Páginas

::::

Mostrando las entradas con la etiqueta goriletti. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta goriletti. Mostrar todas las entradas

miércoles, septiembre 30, 2009

"Sacamos a Zelaya porque se fue a la izquierda, puso a comunistas" Micheletti

El líder golpista dijo a Clarín que el "único error" fue la forma de derrocarlo, al detenerlo y luego sacarlo del país. Pero defendió la medida, negó que fuera un golpe de Estado y acusó a Zelaya de corrupción.

El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, recibe a Clarín en la sala Dionisio de Herrera -primer mandatario del país- de la Casa Presidencial. Anochece en otro día agitado. En las calles, la "resistencia" a favor del presidente Manuel Zelaya, refugiado en la embajada de Brasil, sigue cada vez más controlada por policías y militares y con la dificultad de organizarse: los medios opositores fueron callados. Micheletti dice que el 7 de octubre autorizará que venga la OEA a mediar (el domingo se expulsó a una misión "sin permiso", dice) y que hay negociaciones internas para salir del pantano. "Hay contactos -indica-, pero Zelaya debe someterse a la Justicia y yo estoy dispuesto a renunciar, en el marco de la Constitución".

La propuesta de San José, del presidente Oscar Arias, incluye la restitución condicionada de Zelaya.

Es sólo una iniciativa, no van a venir a decirnos qué debemos hacer.

¿Hay negociaciones, o buscan tiempo hasta la elección de noviembre? La comunidad internacional ya dijo que no reconocerá ese comicio si lo llaman ustedes.

Las elecciones están llamadas desde 2008.

¿No buscan ganar tiempo expulsando a la OEA?

¿Una misión así puede entrar a Argentina, sin papeles? No tenían permiso. Somos país soberano, que quede claro.

¿Por qué el Ejército cerró medios opositores?

Fue en base al decreto (de estado de sitio). Incitaban a la violencia y la guerrilla.

Su régimen está totalmente aislado, hasta del FMI.

¿Y por eso debemos resignar nuestra dignidad? ¿Uds. en Argentina no fueron a la guerra de Malvinas por dignidad, sin importar la presión externa?

Era una dictadura militar.

Como sea. La dignidad nacional existe. ¿Hubieran permitido que Zelaya hiciera lo que hizo?

Echar a un presidente es un golpe de Estado.

Nuestro único error fue sacarlo como lo sacamos. En el resto actuamos con la ley. El violaba la Constitución al buscar una Constituyente para una reelección. Si lo deteníamos y dejábamos aquí, hubiera habido muertos. Se lo sacó del país pero ahora volvió.

¿No cree que están debilitando la democracia en la región?

Si un presidente viola la ley, es corrupto, da derecho al pueblo a reclamar. Nosotros lideramos ese pedido.

En Brasil, Argentina o EE.UU. se han usado métodos institucionales frente a crisis como las que usted intenta describir.

En esos casos, el único que hizo lo correcto fue Lula, rectificó su rumbo.

No entiendo.

Otros cambiaron la Constitución, querían perpetuarse, como Zelaya.

Sigo sin entender. Pero insisto con el Ejército. El general Vázquez recordó a Pinochet con Allende, primero leal y luego lo derroca pistola en mano.

Rogamos a Zelaya no forzar la Constitución. Robó 700 millones de lempiras (US$ 36 millones) y sacó en carretilla del Banco Central fondos para su reforma constitucional. Gastó millones para pasear en helicóptero y en asesores. Era corrupto, tenía varios sinvergüenzas.

¿Qué rol juegan las FF.AA.? Su presencia inunda las calles.

No están en el gobierno, defienden la democracia, la Policía igual. Es para cuidar la reacción incendiaria de Zelaya. Ellas nos apoyaron pues íbamos al abismo.

Pero tuvieron un pasado de violaciones a los DD.HH. y anticonstitucional. ¿Por qué se les da ahora tanto poder?

No, no. Hace 29 años que se adaptaron. Hoy llevan y traen las urnas en las elecciones, respetan al poder civil, son un orgullo.

¿Fue la corrupción, la Constituyente o intentos de cambios sociales lo que llevó al golpe?

