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lunes, septiembre 15, 2008

Nuevo Libro de Andres Manuel Lopez Obrador - La Gran Tentación: el petróleo de México

Andrés Manuel López Obrador, en imagen reciente. Foto: Carlos Ramos M.

A partir de hoy, Grijalbo pondrá a la venta el nuevo libro de Andrés Manuel López Obrador, La Gran Tentación. El petróleo de México. El texto que presentamos a continuación, por cortesía del sello editorial que lo publica, fue tomado del capítulo “La política irresponsable”

Los gobiernos neoliberales le han confiscado a Pemex todos sus ingresos. Tan sólo de 2000 a la fecha, mientras esta empresa ha registrado ventas acumuladas por 6 billones 442 mil millones de pesos, ha pagado y enterado impuestos por 4 billones 467 mil millones de pesos, cifra que significa 75.8 por ciento de sus ventas. En contraste, en este mismo periodo la inversión pública directa en Pemex (sin incluir deuda) fue de 162 mil millones de pesos, cifra que representa apenas 2.5 por ciento de sus ventas totales.

Los ingresos obtenidos por petróleo han sido utilizados para financiar el presupuesto público, al grado que de cada peso del presupuesto, cuarenta centavos provienen del petróleo. Esta política fiscal que sangra a Pemex, ha sido utilizada para compensar el déficit que registra la recaudación, debido a que en nuestro país las grandes empresas prácticamente no pagan impuestos.

Por ejemplo, en 2007 Pemex tuvo ventas por un billón 134 mil 980 millones de pesos y sus aportaciones a las finanzas públicas fueron de 846 mil 200 millones de pesos, es decir, 74.6 por ciento de sus ventas. Mientras, en ese mismo año, según cifras de la Bolsa Mexicana de Valores, nueve grandes empresas registraron ventas por 1 billón 209 mil 316 millones de pesos y pagaron impuestos por 51 mil 325 millones: cinco por ciento de sus ventas. O sea, Pemex aportó dieciséis veces más. Habría que agregar que estas empresas presentaron impuestos diferidos en sus balances por 106 mil 296 millones de pesos; es decir, obtuvieron créditos fiscales por el doble de lo que pagaron de impuestos. Además, no sabemos cuánto al final terminaron pagando porque suele pasar que se beneficien con la devolución de impuestos.

La gran corrupción que se da entre las cúpulas del poder económico y del poder político en México, puede describirse señalando que un trabajador, un integrante de la clase media o un pequeño o mediano comerciante o empresario, están obligados a pagar de 15 a 28 por ciento de impuesto sobre la renta (ISR); sin embargo, los grandes monopolios vinculados al poder, por los privilegios que se les otorgan, reducen al mínimo el pago de impuestos y, en algunos casos, no pagan nada.

Las reformas fiscales realizadas desde el gobierno de Fox y hasta la fecha han agravado este problema. Así lo confirma el reciente informe de la Auditoría Superior de la Federación. Según este organismo, en 2005 “se detectaron cincuenta grandes contribuyentes cuyos pagos individuales de impuestos sobre la renta, deducidas las devoluciones, fueron menores a 74 pesos”. Así mismo, se asegura que “las devoluciones efectuadas en el periodo 2001-2005, alcanzaron la cantidad de 604 mil 300 millones de pesos. Por ello se genera una situación de privilegio para unos cuantos contribuyentes que contraviene el principio de equidad fiscal”. Esta situación ha continuado, y durante el primer semestre de 2008, las devoluciones de impuestos efectuadas ascendieron a 93 mil 613 millones de pesos.

Por último, habría que agregar que a los gobiernos panistas les ha tocado la época de precios más altos del petróleo en toda la historia del mundo. Fox recibió durante su sexenio recursos presupuestales del petróleo del orden de 335 mil millones de dólares y tan sólo de excedentes por los precios altos, obtuvo 10 mil millones de dólares por año en el trienio de 2004 a 2006. Y la desgracia fue y sigue siendo, que todo ese dinero, en vez de destinarse a modernizar a Pemex, a promover el desarrollo de México y a garantizar el bienestar del pueblo, se derrochó en beneficio de la alta burocracia o se fue por el caño de la corrupción.

