sí, son logros (10 años de ser primeros en las Olimpiadas Nacionales), pero esos logros no forzosamente se transforma en mayores beneficios para toda la sociedad, para el pueblo.

¿Dónde está la ciudadanía en los Juegos Panamericanos 2011?, ¿dónde la discusión con vecinos, con organizaciones civiles?, ¿por qué el Ayuntamiento de Guadalajara (el grupo encabezado por Alfonso Petersen) no ha logrado entusiasmar a los tapatíos (y a los jaliscienses en general) con este evento deportivo?, ¿qué ha faltado? La gente: sí, la gente ha faltado. Los Juegos Panamericanos se han discutido arriba, se han ideado arriba, se han peleado arriba, ¿y abajo? Nada más se ven los manoteos, sólo se escuchan las algazaras y los llantos. O a veces ni eso.

Si los Juegos Panamericanos (que se están pagando con dinero público) no se acercan a la gente, no se discuten con la gente, están destinados al fracaso. Parece que ahora ya es demasiado tarde para decirle al pueblo que hay Juegos, y para preguntarle a la ciudadanía, y consultarla, y hablar con ella, sondearla, hacer un diálogo, ejercer el espíritu democrático. Sí, es demasiado tarde. Seguramente varios empresarios invertirán en la Villa, y el gobierno estatal impedirá la debacle. Incluso el gobierno federal puede (ya en el paroxismo) llegar y evitar la catástrofe. Pero se seguirá sin la gente. Como suelen hacerlo los de arriba, sean del PAN o del PRI. Y también del PRD.

jorge_naredo@yahoo.com

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

miércoles, agosto 19, 2009

Mensaje a las Redes: Sin condiciones (Villa Panamericana)

Foto: César Huerta/Extensión Medios


Sin Condiciones


A quien le pueda pesar. En la actual circunstancia en que nos encontramos —producto del imperio sistemático de la despiadada estrategia de la imposición mercantilista de la voluntad por hacer del deporte el triste rey de los payasos— algunos en Guadalajara buscan afanosamente aferrarse a la ilusión de unos juegos cuya urgencia innecesaria no es más que la expresión del alboroto y falta de visión de largo plazo que los atormenta y de paso amedrenta a quienes no compartimos sus mismas expectativas.

El discurso a favor de la realización de los Panamericanos es un hermoso sofisma que ronda el universo de los sueños que hemos sido incapaces de soñar. Se nos quiere hacer creer que su puesta en escena atraerá desbordados beneficios y que por fin alguien en el mundo sabrá de nuestra existencia. ¡Ajá!

El argumento falaz e impertinente es que los juegos son nuestros (si son de la Odepa) y que con ellos se detonarán las inversiones y el turismo, y así la economía —como el minilibramiento— llegará a Jauja…por fin saldremos de pobres y por añadidura devendrá el desarrollo cualitativo de la urbe en todos los órdenes: como por arte de magia y —como dijo el zorro del bajío— en conjunción con los astros, seremos testigos del vertiginoso incremento de la escasa calidad urbanística y espacial del entorno construido mediante la depredación de la naturaleza; tendremos la satisfacción de contar con los más eficientes y avanzados sistemas de inmovilidad a escala mundial; portaremos la insignia del orgullo paradigmático que le dirá a los habitantes del orbe cómo se debe hacer para planear el futuro y retroceder para quedar en el pasado; podremos estar seguros que la ciudad estará a la altura de la vanguardia cultural y deportiva que será ejemplo a no seguir; resolveremos con ineficacia las diferencias, los avatares y todos los bemoles y penurias que enfrentamos como sociedad a la hora de los acuerdos que —como los préstamos— jamás llegarán; nos colocaremos en el podio y nos colgarán la medalla de cobre por nuestra impericia e incapacidad para descifrar los códigos urbanos llenos de jeroglíficos.

Según el leal saber y entender de sus promotores, los juegos serían la solución que Jalisco necesita para comenzar a crecer de verdad, serían el pretexto para que la dinámica social gestione su propia riqueza y la cultura pudiera tener el escenario propicio para proyectar aportaciones valiosas, sobre todo en el ámbito deportivo... Y quizá no será así.

Lo que no queremos ver es que los Panamericanos son muestra fehaciente de la primacía del interés privado sobre la importancia de preservar el interés relativo a lo público; son un disfraz de cordero para la astucia y la sagacidad del mercado inmobiliario y del deporte con aportes del erario, sin riesgos para aquellos y sí con afectaciones a la salud de las finanzas municipales que comprometen los recursos de todos.

