Julio Hernández López
Lo que el Papa quiso decir
San Tiago se arrepiente
Guarderías electorales
Su infalible Santidad ha reculado. Por medio de su Rubén Aguilar, el Santo Padre ha hecho saber que no quiso decir lo que dijo a bordo del avión que lo llevaba a Brasil para participar en una importante reunión de obispos latinoamericanos. En el aire, el B-16 alemán se mostró dogmático (al fin y al cabo fue el jefe de la versión actual del Santo Oficio) y habló de que los políticos que aprueban legislaciones abortistas están fuera de la Iglesia no por veleidades contemporáneas sino por reglas eclesiásticas antiguas e invariables. Pero luego su vocero vaticano hizo saber que lo que los periodistas habían escuchado y transmitido no era exactamente lo que quería decir don Benedicto. Cual si fuera procurador veracruzano de justicia, Federico Lombardi (así se dice Rubencito Aguilar en italiano) se echó atrás de sus propias palabras. Primero, según AP, había dicho que "los políticos que habían votado a favor del aborto se habían excomulgado automáticamente por sus actos". Pero luego, en la doble marcha en reversa, el vocero excusó a su jefe, B-16, y a sí mismo, de las hogueras de leña verde que habían montado contra Marcelo Ebrard y los legisladores asambleísticos chilangos.
Otro al que pareciera que la Virgen se le ha aparecido es al arrepentido santo mexicano Creel (San Tiago), quien ha hecho ejercicios espirituales de contrición para liberarse de los pecados de conciencia que le dejaron algunas aventurillas mundanas recientes. Tentado por los demonios de las ambiciones presidenciales, el beato crédulo se entregó a los placeres de los juegos de azar y las vanidades televisivas. Pero ahora, de hinojos declarativos, el Señor de los Books se arrepiente de todo, ¡bingo!, y ha dicho que la aprobación de las reformas llamadas ley Televisa fue producto de una imposición (a la que él, pobrecito, no se pudo oponer porque era secretario de Gobernación y principal aspirante panista a la candidatura de 2006) y, cuando los beneficiados por esa ley le han revirado, San Tiago se ha flagelado más, al puntualizar que las presiones no fueron individuales sino "producto del entorno político", de "un clima particularmente agitado" que "eran la constante, como es natural, en tiempos electorales". ¡Bienaventurados los que se arrepienten, porque de ellos será el reino de los Bartlett!
Y, después de muerto el niño en varias partes del país, pero sobre todo a partir del bazucazo de Apatzingán, el gobierno federal pretende tapar un hoyo jurídico al crear, a partir de hoy, el Cuerpo de Fuerzas de Apoyo Federal, nuevo poder operativo que enfrentará fenómenos y "situaciones excepcionales" en el país, todo bajo el mando de la Secretaría de la Defensa Nacional. Eso sí: el Ejército y la Fuerza Aérea sólo entrarán en acción a partir de órdenes directas del Presidente de la República y por solicitud "expresa, fundada y motivada" de las autoridades civiles.
En materia de recular, varios lectores le aplicaron a este tecleador una variación adjetival doble (gracias al prefijo re) que equivale a miedoso u ojéis: reprochan al escribano que hubiese omitido críticas y referencias a la otra parte del cuadro de corrupción en que participó Carlos Ahumada. No hablar de René Bejarano y de su jefe Andrés Manuel López Obrador, y no extender las suspicacias y catilinarias de esta columna a esa pareja perredista sería, dicen esos lectores, una demostración de que el firmante de este espacio ejerce un periodismo sesgado, partidista, proclive a AMLO y al PRD por razones oscuras o demasiado claras.
Donde ya no saben si recular o avanzar es en el gobierno capitalino. Luego del servicio de martirologio propocionado a Carlos Ahumada la madrugada en que de las puertas de la cárcel fue llevado a una inexplicable "presentación" ante un agente del Ministerio Público, el comité de campaña de Marcelo Ebrard no sabe si arraigar al monólogo de la Argentina, y correr el riesgo de que un juez no encuentre razones para procesarlo por otras acusaciones de fraude, o dejar que al pájaro defendido por el jefe Diego le den ganas de correr mundo.