Así mismo, en 2007, el gobierno de facto recibió 12 mil millones de dólares de excedentes por precios altos del petróleo de exportación, y en 2008, serán 20 mil millones más. Tengamos en cuenta que la Cámara de Diputados fijó en la Ley de Ingresos de la Federación un precio estimado por barril de 49 dólares y se ha vendido a 100 dólares en promedio. Desde 1901 que comenzó la explotación petrolera en México hasta nuestros días, ningún presidente de la República había obtenido tanto dinero por concepto del petróleo, como el que está recibiendo en este año el usurpador Felipe Calderón. Sin embargo, todos estos recursos, al igual que cuando Fox, se han utilizado para subsidiar fiscalmente a sus aliados de las grandes corporaciones empresariales, se han dilapidado con la corrupción o se han orientado para mantener los privilegios de los altos funcionarios públicos. Baste subrayar que el gobierno de facto no ha hecho nada para reducir su enorme gasto burocrático. Por el contrario, en 2007, lo aumentó en 154 mil millones de pesos. Y hasta ahora su gasto corriente en 2008 se proyecta en 250 mil millones más. Es decir, en sólo dos años sumará 404 mil millones de pesos. En suma: ineptitud, corrupción y derroche a manos llenas.

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::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando a Andrés Manuel López Obrador en 2008::

sábado, agosto 04, 2007

Opinión - Victor Eduardo Garcia

Escritos al Caminar

Hay azules / que se caen de morados

Carlos Pellicer, el gran poeta tabasqueño, escribió esta maravilla poética tropical. Evidentemente exacto, el texto concentra en su brevedad una lección magistral sobre la naturaleza y sus procesos de maduración; desde su sencillez, exhibe toda la belleza exuberante de un paisaje barroco de tan intrincado y, por si fuera poco, sintetiza la existencia cuya evolución no cesa nunca. Sucede exactamente en el instante en que el tiempo se desborda, porque no puede acumularse; en ese preciso momento en el que la transformación se consolida como la afirmación de lo que es, porque, lo que es, tiene que transformarse para ser.

Cambiar, evolucionar, seguir adelante, caerse de tan morado es existir. Así es la vida. Así, los procesos naturales y así también, los históricos. México, a pesar de la opresión que actualmente pretende contenerlo, es un buen ejemplo de ello. Por ésta, entre otras razones, resulta interesante la lectura del libro recién publicado por Andrés Manuel López Obrador (La Mafia nos Robo la Presidencia. “Sólo le han quitado una pluma a nuestro gallo”. Editorial Grijalbo. 301 pp. Ciudad de México. Julio de 2007.) Y es que en él, López Obrador da cuenta de su historia y de la manera como ésta se relaciona con la del país, a través de una dialéctica excepcional en la que el hombre, determinado por su tiempo y su espacio, es capaz de influir en ese tiempo y ese espacio.

Testimonio de interés general para quienes deseen ampliar su visión respecto al anterior proceso electoral para elegir presidente de la República, el libro de Andrés Manuel es, sin lugar a dudas, lectura obligada para quienes, tras no aceptar el fraude y la posterior imposición de Felipe Calderón, integran el movimiento de resistencia civil y pacífica, del que nació la Convención Nacional Democrática. Y lo es no tanto para aumentar la ciega admiración que el líder despierta entre algunos de sus seguidores, sino para aprender (o si se prefiere: aprehender) algo o mucho de política, actividad que, para el líder “es, entre otras cosas, el arte de conciliar la razón con la pasión”; y para el ejercicio de la cual, no está exenta “la suerte, que en política siempre juega un papel importante”. A él y a los demás participantes en el primer Éxodo por la Democracia, la suerte les sirvió en enero del 92, cuando cansados y un tanto desanimados, hacían tiempo en Tlaxcala esperando el momento propicio para arribar a la Ciudad de México. Se dio entonces la noticia de que en el Distrito Federal estaban por firmarse los acuerdos de paz para El Salvador. “¡Aquí está, esto es lo que estábamos esperando…! No puede ser que el gobierno mexicano sea candil de la calle y oscuridad de la casa. Ésa es la fecha, el acontecimiento que esperábamos, la circunstancia favorable”.