Lo sacamos a Zelaya por su izquierdismo y corrupción. El fue presidente, como liberal, como yo. Pero se hizo amigo de Daniel Ortega, Chávez, Correa, Evo Morales.

Perdón...

Se fue a la izquierda, puso toda gente comunista, nos preocupó.

¿No hacen falta cambios sociales, con 75% de pobres y un sistema anquilosado?

Puede haber reformas, incluso constitucionales, menos en 3 artículos, territorio, forma de gobierno ni reelección. Pero lo que prometía Zelaya era pura farsa.

¿Cómo se puede resolver eso y avanzar teniendo tan baja presión fiscal, sin tocar intereses políticos, económicos, religiosos tan fuertes, sin cambios más de fondo?

Se puede hablar, sin pelearnos. Antes de irme firmaré decretos sociales. El Congreso, además, puede obligar a las empresas a pagar más impuestos si es preciso, por ejemplo.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

martes, septiembre 29, 2009

Terror en las noches de Honduras

Represión en Honduras

Por Angel Palacios

En las noches de Honduras impera el terror. La dictadura ha convertido a Honduras en una inmensa cárcel donde las noches son aprovechadas por jaurías de policías y militares que allanan, torturan y saquean.

De noche en Honduras lo que recorre las calles es el terror con botas, cascos y uniformes. Vehículos con militares y policías encapuchados patrullan las calles en las noches disparando contra los barrios y casas. Salen a toda velocidad de las comisarías para regresar al poco tiempo con las camionetas repletas de ciudadanos golpeados, humillados, sangrantes…

La noche con toque de queda es el escenario preferido por los sabuesos. El toque de queda, sin garantías constitucionales, sin cámaras de televisión, ni multitudes en las calles, es el momento que aprovechan los perros de la dictadura para sembrar el terror. Anoche pudimos recorrer varios barrios (colonias) y esto fue lo que vimos:

Nos avisan que en una de las escaleras de un barrio un comando policial llegó de forma intempestiva y van a allanar una vivienda. Se trata de la casa de una pintora muy conocida en el vecindario. Al doblar de una escalera 8 policías como gatos en la oscuridad rodean la casa. La casa está pintada de rosado y tiene un grafitti contra el golpe en la fachada. Los policías golpeaban la puerta con palos. Rompen los vidrios de la ventana. Uno de los policías con una bomba lacrimógena en mano calcula el ángulo para lanzarla adentro de la casa. El vehículo identificado como Policía Nacional los espera en la parte de abajo de las escalera. El policía que conduce, da la voz de alerta de que un grupo de periodistas los estamos grabando. El jefe de la operación (Sub-comisario García) nos tapa el lente de una de las cámaras. Otros se tapan el nombre cosido en su chaleco. Hay vecinos que abren sus puertas y ventanas confiados en la presencia de la prensa internacional y les gritan, los denuncian. Los policías tratan de replegarse. El policía identificado como García se justifica argumentando que él vive en ese vecindario y que no soportaba que su vecina hubiese pintado en la fachada: “GOLPISTAS: EL MUNDO LOS CONDENA”, “VIVA MEL”. Ese fue el argumento del funcionario para desatar el terror contra una humilde mujer. Miembros de organizaciones de Derechos Humanos y del Frente de Abogados contra el Golpe se hacen presentes y los policías huyen acosados por la denuncia. La mujer, que temerosa al fin abrió la puerta, también salió del barrio. Fue a dormir a un lugar seguro, ante la amenaza de que volviesen a por ella más tarde.

Un joven como de 20 años camina por una calle oscura en plena noche. Tiene el rostro bañado en sangre y una herida en la frente de unos 5 centímetros. Va descalzo. Nos explica: estaba en la puerta de su casa cuando una camioneta de la policía apareció en su calle y sin mediar palabra se bajaron y le golpearon entre varios. Lo tiraron encima de la camioneta y arrancaron con él. Mientras daban vueltas y lo pateaban, le revisaron los bolsillos despojándolo de un celular y de su reloj. Seguía tirado en el piso de la camioneta mientras escuchaba a los policías discutiendo sobre quien se quedaba con el reloj y quien con el celular. Lo dejaron botado lejos de su casa. El joven no quiso hacer la denuncia. No quería más “clavo” con la policía, estaba aterrorizado. Sólo pedía que lo lleváramos a su casa.