Astillas
Las guarderías infantiles manejadas por la secretaría federal de Desarrollo Social forman parte del proyecto de proselitismo electoral del PAN, según han denunciado trabajadores de la mencionada secretaría. "No sólo las delegaciones estatales de Sedeso están llenas de panistas", comentó a esta columna uno de esos empleados, sino que "la lista de las responsables del Programa de Guarderías y Estancias Infantiles está elaborada a partir de los grupos de apoyo a la campaña de Felipe Calderón". Al frente de ese programa está la directora general de Políticas Sociales, Lía Limón García, quien fue esposa de Luis Carlos Ugalde, actual consejero presidente del IFE. Quienes visitaron Astillero para presentar quejas aseguran que la señora Limón (hija del ex secretario de educación pública Miguel Limón Rojas) trata de manera altanera al personal de Sedeso. Además, denunciaron que el nombramiento de las responsables de las guarderías se hizo a partir de "listas de recomendados", y entregaron una copia de pantalla de un correo electrónico enviado a los delegados estatales de Sedeso el 20 de febrero pasado por Alexandra Solana, de la Unidad de Coordinación de Delegaciones para que, por instrucciones de la citada Lía Limón, y de Myriam Arabián, coordinadora de delegaciones, reciban "el directorio recomendado para contratación de personal, ya sea como responsables (de guarderías) o como enlaces en caso de ya contar con un responsable". También se sugiere la contratación de "grupos de señoras que conformen voluntariados para ofrecer asistencia social a su comunidad". Ayer, Felipe Calderón anunció la creación del Sistema Nacional de Guarderías y Estancias Infantiles. Lo acompañaron Margarita Zavala, la secretaria Beatriz Zavala y la delegada Gabriela Cuevas... Y mientras sigue la guerra en Apatzingán, el tribunal electoral se pregunta si el sindicato elbista tuvo mucho que ver en la creación del Panal, Zedillo consigue calcetines rotos para aspirar al Banco Mundial, ¡hasta mañana, en espera de que se organice el apoyo real a Atenco y a los líderes aberrantemente sentenciados!
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jueves, mayo 10, 2007
miércoles, mayo 09, 2007
Astillero. Un granito de arena
Julio Hernández López
A confesión de videoproductor...
¡Oh, el estado de derecho!
El propio Carlos Ahumada reconoció ayer ante su periodista favorito que la exhibición de una parte de su colección de videos fue "un granito de arena que se sumó a lo que finalmente ocurrió en julio del año pasado". Un granito de arena (¿o de sal?, ¿o de Sal(inas)?) pensado en función de átomo para programarlo desde el poder con sentido de explosión nuclear contra un adversario electoral condenado al exterminio político. Ahumada se reconoce -entrevistado en confianza- como parte de un engranaje que impidió la victoria de Andrés Manuel López Obrador (¡oh, no: que a nadie se le ocurra usar la palabra complot, proscrita del diccionario nice de la intelectualidad, los académicos y los "comunicadores" sensatos!). Y, a decir verdad, tiene razón el empresario de arena, pues sus servicios videográficos fueron subastados a clientes políticos (Fox, Marta, Salinas, Diego, entre otros) que usaron al patiño Federico Doring para llevar al payaso Brozo las imágenes de actos de corrupción política que supuestamente destrozarían al peje entonces inalcanzablemente enjabonado. Ya en libertad, y formalmente declarado inocente (el crimen paga; los jefes de la mafia nunca dejan abandonados a quienes saben callar o, en el caso, oportunamente hablar), Carlos Ahumada se siente con la satisfacción del deber cumplido, de la misión completada. A confesión de videoproductor, relevo de prueba electoral. La voz autorizada de Ahumada se suma a las de Fox, Espino y Gordillo que con toda tranquilidad han hablado de la manera en que contribuyeron a establecer la falsa diferencia ínfima del 0.56 calderónico.
La liberación de Ahumada produjo de inmediato una oleada mediática de regocijo por el magnífico estado de salud de la legalidad mexicana y de indignación apenas contenida por el hecho de que un inocente (qué inocente ni qué nada: ¡inocentísimo!) hubiese pasado tantos días (mil 131) en la cárcel nomás porque sí. Los juglares electrónicos del estado de derecho se detendrían con especial escrúpulo en los incidentes que rodearon la liberación del hombre de Rosario (no, perdón, no nació en esa ciudad argentina, sino en Córdoba) y su inmediato sometimiento a una comparecencia ante un agente del Ministerio Público para diligenciar otros expedientes delictivos en su contra. Con tan mala suerte esos jueces del micrófono que el tiempo electrónico se les acabó y no pudieron detenerse, por ejemplo, en los detalles escandalosos de la confabulación (¡oh, no, esos términos no existen en el angelical mundo de los cárteles de la política mexicana!) entre los gobiernos federal y veracruzano para darle carpetazo al asunto de la señora Ernestina Ascensión en Zongolica, ni de la escandalosa condena a Ignacio del Valle, ni de la geografía mexicana cambiada por motivos de guerra, en la que Carácuaro fue entendido como la combatida Caracas y Apatzingán como Afganistán (el tecleador lucha contra el diablillo intrigante que le insiste en que la premura y los detalles oscuros de la emisión de la sentencia absolutoria de Ahumada son una maniobra mediática de distracción para que no se atienda adecuadamente la gravedad del golpe militar -el golpeo, pues- dado este lunes al estado de derecho y a las autoridades civiles... no, perdón: a los narcotraficantes michoacanos. Triunfa, como se ve, el angelito que propone respetar las instituciones, confiar en la autonomía y honorabilidad de los jueces y creer en las coincidencias de la vida, así que nada de lo escrito a lo largo de este paréntesis ha sido aprobado por el autor para su publicación. ¡Gulp temeroso de un bazucazo!).