Tal parece que se cree que sin Panamericanos Guadalajara no tiene opciones. Más bien, lo que queda por decir, por ahora, es que el futuro de la metrópoli se ubica más allá de ellos y en las actuales circunstancias no existe un ambiente favorable y de ese modo los juegos no se pueden realizar sin condiciones.

Jorge Fernández

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

domingo, agosto 09, 2009

La Villa Panamericana: ¿amenaza o chantaje?

Imagen de Archivo Foto: César Huerta/Extensión Medios

Jorge Gómez Naredo

La Jornada Jalisco

¿Amenaza? ¿Chantaje? El jueves pasado, el gobernador de Jalisco declaró: “Si no se aprueba el crédito para la villa, no va a haber villa y no va a haber [Juegos] Panamericanos, es así de fácil”. ¿Qué significan las palabras de Emilio González Márquez?, ¿a quién o a quiénes van dirigidas?, ¿acaso a los tapatíos en su conjunto?, ¿o solamente al PRI, el partido con mayor oposición en el cabildo de Guadalajara?, ¿qué significan realmente las palabras del gobernador?: ¿Amenaza? ¿Chantaje?

La construcción de la Villa Panamericana se ha vuelto una imbricada enredadera donde todos es caos. Que sí; que no; que en el Parque Morelos; que mejor en otro lado; que en otros lados es inviable; que en el Parque Morelos o cambian de sede los Juegos; que mil millones de pesos para la construcción; que quizá un poco menos; que los constructores (la iniciativa privada) le entran, pero sin dinero; que el ayuntamiento paga todo (con el erario, claro está); que el PRI se la piensa y dice no; que el PRD ya no sabe ni lo que piensa ni lo que dice; que el “gobierno” (es difícil nombrar así a eso que encabeza Felipe Calderón) federal no tiene peculio y sólo apoya de manera moral (y “solidariamente”) a los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2001; que los del PAN se enojan; que los del PRI también; que son estrategias de estadistas en busca de gubernaturas; que son estrategias de un partido perdedor deseando venganza; que se carece de estrategias; que se habla con el hígado; que no hay nada claro. Sí, la construcción de la Villa Panamericana se ha vuelto un lío, un laberinto que parece llevar a ningún lugar.

La administración de Alfonso Petersen Farah ha sido errática en lo relativo a la construcción de la Villa Panamericana (y en muchos otros asuntos). Desde que se elaboró el proyecto para edificarla en las inmediaciones del Parque Morelos todo estuvo destinado al fracaso. Los vecinos se opusieron. Y lo hicieron con dignidad. Dijeron no. Resistieron, se organizaron, se movilizaron. Y siempre la respuesta de las autoridades fue de insensibilidad, de desdén hacia unos “pocos opositores”. La lucha prosiguió, no sin problemas: a unos engañaron, a otros amenazaron e instigaron, hubo los que vieron todo perdido y cedieron. A principios de 2008 los vecinos continuaban protestando. Un 25 de febrero de dicho año, en la entrada del Ayuntamiento, justo cuando Alfonso Petersen llegó, los manifestantes mostraron una cartulina con un mensaje muy claro: “Si creen que todo está dicho, se equivocan, la lucha apenas inicia”. Sí, la villa estaba destinada al fracaso.

La insistencia en la construcción de la Villa Panamericana en el Parque Morelos no se entiende. ¿Por qué la tozudez?, ¿por qué la obstinación?, ¿por qué la terquedad? Desde un principio hubo rechazo, hubo copiosas críticas, hubo voces argumentando beneficios económicos, políticos, mediático y logísticos si la villa se construía en otra zona. Nada hizo cambiar de parecer a Petersen. Y fue entonces que llegó la “crisis financiera” (que según Felipe Calderón ha sido una “tormenta perfecta”). Todo se transformó. Los proyectos babilónicos mutaron, se quedaron en el olvido y sólo se obtuvo lo que se pudo: el plan elaborado por Bosco Arquitectos.

Alfonso Petersen Farah está obstinado en construir una villa en un lugar que no es idóneo. Ya ha invertido bastantes millones de pesos (del erario público, por supuesto) en ese elefante blanco que será la Villa Panamericana en el Parque Morelos. Y necesita más: quiere que el Ayuntamiento se endeude por mil millones de pesos. En eso González Márquez lo apoya, amenaza a los opositores y los chantajea: si no hay crédito, no hay villa, y si no hay villa, no hay Panamericanos. ¿Y qué pasa si no hay Juegos Panamericanos?