Otro joven, es detenido en la esquina de su barrio. Antes de montarlo en la camioneta, cuatro policías le dan una paliza. Luego le vacían un pote de pintura en spray en la cara. El joven respira con dificultad. Nos cuenta en el hospital mientras le limpian la pintura de los ojos inflamados por los golpes que uno de los policías le decía mientras lo golpeaba: “¿No sos de la resistencia? Pues resiste!”

En un puente hay una alcabala. Nos detienen y entablamos conversación con los policías sobre cualquier tema para poder seguir. Un vehículo que pasa por allí se dá cuenta de la alcabala y retrocede lentamente. Uno de los policías que nos dio el alto, mira al carro retrocediendo y nos invita divertido a ver lo que va a pasar, pero obligándonos a tener las cámaras apagadas. Bajo el puente, por la calle que tomó el carro que trató de evitar la alcabala, hay un grupo de policías cazando a los que traten de evadirse. Lo detienen. Desde arriba del puente no se vé bien pero se escucha… …se escucha la puerta que se abre… se escucha la rabia y los insultos de los policías, los golpes contra el carro… se escuchan otros golpes y los gritos del conductor. No escuchamos más. El carro siguió al rato.

Se escuchan disparos en una avenida que va paralela a un barrio popular. Una camioneta llena de policías es la que dispara en la noche, a ciegas contra las casas del barrio. Van despacio. Nada los amenaza. Disparan una y otra vez. Ni siquiera apuntan. Sólo siembran el terror a su paso.

En una comisaría a medianoche, los miembros de los derechos humanos, abogados y prensa internacional preguntan por los detenidos, que acabamos de ver que bajaron de una patrulla pick-up (eran como 10). Sarcásticamente, el oficial nos dice que allí no tienen a nadie preso. Pero los presos gritan que son de la resistencia. Gritan sus nombres. El oficial sigue negando lo que es evidente. La insistencia de los abogados, y de los defensores de los derechos humanos logra que suelten a la mitad de los detenidos y que un médico venga a esa hora a constatar el estado físico del resto. Todos golpeados, sangrando. En la mañana lo abogados de la resistencia lograron que los soltaran.

En otra comisaría, tras un portón negro, se escuchan las voces de al menos una veintena de personas recitando sus nombres. Afuera unas cuantas madres y esposas tratan de establecer contacto con su familiar, tratan de reconocerles la voz. Los uniformados rien ante la escena. Se acercan y golpean contra el portón… …y contra los familiares.

En otro barrio, en las alturas de Tegucigalpa, alrededor de 40 uniformados, entre policías y militares avanzan apuntando fusiles de guerra hacia las casas. Cuando se pregunta quien es el comandante de esa operación todos los uniformados nos señalan a un militar. Este dice que es una operación de rutina, porque el “gobierno no va a seguir permitiendo desordenes” y que “lo que pase a esa hora no es su responsabilidad porque hay toque de queda”. Las credenciales de prensa internacional y de organizaciones humanitarias, logran difícilmente abrirnos paso y continuar. Los uniformados se alejan. Las luces de las casas en el barrio se van encendiendo a medida que el escuadrón del terror se aleja. Nadie sale, pero se escuchan gritos: “Asesinos”, “Urge Mel”, “Viva la Resistencia”.

Estos son apenas algunos casos de los que pudimos ver en una noche. Todos los días ocurre lo mismo. No se sabe cuantos detenidos hay cada noche. No se sabe cuantos cuerpos son rotos, maltratados, humillados en las noches de honduras. No se sabe cuantas mujeres son violadas. No se sabe los nombres, las edades, no se conocen los testimonios… porque para eso son los toques de queda. Para que la jauría de asesinos que sostienen esta dictadura siembren el terror sin que trascienda a los medios y para que las víctimas se inmovilicen y no hagan la denuncia.

En las noches de Honduras, no brillan las estrellas. Sólo las luces de las patrullas y la sangre de los que caen en manos de la jauría uniformada. Botas y más botas en las calles, en las espaldas, en los rostros de los hondureños. Y a pesar del terror que siembra cada noche la dictadura, no hay miedo. La resistencia continúa.