Entonces Andrés Manuel encabeza el PRD en Tabasco. El motivo de la protesta, ahora puede parecer insignificante o, al menos, no muy importante: el reconocimiento del triunfo electoral en un municipio de Tabasco y en algunos de Veracruz. Sin embargo, es posible detectar en ese momento histórico, el inicio exitoso del movimiento de resistencia civil y pacífica, de izquierda, que ahora, años después, se organiza en todo el país. “Es [el Éxodo por la Democracia] otro momento de la resistencia civil, pacífica, legal a la que nos hemos comprometido al rechazar la ilegalidad electoral y el uso impune de la violencia”, dice en el que habría de ser su primer discurso de oposición en El Zócalo capitalino.

Para aquellas fechas, Andrés Manuel ya se había sumado a la fuerza partidaria que, gracias al talento y generosidad del ingeniero Heberto Castillo y a la convocatoria del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, aglutinaba a la izquierda de siempre con los demócratas salidos del partido que había heredado y controlado el poder desde del triunfo de la Revolución. A él, tras haber trabajado en la administración pública e incluso después de dirigir el PRI tabasqueño, correspondió contender por la gubernatura estatal representando el Frente Democrático Nacional y, posteriormente, fundar y organizar allí el PRD.

Desde entonces, su vida ha estado dedicada a la lucha por la democracia. Y de ello da cuenta en su libro, cuya lectura aclara ciertas cuestiones respecto a su forma de pensar y de actuar. En lo personal a mí me llamó la atención la manera como explica la aceptación de candidatos externos para contender electoralmente por el PRD y de la aceptación en el movimiento de personajes de otras formaciones políticas, incluso de quienes llegan del PRI:
“Cuando se lucha por hacer valer la democracia no se vale el maniqueísmo. Los políticos no se dividen entre buenos y malos; se distinguen, sobre todo, por la forma como actúan en determinadas circunstancias. Los fundadores del PRD no somos los únicos con derecho a participar. El PRD no es de nadie, no tiene dueño, es de todos. Es un instrumento de lucha al servicio de todos”. Y, líneas más adelante explica: “La política la hacen hombres y mujeres; no se hace con santos. Por eso hay que tener una visión amplia y abierta para preservar lo fundamental y no fijarse nada más en lo accesorio”. Con razón, dice, y tal vez su dicho sea un invitación: “En política hay que correr riesgos para poder avanzar. Es indispensable equilibrar principios con eficiencia. Con más razón ahora que enfrentamos una derecha neofascista y voraz: se requiere la unidad de todos los que formamos parte del abanico de fuerzas progresistas”.

La pluma de nuestro gallo

La lectura del libro de Andrés Manuel resulta amena y, con frecuencia, gratificante. Esta bien escrito y entusiasma al lector, que debe esforzarse no tanto para seguir leyendo, sino para dejar de hacerlo y atender los asuntos de la vida cotidiana. En lo personal, me da gusto corroborar, una vez más, que Andrés Manuel piensa como piensan millones de mexicanos, entre los que nos contamos mis parientes, mis amigos y yo. Me alegra su convicción de hacer política más que con los políticos con la gente del pueblo. Me sorprende y hasta me asusta un poco, su percepción de que la cárcel puede salvar la vida de los dirigentes de la disidencia: “muchas veces, la cárcel protege porque transcurre un tiempo, cambian las cosas, el dirigente es liberado y conserva su vida. Muchos líderes en la historia política de México se salvaron porque fueron a prisión; otros que no cayeron presos fueron asesinados”. No se a ti, querido e hipotético lector, pero a mí lo trascrito me parece la aceptación de un compromiso hasta su última consecuencia, que si no es el triunfo del ideal en que se empeña la vida, es la lucha permanente y en el peor de sus extremos la encarcelación o la muerte. Para aceptar esto y aún así seguir adelante, hace falta valor.