Carlos Ahumada fue sentenciado ayer a 67 años y medio de impunidad (con libre goce de riqueza acumulada) porque sirvió a los propósitos de quienes de diversas maneras conspiraron (¡tache al Niño Astillero por insistir en ese vocabulario malsonante!) contra López Obrador, y seguirá aportando granitos de arena a la causa de quienes hoy lo han liberado jurídicamente y lo quieren beatificar mediáticamente.
Astillas
Una firma especializada en contratación de personal, denominada Corporativo Empresarial, solicita aspirantes a ejecutivos que sean de "tez blanca". Anuncios puestos en Internet (http://jobsearch.occ.com.mx/getjob.asp?jobid=1436328) por el citado corporativo informan que "líder en la industria del juego en Latino América solicita gerente para México" que debe tener, entre otros requisitos: "28 a 40 años de edad, BUENA PRESENTACION, TEZ BLANCA" (mayúsculas en el original). El cargo ofrecido es la gerencia de sistemas, con un sueldo a negociar entre los 35 y 50 mil pesos mensuales y Polanco como zona de trabajo. Los interesados deben hablar a Corporativo Empresarial, con Yenni de Fermín Santamaría, al 5292-5570 de la zona corporativa de Santa Fe, en la ciudad de México... El corresponsal de La Jornada en Zacatecas, Gerardo Flores, informó el pasado domingo del uso del Museo Goytia para un desfile de modas organizado por "el voluntariado" del DIF de aquella entidad que así juntó dinero para pagar los gastos de la presentación de la cantante Lupita D'Alessio en un festival por el Día de las Madres. La gobernadora Amalia Medina estuvo presente en el acto que fue idea de su madre, la señora Conchita Medina. Pero ese uso arbitrario y ofensivo del patrimonio histórico de los zacatecanos no fue único. Un día después del museístico desfile de modas (www.imagenzac.com.mx/ 2007/05/07/nosotros7.htm) se casó Bárbara Romo Fonseca, hermana de Luis Gerardo, el secretario general de Gobierno del estado, y la fiesta del caso se realizó en los jardines del Instituto Zacatecano de Cultura. Ya en otras ocasiones, la Ciudadela del Arte (a unas cuadras del palacio de gobierno) ha sido "prestada" para velorios, comidas privadas, cenas nocturnas a la luz de la luna y actos organizados por la Corona cervecera... Y, mientras Lydia Cacho recuerda en los birlos limados del rin de una llanta atentatoria los ojos concentradamente amenazadores de Jean Succar Kuri en reciente careo, o las palabras violentas de Kamel Nacif en llamadas telefónicas con el góber precioso, o la sonrisa de éste, Mario Marín, ante su aliado presidencial que de vez en cuando lo visita, ¡hasta mañana, en esta columna arenosa!
A confesión de videoproductor...
¡Oh, el estado de derecho!
El propio Carlos Ahumada reconoció ayer ante su periodista favorito que la exhibición de una parte de su colección de videos fue "un granito de arena que se sumó a lo que finalmente ocurrió en julio del año pasado". Un granito de arena (¿o de sal?, ¿o de Sal(inas)?) pensado en función de átomo para programarlo desde el poder con sentido de explosión nuclear contra un adversario electoral condenado al exterminio político. Ahumada se reconoce -entrevistado en confianza- como parte de un engranaje que impidió la victoria de Andrés Manuel López Obrador (¡oh, no: que a nadie se le ocurra usar la palabra complot, proscrita del diccionario nice de la intelectualidad, los académicos y los "comunicadores" sensatos!). Y, a decir verdad, tiene razón el empresario de arena, pues sus servicios videográficos fueron subastados a clientes políticos (Fox, Marta, Salinas, Diego, entre otros) que usaron al patiño Federico Doring para llevar al payaso Brozo las imágenes de actos de corrupción política que supuestamente destrozarían al peje entonces inalcanzablemente enjabonado. Ya en libertad, y formalmente declarado inocente (el crimen paga; los jefes de la mafia nunca dejan abandonados a quienes saben callar o, en el caso, oportunamente hablar), Carlos Ahumada se siente con la satisfacción del deber cumplido, de la misión completada. A confesión de videoproductor, relevo de prueba electoral. La voz autorizada de Ahumada se suma a las de Fox, Espino y Gordillo que con toda tranquilidad han hablado de la manera en que contribuyeron a establecer la falsa diferencia ínfima del 0.56 calderónico.