Cuando sale el sol, hay marchas, tomas de calles, movilizaciones pacíficas pero desafiantes y contundentes. Los que se curan de las heridas quizás no los veamos durante algunos días en las protestas, pero la voz se corre y la indignación por lo que está pasando hoy en Honduras hace que muchos más se incorporen. 90 días de resistencia. Cuerpos contra balas. Los organismos de derechos humanos dan cuenta de más de 600 detenidos de los que se tiene conocimiento. Pero muchos son detenidos y torturados en la noche y no denuncian por miedo. Honduras necesita que el mundo reaccione más rápidamente ante la terrible violación a los derechos humanos que está ocurriendo. La diplomacia no basta. Es urgente que el mundo actúe, aquí en Honduras y ahora.

PD: Las organizaciones de derechos humanos y abogados solidarios hacen una labor incansable por atender a las victimas, por acompañar las denuncias, por llevar registros. Pero no tienen recursos. No cuentan con lo mínimo. No tienen como llenar el tanque de gasolina para trasladarse a los lugares, no tienen saldo en los telefonos para hacer las llamadas necesarias. Y aun así hacen magia para defender los derechos de sus compatriotas. Llevan 90 días haciendo magia y es mucho lo que logran. La sede de Cofadeh está llena a toda hora de gente que va a denunciar los atropellos vividos, y llena tambien de gente que va a apoyar su labor. Muchos y muchas dirigentes de estas organizaciones de derechos humanos han sido perseguidos, encarcelados para tratar de acallarlos. A pesar de las dificultades siguen siendo el único lugar a donde acudir para buscar refugio ante la represión. Es Urgente la solidaridad pueblo a pueblo, que los organismos de derechos humanos de otros países, los comités de solidaridad se pongan en contacto con ellos y los apoyen, divulgen sus denuncias, envíen apoyo a esas organizaciones que en Honduras luchan contra el Terror de la Dictadura.

Ángel Palacios es documentalista venezolano.

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

“Son capaces de matar a Zelaya y decir que se resistió”, afirma sacerdote hondureño

El Padre Fausto Milla, en Santa Rosa de Copán.

29 Septiembre 2009

Por Angel Berlanga

Página 12

“La prepotencia del gobierno golpista es demasiado grande, y por eso la gente piensa que van a meterse a la Embajada de Brasil: yo creo que Manuel Zelaya va a morir y que van a decir que se resistió.” La voz del sacerdote Fausto Milla suena en el teléfono desde Santa Rosa de Copan, una región que agrupa cinco departamentos en el occidente de Honduras. Este hombre de 82 años, uno de los referentes de los movimientos sociales y organizaciones populares, mantiene una postura rotundamente opuesta a la de la cúpula eclesiástica hondureña, que dirige Oscar Andrés Rodríguez, un cardenal que bendijo desde el comienzo la cruzada del presidente de facto Roberto Micheletti. “Yo creo que Mel va a morir diciendo que él no quiere un solo muerto más en Honduras, que todo debe ser pacífico, que la razón tiene que triunfar”, apuntó.

Milla estuvo el domingo en el velorio de Wendy Elizabeth Avila, una manifestante que murió como consecuencia de la represión. “He visto tantos cuerpos castigados a garrotazos, mujeres que me mostraban sus brazos, horriblemente golpeados”, relató, y apuntó que la marcha de ayer en Tegucigalpa para repudiar el cierre de Radio Globo y Canal 36 disminuyó algo el caudal de manifestantes –unos 5000– debido a “las amenazas de muerte, que cada vez son más fuertes”. “Estamos con entera desinformación, porque los únicos medios que llegaban al pueblo fueron clausurados y destruidos –contó–. Los militares rompieron las puertas y se llevaron los equipos. Según acabo de saber, los periodistas están libres, consiguieron escapar a tiempo. Ahora aquí la información es ‘de tú a tú’, o por Internet, o vía radios o canales de afuera. Está Radio Progreso en el norte, pero dicen que es inminente su clausura. Es que ellos tienen que cortar con todo: el decreto de suspensión de garantías dice que clausurarán toda comunicación social que manifieste desprecio, o disgusto, unos términos que se prestan para cualquier cosa. La ley, ahorita, es prohibido pensar, hablar, oír. Prohibido ser humano. Esta es la situación en Honduras.”