En mi opinión ese valor lo tiene Andrés Manuel. También tiene suerte. Y carisma. Es inteligente, simpático y, al menos ante el publico, no parece solemne. Es genial. Afirma que el plantón sirvió para contener la violencia con que algunos de sus seguidores querían continuar la lucha tras el golpe de estado que se consumó en esos días. Yo más bien creó que el plantón fue la gran ola que nos reunió a miles de sus correligionarios y nos mostró que sí había un movimiento y que sí era posible, por medio de la resistencia civil y pacífica avanzar hacia el triunfo real de la democracia auténtica y la creación de una nación justa e igualitaria. Estoy de acuerdo con él cuando afirma que el plantón “fue más que una protesta ciudadana por el fraude, o el sitio donde se definió colectivamente la construcción de una nueva república. El plantón fue un extraordinario espacio de convivencia y fraternidad humana”. De paso anoto, que también estoy de acuerdo con mi hermAnna Elia García, cantaactriz y compositora que guitarra en mano y a todo pulmón alentó días y noches a quienes vivían de planta o esporádicamente en el campamento y a quienes, solidarios iban de visita. Ella afirma que ahora lo que hace falta al movimiento sólo es estructurarse, pues se formó al revés, surgió tras las marchas de julio del año pasado, se presento en sociedad y a sí mismo durante el plantón y ahora sólo le falta terminar de organizarse.

El agua de los cántaros / sabe a pájaros

Termino como inicié. Citando grandes poemas, de unas cuantas sílabas de Carlos Pellicer. Porque citando al poeta tabasqueño su paisano y amigo, Andrés Manuel termina su libro, no sin antes definirse como “de izquierda y pelliceriano. Soy de izquierda porque de ese lado está ubicado el corazón, y pelliceriano porque este maestro protesto por la injusticia social y escribió poemas en voz alta, siempre llenos de esperanza…” (VEG)

notengomail69@yahoo.com.mx

viernes, julio 20, 2007

Abrirán todas las rosas que necesitamos


Economía Moral
Julio Boltvinik

Abrirán todas las rosas que necesitamos
El más reciente
libro de AMLO ayuda a no olvidar
"La mafia nos robó la
Presidencia"