Carlos Andrade Garín, presidente del Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y Apoyo a la Juventud (Code), mencionó el pasado jueves que la construcción de la villa Panamericana se estaba “politizando”. Pese a ello –dijo el funcionario– no hay vuelta atrás: los Juegos se celebrarán en Guadalajara, y la villa se hará. ¿Amenaza? ¿Chantaje?

¿Qué pasa si los Juegos Panamericanos de 2011, en lugar de efectuarse en Guadalajara, se llevan a cabo en otra sede?, ¿sería una pérdida millonaria para los tapatíos?, ¿se habrá malgastado todo lo que hasta ahora se ha invertido en infraestructura deportiva? La administración de Alfonso Petersen Farah (ahora apoyada por Emilio González Márquez) insiste en enredar más la organización de los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011: ¿por qué no ceder y hacer, en algún otro lugar, la Villa Panamericana?, ¿por qué no incluso edificarla en otro municipio de la zona conurbada?, ¿por qué el empecinamiento en construir un edificio que está destinado a causar problemas en buena parte del Centro Histórico de la ciudad?, ¿por qué no admitir los errores y aceptar que se han gastado millones de pesos en banalidades y elucubraciones de obras faraónicas que no se erigirán?, ¿por qué no impedir que se siga dilapidando el dinero tan estúpidamente? Pero parece que no hay oídos: solamente amenazas. Y chantajes, por supuesto.

jorge_naredo@yahoo.com



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domingo, agosto 02, 2009

Juegos Panamericanos y fracaso

Foto:César Huerta/Extensión Medios

Jorge Gómez Naredo

La Jornada Jalisco

¿Acaso es tiempo de aceptar la derrota?, ¿de confesar el fracaso?, ¿de decir, con toda sinceridad: “no, no podemos organizar los Juegos Panamericanos”? ¿Es hora ya? ¿O acaso las autoridades locales, estatales y federales pueden y van por buen camino para que en 2011 todo salga bien y la justa deportiva a celebrarse en Guadalajara sea una de las mejores en toda la historia de América?

Hoy son tiempos de crisis. Crisis para todos. Hasta hace algunos meses, las autoridades, si bien no nadaban en la abundancia, tenían recursos. Emilio González Márquez se daba el gusto de dilapidar el erario público: donaciones a Televisa, donaciones a TV Azteca, donaciones a la Iglesia, donaciones aquí y allá, donaciones por doquier. Pero ahora la perspectiva ha variado, ha mutado. Claro, los jugosos sueldos de la alta burocracia no bajarán; en cambio, sí habrá recortes en ciertas áreas (en especial las sociales). Ejemplos abundan: ya no se realizarán algunas obras de infraestructura que se tenían planeadas. Esto no proviene directamente de una crisis económica mundial, sino, más bien, deriva de la incapacidad de las autoridades federales para idear un sistema tributario justo, donde los grandes empresarios paguen algo y dejen, ya, por fin, de evadir por todos los medios posibles sus obligaciones fiscales. Influyen también en esta crisis los bajos precios del petróleo y, claro, la necedad de la mayoría de los gobernantes para seguir gastando inmensas cantidades de dinero en comilonas, autos, celulares, viajes al extranjero, sueldos aberrantes y un largo etcétera.

Ante esta perspectiva, la pregunta que surge es: ¿acaso Guadalajara puede organizar los Juegos Panamericanos del año 2011? Emilio González Márquez dice que sí, que claro, que no puede ser que alguien se haya puesto a pensar en la posibilidad de un cambio de sede: “No entiendo cómo [y] de dónde surge ese rumor. No hay ninguna comunicación con la Presidencia de la Organización Deportiva Panamericana que pudiera presumirse que Guadalajara esté incumpliendo en su responsabilidad, por el contrario”. Pero las cosas parecen no ir muy bien: se mira oscuridad enfrente, obstáculos, inconvenientes y varios contratiempos.

El Ayuntamiento de Guadalajara aprobó, el viernes pasado, un crédito (sin saber aún el plazo del endeudamiento, la tasa de interés, la institución financiera a otorgar el empréstito o los pagos a realizar) por mil millones de pesos para la construcción de la Villa Panamericana. Edificar el edificio donde se alojarán los deportistas urge, porque si no se hace rápido, los Juegos Panamericanos se irán a otra sede y se olvidaría el ya famoso “Guadalajara 2011”: eso sería catastrófico para las autoridades panistas. Pero hay problemas, muchos problemas. Uno de ellos es económico. Bosco Gutiérrez Cortina, director general de Bosco Arquitectos, empresa contratada por el Ayuntamiento tapatío para edificar la Villa, declaró el jueves que sin la aprobación del crédito de mil millones de pesos no habría construcción: ellos quieren ganancias, no invertir. Y poco a poco lo van logrando.