Seguidores del presidente Manuel Zelaya gritan consignas acostados en el suelo en Tegucigalpa. (Foto AP)

Tras sucesivas denuncias de la masacre de campesinos del río Sumpul, a comienzos de los años ‘80, Milla fue perseguido y detenido por los escuadrones de la muerte. Tuvo que exiliarse y recién pudo volver en 1986. Aquella represión y ésta tienen un nombre en común: Billy Joya Améndola, creador de los escuadrones y ministro asesor de Micheletti. “Se sienten sus estrategias, sus modos de persecución, con tácticas más peligrosas todavía –dice Milla–. Ahora se cuidan un poco más y disimulan los crímenes, los hacen aparecer como desgracias, o como asesinatos hechos por delincuentes comunes. Nos cuidamos, tratamos de no salir solos a la calle. Tomamos nuestras medidas de seguridad.”

“Lo peor, lo triste, es que desde hace tiempo se viene pidiendo auxilio al mundo y no pasa nada: solo hablan y hablan –cuestionó el sacerdote–. Tenemos organismos de miles y miles de millones de dólares, como la ONU y la OEA, y nada: la gente aquí tiene que sufrir y morir calladamente. Sólo acuden al auxilio del que está mal cuando se murió. Acuden al entierro.” Milla le reclamó un bloqueo económico total al gobierno norteamericano: “Si lo hicieron durante 50 años a Cuba, ¿qué les cuesta hacerlo cinco o diez días contra Micheletti? –planteó–. Con eso se acaba el problema, pero no se atreven, porque el dinero vale más que la vida humana. Si las naciones del mundo no actúan en nombre del pueblo hondureño, los golpes se van a desencadenar por toda América latina de acuerdo con la conveniencia de los golpistas de Estados Unidos y del continente. Honduras ahorita es un laboratorio. Y si tienen éxito, El Salvador tiembla: la oligarquía allí ha demostrado sus barbaries contra el pueblo durante tantos años, apoyada por Estados Unidos… El interés real es desbaratar el ALBA: ellos tienen modos de golpear en cada país, sobre todo en Centroamérica, por donde empezaron.”

Milla señaló que los candidatos de los principales partidos no se pronuncian con contundencia sobre las sucesivas violaciones institucionales y a los derechos humanos por una sencilla razón: “Es que son todos de ellos, de los golpistas”, dijo. Con respecto a la cúpula eclesiástica de Honduras fue acaso más áspero: “Allá, en Tegucigalpa, esa gente recibe dinero de los políticos, de los gobiernos: eso es lo que pelean, nada más –dijo–. Ahí se cumple lo que dice Al Gore: ‘El apareamiento incestuoso del poder y el dinero es el peor enemigo de la democracia’, a lo que yo agrego ‘de la iglesia, también’. Pero no hay que confundir eso con la iglesia del pueblo’”. En torno de Juan José Pineda, el obispo que visitó a Zelaya en la embajada, Milla señaló que “es un acólito del cardenal (Rodríguez), basura de gente”. El religioso diferenció y contrapuso al obispo de su diócesis, Luis Alfonso Santos, opositor al golpe, y explicó que “cuando un cardenal se comporta como Judas, la gente se confunde”.

El domingo, también, pudo llegarse hasta la puerta de la embajada, donde habló unos minutos con la primera dama, Xiomara Castro. “Lo que hizo Mel es de una audacia increíble, de novela –concluyó–. Nadie sabe cómo llegó a Tegucigalpa, ni siquiera su mamá. Y esa burla que le ha hecho a la inteligencia del Ejército, que se cree tan poderoso, es lo que los tiene más enfurecidos y confundidos. Y eso los ha llevado, también, a estos extremos de ayer, de dejarnos ya sin garantías constitucionales.”

::Democracia Ya, Patria Para Todos. Apoyando al Lic. Andrés Manuel López Obrador en 2009::

radioamloTV