La liberación de Ahumada produjo de inmediato una oleada mediática de regocijo por el magnífico estado de salud de la legalidad mexicana y de indignación apenas contenida por el hecho de que un inocente (qué inocente ni qué nada: ¡inocentísimo!) hubiese pasado tantos días (mil 131) en la cárcel nomás porque sí. Los juglares electrónicos del estado de derecho se detendrían con especial escrúpulo en los incidentes que rodearon la liberación del hombre de Rosario (no, perdón, no nació en esa ciudad argentina, sino en Córdoba) y su inmediato sometimiento a una comparecencia ante un agente del Ministerio Público para diligenciar otros expedientes delictivos en su contra. Con tan mala suerte esos jueces del micrófono que el tiempo electrónico se les acabó y no pudieron detenerse, por ejemplo, en los detalles escandalosos de la confabulación (¡oh, no, esos términos no existen en el angelical mundo de los cárteles de la política mexicana!) entre los gobiernos federal y veracruzano para darle carpetazo al asunto de la señora Ernestina Ascensión en Zongolica, ni de la escandalosa condena a Ignacio del Valle, ni de la geografía mexicana cambiada por motivos de guerra, en la que Carácuaro fue entendido como la combatida Caracas y Apatzingán como Afganistán (el tecleador lucha contra el diablillo intrigante que le insiste en que la premura y los detalles oscuros de la emisión de la sentencia absolutoria de Ahumada son una maniobra mediática de distracción para que no se atienda adecuadamente la gravedad del golpe militar -el golpeo, pues- dado este lunes al estado de derecho y a las autoridades civiles... no, perdón: a los narcotraficantes michoacanos. Triunfa, como se ve, el angelito que propone respetar las instituciones, confiar en la autonomía y honorabilidad de los jueces y creer en las coincidencias de la vida, así que nada de lo escrito a lo largo de este paréntesis ha sido aprobado por el autor para su publicación. ¡Gulp temeroso de un bazucazo!).
Carlos Ahumada fue sentenciado ayer a 67 años y medio de impunidad (con libre goce de riqueza acumulada) porque sirvió a los propósitos de quienes de diversas maneras conspiraron (¡tache al Niño Astillero por insistir en ese vocabulario malsonante!) contra López Obrador, y seguirá aportando granitos de arena a la causa de quienes hoy lo han liberado jurídicamente y lo quieren beatificar mediáticamente.
Astillas
Una firma especializada en contratación de personal, denominada Corporativo Empresarial, solicita aspirantes a ejecutivos que sean de "tez blanca". Anuncios puestos en Internet (http://jobsearch.occ.com.mx/getjob.asp?jobid=1436328) por el citado corporativo informan que "líder en la industria del juego en Latino América solicita gerente para México" que debe tener, entre otros requisitos: "28 a 40 años de edad, BUENA PRESENTACION, TEZ BLANCA" (mayúsculas en el original). El cargo ofrecido es la gerencia de sistemas, con un sueldo a negociar entre los 35 y 50 mil pesos mensuales y Polanco como zona de trabajo. Los interesados deben hablar a Corporativo Empresarial, con Yenni de Fermín Santamaría, al 5292-5570 de la zona corporativa de Santa Fe, en la ciudad de México... El corresponsal de La Jornada en Zacatecas, Gerardo Flores, informó el pasado domingo del uso del Museo Goytia para un desfile de modas organizado por "el voluntariado" del DIF de aquella entidad que así juntó dinero para pagar los gastos de la presentación de la cantante Lupita D'Alessio en un festival por el Día de las Madres. La gobernadora Amalia Medina estuvo presente en el acto que fue idea de su madre, la señora Conchita Medina. Pero ese uso arbitrario y ofensivo del patrimonio histórico de los zacatecanos no fue único. Un día después del museístico desfile de modas (www.imagenzac.com.mx/ 2007/05/07/nosotros7.htm) se casó Bárbara Romo Fonseca, hermana de Luis Gerardo, el secretario general de Gobierno del estado, y la fiesta del caso se realizó en los jardines del Instituto Zacatecano de Cultura. Ya en otras ocasiones, la Ciudadela del Arte (a unas cuadras del palacio de gobierno) ha sido "prestada" para velorios, comidas privadas, cenas nocturnas a la luz de la luna y actos organizados por la Corona cervecera... Y, mientras Lydia Cacho recuerda en los birlos limados del rin de una llanta atentatoria los ojos concentradamente amenazadores de Jean Succar Kuri en reciente careo, o las palabras violentas de Kamel Nacif en llamadas telefónicas con el góber precioso, o la sonrisa de éste, Mario Marín, ante su aliado presidencial que de vez en cuando lo visita, ¡hasta mañana, en esta columna arenosa!
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