Andrés Manuel López Obrador durante la presentación de su libro La mafia nos robó la Presidencia Foto: Carlos Ramos Mamahua
La mafia nos robó la Presidencia, el nuevo libro de Andrés Manuel López Obrador, es una autobiografía escrita en un estilo directo y sencillo que dice lo que piensa sin rodeos. Cada capítulo aborda una etapa de su quehacer político: Tabasco, el liderazgo en el PRD, el Gobierno del Distrito Federal y, finalmente, la lucha por la Presidencia y la resistencia y organización posteriores al fraude electoral. El libro es, como el Gobierno Legítimo, la Convención Nacional Democrática, el Frente Amplio Progresista, las giras de AMLO por todo el país, un instrumento de lucha. La lectura masiva de la obra ayudará a mantener viva la memoria, a no olvidar.
Sólo me referiré al último capítulo que ayuda a entender mejor la operación de Estado que impidió que AMLO sea hoy el presidente legal (y no sólo el legítimo). De la lectura nos enteramos, por ejemplo, que algunos potentados le ofrecieron montos ilegales de dinero, en billetes de mil dólares, que él no aceptó porque no quería llegar a la Presidencia con las manos atadas; que a Azcárraga Jean alguien le hizo llegar un apócrifo decreto, supuestamente redactado por AMLO, para expropiar Televisa, y que el junior millonario le mostró en reclamo pensando que era legítimo; que Bernardo Gómez (segundo en Televisa) lo llamó el día de la elección para decirle que había ganado la Presidencia; que en casi todas las encuestas de salida (confirmando lo indicado por las últimas encuestas electorales, tanto las publicadas como las que se levantaron un día antes de la elección y que ya no se podían publicar) aventajó a Calderón por varios puntos; que Fox le pidió al niño verde que se uniera en coalición con el PAN; que Roberto Hernández le reclamó a AMLO por sus críticas sobre el no pago de impuestos en la venta de su banco (Banamex); de la cercanía entre Hernández y la Gordillo (incluyendo la trascripción de su telefónica en el 2003); que según Góngora Pimentel (ex ministro de la SCJN), en increíble derroche de cinismo los empresarios de Monterrey le confesaron no sólo no creer en las leyendas negras sobre AMLO, sino que ellos las fabricaban para mantener sus privilegios; que la SHCP retuvo recursos presupuestales y participaciones federales a los gobernadores que se negaron a ceder a las presiones de Fox para que apoyaran al candidato de la derecha; y nos enteramos de muchas otras cosas. Lectura fascinante.
El libro aporta datos importantes sobre el fraude electoral. El más novedoso y central para probar la existencia del fraude electoral es que en las más de 9 mil casillas en las que hubo una aparente participación ciudadana, que rebasó la media del distrito electoral correspondiente en 10 por ciento o más, violando las reglas elementales de la probabilidad (ya que participación electoral y preferencia partidaria, sobre todo en una elección cerrada son variables independientes), 43.3 por ciento de los votos fueron para el PAN y sólo 28.7 por ciento para AMLO (casi 15 puntos de ventaja), cuando los datos nacionales muestran una diferencia de 0.6 por ciento. Aún peor, en 28 de las 32 entidades federativas, incluyendo algunas donde arrasó, en todas las casillas con mayor participación ciudadana, el candidato del PAN tuvo un porcentaje más alto, y AMLO uno menor, que sus porcentajes promedio en los distritos. Esto es imposible estadísticamente, demostrando que una parte de la supuesta mayor participación fueron votos falsos añadidos a Calderón, que muestran el fraude electoral. la obra presenta estos datos por entidad federativa. En Nuevo León, el PAN gana a AMLO por 66.3 por ciento contra 12.4 por ciento en las casillas con alta participación, mientras en la entidad lo hace por 48.9 por ciento contra 16 por ciento. La votación por Acción Nacional aumenta en 17.4 puntos y por AMLO disminuye en 3.6 puntos en dichas casillas, ampliando la brecha en 21 puntos.
AMLO concluye: "Esas casillas con [aparente] alta votación a favor del PAN fueron prácticamente tomadas por delincuentes electorales que falsificaron los verdaderos resultados". Esta evidencia se complementa con la historia (poco conocida) de los obstáculos del IFE en los distritos para evitar el registro de los representantes de la coalición, afectando su presencia en 25 por ciento de las casillas.
Decía Hegel que la verdad es el todo. Una de las grandes virtudes de este capítulo es que, por su carácter sintético (mira el bosque y no se pierde en los árboles) nos permite ver el todo y, por tanto, la verdad: a toda costa se impidió que un líder independiente de gran carisma, de izquierda, sin compromisos de sangre o económicos con la elite, que había anunciado reiteradamente el fin de los privilegios, llegara a la Presidencia. Desde el post desafuero fracasado hasta la validación de las elecciones por el TEPJF, pasando por la propaganda masiva de Fox, las presiones de éste a gobernadores (y la anuencia de muchos) para apoyar a Calderón, las presiones ilegales de empresarios a sus trabajadores, la guerra sucia, las omisiones y actos ilegales del IFE (como la apertura de paquetes electorales y la manipulación electrónica de la información), facilitando y haciendo el fraude, la alianza de los medios (la televisión comprada con la ley Televisa), todo ello y muchas cosas más que el libro analiza conforman la visión del todo que nos permite ver la verdad: el 2 de julio de 2006 y los meses que le siguieron, hubo un incruento golpe de Estado en México. Por eso el 2 de julio no se olvidará nunca.
AMLO es, sin duda, un hombre feliz: por ello La mafia nos robó la Presidencia finaliza con un fragmento de un poema de Carlos Pellicer lleno de esperanza: algún día se eliminarán el hambre (el maíz será de todos) y la injusticia, y la belleza será de todos: abrirán rosas nuevas, más rosas, todas las que necesitamos.
jbolt@colmex.mx

lunes, julio 09, 2007

Exige López Obrador que Calderón y el PAN aclaren el escándalo Zhenli

Afirma que no permitirá más impuestos porque causarían otra crisis económica

Denuncia desinformación en "medios alcahuetes" frente al plan tributario panista

Andrés Manuel López Obrador, la semana pasada en el Museo de la Ciudad de México Foto: Carlos Ramos Mamahua

ENRIQUE MENDEZ

Reforma, Chis., 8 de julio. Andrés Manuel López Obrador consideró que el PAN y el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa deben dar una explicación sobre los 205 millones de dólares que, el empresario de origen chino Zhenli Ye Gon dice que fue obligado a guardar en su residencia presionado por el actual secretario del Trabajo, Javier Lozano, y que tendrían como destino la campaña presidencial panista de 2006.