La construcción de la Villa Panamericana se dirige al fracaso, a un fracaso costoso. Primero se eligió un lugar no idóneo, donde habría descontento vecinal y resistencia ante las autoridades. Después se compraron terrenos costosos. Más tarde, por carencias de dinero, se modificaron los proyectos originales. Ya, para ese entonces, se había gastado mucho y el Ayuntamiento se desgastaba mediáticamente: casi nadie piensa que la Villa, en el parque Morelos, será viable. Ahora se habla de “aumentar” el costo de los departamentos para después de pasados los Juegos Panamericanos. La inversión que hará el Ayuntamiento no será redituable y, muy probablemente, si se edifica la Villa como se tiene planeada, dichos departamentos se convertirán en un elefante blanco.

¿Cuánta corrupción cabe en la Villa Panamericana? Seguramente mucha. Habrá dinero a borbotones, Guadalajara quedará endeudada y no habrá recuperación de la inversión. Sí, unos Juegos como los que se pretenden celebrar en la ciudad en 2011 dan prestigio a las autoridades que los organizan. Y, ¡oh, cosas de la vida!, eso beneficiará al priísta Jorge Aristóteles Sandoval, alumno aventajado en Jalisco de Enrique Peña Nieto. Pero también existen peligros: si hay cambio de sede, podría ser un duro golpe a la carrera política del joven émulo del gobernador copetudo.

¿Acaso es tiempo de aceptar la derrota?, ¿de confesar el fracaso?, ¿de decir, con toda sinceridad: “no, no podemos organizar los Juegos Panamericanos”? Hoy, parece que todo se dirige al caos: unos Juegos caros, en tiempos de crisis; falta aún de infraestructura deportiva en la ciudad y una Villa Panamericana mal planeada, condenada pronto a convertirse en un gran elefante blanco. Pero algo salva todo desde la perspectiva de las autoridades y de los empresarios involucrados en la Villa: la corrupción que se dará, la posibilidad de hacer un “buen negocio”, de obtener pingües ganancias. Hay mucho dinero en juego. Dinero que, lastimosamente, pagarán los tapatíos de a pie. En fin, así se las gastan los de arriba.

jorge_naredo@yahoo.com


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miércoles, enero 21, 2009

La villa panamericana el terror de un pasado llamado identidad

Cesar Huerta
Extensión Medios
Reportaje Especial


El panorama donde se construirá la villa panamericana es desolador. La gente vaga por las calles, algunas de las casas han pasado a “mejor vida”. Han sido derrumbadas para dar paso a obras arquitectónicas modernas.

Las calles son distintas, no hace algunos años la gente solía ir al parque Morelos, toda la familia se reunía, caminaba por las calles del centro histórico de Guadalajara y finalizaba su recorrido en las tradicionales nieves del parque, esas nieves de todos los sabores y colores, las nieves raspadas más famosas de la ciudad, las que degustan desde niños los tapatíos, las que han dejado un “estilo parque Morelos”. Hoy todo eso ha cambiado, los gobiernos han cambiado, las historias son diferentes, la gente también. Hoy en aras de la modernidad se derriban casas con muchas historias, casas que han pasado por generaciones, fachadas que se mantienen originales, intactas.

Es verdad que en la actualidad no es una de las mejores zonas para vivir. Pero cuál ha sido la respuesta de los gobiernos, ninguna. Han descuidado este tipo de viviendas, los problemas existen desde hace tiempo, no es un secreto para nadie. Pasan las administraciones y las banquetas siguen igual, nada de cambios, la zona no deja los malos pasos. Los olores se mantienen, ¿podrán convivir los atletas con ellos?

Todo esta pactado, la villa se tiene que construir ahí, no hay otro lugar y punto. Los números hablan, y por supuesto que mandan. Se prevén infinidad de ganancias, mucho dinero.

El gobierno promete que con las villas habrá una ciudad nueva, diferente. “más verde, más humana y más adecuada para las aspiraciones de sus habitantes”. La historia es la de siempre, se van los habitantes originales y regresan otros, distintos. Para los primeros no hay un lugar adecuado para sus aspiraciones, no hay mejoramiento de la zona. Para los que llegan esta preparada una ciudad feliz, con más aspiraciones, más humana, pero sin identidad.







::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2008::

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