"No me quiero meter en ese asunto, pero es evidente que se tiene que aclarar todo. Es decir, tienen que hacer una aclaración de todo este asunto. Yo voy a esperar a que lo hagan", declaró en una breve entrevista al final de su recorrido por este municipio, colindante con Tabasco.

Al mediodía, desde el municipio de Juárez, se refirió nuevamente a las elecciones presidenciales y al robo de la Presidencia que, aseguró, se cometió el año pasado. "Hubo mucho llanto, dolor y coraje por el fraude, pero teníamos que conducir el movimiento con responsabilidad para que no se descarrilara", expuso.

A pesar del descontento, dijo, nunca se consideró la opción de la violencia o la confrontación, porque no podía poner en peligro la vida de ninguna persona. "Un dirigente puede poner en riesgo su vida, pero no puede ni debe poner en riesgo la de los demás", sostuvo.

En una concentración en la asociación ganadera estatal, también explicó por qué se ha mantenido lejos de cualquier vínculo con la actual administración federal.

"Habría sido un gran error negociar con los usurpadores y llegar a un acuerdo para olvidarnos del fraude. Nosotros no podemos olvidar nunca un fraude electoral", expresó López Obrador.

Tanto en Juárez como previamente en Ostuacán -comunidad sumida en la pobreza, a pesar de que está enclavada en una zona de pozos petroleros- denunció que si los legisladores aprueban la denominada reforma fiscal, ello sólo derivará en un nuevo daño a la economía de las familias y de las pequeñas empresas. "Van a desatar una nueva crisis económica, por eso no vamos a permitir que se aumenten los impuestos", resaltó.

Además planteó que, como en el proyecto oficial subyace un incremento en las tasas impositivas y la creación de gravámenes, como el especial que se propone para la gasolina en los estados, la administración panista no informa con suficiencia de lo que implica la iniciativa.

"Pero si ellos no quieren informar, porque cuentan con el apoyo de los medios de comunicación alcahuetes, salvo honrosas excepciones, yo sí voy a informar", expresó ante sus simpatizantes.

Cuestionó que en la mayoría de la prensa, sobre todo en radio y televisión, "están repitiendo 24 horas de la llamada reforma fiscal, pero no dicen de qué se trata, cuando deberían actuar con profesionalismo y objetividad".

Así que, aseguró, desde sus giras se dedicará a "quitar la máscara, la careta, ese disfraz" que envuelve la propuesta fiscal del Ejecutivo "y decir que no se trata más que de aumentar todos los impuestos y que van a afectar a millones de mexicanos".

Por la mañana, en Ostuacán, defendió la permanencia del movimiento que encabeza. "Si nosotros aflojamos, si no luchamos, harían lo que les diera la gana. Si así hacen lo que se les da la gana, terminaríamos como esclavos en nuestra propia tierra", señaló.

Este día, el recorrido de López Obrador sólo incluyó tres municipios del norte del estado, pero con ellos sumó los primeros 550 de los 2 mil 500 que constituyen el país y que terminará de visitar, según sus cálculos, en 2008, cuando estará casi armada la estructura de base del "gobierno legítimo".

El recorrido de hoy terminó en Reforma, donde ocurrió un pequeño percance al finalizar su discurso. Los asistentes, legisladores y el alcalde José Guadalupe Arizmendi se preparaban a cantar el Himno Nacional cuando una de las barras que sostenían las tarimas del templete cedió y las tablas se fueron abajo.

Sin embargo, nadie cayó y no hubo heridos. Se cantó el himno y López Obrador se dedicó a autografiar su libro La mafia nos robó la Presidencia y los muñecos del peje que el señor Saúl Martínez vende, con su esposa y sus dos hijos, en todas las concentraciones del "presidente legítimo" por toda la República, en un trasiego que les da para vivir.

miércoles, julio 04, 2007

Presentación del Libro de Andrés Manuel

Cortesia de Radio AMLO y a la pakita un abrazo

Primera Parte



Segunda Parte


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